Y llegamos a París…de amarillo!

Egan Bernal es talento puro, un campeón inverosímil que a los 22 años tiene el mundo a sus pies y comienza una nueva era en el ciclismo internacional y una etapa privilegiada para Colombia.

El 4 de mayo pasado se fracturó la clavícula izquierda en un entrenamiento previo al Giro d’Italia, para el que había sido designado líder de su equipo Ineos y era uno de los favoritos. Nueve días después montó de nuevo en la bicicleta y en menos de tres meses -85 días para ser exactos- se convierte en el nuevo campeón del Tour de France y llega vestido de amarillo a París en el centenario del maillot jaune. Excepcional!

Es un fenómeno real, un chico sereno y precoz destinado a dominar el ciclismo mundial como únicamente lo consiguieron los grandes campeones de la historia; aquellos que se cuentan en los dedos de las manos y surgen apenas cada década: Gino Bartali en los años 40, Fausto Coppi y Louison Bobet en los 50, Jacques Anquetil en los 60, Eddie Merckx en los 70, Bernard Hinault en los 80, Miguel Indurain en los 90 y Chris Froome en los últimos.

Bernal es un “Nuevo Zipa”, el mejor embajador Ad honorem de Colombia con la buena imagen y respeto que proyecta con sus logros deportivos y el futuro que le tiene diseñado la escuadra británica Ineos, la más poderosa del mundo. Egan tiene el respaldo total de sus directivos y compañeros para un proceso que apenas lleva año y medio en el World Tour y que pocos dudan de que será nutrido con otras grandes victorias.

Sir David Brailsford, es claro y directo: “es un absoluto placer poder trabajar con él”. El fundador del dominador equipo (el antiguo Sky), es un fanático del prodigioso escarabajo y destaca su perfecta integración, madurez e increíble talento. “Para una persona de 22 años es calmado, tiene los piés en la tierra, habla bien, tiene un gran respeto por todos, es amable, generoso y además tiene el instinto ganador”.

La relación franca y honesta del equipo directivo y sus compañeros contrasta con las dificultades internas que se viven en otras escuadras y quedó reflejada claramente en esta edición del Tour, donde se triunfó por séptima ocasión en ocho años y por vez primera con un ciclista sin nacionalidad británica. Además, Ineos consigue el primer doblete de su historia en La Grande Boucle (Egan-Thomas), siete años despúes del de Sky (2012) con Bradley Wiggins y Chris Froome, donde se inició la casi ininterrumpida senda victoriosa. La única ocasión en que el equipo no ha ganado el Tour fue 2014 cuando Froome abandonó tras una fuerte caída en la etapa de Pavé, y en París se consagró el italiano Vincenzo Nibali, que en esta ocasión venció en Val Thorens, la última fracción de montaña en los Alpes.

Geraint Thomas, el campeón 2018, considera que Egan Bernal es un fenómeno muy importante para el ciclismo, “un ciclista que a los 22 años es un modelo, una inspiración para las nuevas generaciones del deporte y que tiene muchos años por delante para una carrera triunfal. Egan es además un ciclista leal y amistoso que aprende muy rápido”, afirma el galés, en la escuadra desde su fundación y junto a Froome es el más veterano.

Futuro diáfano

Ineos es la casa ideal para Bernal. Es el equipo con el mayor presupuesto, los mejores recursos tecnológicos, una filosofía de avanzada y más importante, la decisión de desarrollar su segunda etapa alrededor del ciclista colombiano como líder.

Ineos hace 1-2 en el podio. Egan nuevo campeón del Tour. En 2018 había sido gregario del campeón Thomas.

En la escuadra impera el respeto y la entrega por la victoria del grupo, sus ciclistas tienen claro el rol y no es simplemente una suma de individualidades. Con un contrato blindado hasta 2023 y un nuevo grupo de talentosos jóvenes en formación, el camino victorioso de Bernal apenas está despegando.

La perspectiva del primer ciclista colombiano y latinoamericano que gana el Tour de Francia es la de los múltiples campeones, ninguno de los cuales lo logró tan temprano. Los pentacampeones Anquetil, Merckx e Hinault, ganaron el Tour a los 23 años y son referente del mayor número de victorias en Grandes Vueltas, y triples y dobles triunfos en el año.

Egan Bernal está llamado entonces a ser en el próximo lustro el más emblemático e importante deportista de Colombia, la mejor imagen de marca del país y de la mayoría de sus ciudadanos honestos, respetuosos, leales, luchadores y emprendedores.

Es un fenómeno que va más allá de las fronteras deportivas y representa al verdadero colombiano moderno, capaz de superar obstáculos, de crecer y adaptarse a las nuevas realidades, de desarrollar potencialidades al más alto nivel mundial y con su esfuerzo y ejemplo mostrar la cara más pura de un país que por épocas pierde el rumbo por caer en facilismos, corrupción, valores ajenos, espejismos, violencia y obscurantismo.

Después de casi dos décadas de vivir en Londres y trabajar y compartir con británicos, entiendo su idiosincrasia y valores, su concepción del mundo y la sociedad y cuales son para ellos la ruta y el horizonte. Egan está en el momento preciso, en el equipo preciso y con la gente precisa y siempre será respaldado, valorado y respetado. El joven prodigio siempre agradeció la claridad y honestidad del campeón Geraint Thomas y a quienes dudaron del co-liderato y del compromiso del equipo, el 1-2 en el podio y la sonrisa y el saludo franco por la victoria del colombiano es la respuesta.

La alegría sincera de David Brailsford por el triunfo de Egan Bernal, muestra la dimensión del aprecio.

David Brailsford, su director en Ineos, es consciente de este momento excepcional y su significado para el equipo y para Bernal. Egan “ha hecho historia, conseguido algo que ningún colombiano había logrado antes. El va a ser un héroe nacional y ello será una nueva e increíble experiencia para él. Tendrá que adaptarse rápidamente porque ello implicará un gran cambio en su vida”. Y Brailsford está seguro de que Egan tiene la madurez para manejar ese gran cambio.

En ese proceso novedoso de repentina fama y celebridad que aún Egan no alcanza a dimensionar por la inmediatez de su triunfo, Ineos lo acompañará. “Vamos a ayudarlo. Hemos seguido a algunos de nuestros muchachos que han experimentado esos grandes cambios en sus vidas”, ha explicado Brailsford, quien antes de Sky e Ineos fue el responsable de la revolución deportiva y psicológica que transformó el ciclismo olímpico británico que hoy es potencia en los velódromos mundiales.

Nueva era

El ascenso vertiginoso del joven colombiano -llegó al ciclismo internacional de ruta apenas en 2016 con el equipo continental italiano Androni Giocattoli- es también un ejemplo de fortaleza mental y carácter que comparte con la nueva generación de escarabajos, la de ciclistas que emigran cada vez más pronto a Europa, se adaptan, se integran y aceptan el proceso.

Es el caso del pionero Rigoberto Urán, de Winner Anacona, de Esteban Chaves, Nairo Quintana, Ivan Ramiro Sossa, Egan y otros que antes de los 20 años ya están vinculados a escuadras continentales en Italia, España, y otros países. Es la tendencia irreversible pero es necesario tener un entorno psíquico y afectivo adecuado.

Colombia es un país ciclístico por excelencia, pero el deporte que más victorias y lustre le ha dado, merece un apoyo mucho mayor y una renovación formativa, de técnica y valores. Nuestros ciclistas surgen de la necesidad, de la lucha diaria, del deseo de superación y conquista. Desde el gran Cochise Rodríguez que surgió de mensajero de droguería a Campeón Mundial de Persecución, record de la hora y el primer colombiano que disputó el Tour en 1975.

Los aficionados colombianos inundan las carreteras del Tour. Nunca faltan, son fuerza y alegría.

La segunda oleada en los años 80 con Lucho Herrera, Fabio Parra, Martín Ramírez, Alfonso Flórez, Patrocinio Jimenez, entre algunos, sembró la semilla que luego recogieron Oliverio Rincón, Santiago Botero, Juan Mauricio Soler y Rigoberto Urán. Y luego la generación Saldarriaga con Nairo, Esteban Chávez, Jarlinson Pantano y Darwin Atapuma. Y por su lado Fernando Gaviria, Miguel Angel López, Daniel Martínez y otros.

El momento de la nueva camada está empezando. La victoria de Egan Bernal en París y por primera vez tres ciclistas colombianos en el Top-10 final del Tour es una hazaña que merece un aplauso sonoro. Los subcampeones Rigoberto Urán (7°) y Nairo Quintana (8°), son ejemplo de constancia y profesionalismo. Además, los ciclistas colombianos han ganado etapa en el Tour consecutivamente con Jarlinson Pantano (2016), Rigo (2017) y Nairo(2018) y en esta edición.

Hace un par de años, dialogando y analizando el proceso de los nuevos escarabajos con mi gran amigo y colega Pablo Arbélaez -uno de los más respetados expertos de ciclismo en Colombia- vislumbrabamos la posibilidad de que en cada Gran Vuelta hubiera un pedalista nacional en el podio. Ello es casi una constante desde 2016 con pocas excepciones.

Ahora nos toca empezar a soñar y creer en que no está lejano el día en que los ciclistas colombianos ganen las tres Grandes pruebas por etapas del calendario. Y en que se consigan dobletes y podios completos. Ya se ganaron la Vuelta a España (Luis Herrera 1987 y Nairo Quintana 2016), el Giro d’Italia (Nairo 2014) y finalmente el Tour de France con Egan Bernal este histórico domingo 28 de julio. La victoria en junio del ecuatoriano Richard Carapaz en el Giro d’Italia, es el primer doblete latinoamericano en Grandes Vueltas.

Los escarabajos han llegado renovados y pueden y deben pensar en dominar el ciclismo mundial. Las más importantes escuadras del calendario World Tour tienen colombianos en sus filas, al igual que varias continentales y cantidad de pequeñas escuadras regionales en las que hay también otras oportunidades. La nueva sangre tiene asegurada la renovación y el ciclismo colombiano es vital.

Egan Bernal es el estandarte del nuevo proceso que comienza y estoy seguro, como lo estaba de su triunfo vaticinado en mi análisis inicial del Tour el 8 de julio, que la camiseta amarilla de Campeón 2019 que recibe en el podio en los Champs-Elysées, no será la única.

Llegamos a París…para quedarnos!

Tour 2019: El nuevo Zipa viste de amarillo en los Alpes

El ciclista más joven del Tour de France 2019, el prodigio colombiano Egan Bernal, revolcó en los míticos Alpes la clasificación general y en la cima más alta -el Col de l’Iseran a 2.770 mts- se apropió del liderato de la prueba ciclística más importante del mundo.

El escarabajo de 22 años y 193 días tiene el respaldo total de su equipo Ineos para defenderlo, en una tarea de gran exigencia. Las malas condiciones climáticas en los ALpes continúan afectando seriamente la prueba y han obligado a reducir también la penúltima etapa este sábado -la final de alta montaña- que ha quedado convertida en una larga cronómetro plano-montaña.

A los 22 años, Egan Bernal es líder del Tour de France y está a dos días del triunfo final en París.

Este viernes 27 de julio, en una jornada que pasará a la historia moderna del Tour por lo excepcional, Bachué y los demás dioses muiscas bendijeron al nuevo Zipa, quien se vistió de amarillo líder al final de una etapa recortada en 37,5 kms, más de una tercera parte de su recorrido original.

En 1951, otro joven pedalista, Efraín “el Zipa” Forero, fue el primer campeón de la Vuelta a Colombia en bicicleta que creó y fijó para siempre el amor del país por el ciclismo. 68 años después Egan Bernal está ad-portas de conseguir la máxima hazaña de ese ciclismo y del deporte colombiano en su historia.

La etapa fue única y las emociones deportivas iniciaron con el sorpresivo abandono de uno de los favoritos, el francés Thibaut Pinot (37kms después de la largada), debido a problemas musculares en su rodilla izquierda que le impedían pedalear con soltura. Fueron las primeras lágrimas del día, de tristeza e impotencia, al bajarse de la bicicleta y subir al auto del equipo Groupama-FDJ. Es el cuarto abandono de Pinot en el Tour (tercero consecutivo) y había partido el martes como favorito tras lucirse en los Pirineos la semana anterior.

El delirio llegó con la soberbia demostración de poderío de Egan Bernal en la ascensión al Col de l’Iseran cuando sobrepasó uno a uno a sus rivales y llegó solitario a la cima. Y luego llegó el suspenso con las circunstancias imprevistas y desafortunadas que obligaron a detener la etapa para preservar la seguridad de los pedalistas en carrera. Se habían anunciado tormentas (en mi blog anterior había hablado de la extraña climatología esperada en los Alpes) pero nadie imagino la intensidad y la fuerza de la madre naturaleza; una granizada provocó una avalancha en la ruta de descenso de l’Iseran –después de Val d’Isere- que cubrió la carretera de nieve. Además, un deslizamiento de tierra, lodo y piedras bloqueó el trayecto a 20 kms de la meta.

Piedras, lodo y barro, bloquearon la carretera y la parte final de la etapa.

La que parecía iba a ser una etapa memorable porque Bernal en el descenso aumentó 15″ su ventaja al grupo perseguidor y la mantenía con Alaphilippe (+2 minutos), fue cancelada. Los comisarios deportivos y los organizadores suspendieron la carrera avisando en el descenso a los ciclistas y obligándolos a parar: una blasfemia deportiva. Pero a su vez fue la medida correcta porque era imposible el paso y la continuación en bicicleta hacia la cima final en Tignes y la climatología era peligrosa.

De hecho, los ciclistas fueron invitados a protegerse dentro de un túnel en Val d’Isere, antes de ser llevados posteriormente en vehículos y buses a Tignes para la ceremonia de premiación e imposición de camisetas, dos horas después.

Y al final del día, la organización del Tour informó que debido a derrumbes en el recorrido de la 20° etapa, la ruta se ha modificado y reducido de los 130 kms originales a 59. Ahora, tras la largada en Albertville –sede de los juegos olímpicos de invierno en 1992- los ciclistas seguirán la amplia ruta nacional 90 y se dirigirán directamente a Moutiers, donde comienza el ascenso final de 36 kms hacia la cima fuera de categoría en Val Thorens, donde hace 25 años -un 20 de julio- triunfó Nelson “cacaíto” Rodríguez sobre Piotr Urumov y Marco Pantani, a la postre subcampeón y 3° en el Tour, respectivamente.

La etapa 20 del Tour quedó reducida a una larga e interesante contra-reloj plano-montaña.

Dos días de clima extremo en los Alpes obligaron a reducir en 108,5km la distancia total del Tour y Bernal está a pocas horas y tan sólo 59 kilómetros de la gloria en la estación alpina y a dos días del podio final en París, erigido en la rotonda Franklin D.Roosevelt, en la mitad de los Champs-Elysées, probablemente la avenida más famosa del mundo. Su ventaja de 48” sobre el combativo exlíder francés Julian Alaphilippe, es cómoda y lo ha dejado a las puertas de ser el primer ciclista latinoamericano en ganar el Tour.

El hombre fuerte

Campeones, técnicos y ciclistas, reconocen que Bernal ha demostrado ser el más fuerte y su liderazgo es la confirmación clara de su favoritismo antes de la largada y de la confianza de la escuadra Ineos. David Brailsford, el director del poderoso equipo británico había dicho hace tres semanas que Egan estaba listo. Alaphilippe y Thomas su compañero, no dudan en reconocer que es el más fuerte y campeones como Eddie Merckx, Chris Froome y Alberto Contador, destacan y felicitan al nuevo fenómeno. Líder durante 14 días, Julian Alaphilippe, siempre entregó el máximo pero reconoció al final del día que soñó pero “nunca pensé que pudiera ganar el Tour”.

En la montaña de los Alpes, Egan hizo la diferencia y durante las tres semanas supo mantenerse siempre adelante, dosificar esfuerzos, ahorrar energía y golpear con contundencia en su terreno. Dos certeros ataques, el jueves en la etapa que ganó Nairo Quintana después de coronar el Galibier lo puso 2° en la tabla y el viernes en el Iseran, logró la camiseta. En ambos ganó ascendiendo y sostuvo su ventaja en los descensos.

Quintana ganó el jueves la etapa reina en Valloria y consiguió en los Alpes su tercer triunfo en el Tour.

La 19° etapa de La Grande Boucle fue una pieza maestra de táctica, potencia e inteligencia. Egan hizo un fulminante y certero ataque a cinco kilómetros del techo del Tour. Poco antes los gregarios de Ineos habían seleccionado el lote y su compañero, el campeón Geraint Thomas, inició el plan del equipo con una aceleración para cortar a Alaphilippe y dar luz verde al ataque mortífero del escarabajo de los Andes. Bernal no tuvo respuesta de sus principales rivales y se encaminó hacia la cima con un ritmo perfecto y destructor que le dio redito de 54” sobre el grupo de Kruijswijk, Thomas, Buchmann, Urán, Nibali y Landa y de 2.02” sobre el anterior líder. Con la bonificación de 8” en el premio especial, aumentó la diferencia.

La etapa se declaró sin ganador oficial, no otorgó bonificaciones en meta porque reglamentariamente esta no se cruzó, y finalizó en el kilómetro 89, en l’Iseran, un ascenso de 13 kilómetros con una pendiente máxima del 10% que sólo se había escalado antes cinco veces y por la vertiente del viernes solamente en 1963!.

El Tour termina al cruzar la meta en Val Thorens. El recorte de la etapa a menos de la mitad, eliminando los puertos montañosos de Cormet de Roselend –de primera categoría y a casi 2000ms- y el Cote du Longefoy, reducen las posibilidades de escaramuzas y ataques antes del largo ascenso final. La única opción de doblegar a Bernal será atacando pero visto la fortaleza del colombiano y de su equipo en todos los terrenos, destronarlo se antoja difícil. Además el último ascenso puede favorecer otros cambios en la tabla Geraint Thomas, separado 28″ de Alaphilippe intentará ascender para lograr el 1-2 en el podio para Ineos. Mientras tanto, los colombianos Rigoberto Urán (7°) a 39″ de Mikel Landa y Nairo Quintana (8°) a 42″, buscarán superarlo.  Con las fuerzas al límite, la etapa anticipa una última batalla excepcional.

Alaphilippe fue líder 14 días y gran animador del Tour. Entregó todo y terminó exhausto.

El desgaste acumulado lo mostraron ya todos los rivales y en una etapa final tan corta que concluye en su terreno a 2.363ms, es más factible esperar una nueva tarea de demolición de Ineos para ubicar segundo al campeón Geraint Thomas  y tal vez Egan en busca de la victoria de etapa, con lo cual los colombianos seguirían dominando los Alpes. Thomas, quien antes fue gregario de lujo para Froome, lo dará todo por Bernal, tal como ya lo hizo el escarabajo el año anterior para llevar al título a Geraint y a Chris al 3er puesto. Fue el debut y la preparación ideal para Egan.

Pero ni la victoria de etapa ni mejorar el puesto de Thomas importan a Ineos. Chris Froome fue campeón en 2017 sin ganar etapa y Egan puede seguir el ejemplo. La única meta es llegar triunfador a París y la séptima victoria del equipo en ocho años, está muy cerca. No importa si es por los 48” actuales, o por más o por menos, es el equipo el importante. Como escribí anteriormente, el británico siempre demuestra que hay que saber adaptarse para ganar. Este año, Ineos no dominó y dirigió la carrera con la camiseta amarilla por dos semanas ni fue omnipresente en la carretera lo que permitió un Tour “abierto” y emocionante; fue pragmático y entró a mandar en el momento indicado con golpes precisos, las contra-reloj y los Alpes.

Reza el adagio que quien ríe de último ríe mejor. Las emotivas lágrimas de Egan Bernal en el podio y las entrevistas ya con su nueva camiseta amarilla, representan no solo la alegría del sueño casi conseguido, sino la sabiduría del joven ciclista y de su equipo para cumplir las metas.

Si Bernal ha mantenido el liderazgo al llegar este sábado a la cima en Val Thorens, se cumplirá para él, Colombia y Latinoamérica el sueño amarillo y será el ciclista más joven en ganar el Tour después de la segunda Guerra Mundial. El domingo serán 128 km en el paseo de la victoria hacia París.

 

Tour de France 2019: La hora del escarabajo

Los Pirineos decantaron el Tour de France –como se esperaba- y la victoria final se decidirá en la siempre determinante tercera semana en los Alpes, entre los rodadores y “grimpeurs” de los llanos europeos y un escarabajo natural de 22 años llegado de los Andes suramericanos, Egan Bernal.

Cumplidas 15 etapas y faltando las tres definitivas de alta montaña sobre 464.5 kilómetros, el título se decidirá entre seis pedalistas separados por apenas 2.14”, dos de los cuales –el campeón Geraint Thomas y Bernal- son los ases y líderes de Ineos, el equipo más poderoso del pelotón mundial que llega completo a la última semana y ha reservado gradualmente a sus gregarios para entrar a comandar la carrera.

A los 22 años Egan Bernal es el mejor joven del Tour y acaricia la victoria en París.

Por primera vez en muchos años los ciclistas franceses han dirigido el Tour y demostrado entrega y  “panache” con el sorprendente líder Julian Alaphilippe -11 días portando la emblemática camiseta amarilla- y Thibaut Pinot, hasta ahora muy fuerte en la montaña, vencedor en el primer 2.000 ms (Tourmalet) y 4° en la tabla a 1.50” de su compatriota.

A su turno, Ineos demuestra que no se equivocó al compartir el liderato y tener dos opciones serias, con Thomas (2° a 1.35”) y el líder de los jóvenes, Egan Bernal (5° a 2.02”).

El holandés Steven Kruijswijk cumple su mejor presentación en el Tour e integra el podio provisional, pero igual que ocurrió con el líder y el campeón, mostró debilidad en la etapa final en los Pirineos. Junto a Thomas y Bernal, es el único de los favoritos que siempre ha figurado en el Top-10 del Tour -desde la segunda etapa- pero  no tiene un equipo tan fuerte para los Alpes, lo cual tambien le ocurre al sexto en la tabla, el alemán Emanuel Buchmann.

El Tour de France es una carrera de equipos, no individual. La última semana ese factor será aún más definitivo porque después de casi 2.900 kilómetros de desgaste en las piernas la ola de calor que afecta a Europa causará serios problemas de hidratación. El martes en Nimes se esperan temperaturas superiores a los 35° en la tarde (3.00pm) con vientos de costado de 18km/hora y al día siguiente en la etapa de 200km de Pont du Gard a Gap, calor de 33° y vientos más suaves pero con posibles chubascos.

La climatología del Tour es caprichosa y en los Alpes sólo sobrevivirán los elegidos gracias a la fortaleza y estrategia de sus equipos. Del calor de las planicies pre-alpinas a la montaña se llegará con temperaturas más suaves y lluvias.

El Tour está abierto y las diferencias son estrechas, tanto que entre el campeón defensor Thomas y el inesperado Buchmann hay apenas 39”, es decir menos de 300ms en ascenso!

Duelo de titanes

Las primeras batallas en la alta montaña dejan una lectura más clara del Tour y cruzados los Pirineos, el descanso de este lunes – al que seguirán 377 kms llanos de rodaje intenso martes y miércoles con el peligro de cortes- servirá para evaluar las fortalezas de los llamados al triunfo en las faldas de los Alpes.

Los candidatos franceses Alaphilippe y Pinot han derrochado energía y pueden pagar el esfuerzo. Ambos han triunfado en los Alpes (Alaphilippe el año anterior en Le Grand-Bornand y Pinot en l’Alpe d’Huez en 2015), pero las circunstancias eran muy diferentes  porque estaban a más de media hora del líder, buscaban etapas y ninguno contaba para el Top-10. Ahora la meta es diferente y el esfuerzo deberá ser dosificado y más preciso.

Vencedor en el Tourmalet y protagonista en los Pirineos, Pinot es la carta francesa.

El líder defendió gallardamente su camiseta amarilla pero fue despegado en la última cima y terminó agotado. Los Alpes serán más intensos y pareciera que es el más débil de los favoritos y en los Alpes necesitará urgente el apoyo de su compañero Enric Mas, que se desplomó en los Pirineos. Pinot, al contrario, se ve fuerte y tiene en David Gaudu y en el suizo Sébastian Reichenbach dos aliados claves. Además del clima y del cansancio, habrá que considerar además posibles alianzas entre las escuadras franceses (hay 5 en la prueba) para respaldar una victoria esperada desde 1985, si estuviera cercana para Pinot, que ya fue tercero en el Tour 2014.

El campeón defensor Geraint Thomas también cedió terreno y empezó a acusar la falta de rodaje durante la temporada y una preparación irregular que no es garantía de éxito.  Es cierto que el año anterior asumió el liderato en las etapas de los Alpes en la segunda semana, pero su preparación era superior, su líder Chris Froome desfalleció por el esfuerzo acumulado del Giro d’Italia y Egan Bernal fue el gregario de lujo que llevó el ritmo en la montaña y fue esencial para el podio de ambos  líderes.

Ahora la situación se ha invertido. Thomas ha reconocido que no está a plenitud y respeta a Bernal. Este no ha desperdiciado esfuerzo, se muestra fuerte y aunque cedió tiempo, está firme en la baraja, separado apenas por 27” de Thomas, 15” de Kruijswijt y 12” de Pinot; diferencias mínimas en una cima de envergadura. Por ello sigue siendo favorito aunque las casas de apuestas hayan elevado a Pinot al primer lugar desconociendo la fortaleza y experiencia dominadora de Ineos que “descansó” a Kwiatkowski, Moscon y Van Baarle para trabajar en los Alpes.

Buchmann dependerá mucho de su resistencia y saber gerenciar la falta de aliados en la alta montaña, aunque el austríaco Patrick Konrad podrá darle una mano. Y luego, la batalla por el Top-10 muestra a un combativo Mikel Landa en 7° lugar pero a casi 5 minutos del liderato (4.54”), escoltado por un increíble Alejandro Valverde, que a los 39 años y gracias a la experiencia se ha colado de nuevo en los primeros de la tabla (a 5.00”) con escasos 27” sobre Fuglsang (9°), 33” sobre Rigoberto Urán (10°), 1.30” sobre Richie Porte (11°) y 3.28” sobre Nairo Quintana (13°), quien sorpresivamente flaqueó en su terreno y probablemente tendrá un final de Tour difícil por el mal ambiente interno, el tratamiento miserable de la prensa española y la falta de forma y motivación en un equipo que se desmorona.

Campeón del Giro-2014, la Vuelta-2016 y subcampeón del Tour 2013-2015, Nairo necesita nuevos aires.

En siete años (2012-2019) Nairo Quintana ha conseguido más triunfos que todos los ciclistas españoles juntos y ha sido un líder victorioso, recuperó deportivamente el nombre de Movistar y puso la escuadra telefónica en primer plano. Pero el equipo español olvida que fue campeón del Giro d’Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016, subcampeón de los Tour de France 2013 (y campeón de montaña y de los jovenes) y 2015 y además tercero en 2016. Pero la dirección no funciona. Quintana, el campeón del Giro d’Italia 2019 Richard Carapaz, Winner Anacona, Carlos Betancur y el autonombrado líder Mikel Landa, salen al final de la temporada.

Si las etapas de sábado y domingo en los Pirineos fueron emocionantes, las tres de los Alpes serán excepcionales por la lucha abierta entre los favoritos. Además, la disputa por el Top-10 y eventualmente un 5° lugar en el Tour, será muy interesante y animará la carrera por las ambiciones y poca diferencia entre Landa, Valverde, Fuglsang, Urán y Porte. “Rigo” ha regulado su paso en los momentos de crisis debido a la falta de fondo y kilometraje durante la temporada previa, pero en esta tercera semana puede volver a ascender. Tiene un equipo medianamente fuerte para ayudarlo y experiencia para leer la carrera, la misma que ha puesto adelante al veterano campeón mundial Alejandro Valverde. Jocosamente Urán explicó que “la explosividad la perdí hace rato”, pero ciertamente no su inteligencia para correr ni su entrega y humor generoso.

Gloriosos 2.000 metros

Los Alpes son la dimensión desconocida de “La Grande Boucle” , el escenario natural de las grandes gestas y en el que tanto mueren ilusiones como se confirman realidades o nacen triunfales nuevos ídolos. Tradicionalmente en los Alpes se coronan los grandes campeones, individuales y de montaña.

Hasta hoy, el ciclismo colombiano ha escrito en sus cumbres las mejores páginas y en sus 35 participaciones los escarabajos han conseguido en este imponente macizo europeo 11 de las 19 victorias en el Tour; la última de ellas Jarlinson Pantano en Culoz, el 17 de julio de 2016.

Luego de 377 kms de llano, las primeras cimas alpinas del jueves serán definitivas.

El terreno es ideal para las condiciones fisiológicas y atléticas de los ciclistas colombianos nacidos, criados y formados en alturas superiores a los 2.000 metros, donde la oxigenación se reduce y el umbral del esfuerzo tiene un rango superior al de los principales rivales europeos. Cuatro escarabajos han sido campeones de montaña en cinco ocasiones y en los últimos siete años, dos han sido subcampeones del Tour (Nairo y Rigoberto).

El sucesor, Egan Bernal, es una realidad. Veintidos años viviendo y entrenando en permanencia a 2.600ms entre Bogotá y Zipaquirá, le otorgan un arma secreta y una ventaja natural para enfrentar las tres durísimas etapas de jueves con el Col d’Izoard (2.360ms) y el Galibier a 2.642ms, el viernes el techo del Tour a 2.770ms en el Col de l’Iseran  y el sábado con el casi interminable ascenso final de 33 kms hasta la estación invernal de Val Thorens, a 2.365ms; todas ellas cimas fuera de categoría y con pendientes superiores a los Pirineos.

Más aún, en las principales cimas alpinas de la semana han cruzado victoriosos los ciclistas colombianos;  Col d’Izoard con triunfo de etapa (Santiago Botero en 2000), Galibier (“Pacho” Rodríguez en 1984, “Lucho” Herrera en 1986, Santiago Botero en 2002 y Juan Mauricio Soler en 2007 con triunfo de etapa) y Val Thorens, donde venció Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994. Egan no había nacido aún y Rigoberto Urán, el más veterano de los colombianos, tenía siete años.

En los Alpes, Rigo intentará ascender al Top-5. Entrenó en altura y puede volver a sorprender.

Dos semanas después de largar en Bruselas como primer favorito, Egan Bernal, mantiene su opción de triunfo, se muestra sólido tras correr conservadoramente, regulado y sin realizar esfuerzos excesivos ni desperdiciar energías, esperando los Alpes y la decisión final de su escuadra Ineos para darle todo el respaldo en pos del triunfo final. La camiseta blanca de mejor joven está practicamente ganada y le asegura subir al podio en París, pero si en los Alpes la amarilla se inclina en su favor, Geraint Thomas respetará ese liderazgo en carretera del colombiano para que sea coronado en los Champs-Elysées como su heredero y continúe el dominio de la escuadra.

Cuando Ineos largó el Tour con dos líderes, Geraint Thomas y Egan Bernal, lo hizo con total compromiso y completa armonía dentro del equipo y esa relación es firme. Caso muy diferente al de Movistar, donde la dupla Nairo Quintana-Mikel Landa, nunca ha funcionado y sido siempre una batalla de feudos dentro de la escuadra española que muy pronto olvidó los triunfos que el “águila de Cómbita” consiguió con y para ellos. Los británicos en cambio son una estructura más cohesionada.

Antes de la última semana, las casas de apuestas británicas tienen los siguientes favoritismos: Thibaut Pinot 12/10, Geraint Thomas 10/3, Julian Alaphilippe 9/2, Egan Bernal 11/2, Steven Kruijswijk 10/1, Emanuel Buchmann 14/1, Mikel Landa 40/1.

Mi podio en París

Campeón: Egan Bernal y camiseta del mejor de los jovenes.

Subcampeón: Thibaut Pinot y camiseta de campeón de montaña.

Tercero: Steven Kruijswijk.

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Divorcio Nairo-Movistar. El caso de Nairo Quintana merece un análisis posterior y sereno pero confirma parcialmente mi inquietud sobre el maltrato del equipo y su soledad interna, lo difícil que es ser “sudaca” entre los españoles y  la necesidad urgente de cambiar. Lo había planteado en un blog anterior hace dos años al analizar el Tour-2017, después de que el director Eusebio Unzué humilló públicamente a Quintana y dijo que sabía que sería difícil que ganara y por ello llevó a Valverde para asegurar el protagonismo. Nairo había sido subcampeón del Giro y en menos de once meses disputó a tope cuatro grandes vueltas.

 

El Tour 2019 habla francés antes de la gran montaña

Cumplidas 10 etapas y más de la mitad de su recorrido, el Tour llega por primera vez en cinco años a la alta montaña -su terreno históricamente decisivo- con un sorprendente líder francés, un colombiano en el podio provisional y otro en el Top-10.

Julian Alaphilippe, uno de los más promisorios y apreciados pedalistas galos -nacido en pleno centro de Francia- inicia en amarillo la conquista de la cadena montañosa de los Pirineos en la frontera sur del país, con una ventaja cómoda de 1.12” sobre el campeón Geraint Thomas, de 1.16” sobre el tercero, el prodigio colombiano de 22 años, Egan Bernal (revelación del año anterior y de esta temporada) y de 2.04” sobre el líder indiscutido de Movistar,  Nairo Quintana, octavo en la tabla.

Después de cinco años, un francés lidera el Tour.

A pesar de su gran presentación con una victoria de etapa y el liderato, los especialistas todavía no le conceden opción a Alaphilippe, pero la camiseta amarilla “da alas y energía suplementaria”. A los 27 años y en su tercer Tour, ha confirmado que es un ciclista a tener en cuenta para ganar pronto una gran vuelta. Si al terminar los Pirineos sigue líder, habrá que pensar a muy corto plazo.

Sin duda, el gran ganador en la primera parte del Tour es de nuevo el equipo británico Ineos. Aunque esta vez no ha asumido el liderato desde temprano como es habitual, ha colocado a sus dos líderes en el podio temporal y en posición ideal para el ataque después de que los gregarios impongan el ritmo de crucero en las montañas. En esa tarea de “demolición” serán de nuevo fundamentales después del descanso de este martes,  Michal Kwiatkowski, Wout Poels, Gianni Moscon, Jonathan Castroviejo y el capitán de la escuadra, Luke Rowe, dirigiendo la estrategia en carrera.

Las diferencias aún descontables y no definitivas, surgen de la contra-reloj por equipos en Bruselas, de la primera toma de contacto con la montaña, las bonificaciones, las caídas y el corte al final de la décima etapa que involucró a varios líderes y los obligará a replantear su estrategia durante el día de descanso.

Esos minutos son si embargo el indicador inicial para algunos favoritos damnificados de la primera parte del Tour, entre ellos los franceses Thibaut Pinot (11°)y Romain Bardet (15°), el colombiano Rigoberto Urán (13°), el danés Jakob Fuglsang (16°) y el australiano Richie Porte (20°), quienes tienen la difícil tarea de descontar más de 2.30” al líder Alaphilippe. Por su parte el español Mikel Landa (21°), deberá trabajar para Quintana y junto con Alejandro Valverde y Marc Soler, ser su gran apoyo en la montaña.

Entre Alaphilippe -líder sorpresivo pero hasta hoy sólido y sereno- y Richie Porte, hay 3.59” de diferencia. Entre ellos debería estar el Top-10 de la carrera, mientras que los siguientes clasificados (después del 20°) ya no cuentan para la victoria pero serán piezas claves en el apoyo a sus líderes tratando de recuperar tiempo y llegar a la tercera semana en los Alpes con una ventaja más reducida y una general más clara. Tampoco aplican para el podio en París pero si para triunfos de etapa y ataques en su terreno predilecto, los italianos Fabio Aru, a casi seis minutos,  y el campeón del Tour 2014, Vincenzo Nibali (a 14 minutos). Los dos equipos World Tour financiados por los árabes (UAE-Emirates y Bahrain-Merida) ya poco cuentan.

Ahora es el momento de evaluar fuerzas y el desgaste del intenso ritmo en carretera (superior a los 42 kms/hora), recuperar energías y preparar nuevas tácticas para el segundo tiempo de un Tour que se muestra inicialmente favorable al ciclismo colombiano y francés, dos países que desesperadamente buscan la esquiva victoria desde los años 80.

Terreno propicio

La semana de cinco etapas tiene 706 kilómetros de recorrido; de ellos 512 en altura que constituyen el 45% de toda la montaña del Tour! El banquete está servido y para las aspiraciones de los favoritos serán definitivas la contra-reloj individual sobre 27.5 kms el viernes 19 de julio en Pau, y la cima del Tourmalet al día siguiente.

Hace 36 años, el 11 de julio de 1983, el portentoso escarabajo José Patrocinio Jimenez (un veterano de 30 años), dominó la única etapa de alta montaña del Tour en los Pirineos y coronó primero el Tourmalet y el Col d’Aspin, las dos cimas principales de las cuatro de esa jornada.

El “viejo Patro” no pudo vencer  en Bagnéres de Luchon por su deficiencia en el descenso y el desgaste. Las fuerzas no le alcanzaron para alcanzar al novato escocés de 24 años, Robert Millar (convertido hoy en mujer, Philippa York, y comentarista) quien subió a su rueda. Sin embargo, ese día Patrocinio llegó cuarto a la meta y se enfundó la camiseta de líder de la montaña en la primera participación del equipo aficionado Pilas Varta-Café de Colombia.

Patrocinio es el único ciclista colombiano que ha coronado primero el Tourmalet, y este año –apenas por tercera vez- la histórica y larga cumbre a 2.115 ms en los Pirineos, es meta de etapa, la 14, el sábado 20 de julio. Puede empezar a definir y seleccionar el Tour y un escarabajo volver a liderar. Esa fecha es el día nacional de Colombia, una ocasión especial de victoria que ya consiguieron Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994, Felix Cárdenas en 2001 y Nairo Quintana en su debut en 2013. Hace dos años el nariñense Darwin Atapuma buscaba coronar su primera victoria en el Tour el día de la Independencia pero el francés Warren Barguil lo alcanzó a dos kilómetros de la meta en el Col d’Izoard en los Alpes. Será esta vez el día de Egan Bernal? O la tercera victoria de Nairo?.

Lo cierto es que la contra-reloj del viernes será igualmente fundamental, en especial para Nairo Quintana, quien puede fácilmente perder más de un minuto con Geraint Thomas y hasta 30” con Egan Bernal, el holandés Steven Kruijswijk (4°) y el sorprendente alemán Emanuel Buchmann (5°), al igual que con otros rivales. Su mejoría en este ejercicio es insuficiente y si en las cumbres de sábado y domingo no consigue acercarse a menos de un minuto del líder que tenga el Tour en la meta en Foix Prat d’Albis, las posibilidades de sueño amarillo serán mínimas. En el momento, los 52″ que lo separan de Thomas y los 48″ frente a Egan, son teóricamente recuperables.

Más favorable se presenta el panorama para Egan Bernal y Geraint Thomas, cuya poderosa escuadra Ineos, los llevará a las faldas del Tourmalet en posición de privilegio y los defenderá en las ondulaciones del jueves y el otro final en alto del domingo que puede marcar más diferencias.

Aunque Thomas ganó unos segundos en la exigente cima de La Planche des Belles Filles frente a Bernal, no es una cumbre larga y significativa como si lo serán los Pirineos y los Alpes a más de 2.000 metros. La realidad es que Bernal puede perder otros segundos en la contra-reloj (+/- 30”) pero es superior en la alta montaña, es co-líder y estará en igualdad de condiciones con Thomas en el momento de los ataques, cuando ambos tendrán que responder.  Ineos les ha dado carta libre para correr y sus piernas demostrarán quién es el más fuerte.

Un francés en plena forma

Los franceses están eufóricos con Julian Alaphilippe y el simpático y extravertido pedalista responde con tranquilidad que va “día a día” y sin preocuparse aún si llegar de amarillo a París es una posibilidad real. Julian vino al Tour consciente de que Enric Mas es la carta de su equipo belga Deceuninck-Quick Step para la general y que su misión era apoyarlo, brillar, ganar etapas y mejorar su presentación del año anterior cuando triunfó en dos de las seis fracciones de montaña y fue campeón de la categoría.

Debutando en el Tour, Enric Mas (24 años) ya es sexto en la tabla escoltando al líder de los jóvenes Egan Bernal (apenas a 30″) y confirmando que el subcampeonato de la Vuelta a España en septiembre anterior no fue sorpresivo y por qué el interés manifiesto de Movistar por llevarlo de líder en 2020. Junto al Ineos,  el equipo Deceuninck-Quick Step se muestra muy fuerte. Igual ocurre con el Bora Hansgrohe que tiene dos cartas entre los 12 primeros (Buchmann y Konrad). Ninguno se debe menospreciar.

Enric Mas es la nueva perla de Mallorca. Movistar lo quiere para líder en 2020.

Alaphilippe y Mas deberían ser una dupla muy importante en la montaña, similar a los Tandem Thomas-Bernal, Pinot-Gaudu o los hermanos Yates. El líder del Tour pasó primero en la cima del Tourmalet el año anterior (tal como en 2016 su compatriota Thibaut Pinot), y en 2019 cumple una temporada excepcional. Se entrenó y triunfó en Colombia en la carrera Oro y Paz, ganó la Milán-San Remo, la Strade Bianche y la Flecha Walona, en tanto que fue sexto en la Tirreno-Adriático. A su turno, el mallorquín Enric Mas,  fue 9° en la Vuelta a Catalunya y en la Vuelta a Suiza, donde concluyó su proceso de preparación y enfrentó a Egan Bernal.

Por su parte, Buchmann -el mejor ciclista alemán del momento- viene en progresión constante y a los 26 años disputa su cuarto Tour (Fue 15° en 2017). Tiene un biotipo ideal (1,81ms, 61 kg) y sus terceros puestos este año en la Vuelta al País Vasco y el Dauphiné Liberé, son una sobresaliente carta de presentación. Su aliado ideal es el austríaco Patrick Konrad (12°) quien viene de ser tercero en la Vuelta a Suiza. En su tercer año como equipo World Tour, Bora tiene ambiciones  serias y no solamente busca la camiseta verde de la regularidad con el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan, sino un podio en la general.

Nada se ha decidido aún en el Tour 2019 pero mucho se ha decantado en los primeros 10 días y 1.804 kms (52%) de la edición 106 de la carrera. El escenario es digno de un filme de suspenso en dos partes: esta semana los Pirineos, la próxima los definitivos Alpes, donde los escarabajos han sido figuras estelares.

En su debut en 2018, Egan Bernal fue poderoso en los Pirineos y Alpes. Este año es líder del equipo.

En los Pirineos se puede esperar un repunte de los franceses Pinot, Bardet, Barguil y Gaudu, al igual que de los colombianos Rigoberto Urán y Nairo Quintana, quien tiene la ventaja de un fuerte equipo Movistar que estará completamente dedicado a respaldarlo porque finalmente  ha quedado claro para su director Eusebio Unzué que el “águila de Cómbita” es la carta mayor y su único líder. A su vez, Adam Yates y Daniel Martin buscarán confirmar su Top-10 y demostrar que tienen la fortaleza y regularidad para pelear el podio. Yates tiene a su hermano Simon preparado con la misión exclusiva de respaldarlo en la montaña, mientras que Martin contará con Aru y el colombiano Sergio Luis Henao para esa labor.

Mientras tanto Rigoberto Urán podría ascender al Top-10 si continúa su curva de progresión pero el abandono de Tejay Van Garderen y la falta de gregarios de lujo (excepción del canadiense Michael Woods) no le favorecen. El equipo cometió un error táctico el lunes aunque otros líderes importantes también quedaron cortados y cedieron tiempo valioso. Education First tendrá que esforzarse al máximo para recuperar las opciones de Rigo pero lo cierto es que muchos necesitan con urgencia descontar tiempo.

A mi juicio la opción más clara esta semana es la de Egan Bernal, quien puede terminar el domingo cambiando la camiseta blanca del mejor joven por la amarilla de líder. Las circunstancias parecen favorecerlo aunque Alaphilippe tiene margen para mantenerse y aún no ha mostrado flaquezas. El tercer lugar en el podio de Egan es ya un logro inmenso. Muy pocos han llegado tan alto a los 22 años y en su segundo Tour de Francia. Chapeau!

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Favoritismo: Al cabo de las primeras diez etapas y más de medio Tour recorrido, las preferencias han cambiado sustancialmente en las casas de apuesta.  Hoy martes 16 de julio, antes de los Pirineos, las opciones para ganador son en su orden: Geraint Thomas (4/7), Egan Bernal (7/2), Nairo Quintana, Julian Alaphilippe y Thibaut Pinot (14/1), Steven Kruijswijk y Enric Mas (18/1). El sábado 6 de julio, antes de largarse, eran: Bernal (9/4), Thomas (5/2), Nairo (16/1), Julian Alaphilippe (150/1), Thibaut Pinot (18/1), Steven Kruijswijk (22/1) y Enric Mas (28/1). Quintana y Alaphilippe mejoraron su opción.

Tour de France 2019: Hora colombiana

Nunca antes en la historia del ciclismo profesional colombiano había habido una oportunidad tan clara de  conseguir la ansiada victoria en “La Grande Boucle”. El Tour-2019 tiene el diseño y las circunstancias ideales para que lo gane finalmente un escarabajo.

La amalgama de tres generaciones con los mejores pedalistas colombianos permite que por primera vez haya tres cartas serias con opción real de ganar la prueba más importante del ciclismo mundial, 45 ediciones tras el lejano debut de Martín Cochise Rodríguez en 1975.

El Tour-2019 espera el protagonismo de Egan Bernal. El colombiano está listo para vencer.

Ausentes los dos grandes favoritos, el tetracampeón británico Chris Froome y el holandés Tom Dumoulin –subcampeón el año anterior- el abanico de candidatos se ha extendido a un grupo heterogéneo de rodadores entre los que tres escarabajos líderes en sus respectivos equipos; Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Egan Bernal, figuran en la baraja.

Pero la falta de su figura emblemática Chris Froome, no significa que el equipo Ineos –como fue rebautizado hace dos meses el antiguo Sky por el cambio de patrocinador- haya pérdido su poderío. De hecho, con excepción del corredor accidentado, la escuadra es la misma que dominó el Tour 2018 con Geraint Thomas campeón y Froome tercero.

La edición 106 del Tour 2019 es una de las más abiertas y montañosas de la historia, de las más indescifrables y por ello impredecibles. Tal vez el ganador no sea tan sorpresivo e inesperado como el francés Laurent Fignon en 1983, el estadounidense Greg LeMond en 1989 o el galés Geraint Thomas el año anterior, pero ciertamente será un cumulo de factores físicos, climáticos y de carrera, incluyendo bonificaciones, cortes y caídas en las etapas llanas y descensos, además de la montaña y la contra-reloj individual de 27 kms el 19 de julio en los Pirineos (Pau), los que jugarán papel determinante en el desenlace el domingo 28 de julio tras 21 etapas y 3.460 kms por las carreteras de Bélgica y Francia.

Es el Tour más montañoso de este siglo. Igual que en 2014, tiene la intensidad de 10 etapas y media montaña antes del primer descanso. Las grandes cimas llegarán esta vez con los Pirineos en la segunda semana y los definitivos Alpes en la tercera. En total son siete etapas de alta montaña (cinco de ellas con final en ascenso), y el record de 30 cimas de segunda, primera y fuera de categoría, con el techo a 2.764 metros en el Col de l’Iseran el 26 de julio, a dos días del final. Pero además, la carrera tiene como novedad ocho bonificaciones en cumbres seleccionadas en las etapas de montaña para darle más emoción y dinámica a la lucha por la general, con un total de 64” como botín máximo; 8” al primero, 5” al segundo y 2” al tercero.

La mayoría de las cumbres que otorgan las bonificaciones están cerca del final, para incentivar los ataques, y los segundos ganados se sumarán a las bonificaciones normales de 10”, 6” y 4”, en la meta de las etapas. En este sentido, las cimas fuera de categoría del Galibier y el Col d’Iseran (las máximas del Tour) en las etapas 18 y 19 en los Alpes, serán claves para los favoritos al triunfo gracias a estas innovadoras bonificaciones.

En plena forma en 2018, el campeón comparte el liderato de Ineos con Bernal.

Además, la montaña por encima de 2.000ms, siempre favorable a las pretensiones de los colombianos, no es el único elemento. La temporada de verano en Europa con una ola de calor que ha superado los 40° en Francia, amenaza con extenderse a lo largo del mes, al igual que los altos niveles de polen en el ambiente y un nuevo e inesperado elemento; la plaga del gusano Caterpillar en los bosques de roble europeos que esparce toxinas y minúsculos vellos que son dispersados por los vientos y en el ser humano causan irritaciones de piel, de los ojos, gripa, toz, congestión y reacciones alérgicas que sólo se pueden combatir con cortisona. La alerta está activa en Alemania, Holanda, Luxemburgo, la región belga de Brabante, zonas de Francia, Asturias y la frontera Franco-española.

La deshidratación por el calor y el efecto clínico del polen y plagas en general afecta a todos los pedalistas, pero es sabido que varios son más sensibles y propensos a las alergias. Entre los favoritos, Nairo Quintana ya sufrió su efecto en el Tour 2016 que mermó considerablemente su rendimiento.

Tridente colombiano

Cuatro colombianos largaron en Bruselas el sábado 6 de julio (tres menos que el año anterior); Nairo Quintana (Movistar), Rigoberto Urán (Education First), Egan Bernal (Ineos) y Sergio Luis Henao (UEA). Los primeros tendrán el protagonismo de ser líderes, mientras que Henao (12° en 2016) será un gregario de lujo para Dan Martín y Fabio Aru en la escuadra de los Emiratos árabes.

Grandes ausentes son el sprinter Fernando Gaviria (UEA), primer líder y ganador de dos etapas en 2018, los escaladores Daniel Martinez (compañero de Urán), Winner Anacona (gregario de Nairo), Darwin Atapuma (Cofidis) y Jarlinson Pantano, quien se retiró prematuramente del ciclismo.

La gran diferencia con todas las participaciones anteriores del ciclismo colombiano en el Tour es el favoritismo de sus tres figuras y líderes, cada cual en un momento definitivo de su carrera profesional, y candidatos serios a la victoria o al podio; “Rigo” Urán, pionero y veterano de la nueva etapa exitosa; Nairo, figura consagrada en el Giro de Italia y la Vuelta a España, y Egan Bernal, la estrella en ascenso.

Tras dos años fuera del podio, Nairo sigue el "sueño amarillo".

Dos veces subcampeón (2013-2015), una vez tercero (2016) y décimo el año anterior, Nairo Quintana disputa a los 29 años y en plena madurez ciclística su sexto Tour, con la imperiosa necesidad de confirmar su progresión y conseguir el llamado “sueño amarillo”, única gran victoria que le falta. Después de ocho años en Movistar el “águila de Cómbita” ve peligrar su liderazgo en la escuadra española y la necesidad de cambiar y buscar nuevos aires (se habla del UEA con su entorno colombiano) es cada vez más imperiosa. Su ciclo telefónico se ha cumplido pero le falta el cierre con broche de oro.

El problema que tiene es la soledad y este año no tiene a su fiel escudero Winner Anacona. El director Eusebio Unzué, quiere apostar por un español para ganar el Tour y Mikel Landa, aunque llega con el desgaste de más de 3.500 kms del Giro d’Italia donde fue cuarto, ha sido proyectado a co-líder. Con qué meritos?. Landa no ha ganado ninguna carrera importante y hasta hoy es una promesa inconclusa. Como dijo sabiamente el ex-técnico Johan Bruynnel “primero, tendría que demostrar que puede ganar una gran vuelta. Quintana ya ganó el Giro de Italia y la Vuelta a España, y fue segundo en el Tour de Francia”.

Pero además, luego de la victoria de su compañero ecuatoriano Richard Carapaz en el Giro-2019, el corredor vasco está descontento y amenaza con cambiar de escuadra –por cuarta vez en seis años!-  con apenas un podio (3° en el Giro-2015) para mostrar. Esa permanente dualidad indescifrable del equipo español, es el enemigo interior de Quintana.

En cambio, “Rigo” disputa también su sexto Tour con un sólido equipo alrededor aunque con poco rodaje competitivo y la expectativa de llegar a su curva ideal en dos semanas. El antioqueño de 32 años es profesional desde 2007 y como bien lo dijo, su temporada (la decimotercera!) comenzó en Bruselas. Subcampeón en 2017 a sólo 54” de Froome, Urán tuvo que abandonar por caída el año anterior y sabe que esta es tal vez su última oportunidad de vencer una Gran Vuelta. Su profesionalismo intachable, su constancia, la inteligencia para saberse ubicar y leer la carrera, junto al firme respaldo del estadounidense Tejay Van Garderen (5° en 2012 y 2014 y recuperado de forma) y de los veteranos rodadores Michael Woods, Tanel Kangert y Simon Clarke, son garantía de que estará nuevamente disputando el podio.

El tercer As colombiano y gran favorito para llegar victorioso de amarillo a Paris es el joven portento Egan Bernal, “el nuevo Zipa”. A los 22 años y en su segundo Tour (fue 15° en 2018), es el ciclista al que todos los especialistas le auguran múltiples triunfos y años de gloria. Este año ante la ausencia de Froome y su innegable buen estado de forma confirmado con la victoria en la Paris-Niza y la Vuelta a Suiza, ha sido ascendido a co-lider de la escuadra británica Ineos. El ayer gregario de lujo del campeón Geraint Thomas y de Froome, es hoy el gran favorito para ganar según todas las casas de apuestas británicas.

Hagan sus apuestas señores! Por primera vez en la historia del Tour un colombiano es máximo favorito.

Egan es la estrella en progreso, el máximo representante de la tercera generación de ciclistas colombianos, la del relevo que se abre paso y probablemente uno de los más dotados del pelotón. Forjado en el ciclo-montañismo, su dominio de la bicicleta es de los mejores, es buen contra-relojista y en la montaña es uno de los más explosivos y fuertes. El Tour 2019 es perfecto para sus condiciones y la carretera definirá si él o Thomas (11 años mayor) será la cabeza de Ineos en la búsqueda de una séptima victoria de la escuadra británica dominadora desde 2012.

El galés campeón del Tour y el más veterano del poderoso equipo -lo integra desde su fundación en 2010- ha empezado con susto y luego del abandono por una caída en la Vuelta a Suiza (ganada por Bernal) volvió a besar el asfalto en la primera etapa en Bruselas, a menos de dos kilómetros de la meta. Una caída aparentemente sin consecuencias físicas pero que psicológicamente tiene efectos al igual que en la tabla general. Bernal ya está delante. Ineos sigue siendo la escuadra favorita y la que ordenará la carrera. Fue 2° en la contra-reloj por equipos el domingo pero en próximos días buscará asumir el mando (tal vez el jueves en la etapa con final en cumbre de La Planches des Belles Filles) y de nuevo será el enemigo a vencer.

Nueva y vieja guardia

Un aspecto fundamental e ilustrativo del Tour-2019 es el enfrentamiento deportivo de tres generaciones ciclísticas que coexisten en el pelotón: los consagrados, un grupo intermedio que busca confirmar su proceso y la llegada firme de una camada de jóvenes pedalistas que se abren paso rápidamente hacia la gloria.

La edición 106 del Tour que ha comenzado en Bruselas para rendir homenaje a Eddie “el caníbal” Merckx, el más grande ciclista de la historia y vencedor por primera vez hace 50 años de “la grande boucle”, es el trasfondo preciso para entender este cambio de guardia.

Los más grandes ciclistas de la historia, los pentacampeones del Tour, despegaron y empezaron su camino triunfal entre los 22 y 23 años; Eddie Merckx ganó el Giro (1968) a los 22 años y el Tour al siguiente, Bernard Hinault ganó la Vuelta a España y el Tour a los 23 (1978), igual que Jacques Anquetil (1957). Los tres ganaron el Tour en su debut, pero después de los 31 años, ninguno de ellos triunfó en una gran Vuelta. Cual una regla no escrita, entre el brote triunfal y el declive de un gran campeón, hay una ventana de 7-9 años. Las excepciones a esta premisa son Miguel Induráin, Chris Froome y Vincenzo Nibali, que iniciaron un poco más tarde su estela victoriosa.

Cambio de guarda en Ineos? A los 22 años, edad ideal, Egan Bernal es la figura en ascenso.

Otros campeones notables, ganadores del Tour como novatos, también se coronaron a los 22 años: Felice Gimondi, en su debut en 1965, a los 22 años y 289 días y el francés Laurent Fignon a los 22 años y 346 días en 1983, en el Tour que por primera vez abrió la puerta a un equipo amateur, la escuadra Pilas Varta-Café de Colombia que se destacó en las montañas con José Patrocinio Jiménez (subcampeón) y Edgar “condorito” Corredor y marcó el regreso –tras el pionero Cochise- casi permanente de los ciclistas colombianos al Tour. Desde ese año, a la cita sólo se faltó en 2010 y 2012.

En caso de triunfar Egan Bernal -nacido el 13 de enero de 1997- superaría a Gimondi por 93 días (22 años, 196 días) y sería el corredor más joven en ganar el Tour después de la segunda guerra mundial y el cuarto más precoz de la historia.

Pero Egan no es el único portento de 22 años. El escalador francés David Gaudu, ganador del Tour del Porvenir a los 19 años (2016), disputa igualmente su segundo Tour, es apenas 3 meses mayor que el colombiano y es la gran esperanza francesa para el futuro. Será el escudero principal de Thibaut Pinot en la escuadra Groupama-FDJ, pero si falla su líder en la montaña es el relevo inmediato. La situación en Ineos es similar, aunque Bernal parece ser realmente la carta A del equipo y su inicio de Tour es muy alentador.

La vieja guardia, la de los consagrados, mayores de 32 años y con más de 10 temporadas ciclísticas, está representada por los dos únicos campeones del Tour en carrera, el italiano Vincenzo Nibali (2014) y el galés Geraint Thomas (2018), y por una serie de figuras de primer nivel y líderes de escuadra que desde hace años buscan su consagración en el Tour. Entre ellos figuran el colombiano Rigoberto Urán (subcampeón 2017), Alejandro Valverde (3° en 2015), y los Top-10, Jakob  Fuglsang, Richie Porte, Steven Kruijswijk y Dan Martin.

Fin de ciclo?

Indudablemente que el ciclista más completo en el Tour-2019 es el italiano Vincenzo Nibali, único en carrera que ha ganado las tres grandes vueltas y contabiliza otros siete podios en pruebas de tres semanas. Pero a los 34 años, “el tiburón de Mesina” empieza a acusar el desgaste de 15 temporadas completas. Fue campeón del Tour en 2014, año en que Froome y Contador abandonaron y Quintana no lo disputó. Nibali es probablemente el corredor más completo del pelotón y aunque llega con el kilometraje del Giro d’Italia en sus piernas, si está bien ubicado antes de la tercera semana en los Alpes será garantía de batalla y espectáculo. La pregunta es Cuanto tanque de reserva tiene para las cimas definitivas. En 2016 que hizo ese doblete, no le alcanzó en el Tour.

Campeón en 2014, Nibali busca de nuevo el Tour. De su combatividad nadie duda, de sus reservas sí.

Profesional desde 2006, el campeón Geraint Thomas disputa a los 33 años su decimotercera temporada y su estado de forma es una incógnita porque en 2019 poco ha rodado y su preparación ha sido alterada por enfermedad y caídas. El galés ha sido un gregario de lujo de Froome y sólo brilló en el Tour pasado, aunque fue líder transitorio de la prueba en 2017 antes de abandonar por caída. Ahora, en su décima participación, figura como líder junto a Egan Bernal, pero el colombiano parece estar en ventaja con la experiencia del año pasado, la calidad confirmada con triunfos y su juventud y fortaleza.

El director de la escuadra David Brailsford, ha dicho claramente que Egan “tiene la edad física y mental, y está listo”. El colombiano considera que es aún jóven para pelear el título pero acepta que con un equipo tan dominante y compañeros que lo guían y dejan en posición al final de etapa para dar su máximo, es más fácil asumir ese liderazgo.

En Movistar, la capitanía del equipo la tiene Alejandro Valverde, máximo ejemplo moderno de longevidad ciclística, que a los 39 años y después de 16 temporadas, es el campeón mundial de ruta y campeón de España y disputa su Tour número 12. Gran corredor de clásicas, en las grandes vueltas la tercera semana es siempre su punto débil. Su papel será fundamental para el éxito del equipo como mediador entre el ego de los líderes Nairo y Landa, pero su respeto y fidelidad con Quintana pueden jugar en favor del colombiano a la hora definitiva.

El “bala” fue tercero en el Tour-2015, es un gran estratega en carrera y el hombre de confianza de Unzué. Aunque nadie imagina que tenga tanque para pelear el podio, a veces las oportunidades inéditas ocurren. Hasta ahora, el belga Firmin Lambot es el corredor de más edad en ganar el Tour de France (1919) hace un siglo!, a los 36 años y 130 días. Será Valverde la sorpresa mayúscula de este siglo?.

El más afable y veterano de los colombianos, "Rigo" es una carta seria para pelear la victoria.

Otros dos ciclistas que a los 34 años están llegando al final de su ciclo son el danés Jakob  Fuglsang y el australiano Richie Porte. Ambos coincidencialmente disputan su noveno Tour y presentan como mejor figuración un quinto puesto; en 2013 el líder del Astana y en 2016 el jefe de filas del Trek-Segafredo. Ciclistas rodadores pero irregulares, que se desempeñan bien en pruebas de ocho días como el Dauphiné Liberé y la Paris-Niza, pero a los que las grandes vueltas de tres semanas les pasa factura. Después de once temporadas y ningún podio, su favoritismo es inmerecido.

Dos años más jovenes pero igual de veteranos y con más de diez temporadas, Rigoberto Urán, el combativo irlandés Dan Martin (Top-10 en los tres últimos Tours) y el holandés Steven Kruijswijk (5° el año anterior), tienen más regularidad y opciones. El colombiano, subcampeón olímpico de ruta en 2012, del Giro en 2013 y 2014 y del Tour hace dos años, es el más completo de todos y es candidato serio a podio.

Martin, premio de la combatividad el año anterior, es un ciclista rodador que necesita consolidarse en el equipo UEA (Emiratos) en el que Fabio Aru debería ser su gran respaldo (aunque busca el liderazgo), mientras se especula que Nairo Quintana llegaría en 2020. Hace un mes fue 8° en el Dauphiné Liberé, delante de Quintana.

Ciclista en progresión y bien respaldado, el holandés Kruijswijk está llamado a ser protagonista y pelear el podio.

Un gallo tapado para el Tour-2019 es el holandés Steven Kruijswijk, líder del equipo Jumbo-Visma y 5° el año anterior. La escuadra se ha construido a su alrededor y lidera el comienzo del Tour con un conjunto de ciclistas rodadores, mezcla de juventud y veteranía, en el que el escalador neozelandés George Bennett y el debutante Wout Van Aert, serán importantes.

Sin el poderío de Ineos, pero con una capacidad rodadora similar, es uno de los equipos que puede manejar el Tour, al menos en los primeros 10 días. Si los franceses no ganan el Tour desde hace 35 ediciones (Bernard Hinault fue el último en 1985), los holandeses no lo consiguen desde Joe Zoetemelkt en 1980.

Generación intermedia

Si entre los treintañeros el ciclista más sólido es Nibali, su equivalente dentro de la generación de pedalistas entre los 26-29 años es sin discusión Nairo Quintana, Campeón del Giro (2014), de La Vuelta (2016) y dos veces subcampeón del Tour (2013 y 2015). La duda sobre el escalador colombiano, cuyos resultados parecen haberse estancado en los dos últimos años tras el subcampeonato del Giro-2017 y luego de disputar cuatro grandes vueltas seguidas, es si la curva de progresión llegó a su máximo.

Hay ciclistas con el biotipo para correr una sola gran vuelta anual, otros para disputar dos y muy contados (hoy día casi imposible) para disputar las tres con posibilidades reales de ganar. El Tour-2019, objetivo prioritario de Nairo, debería dar la médida de su potencial y los Pirineos y los Alpes, son el escenario para confirmarlo. Es el más importante ciclista colombiano de la historia, el podio está al alcance y la lucha por la victoria será ardua.

Bardet es uno de los más consistentes. Sólo corre el Tour y es la mejor carta francesa.

Un año menor que Quintana, el francés Romain Bardet es un ciclista consistente y escalador combativo que disputa su séptimo Tour (uno más que el colombiano). Siempre es candidato firme. El Tour es su carrera, la única gran vuelta que disputa anualmente y su palmarés como subcampeón en 2016 y cinco veces Top-10, es una carta muy seria. Su equipo AG2R-La Mondiale perdió mucho tiempo en la contra reloj, y está a 1.19” del primer clasificado de los favoritos (Kruijswijk), pero Bardet llegará al pico de su preparación en la segunda semana. Ojo con él.

Otro francés, Thibaut Pinot (29 años) también corre su séptimo Tour y parece estar en forma. Después de un sorpresivo podio (3° en 2016), el líder de la escuadra Groupama-FDJ  no ha vuelto a brillar. Ciclista explosivo sin la regularidad de Bardet, debería estar en la pelea. El Tour-2019 es su momento de la verdad. Ha iniciado bien son tres semanas.

Con la misma urgencia de confirmar figuran otros dos pedalistas de 29 años, el español Mikel Landa (4° en el Tour-2017) y el italiano Fabio Aru (5°) el mismo año. Con el desgaste del Giro d’Italia en que terminó cuarto, Landa tiene una tarea difícil frente a un ciclista más sólido como Quintana y es un elemento disociador en Movistar que busca contratar al promisorio mallorquín Enric Mas (Deceuninck-QuickStep), cinco años más joven y sorpresivo subcampeón de la Vuelta a España el año anterior.

En proceso de recuperación, Aru llega sin presión ni favoritismo. Si alcanza la forma, estará en la pelea.

Aru está recuperando su forma después de una cirugía de la arteria ilíaca y su experiencia puede darle dividendos. Campeón de la Vuelta a España en 2015, la progresión del italiano se frenó luego del Tour 2017. Disputa “la grande boucle” por tercera vez y con menos presión. El italiano venció hace dos años en la cima de La Planche des Belles Filles, meta de la sexta etapa y primera cumbre del Tour-2019. Puede sorprender y el Tour ser su resurrección.

Otros que pueden figurar en el Top-10 son los franceses de 27 años, campeones de la montaña en las dos últimas ediciones: Julian Alaphilippe (2018) y Warren Barguil (2017). Ganador de varias clásicas y de la montaña en el Dauphiné este año, Alaphilippe (Deceuninck-QuickStep) está en gran forma y buscará esta vez la general, mientras que Barguil (10° en 2017) cumple su quinto Tour. El campeón del Tour de l’Avenir 2012 (a los 20 años) tiene un desquite personal y puede volver al Top-10. Su problema es la falta de equipo para respaldarlo en la montaña.

El abanico de figuras lo cierra el británico Adam Yates (26 años), quien después de su sorpresivo 4° puesto en el Tour 2016 y mejor joven, no ha vuelto a brillar. En esta ocasión tendrá como gran apoyo en el equipo australiano Mitchelton-Scott a su hermano gemelo Simon, 7° en el Tour 2017 y también mejor joven.

Los Yates corren juntos su segundo Tour. La irregularidad de Adam inquieta, Simon está cansado del Giro.

Es la primera vez desde 2015 que ambos disputan el Tour, pero Simon tiene mucho kilometraje acumulado desde la Vuelta a España 2018 que ganó en septiembre, y su 8° puesto en el Giro d’Italia hace un mes. Adam cumplió una buena temporada primaveral entre marzo y abril (2° en la Tirreno-Adriático y la Vuelta a Catalunya, 4° en la Lieja-Bastoña-Lieja y 5° en el País Vasco) pero su irregularidad en las pruebas de tres semanas no es garantía de suceso.

Mis candidatos y sueños

El Tour-2019 tiene el diseño y las circunstancias ideales para que lo gane finalmente un pedalista colombiano y el ciclismo mundial siga hablando español en las grandes vueltas, después de la victoria del ecuatoriano Richard Carapaz en el Giro d’Italia. Si en 2018 el ciclismo habló inglés con Chris Froome (Giro), Geraint Thomas (Tour) y Adam Yates (Vuelta), en este año puede ser la lengua de Cervantes.

Hace seis años el director del Tour, Christian Prudhomme, afirmó que la victoria de un ciclista colombiano “es buena para el ciclismo, para la leyenda y para la historia”. Después de 45 años y 35 participaciones, ese momento parece estar muy cerca.

Cuando el Tour entra a Francia y luego de mi análisis y lectura, cierro este primer Blog previo (que me llevó más tiempo del pensado y se publica con retraso y disculpa) con mi orden y listado final de favoritismo. El año anterior la victoria de Geraint Thomas fue sorpresiva. Creo que en 2019 el campeón no debería ser tan inesperado.

Primera opción: Egan Bernal, Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Romain Bardet, Steven Kruijsjvert.

Segunda candidatura: Enric Mas, Thibaut Pinot, Vincenzo Nibali, Geraint Thomas.

Sorpresas: Dan Martin, Adam Yates, Mikel Landa, Jakob Fuglsang, Richie Porte.

Extraordinario: Fabio Aru, David Gaudu, Warren Barguil

Sobrehumano: Alejandro Valverde

Nirvana: Un podio totalmente colombiano! Si los juveniles Andrés Camilo Ardila (20), Einer Rubio (21) y Juan Diego Alba (21), consiguieron un histórico 1-2-3 dominando el Baby Giro en Italia hace menos de un mes, Por qué los profesionales no podrían repetir la dosis?

 

Miguel Aguirre; el colombiano Cru Classé de Burdeos

El enólogo colombo-francés Miguel Aguirre Leroy, es el Director del famoso Château La Tour Blanche, uno de los 11 Premier Cru Classé de Sauternes, el prestigioso vino licoroso de Reyes, celebraciones, compañero de postres, foie-gras, quesos fuertes y alta gastronomía.

Amante de la música salsa y gran bailarín, Miguel es hincha del club de fútbol América de Cali que fundó su abuelo el empresario vallecaucano Aníbal Aguirre Arias, conocido popularmente como el hombre de las tres A.

Dinámico profesor de enología, con origenes familiares en Cali y Francia, y crecido entre Colombia, España y Francia, Miguel es uno de los Directores más jovenes entre los prestigiosos vinos de élite y a los 38 años tiene un futuro brillante.

Junto a la antioqueña Bibiana González Rave-Pisoni (40 años) quien reside y trabaja en California, son los máximos representantes de la enología colombiana.

Ambos son contemporáneos, se graduaron con honores en la Universidad de Burdeos y sus profesores los consideran entre los mejores profesionales en la industria vinícola mundial.

Miguel divide hoy su tiempo entre la elaboración de uno de los Sauternes más cotizados del mundo, la formación de enólogos y su joven familia. Su vida guarda paralelos con la de este periodista y tenemos pasiones comunes, excepto en el fútbol porque siempre he sido fiel al Deportivo Cali, el otro equipo campeón de la segunda ciudad de Colombia.

A Miguel, lo encontré en Octubre anterior durante mi viaje anual a Burdeos para seguir la vendimia, un ejercicio profesional que sagradamente cumplo desde 2007 cuando fui intronizado en la Jurade de Saint Emilion, la cofradía vinícola más antigua de Francia.

Ambos nacimos en el exterior, tuvimos nuestra infancia en Cali, jugamos fútbol en el puesto de arquero, partimos de Colombia en 1989 (yo en mayo), llegamos a España y luego a Francia, hemos sido nómadas y finalmente nos asentamos en Europa, vinculados a sus vinos, en los que también compartimos gustos; por el Ródano y sus vibrantes Châteauneuf-du-Pape, y los grandes Burdeos con sus excelentes tintos, blancos y licorosos.

Château La Tour Blanche, es uno de los exclusivos 11 Premier Cru Classés de Sauternes, según la clasificación establecida en 1855 para la Exposición Universal celebrada en los Champs-Élysées en París, que es considerada la selección de los vinos más finos de Francia y aún hoy una referencia para la viticultura mundial.

Los vinos licorosos de Sauternes, se elaboran en un área delimitada de cinco comunas (Barsac, Sauternes, Preignac, Farges y Bommes) con las uvas blancas Semillon, Sauvignon Blanc y Muscadelle, que son afectadas por el hongo Botrytis cinerea, también llamado podredumbre noble. De allí su nombre de vinos “botritizados” que responde a que las uvas son parcialmente pasificadas, lo que tiene como resultado una alta concentración de azúcar y aromas distintivos de miel, frutos tropicales y cera de abejas.

El más famoso de los vinos de Sauternes, es el icónico Château d’Yquem, catalogado Premier Cru Supérieur y uno de los más costosos del mundo. Luego lo siguen en nivel de calidad once Premier Cru, entre los cuales La Tour Blanche, Suduiraut, Climens, Rieussec, Coutet y Guiraud, son los más apreciados por los expertos y los paladares del planeta.

En el histórico diario colombiano El Espectador, del cual soy corresponsal en Europa desde 1990, fue publicado un completo artículo sobre Miguel Aguirre y su vida en el mundo del vino. Los invito entonces a una buena lectura y a disfrutar un delicioso Sauternes…salud!

Vuelta a España 2018: Hora de la verdad

El próximo campeón de la Vuelta a España, que llegará coronado desde el sábado a Madrid, saldrá del actual Top-10 de la clasificación trás una semana infernal que comienza con la contra-reloj individual  y tiene tres etapas con final en alto -una en el País Vasco y dos en los Pirineos de Andorra- que sellarán la suerte y las ilusiones del pelotón.

Los lagos de Covadonga no le dieron la camiseta roja de líder a un ciclista colombiano y en su lugar confirmaron la fortaleza del británico Simon Yates, líder de la escuadra australiana Mitchelton-Scott. Detrás de ellos figura la poderosa dupla Movistar Alejandro Valverde-Nairo Quintana, y el líder de Astana, el joven y promisorio colombiano Miguel Angel López (3° en el Giro de Italia).

En ese órden y separados por sólo 43″ antes de los últimos 755 kms de carrera -la mitad de ellos en montaña- el podio no les debería escapar y dos colombianos están en primera línea por la victoria.

Nairo Quintana y "Superman" López, dos colombianos boyacenses por la Vuelta 2018.

Todavía con opciones a 1.29″ y agazapado a la espera de un buen resultado en la contra-reloj de este martes sobre 32 kms, el veterano holandés Steven Kruijswijk espera su oportunidad trás una temporada de primer nivel con un 5° puesto en el Tour de France, 6° en el Tour de Romandía y  8° en La Vuelta a Catalunya y la Vuelta a Suiza. A los 31 años es el “gallo tapado” pero el desgaste del Tour puede cobrarle el esfuerzo en esta última semana.

Sexto y demostrando que -junto a Mikel Landa, Pello Bilbao y Marc Soler- es una de las esperanzas para el renacer del ciclismo español, el mallorquín Enric Mas del equipo belga Quick Step, se muestra como un portento a los 23 años y puede incluso aspirar al podio. Está más fresco que todos los favoritos y ha corrido con gran inteligencia y prácticamente sin equipo que lo apoye en la montaña. Después de Rafa Nadal, ha nacido una nueva estrella en Baleares.

Esta semana es la definitiva, la de la hora de la verdad. Si la contra-reloj puede ajustar y marcar diferencias, la ruta que falta será más definitiva. En el ejercicio individual, es probable que “el bala” Valverde, Kruijswijk y Yates consigan unos segundos sobre la pareja de colombianos Nairo-López, en tanto que Rigoberto Urán (8°) que es el mejor especialista a cronometro de los colombianos en disputa, podría recortar algo de los 2.27″ que lo separan de Yates, al igual que el vencedor en Covadonga, el francés Thibaut Pinot, separado 2.10″ del líder.

Cimas de postín

La montaña de la Vuelta a España es superior en intensidad y pendiente que las de las otras dos grandes pruebas de tres semanas, el Giro d’Italia y el Tour de France. Es reconocido por los campeones que además, tras el esfuerzo del Tour o incluso del Giro, las cimas se hacen más duras e interminables, no sólo por la distancia sino por el fin de las energías al cierre de la temporada. Y aunque algunos creen que la Vuelta sirve de preparación para el Mundial de ciclismo de ruta en Innsbruck (Austria) a fin de Septiembre (dos semanas después de la Vuelta), en realidad puede tener un efecto contrario: agotar las piernas .

Y la montaña volverá a definir la Vuelta, primero en el País Vasco el miércoles y luego en los pirineos de Andorra, el viernes y sábado. Las dudas surgen sobre los dos primeros clasificados, Yates y Valverde. No hay que olvidar que el líder Simon Yates se desplomó a tres días del final del Giro d’Italia en la etapa histórica a Bardonecchia (Monte Jafferau) en que Chris Froome con un ataque a la antigua y a 100 kilómetros del final, le arrebató el liderato y selló su triplete Tour-Vuelta-Giro. Ese golpe psicológico pesa y en esta ocasión hay más rivales con opción de vencerlo y están más cerca. Simon tendrá la ayuda de su hermano gemelo Adam, quien se ha recuperado de un mal inicio de Vuelta por problemas de salud y del joven “grandulón” australiano Jack Haig (1,90ms y 23 años), quien tendrá que sacrificar su puesto 15° y darlo todo en favor de su líder.

La otra duda es Alejandro Valverde, que a los 38 años cumple una Vuelta notable; es segundo a 26″ de Yates y porta la camiseta combinada de los puntos, con buena ventaja sobre el tricampeón mundial Peter Sagan. Pero el veterano mostró flaqueza en las pendientes más duras y no es claro si resistirá al mismo ritmo las de la última semana. Movistar tendrá que defender el liderazgo de Nairo y antes que intentar un podio con ambos, debería utilizar a Valverde como la ficha clave del colombiano. El equipo español no gana una Vuelta desde hace dos años (2016 con Nairo) y no se puede dar el lujo de otro error como el del Tour 2015 y sacrificar la Vuelta por favorecer un adios por lo alto de Valverde.

Etapa de transición o de complot definitorio?

En las montañas del País Vasco, la Vuelta tiene el miércoles una etapa teóricamente de transición sobre 157 kms, con puertos montañosos de segunda y tercera categoría pero con una cima final de 3,9 kms con pendiente máxima del 11% que pueden ser de redención para unos y de calvario para otros, una etapa apta para ser “sorpresiva y definitiva” como lo fue Formigal en 2016. Ojo con ella

Y luego llegan las dos jornadas pirenaicas, bien conocidas de los ciclistas de Movistar y de Mitchelton-Scott y EF Education First-Drapac de Rigoberto Urán -tienen su sede europea en Girona- porque hacen parte de sus rutas de entrenamiento. Los finales el viernes en el larguísimo Coll de la Rabassa a 2.025 ms, y en el Coll de la Gallina al día siguiente luego de una dura, rápida y corta etapa de montaña de sólo 97 kilómetros, sentenciarán la Vuelta en el Santuario andorrano de Canòlich. Allí pagarán sus pecados los ciclistas que no supieron gerenciar su esfuerzo de la última semana.

Predecir no es una ciencia y acertar es un azar. Pero la Vuelta a España 2018 puede ser la revancha de Nairo Quintana, quien pareciera que está corriendo muy controlado para no hacer daño a las aspiraciones de Valverde y a la espera de esta tercera semana donde seguramente entregará todo su potencial en las montañas. Igualmente puede ser la llegada definitiva a la élite de Miguel Angel López o de Simon Yates si consiguen la victoria final. Los tres son escaladores natos, aunque los colombianos pueden ser ligeramente superiores al británico en su fortaleza ascendiendo y López es más joven y está más descansado que Quintana Muy probablemente uno de ellos se vestirá de rojo en Madrid el domingo.