Vuela “Superman” López y se afirma Froome en la Vuelta

En la alta montaña de la Vuelta a España 2017, Miguel Angel López, la nueva perla del ciclismo colombiano, brilló con clase de campeón, ganó dos etapas, dominó las cumbres, asumió el liderato de su equipo, ascendió al sexto lugar de la clasificación, demostró que es el mejor escalador y fue la figura de la segunda semana de la ronda española.

Con sólo 23 años, el campeón de la Vuelta a Suiza 2016, confirmó las expectativas puestas en él por la escuadra kasaja Astana y demostró que es el relevo inmediato de sus consagrados compatriotas Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Esteban Chaves.

Dominando las cumbres españolas, Miguel Angel López confirmó que es parte de la élite mundial.

Situado a apenas 43″ del podio, el joven de Pesca (Boyacá) -uno de aquellos tantos pueblos olvidados de Colombia- es el verdadero Rey de las cumbres, aunque la camiseta la porte temporalmente  el italiano Davide Vilella (102° en la general a 2 horas 40 minutos!),  gracias a la táctica de acumular puntos en las cimas de segunda y tercera categoría. Pero quedan cuatro etapas de montaña -dos de media y dos de alta- en la última y definitiva semana, para que López -actualmente segundo- intente ganar esa camiseta que el ciclismo colombiano aprecia tanto y que no se logra en una Gran Vuelta desde Julian Arredondo en el Giro d’Italia 2014 .

Mientras el británico Chris Froome respaldado por su fuerte equipo Sky consiguió en la semana mantener a raya a sus rivales, la clasificación general se ha decantado hasta el punto crítico en que destronar al líder hoy se antoja casi imposible. Al cierre de las primeras nueve etapas antes del primer descanso, el líder tenía una ventaja de 36″ sobre el segundo Esteban Chaves, de 1.05″ a Nicolas Roche (3°), 1.17″ a Vincenzo Nibali (4°), de 2.15″ a Ilnur Zakarin (10°), 2.31″ a Wilko Kelderman (11°) y 4.09″ a Miguel Angel López (16°).

Una semana después se constata que los descuentos de tiempo son insignificantes y ahora Nibali es segundo a 1.01″, Zakarin tercero a 2.08″ y Kelderman cuarto a 2.11″. Quien realmente le descontó tiempo a Froome en la montaña fue “Superman” López que está ahora a 2.51″, y a quien el líder ya considera un rival de peligro si acerca más en la tabla. Tal como lo anticipé,  Nicolas Roche y David de la Cruz ya no cuentan y de los favoritos, quienes realmente perdieron distancia (dos minutos) son Esteban Chaves y Fabio Aru.

La etapa contra-reloj individual llana del martes en Logroño sobre 40.2 kilómetros entre los viñedos y bodegas vinícolas de Navarra, le favorece al líder al igual que el descanso. Históricamente Froome siempre ha aprovechado bien esa pausa en las Grandes Vueltas para recuperar fuerzas y aumentar al día siguiente la ventaja sobre sus rivales, y no hay indicativo de que vaya a flaquear en otro de sus terrenos favoritos.

Lucha de segundos

La expectativa es ahora por los otros dos lugares del podio, con Vicenzo Nibali segundo y el sorprendente ruso Zakarin, tercero a poco más de dos minutos. Nibali ha hecho una carrera inteligente y cuidadosa pero no tiene equipo suficiente para afectar la marcha de Sky defendiendo a Froome, que ahora cuenta en el décimo lugar con el gigante holandés Wout Poels, su escudero de lujo en l’Alpe d’Huez del Tour de France 2015 cuando Nairo Quintana estuvo cerca de vencerlo. Ese día Froome perdió 1.20″ con Nairo, la diferencia máxima que ha cedido el británico en una etapa de montaña en el Tour.

Poels es rodador y escalador y ganó el año anterior la Vuelta a la Comunidad Valenciana y la Clásica Lieja-Bastón-Lieja. Este año Sky lo preparó para apoyar a Froome en la Vuelta y cumple a cabalidad su papel con el español Mikel Nieve (15°) y el italiano Gianni Moscon.

Chris Froome parece invencible en la Vuelta 2017 trás 13 días de líder. Le queda una semana hasta Madrid.

Entre los rivales de Froome, el experimentado Nibali es, junto a Zakarin (campeón contra reloj de Rusia), el holandés Wilco Kelderman (4°) y Alberto Contador, los mejores en el ejercicio individual contra el cronómetro. El italiano y Contador son los mejores descendiendo, y la tercera semana tiene cuatro etapas de montaña, dos de ellas propicias para “emboscadas” y ataques imprevisibles, aunque también con finales cortos en ascenso, aquellos que tanto gustan a Froome para acelerar en el último kilómetro y ganar segundos y bonificaciones.

La táctica de ataque que utiliza Contador es una de las pocas opciones de descontarle tiempo a Froome, como ocurrió el año anterior en la famosa etapa Sabinanigo-Formigal cuando en una escaramuza aislaron al británico y con Quintana y Chaves le sacaron más de dos minutos. Pero si Froome inicia el miércoles los cinco días finales con una ventaja ampliada en la contra-reloj, con otro minuto extra tendrá la Vuelta en el bolsillo. La lucha es por segundos. Ilnur Zakarin, que estuvo dos años suspendido por dopaje con el esteroide anabólico Metandienona (2009-2011), tiene apenas 3″ de avance sobre el holandés Kelderman (4°), 21″ a Esteban Chaves (5°), 43″ a López, 1.16″ a Fabio Aru (7°), 1.18″ al sorprendente canadiense Michael Woods y 1.51″ al tricampeón Alberto Contador (9°) quien fue otro de los protagonistas de la semana.

El podio para Esteban Chaves y Miguel Angel López es un objetivo plausible, y de los dos, “Superman” se muestra más sólido a pesar de ser su primera Vuelta de tres semanas y llegar a la Vuelta con sólo 18 días de competencia debido a la larga recuperación de una fractura en la tibia de su pierna derecha. Sin embargo, parece haber encontrado un excelente ritmo y en la segunda semana dominó la alta montaña ganando dos etapas, en el Observatorio de Calar Alto y en el Alto Hoya de la Mora en la Sierra Nevada (la etapa reina), cuatro días después. Además, fue segundo el sábado en la Sierra de La Pandera.

López es 6° en la general, el mejor de los jóvenes, segundo en la clasificación combinada (portará la camiseta blanca desde el martes), segundo en la de montaña y cuarto en la de puntos, mientras que su escuadra Astana es líder por equipos. El joven ciclista está en plena eclosión pero Astana tendrá que decidir si sostiene a Fabio Aru (con el desgaste del Tour en las piernas) o definitivamente “Superman” es su As para intentar ganar la Vuelta. Todo dependerá del nivel de Aru, campeón en 2015.

Seis días para Madrid

Esteban Chaves ha recurrido a su experiencia y se mantiene en la disputa del podio pero el tiempo cedido lo aleja de la victoria final aunque su equipo puede ayudar bastante en la última semana y acercarlo de nuevo. Tal vez la insuficiente recuperación de la tendinitis en la rodilla izquierda ha sido el factor negativo y el ciclista ha reconocido que aún le fastidia. Pero el pedalista bogotano seguirá intentando la victoria en la Vuelta que es la carrera que hasta ahora mejor se ha adaptado a sus condiciones y en la que fue líder y 5° en 2015 (con dos triunfos de etapa) y 3° el año anterior detrás de Quintana y Froome.

En términos de desgaste y recorrido, hay que considerar que Chaves corrió en Julio el Tour de France como entrenamiento, mientras que Nibali, Kelderman y Zakarin disputaron el Giro d’Italia y luego descansaron más de dos meses. Los tres, junto a Miguel Angel López y Wout Poels, son los que tienen menos rodaje y los más frescos para la última semana.

El Angliru ha sentenciado la Vuelta a España en varias ocasiones. El sábado será de nuevo juez.

La presentación de los ciclistas colombianos en la edición 72 de la Vuelta a España es positiva, con dos victorias de etapa, dos ciclistas en el Top-10 y Darwin Atapuma 20° (en su mejor presentación), protagonismo permanente de sus principales líderes y del debutante equipo Continental Manzana Postobón, que se mantiene completo en su primera Vuelta grande de tres semanas y figura 15 en la tabla, entre 22 participantes.

En su primera participación Jarlinson Pantano figura 36° en su papel de gregario de Alberto Contador, en tanto que el juvenil de Manzana Postobón, Hernán Aguirre (el ciclista más joven de la Vuelta con 21 años) es 43°, no lejos del polaco Rafal Majka y del  excampeón mundial Rui Costa y delante del luxemburgués Bob Jungels, quien fue 8° en el Giro d’Italia.

Pero además, Aldemar Reyes se sitúa 48° y Bernardo Suaza 54°, entre los 169 ciclistas que permanecen en competencia. El intenso ritmo y el calor han sido los factores perjudiciales para la escuadra pero en la tercera semana con perfil montañoso seguramente volverán a figurar e intentarán una sorpresa de etapa. Les favorece que no cuentan para los líderes y eso les dará mayor libertad a la hora de una fuga. De hecho, siete de sus nueve ciclistas figuran entre los primeros 93 de la tabla.

Los seis días que restan de la Vuelta 2017 serán de gran movimiento porque las diferencias permiten a varios candidatos al título ser optimistas, mientras que el líder Froome seguirá vestido de rojo  jugando su papel habitual de defenderse, esperar los ataques y responder cuando sea necesario. La corta e intensa penúltima etapa, relativamente similar en ritmo y dificultad a la ganada por López el domingo en la Sierra Nevada, definirá el campeón.

La carrera termina el domingo en Madrid, y cualquier flaqueza, error táctico o caída (Froome ya se fue al piso dos veces), pueden cambiar el panorama, pero mientras no se logre aislar al líder de sus gregarios, será muy difícil vencerlo y tomarle ventaja. Queda el 23,3% de la Vuelta; 774,5kms para destronar a Froome, de ellos 616,7 de recorrido montañoso y la cima mítica del alto de l’Angliru, el sábado, que será el juez de los favoritos. Esperemos.

Paso de vencedores: el turno de “Superman” López

El ciclismo colombiano continúa su senda ganadora!

En lo que va corrido de 2017, los pedalistas colombianos han triunfado en etapas de las tres Grandes Vueltas del calendario mundial; Nairo Quintana en el Giro d’Italia, Rigoberto Urán en el Tour de France y el miércoles el joven de 23 años, Miguel Angel “Superman” López, en la primera jornada de alta montaña de la Vuelta a España.

La cosecha de siete victorias en 2017, gracias a Fernando Gaviria (4 en el Giro), Nairo (Giro), Rigoberto (Tour) y López (Vuelta), es la mayor de la historia del ciclismo colombiano al primer nivel mundial.

"Superman" López confirmó con su triunfo en Calar Alto que a los 23 años es otro grande del ciclismo colombiano.

Además, este año, Quintana y Urán fueron subcampeones en Italia y Francia, y en España, cumplidas once etapas, dos colombianos se ubican ahora en el Top-10 de la clasificación general que encabeza el británico Chris Froome: Esteban Chaves, tercero, y López décimo.

Muy significativo del poderío y momento estelar del ciclismo colombiano es que los pedalistas nacionales completan siete Grandes Vueltas consecutivas (desde España 2015) ganando al menos una etapa. Además seis podios continuos desde el Giro d’Italia 2016 con Esteban Chaves (subcampeón del Giro y 3° en la Vuelta), Nairo (3° en el Tour, campeón de la Vuelta 2016 y subcampeón del Giro 2017), Rigoberto Urán (subcampeón del Tour de France 2017) y actualmente Esteban Chaves 3° en la Vuelta a España, aunque quedan aún 10 etapas para intentar conseguir el título y suceder a Nairo Quintana.

Para mayor precisión, en la Vuelta a España los colombianos han conseguido victorias en los últimos cuatro años: Winner Anacona en 2014, Esteban Chaves en 2015 (2 etapas), Nairo Quintana en 2016 (y además Campeón) y ahora Miguel Angel López, cinco años menor que sus antecesores y principal representante de la nueva generación de “escarabajos”.

Quintana (2010), Chaves (2011) y López (2014), iniciaron su senda victoriosa triunfando en el Tour de l’Avenir, que desde 2010 ha tenido como campeones a cuatro ciclistas colombianos y además un subcampeón en 2012, Juan Ernesto Chamorro. El último y otro gran prospecto nacional es Egan Bernal, campeón el domingo anterior, y quien desde la próxima temporada continuará su progreso en el equipo más poderoso del mundo, el Sky del tetracampeón del Tour de Francia, Chris Froome.

Queda claro que después del café, el ciclismo es el principal producto de exportación de Colombia.

Vuelta de contrastes, montaña determinante

La primera etapa de alta montaña el miércoles con la llegada al Observatorio Astronómico de Calar Alto (primera cima superior a 2.000 mts. -2.120-), fue lamentablemente el día malo de Esteban Chaves, quien perdió casi dos minutos y bajó del segundo al tercer puesto, ahora a 2’33″ del líder Froome y a 1.14″ del segundo, el italiano Vincenzo Nibali.

La jornada sirvió para decantar la clasificación general pero quedan por delante 10 etapas y de ellas 4 de montaña muy difíciles (dos esta semana, sábado y domingo con el techo de la Vuelta a 2.510mts de altura), y la próxima que incluye el temido Angliru el penúltimo día.

Tarea difícil derrotar a Froome pero Esteban Chaves nunca pierde el optimismo. Queda Vuelta por delante.

Chaves flaqueó y reguló su paso y si el desfallecimiento fue sólo pasajero, tendrá oportunidad de atacar. En ese sentido, los gemelos Adam y Simon Yates -que ya no cuentan para la general- y el sorprendente australiano Jack Haig, serán fichas claves de su equipo Orica Scott para respaldarlo en los próximos días y tratar de descontar tiempo. Chaves, fue tercero el año pasado, es tercero ahora y mantiene sus opciones.

El tema es que para ganarle a Chris Froome, quien también flaqueó y no pudo seguir el paso de Miguel Angel López (tuvo en Mikel Nieve el gregario para salvarlo), se necesita llegar al final de la semana con una ventaja de al menos 2 minutos porque seguramente el británico descontará la diferencia en la contra-reloj del martes próximo sobre 40.2kms, que se adapta perfectamente a sus condiciones.

En la primera cita con la alta montaña Froome también flaqueó, aunque menos que sus rivales y aumentó su ventaja gracias al sólido equipo que lo respalda. En el joven italiano Gianni Moscon (23 años), el gigante Wout Poels y el veterano Mikel Nieve (será desde 2018 compañero de Chaves en Orica), cuenta con escuderos de lujo.

Es probable que Froome sufra más en las próximas etapas de montaña, si hay ataques coordinados que permitan diezmar su equipo y aislarlo, porque a más de 2000 metros el oxigeno falta y el organismo de los escarabajos colombianos está más adaptado. Allí, los jovenes del equipo Manzana Postobón podrán brillar y ser de gran apoyo a las aspiraciones de Chaves y López.

Hasta ahora la escuadra continental colombiana ha hecho un papel muy meritorio, mostrándose en la montaña y en varias fugas (e incluso siendo líder virtual de la Vuelta con el holandés Jetse Bol) pero el altísimo ritmo de carrera con promedio de 41.7 kmt/hora y el calor intenso, han hecho mella en los debutantes. La Vuelta es su primer gran desafío de tres semanas y el equipo es de los pocos que se mantiene completo, y es 14 entre 22 participantes superando a escuadras Pro-Tour como Lotto Soudal, Katusha-Alpecin y Cannondale.

Cita con el podio

El campeón de la Vuelta 2010, el italiano Vincenzo Nibali es el más fuerte y sagaz de los rivales de Chris Froome; ya es segundo en la tabla y será un rival de mucho peligro, tal como lo señalé en mi escrito de hace unos días. El “tiburón de Messina” es junto a Alberto Contador el más experimentado del pelotón y ambos son probablemente los mejores descendiendo y arriesgando. Un trabajo coordinado de ambos puede ser fundamental para quebrar la resistencia de Froome.

Otro ciclista al que habrá que cuidar ahora es a Miguel Angel López quien empieza a remontar y puede hacer daño el fin de semana incluso superando a su líder Fabio Aru (7°) quien no se muestra tan fuerte como en 2015 cuando ganó la Vuelta y tiene en sus piernas el desgaste del Tour de France en el que fue líder temporal.

Superman” López, de Pesca, Boyacá (donde nació mi padre quien me inculcó el amor por el ciclismo), va con calma y en progresión de menos a mas, y está ahora a 1.38″ del podio. El recorrido que viene le favorece, ya consiguió su primera victoria en una Gran Vuelta, y es ahora el mejor de los jóvenes (10°), por delante del holandés Sam Oomen (14) y del más experimentado surafricano Louis Meintjes (16). Pero además, su equipo Astana es el único que cuenta ahora con dos fichas en el Top-10.

El domingo una cima final, larga y extenuante con meta a más de 2.500mts será juez de los grandes.

De los primeros en la tabla, David de la Cruz (4°) no creo que aguante el ritmo para subir al podio aunque tiene como carta de presentación que fue 7° el año anterior y líder por un día. Parte del tiempo que perdió el miércoles fue debido a un problema mecánico y está haciendo méritos para su nuevo equipo desde la próxima temporada, Sky. Se preparó para la Vuelta exclusivamente, pero no tiene equipo que lo respalde en la montaña y luchará solo.

Como estaba previsto, explotaron Nicolas Roche y Tejay van Garderen. Pero quienes serán importantes en esta segunda parte de la Vuelta son el holandés Wilco Kelderman (5°) y el ruso Ilnur Zakarin (6°). Ambos son ciclistas jovenes, en progresión y llegaron descansados; el primero abandonó el Giro trás ser atropellado por una motocicleta en la 9a etapa y fracturarse un dedo, mientras que Zakarin concluyó quinto. Al primero le pesará la falta de apoyo con el escalador Warren Barguil (expulsado por el equipo por negarse a respaldar la estrategia) y el segundo tampoco tiene una gran escuadra que lo apoye.

Para cerrar el abanico de posibilidades, el “factor Contador” será muy importante. El tricampeón de la Vuelta (2008-2012-2014), ahora es noveno y va a seguir mejorando y atacando. El podio final en Madrid está a 1.22″ y para Alberto Contador la Vuelta a España es su última presentación antes de colgar la bicicleta, es tema de orgullo y querrá despedirse del ciclismo como un grande. Cuenta mucho y todos lo saben.

Esperemos al domingo cuando la Vuelta llegue a la Sierra Nevada, tras una etapa corta de 129kms y tres premios de montaña durísimos encadenados después del kmt. 65 (Hazallanas, Purche y el Alto Hoya de la Mora) con final a 2.500mts después de casi 20 kmt de ascenso continuo. El “fantasma de Formigal” cuando Contador con Nairo y Chaves aislaron a Chris Froome en la Vuelta anterior, puede volver a aparecer.

En la Vuelta a España rugen los favoritos

Muy pronto, en la tercera etapa, la Vuelta a España 2017 empezó a definir los favoritos y tal como se esperaba el británico Chris Froome, el italiano Vincenzo Nibali y el colombiano Esteban Chaves, demostraron en la primera escaramuza en los Pirineos que son los llamados a la victoria final en Madrid.

Mientras Vincenzo Nibali, campeón en 2010, consiguió en Andorra su segunda victoria en la Vuelta después de casi 6 años (septiembre 18) y ascendió al 5° puesto en la general, Froome asumió el liderato por segunda ocasión y empezó con pie derecho el camino hacia su primera victoria final y el doblete Tour-Vuelta, luego de cinco intentos infructuosos desde 2011. Ese año, en su debut en la Vuelta como escudero de Bradley Wiggins, Froome fue líder por un día, el 29 de agosto, trás la contra-reloj individual en Salamanca sobre 49 kms que ganó el alemán Tony Martin.

Nibali confirmó que es uno de los principales favoritos en la Vuelta-2017.

Luego de dos jornadas iniciales en Francia, la tercera etapa de la Vuelta empezó pronto a decantar la carrera y mostró que Froome, Nibali y Chaves (6° en la general a 11″) son los principales candidatos a vencer en la edición 72 de la prueba con un recorrido de 3.297,7 kms hasta Madrid. De hecho, Chris Froome reconoció gallardamente que Chaves es su principal rival, está en gran forma, merece estar adelante y será una lucha muy interesante con el colombiano. Y para la prensa británica, Chaves no sólo es el principal enemigo del líder sino que con su golpe de pedal demostró hoy que es el líder del Orica-Scott y ello favorecerá la táctica de la escuadra australiana.

Junto a ellos, el español David de la Cruz (segundo en la etapa y en la general), el irregular estadounidense Tejay Van Garderen (4°), el francés Romain Bardet (10°), los italianos Fabio Aru (campeón en 2015) y Domenico Pozzovivo (9°) y el irlandés Nicolas Roche (3° en la general), fueron los más fuertes en el primer contacto con las alturas de una prueba que tiene por delante otras 5 etapas de alta montaña y una contra reloj sobre 42 kms, que serán definitorias. De la Cruz, quien será compañero de Froome en Sky desde 2018, el veterano Roche (33 años) y Van Garderen, escoltan a Froome en la general a 2″ pero sus antecedentes no los perfilan como favoritos.

Sin el desgaste del Tour de France en sus piernas, Nibali (3° en el Giro detrás de Tom Dumoulin y Nairo Quintana), demostró que está en plena forma, al igual que Chaves (3° en la Vuelta el año anterior), quien corrió el Tour con la intención de tomar ritmo de carrera luego de una tendinitis que afectó el inicio de su temporada. Chaves fue el único que respondió al ataque de Froome y mantuvo su cadencia en tanto que Nibali y los demás rivales serios consiguieron conectar antes del final. Sorprendió además positivamente la facilidad y serenidad con la que el colombiano respondió a Froome en la primera etapa de montaña.

Mientras Nibali quiere la revancha en la Vuelta luego de ser segundo en 2013 detrás del estadounidense Chris Horner y expulsado en 2015 por remolcarse con el auto de su equipo, Chaves busca suceder a Nairo Quintana y su primera Gran Vuelta después de una excelente temporada 2016 que con el subcampeonato del Giro detrás de Nibali y el podio en España, lo proyectó definitivamente como uno de los mejores ciclistas del mundo.

La apuesta del equipo australiano Orica-Scott, de presentar por primera vez en una Gran Vuelta a sus tres mejores ciclistas (Chaves y los gemelos británicos Adam y Simon Yates), parece acertada y anuncia que es el más sólido al colocar a sus tres ases entre los primeros once de la carrera separados por apenas 48″ del líder. Adam (9° en el Giro 2017) es 8° y su hermano Simon (7° en el Tour de France) es undécimo. Orica es líder delante de Sky y Astana, y en la montaña tiene tres opciones serias con cualquiera de sus ciclistas, lo cual no acontece con las otras escuadras.

Froome en rojo. Sky a manejar la Vuelta?

Fiel a su estilo dominador y su filosofía de “dictar la carrera”, el equipo británico Sky tiene por delante 1.137.4 kms en las próximas seis etapas de planimetría relativamente sencilla y sin grandes cumbres en el oriente costero español, para manejar la exigua ventaja y llevar a Froome hasta Benichatell, antes de llegar a las citas claves en la Sierra Nevada y Asturias en que se definirá la carrera. Al termino de esa novena etapa y el primer descanso, se habrá cumplido un 45,88% de la Vuelta y el panorama será más claro.

Con excepción de la 9a etapa con final en la Cumbre del Sol el domingo 27 de agosto, el recorrido no debería presentar inconvenientes mayores para los favoritos, excepción de los peligrosos cortes que enfrentará el pelotón por los vientos costeros y los ataques de equipos interesados en victorias de etapa o lideratos pasajeros. La bonificaciones de etapa serán importantes al igual que el ritmo de carrera y el intenso calor del verano español que generará un gran desgaste en los pedalistas.

Después de seis años, Chris Froome se viste de líder. Será también por un sólo día?

En términos prácticos, es conveniente que Sky maneje la carrera si esa es su intención, porque ello generará un mayor trabajo y esfuerzo para su líder, ahora vestido de rojo. La incertidumbre estriba en saber si el ataque de Froome en la tercera etapa fue para “probar” a sus rivales o para comenzar a dirigir la carrera.

Tetracampeón del Tour de France (2013, 2015, 2016, 2017) y tres veces subcampeón de la Vuelta (2011, 2014 y 2016), Chris Froome intenta a los 32 años -los mismos que Nibali- conseguir el doblete Tour-Vuelta en la misma temporada, gesta que únicamente han conseguido los franceses Jacques Anquetil (1963) y Bernard Hinault (1978), pero en esos años, la Vuelta a España se disputaba en mayo como antesala del Tour de France.

Escuadras de rodadores como Quick-Step, Lotto-Jumbo y Bora Hansgrohe, estarán interesadas en victorias, en tanto que Katusha-Alpecin, Movistar, Trek Segafredo y UAE Emirates buscarán descontar segundos preciosos para sus líderes.

En su última carrera profesional Alberto Contador perdió sus opciones de podio, aunque la Vuelta apenas comienza, el español nunca se da por vencido y sus ataques podrán “desestabilizar” la carrera como ocurrió el año anterior. El triple campeón de la Vuelta llegó a 2’33″ junto al novato colombiano del equipo Manzana Postobón Hernán Aguirre (21 años) y el polaco Rafal Majka (3° en 2015), y ahora está 30° a 3’10″ de Froome.

Entre los colombianos, Carlos Betancur (Movistar), Miguel Angel López (Astana), quienes aspiran a un Top-10 y Darwin Atapuma (UAE Emirates) cumplieron una etapa aceptable y cedieron poco más de un minuto. Betancur, quien disputó el Tour de France como gregario de lujo del actual campeón de la Vuelta, Nairo Quintana, está ahora 18° en la general a 1’35″ de Froome y es el segundo hombre de Movistar, que corre la Vuelta sin un líder definido. El veterano Danny Moreno, quien cumplirá 36 años el 9 de septiembre en la penúltima etapa es el mejor de la escuadra española y es 14° con 15″ de ventaja sobre Betancur.

Miguel Angel López, que intenta terminar su primera Gran Vuelta de tres semanas, se ubica 25° a 1’57″ de Froome y a 1’19″ de su líder Fabio Aru, quien es 7° en la tabla. Más distanciados están los nariñenses Hernán Aguirre (42° a 5’39″) y Darwin Atapuma (43° a 6’11″). En su regreso a la Vuelta a España, el equipo Profesional Continental Manzana Postobón, presenta una escuadra de jóvenes con promedio de 23 años que disputan su primera Gran Vuelta de tres semanas. El equipo se ubica 13 entre los 22 participantes, por delante de consagrados como el Trek-Segafredo de Contador, el Bahrain Merida de Nibali, el Katusha-Alpecin de Ilnur Zakarin y otros como Cannondale, Bora Hansgrohe, el Lotto-Jumbo de Steven Kruijswijk y los franceses Cofidis y FDJ.

Bajo la dirección de Luis Fernando Saldarriaga, quien formó a Quintana, Chaves, Pantano y Atapuma, el equipo busca adquirir experiencia, intentará brillar en la montaña y entre los jovenes, y alcanzar una victoria de etapa. Su debut al primer nivel mundial es auspicioso.

 

Lecciones de un palpitante Tour de France

El ciclismo colombiano moderno disfruta del mejor momento internacional de su historia en ruta, gracias a un puñado de valientes y magníficos corredores que emigraron jóvenes, rechazaron la contaminación interna, desafiaron ausencias, dolores y soledades, e integrados desde hace una década a varias de las mejores escuadras profesionales del mundo, han puesto al país en el primer plano mundial con presentaciones de lujo, triunfos inolvidables y miles de pedalazos firmes con los que han brillado en todas las Grandes Vueltas por etapas de la temporada internacional, y la más importante; el Tour de France.

Por tercer año consecutivo un ciclista colombiano ocupa en París el podio de la llamada “Grande Boucle” y se consigue un tercer subtítulo, gracias a la inteligencia y preparación físico-táctica del más experimentado de ellos, Rigoberto Urán, en plena madurez ciclística a los 30 años, dos menos que el hasta hoy imbatible tetracampeón, el británico Chris Froome.

El regreso al primer plano de Urán con el subcampeonato del Tour de France 2017, brindó grandes emociones y acarició muy próximo el “sueño amarillo”, que por primera vez en 34 años de participaciones colombianas terminó a menos del minuto (54″); a escasos 615 metros según el promedio general de la carrera que recorrió 3540 kms a lo largo de cuatro países, de Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Francia.

Otro subtítulo del Tour para Colombia, Rigoberto Urán (izq.), Chris Froome campeón y Romain Bardet 3°.

La actuación superó las dos anteriores porque Urán consiguió el subtítulo, ganó una etapa y fue segundo en otras dos, mientras que Nairo Quintana fue 2° en otra etapa y terminó 12° en la tabla, en tanto que en su debut, Carlos Betancur fue 18°. El año anterior Nairo Quintana fue 3°, Sergio Henao 12°, Jarlinson Pantano, que ganó una etapa y fue segundo en otra, concluyó 19° y Winner Anacona 69°.

Este año además, Darwin Atapuma cruzó segundo la cima del Galibier (el techo del Tour) y fue igualmente segundo en la etapa con final en Izoard el 20 de julio, en la que ganó el premio al más combativo del día. Además, colectivamente se cumplió mejor porque los siete magníficos ciclistas colombianos que largaron el 1 de julio en Dusseldorf, terminaron en París tres semanas después, y el más distanciado, Esteban Chaves en el puesto 63.

También es superior la presentación a la de 2015 cuando los seis que largaron en Utrecht concluyeron; Nairo fue subcampeón, Jarlinson 19°, Urán 42°, Anacona 57° en tanto que Rodolfo Serpa y Julian Arredondo quedaron por fuera del Top-100; 122 el primero y 124 el último. Pero más allá de las cifras estadísticas y comparativos, el Tour 2017 deja lecciones muy importantes que marcarán su futuro, la dinámica de carrera, el panorama y estructura de los equipos, y el futuro de las grandes figuras, comenzando por el mejor ciclista colombiano de la historia: Nairo Quintana.

De dobletes, triples y…cuádruples.

Ninguno de los grandes ciclistas de la historia ganó las tres Grandes Vueltas el mismo año; la Triple Corona. Es prácticamente imposible y por ello es más realizable el triple con dos Grandes Vueltas y el Campeonato Mundial de ruta, sólo logrado por el belga Eddie Merckx (1974) y el irlandés Stephen Roche (1987), cuando ganaron el Giro, el Tour y el Mundial; el primero a los 28 años y Roche a los 27.

Eddie Merckx hizo cuatro dobletes en su carrera, el último en 1974 -Giro-Tour- cuando venció a Raymond Poulidor (der.) y Luis Ocaña (izq.). Ese año logró la triple corona; fue Campeón Mundial de ruta.

Los dobletes no son fáciles y han sido escasos; apenas 17 desde 1949 (hace 68 años) y el más difícil de todos ha sido siempre Giro-Tour por la dureza y proximidad de ambas Grandes Vueltas y el intervalo de apenas 5 semanas. Sólo se ha conseguido en 12 ocasiones por sietes ciclistas: Fausto Coppi en 1949 y 1952, Jacques Anquetil en 1964, Eddie Merckx (1970, 1972 y 1974), Bernard Hinault (1982 y 1985), Stephen Roche (1987), Miguel Indurain (1992 y 1993) y el último, Marco Pantani en 1998. Todos ellos lo consiguieron antes de los 30 años, excepto Fausto Coppi que logró el último a los 33.

Movistar apostó este año con Nairo Quintana (27 años) para lograrlo, pero falló en detalles fundamentales. El error no fue haber intentado el doblete, el error fue el momento escogido.

Quintana había terminado tercero el Tour 2016 pero enfermo, se esforzó para ganar la Vuelta a España, y aunque se preparó a conciencia desde el mes siguiente para el histórico Giro centenario, su objetivo final era el Tour-2017, es decir, correr cuatro Grandes Vueltas en 11 meses!. Tengo muy claro el pasado 29 de septiembre cuando me crucé en la carretera hacia Tunja a Nairo, entrenando juicioso con un sólo compañero y el auto de Movistar escoltándolo. El ciclista colombiano rebosa calidad y estuvo cerca de ganar el Giro (quedó subcampeón a 31″) pero el ganador Tom Dumoulin no corrió la Vuelta para concentrarse en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro (subcampeón contra-reloj) y exclusivamente se preparó para la carrera italiana. Nairo llegó a Dusseldorf cansado y exigido.

Más de 16.500 kilómetros de alta competencia en las piernas de Quintana, incluyendo además en 2016 el Tour de San Luis, las Vueltas a Catalunya y el País Vasco, el Tour de Romandía y la Ruta del Sur, y este año la Tirreno-Adriático, terminaron por agotar su organismo en el Tour-2017, que el colombiano terminó a punta de coraje y orgullo en un muy decoroso 12° puesto, que Movistar y todos debemos aplaudir. El señor Unzué se ha atrevido a decir que Nairo no ha progresado y que más bien ve un retroceso, pero la realidad es que desde el 18 de enero de 2016 en el Tour de San Luis, Nairo no para de correr!. Incluso desde antes: desde el Tour 2015 (el  más montañoso y favorable para un ciclista colombiano) que Movistar perdió frenando a Quintana para asegurarle podio a Valverde.

A qué juega Eusebio Unzué?

Movistar está exprimiendo al ciclista colombiano como si fuera una máquina y eso que “Nairo es aún un niño”, en palabras de Unzué. Parece más bien que las expectativas comerciales con la imagen de Quintana, son más importantes que el deportista y confirman que el gerente español no aprendió de su mentor en Reynolds y Banesto, el gran técnico José Miguel Echavarri, quien jamás explotó de esa manera a Miguel Indurain, que además nunca pudo ganar la Vuelta a España.

La seriedad de Nairo Quintana parece confirmar que no hay buena corriente con Eusebio Unzué.

Olvida el señor Unzué que ningún gran campeón español ha corrido con tanta intensidad como Nairo y que Indurain se preparaba casi exclusivamente para ganar el Tour de France, lo que hoy hace Chris Froome o cualquier deportista de alto nivel que quiere perdurar y tener una larga carrera. El más grande tenista de la historia, el suizo Roger Federer, sigue vigente y ganó este año a los 35 años los dos grandes torneos en que participó, el abierto de Australia y Wimbledon por octava ocasión, pero su temporada se enfocó sólo en ellos y no en los cuatro del circuito. Federer sabe que es necesario “pausar” y concentrar el esfuerzo.

La decisión de que Nairo corriera el Giro y el Tour fue concertada, según Unzué, pero lo cierto es que un buen director debe saber imponerse y conocer mejor a sus empleados. En este caso, si se quería ganar el Tour, hubiera sido más lógico no correr el Giro en vista del kilometraje acumulado. Es muy criticable su posición en el último descanso del Tour en la entrevista al diario El País, el más importante de España: “se puede decir ya, por la tranquilidad que nos daba Valverde, que sabíamos que (Nairo) lo tendría difícil para ganar pero que sería un hombre para estar ahí asegurando el protagonismo del equipo. La presencia de Valverde le daba tranquilidad a Nairo y Valverde corría sin presión, y seguro que ahora, si no se hubiera caído, estaría en el grupo de los mejores”. Su carta tapada se cayó en la primera etapa y se le derrumbó la estrategia.

Puede argumentar el gerente del equipo Movistar que Alejandro Valverde también hizo las tres grandes vueltas el año pasado y a los 36 años, pero la realidad es que el ciclista tenía poca opción de ganar alguna y en el Giro contaba con una escuadran española a su servicio, como siempre aconteció en Movistar hasta que llegó Quintana y demostró que es superior. Rigoberto Urán, hoy flamante subcampeón del Tour 2017, se retitó de Caisse d’Epargne (hoy Movistar), porque tenía que trabajar de gregario para Valverde y Sky le ofrecía mejores opciones de crecer profesionalmente.

En el Olimpo del ciclismo, sólo Eddy Merckx corrió y ganó cuatro Grandes Vueltas consecutivas -Giro 1972, Tour 1972, Vuelta 1973 y Giro 1973- mientras Bernard Hinault consiguió en línea el Giro 1982, Tour 1982 y la Vuelta 1983. Esa gesta es casi imposible hoy con los estrictos controles de dopaje.

Para cerrar el capítulo, Nairo es un ciclista en progresión que tiene la opción de ganar el Tour y ciertamente de conseguir un doble Giro-Tour o Tour-Vuelta o Vuelta-Giro (estuvo muy cerca), pero todo tiene su tiempo y hay que planificar mejor. Chris Froome intentará por tercera vez el doble Tour-Vuelta en agosto próximo, pero el Giro no entre por ahora en los planes por su cronograma de preparación, y seguramente ese doble nunca lo intentará en vista de su edad (33 años en 2018).

Reingeniería urgente en Movistar.

El gran derrotado del Tour de France 2017 es el equipo español Movistar, campeón consecutivo en las dos ediciones anteriores y la primera escuadra World Tour durante los últimos cuatro años según el escalafón de la UCI (Unión Ciclista Internacional). El equipo ahora es 4° (detrás de Quick Step, BMC y Sky), no ganó etapa en el Tour y por primera vez desde 2012 no tuvo a ninguno de sus ciclistas en el Top-10. Algo no funciona en la gerencia.

Desde hace más dee 30 años (Samuel Cabrera en 1986) Eusebio Unzué ha dirigido ciclistas colombianos. Parece que aún no confía en ellos.

Es necesario un gran replanteamiento interno porque en un equipo ciclista moderno, la pérdida de una de sus principales figuras, no puede causa semejante derrumbe. El señor Unzué señaló que el abandono de Alejandro Valverde en la primera etapa fue un golpe muy duro porque de antemano sabían que Nairo no podría rendir al máximo y contaba con él ciclista murciano para disputar el Tour. A que jugamos entonces?. Como referente,  Sky perdió a su segundo hombre, Geraint Thomas, y fue campeón del Tour (individual y colectivamente), Fabio Aru perdió a Jakob Fulgsang pero fue líder y terminó 5° en el Tour.

Esa posición ambivalente del directivo español y la falta de respaldo a su más triunfador e insigne ciclista – hasta el punto de revelar públicamente que están negociando contratar a Mikel Landa “a quien siempre hemos querido”, demuestran la misma lógica inglesa: equipo británico para británicos, equipo español para españoles. Es mejor hablar sin tapujos.

Parece que para el dirigente, Nairo Quintana es el “indio” y el “sudaca”, como se refieren despectivamente los españoles a los suramericanos, y a pesar de que ha ganado para Movistar el Giro 2014 y la Vuelta 2016 (Valverde apenas ganó en 2009 la Vuelta a España y luego estuvo 2 años suspendido por dopaje), el colombiano no es respetado ni bienvenido.

El equipo falló en la preparación y planificación de la temporada del escarabajo colombiano pero el dirigente achaca injustamente la culpa al pedalista y se lava las manos, cuando llevó un equipo de nivel inferior para respaldar a Nairo. Andrey Amador venía con el desgaste del Giro -igual que Nairo- y faltó además un tercer escalador para colaborarle a Carlos Betancur, quien hizo un buen papel, pero que está en proceso de recuperar su mejor forma y nivel; aquel de sus grandes presentaciones en el Giro y la victoria en la París-Niza-2014, que es hasta hoy su mayor triunfo. A próposito, Alejandro Valverde nunca ganó la París-Niza.

Además, se ha conocido que debido al problema de alergias sufrido por Nairo en el Tour-2016, el equipo cambió su dieta y se le han prohibido los lácteos. Hoy día hay todo tipo de dietas y procesos de nutrición, como las cetonas en Sky o la diera cárnica y de pescado que lleva Rigoberto Urán. Yo no soy dietista pero será clave revisar si Nairo está perdiendo potencia debido a las modificaciones en su régimen alimenticio y también el recorte en la preparación en altura.

Desde el año próximo en las carreras ProTour los equipos serán de 8 ciclistas lo que obligará a formaciones de rodadores más homogéneas y preparadas. También los uniformes aerodinámicos Vortex serán adoptados por todos y ya no serán ventaja, al igual que la generalización de los frenos de cárbono. Además, no se descarta que regresen las cronos largas y por equipos, y las carreras de tres semanas tengan recorridos menos montañosos y variados para generar más emoción. La batalla será más cerrada y difícil.

Froome, de nuevo el hombre a vencer.

Hay que reconocer que el ciclista británico con alma africana, es uno de los más grandes de su generación, y que aunque el poderoso equipo Sky que lo respalda es fundamental en sus victorias, fue de nuevo superior, a pesar de que por primera vez fue realmente exigido y ganó apretadamente. Froome tuvo razón desde antes de la largada; fue su Tour más difícil de todos los cuatro ganados. Venció por la diferencia más estrecha y sin ganar una etapa, pero mantuvo el “maillot jaune” 15 días y completó 60 con él en sus cuatro años de campeón, sólo superado (largamente aún) por tres de los cuatro más grandes ciclistas de la historia, Merckx, Hinault e Indurain.

Gracias a su escuadra y a dos excepcionales ángeles guardianes, el polaco Michał Kwiatkowski y el español Mikel Landa, Froome superó los principales contratiempos, diezmó a sus rivales y consiguió defenderse de los ataques en la montaña. A diferencia de años anteriores, el campeón no atacó con la misma “panache” en la montaña, no sacó ventaja y corrió a la defensiva. De hecho ganó el Tour en la primera etapa contra-reloj cuando estableció las diferencias con sus principales rivales. Sólo Urán y Bardet le descontaron tiempo en las siguientes 18 etapas y volvieron a ceder en la definitiva contra-reloj en Marsella.

Con un año más y con sus enemigos en progresión, Sky tendrá que conformar un equipo aún más fuerte que el de 2017 con el que dominó y ganó por primera vez la clasificación de conjuntos con más de hora y 40 minutos de ventaja (el equivalente de 70 kmts!) sobre Trek-Segafredo, BMC y Movistar, a pesar de haber perdido en una caída a su segundo hombre y primer líder, el galés Geraint Thomas.

Con 36 años, los rodadores principales de Sky, el bieloruso Vasily Kiryienka y el gigantesco alemán Christian Knees (1,94mts), probablemente ya no estarán, al igual que los escaladores Mikel Landa y el colombiano Sergio Luis Henao, quien podría buscar un nuevo aire y mejor proyección luego de seis temporadas como gregario de lujo de los británicos.

El tetracampeón es consciente de que conseguir la camiseta amarilla de líder es el principio del trabajo y requiere acto seguido de un equipo que le ayude a protegerla o recuperarla. La confianza en su escuadra es tan fuerte, que desde 2013 en su primera victoria, Froome siempre asume el liderato en la primera semana, antes del primer descanso y lo mantiene hasta el final. Lo contrario le ocurrió en cambio este año al italiano Fabio Aru, quien la conservó dos días y no tuvo escuadra para seguir defendiéndola.

Equipo poderoso y distribución de roles.

Un ciclista individualmente no puede ganar hoy un Tour de France, como logró excepcionalmente en 1989 el tricampeón estadounidense Greg LeMond contra el favorito francés Laurent Fignon en la contra-reloj final Versalles-París.

En cualquier terreno, Sky es "una locomotora" llevando el ritmo y defendiendo a su líder.

El equipo es hoy la base de la victoria y el Director general de Sky, David Braislford, con un presupuesto de 50 millones de dólares anuales, no ahorra para tener a los mejores ciclistas que se adapten a un ritmo de locomotora; escaladores, rodadores campeones mundiales y olímpicos, y contrarelojistas, trabajando con el único objetivo de sacar campeón a Froome.  Por supuesto que siempre hay una segunda carta, pero ese papel es casi decorativo porque la prioridad en la escuadra británica es ganar con un británico.

Muy diferente es el caso de Movistar u otras escuadras que pretenden tener dos líderes, uno de los cuales es además el capitán de la escuadra en carrera y organiza a los gregarios. La dualidad Nairo-Valverde se presta a confusiones y división del bando entre españoles y latinos, los que están con uno o con el otro, además de generar desconfianza y recelo. Fiel a la teoría estratégica de “management” (gerencia) del británico Philip Sadler, en el equipo Sky el líder indiscutido es Chris Froome pero el capitán en carrera es otro ciclista. El Tour 2017 es aún más ilustrativo de la filosofía según cualquiera puede llegar a dirigir en la médida en que sus capacidades respondan a las necesidades del objetivo de la empresa.

Luke Rowe, la “lanterne rouge” del Tour (el último ciclista clasificado en París), seis años menor que Froome y el más joven de todos, fue el capitán en carretera de Sky para su líder, el campeón. Rowe era quien organizaba la distribución de roles en la carrera y la ejecución de las estrategias previamente fijadas para cada etapa. “La buena gerencia es el proceso de lograr los objetivos con el mejor empleo del conocimiento y de los trabajadores clave, generando un grado de motivación y entrega por los objetivos, en el que la satisfacción del trabajo, el liderazgo y el reconocimiento juegan un papel esencial en la empresa”, señala uno de los postulados de Sadler.

Por ello, Chris Froome y la mayoría de gregarios, saben que se trabaja por un objetivo común y todos aceptan su papel específico, algo más fácil de entender y aceptar para un anglo-sajón que para un latino como el español Mikel Landa, quien dijo que no volverá a ser segundo de nadie, que Sky no lo utilizó bien tácticamente, lo frenó para ayudar a Froome y el cuarto puesto en el Tour no le significa ninguna emoción. Dicho más claramente, Landa no está de acuerdo con la filosofía de Sky que no le permite proyectarse más, y por ello busca nuevo equipo para 2018.

El Tour se gana o pierde en las contra-reloj.

Nuevamente queda claro que para ganar el Tour de France el ciclista tiene que ser bueno en el ejercicio contra el cronómetro y no perder más de un minuto con un especialista como Froome y el año próximo además con Tom Dumoulin, para tener opción de descontar tiempo en otras etapas o en la montaña. Ambos ciclistas, altos y fuertes, son el ejemplo del pedalista moderno y cada vez esa tendencia se impondrá.

"Rigo" no es un escalador nato pero le descontó a Froome en la montaña. Sin embargo fue insuficiente.

En el ciclismo actual es muy difícil para un escalador nato sin el respaldo de un equipo sólido y todo-terreno, recortar a Froome más de dos minutos en la montaña. Y no se descarta que vuelvan las etapas contra-reloj largas o por equipos, en las que la sincronización en ese ejercicio será fundamental. Esa carencia del ciclismo colombiano sólo tiene contadas excepciones; Martín Emilio “Cochise” Rodríguez ( el ciclista más completo que hasta hoy ha habido en Colombia), Santiago Botero (campeón mundial en Zolder en 2002 y único colombiano ganador de una contra-reloj en el Tour de France el mismo año), Victor Hugo Peña (Vuelta a España 2004) y Rigoberto Urán, en el Giro d’Italia 2014.

En el Tour 2017, Rigo cedió 1′.16″ con Froome en las dos contra-reloj (51″+25″), aunque parte de ese tiempo obedece a la ventaja de los uniformes aerodinámicos Vortex del equipo Sky y al haber corrido con la bicicleta de repuesto en la primera y al derrapaje en la última etapa de la etapa en Marsella. El tiempo descontado en carrera fue insuficiente.

Algunos especialistas dicen que Nairo Quintana es el mejor escalador del mundo y que en la montaña le puede descontar a Froome la desventaja, pero las cifras dicen otra cosa: en los cuatro Tours en que se ha enfrentado a Froome, sólo lo ha vencido una vez en la montaña (Semnoz, 2013) en tanto que el campeón del Tour ha ganado cinco etapas en montaña de las seis que tiene en su palmarés, incluyendo la crono-escalada a Megève en el Tour 2016. Más revelador aún, Froome sabe gerenciar sus desfallecimientos y nunca ha perdido en una etapa más de 1’20″ con Quintana en la montaña (Alpe d’Huez, 2015), en tanto que Nairo pierde con Froome o Dumoulin entre 1 y 2 minutos en una crono superior a 20km, a pesar de haber mejorado mucho en este ejercicio individual.

Nuevas tácticas y ciclismo de ataque.

La consecuencia principal de la dominación del Tour por Sky es la falta de espectáculo, el temor a nuevos desafíos y una aceptación de ese liderazgo que obliga al equipo británico a gastar energías controlando las etapas, defendiendo a su líder y preparando los contra-ataques. En los últimos dos Tour de France, Sky unicamente ha buscado victoria de etapa con Froome y ha asumido gustoso ese papel tan cercano a la mentalidad británica de “ejercer el poder de forma imperial”.

Sky estuvo a punto de ser el primer equipo en la historia del Tour en liderar la carrera de punta a punta, de no mediar los dos días en que Aru se vistió de amarillo en Peyragudes, en la primera etapa de montaña en los Pirineos. Sólo AG2R-La Mondiale intentó desafiarlo, pero siempre al final de los acensos el líder tuvo gregarios para defenderlos. Sin rodadores de igual nivel, los demás equipos poco aportaron y sus líderes tuvieron que medir sus esfuerzos y ataques para no cometer errores.

Es muy difícil “descarrilar una locomotora” como Sky, pero será necesario crear y desarrollar nuevas estrategias, ataques intermedios, buscar cortes del pelotón al estilo de Formigal en la Vuelta a España de 2016 en que se consiguió aislar a Sky y sacarle tiempo a Froome. Habrá que atacar en las planicies o en la media montaña y no dejar la mayoría de cartuchos para quemar en la montaña, donde Sky es muy fuerte respaldando a Froome, Ese guión lleva ya varias temporadas y le ha funcionado a los británicos.

Los equipos tendrán que presentar mejor estructura con integrantes que realmente constituyan un desafío. Muy interesante será la dupla del equipo holandés Sunweb, Dumoulin-Barguil en el Tour 2018, dos ciclistas jóvenes (26 y 25 años), de primer nivel, buenos en la montaña y rodadores. Igualmente Orica-Scott con Esteban Chaves y los gemelos Adam y Simon Yates en plena maduración (25 años), será un equipo de mucho peligro si decide llevar a los tres al Tour. O tal vez Fabio Aru haciendo dupla con el joven escalador colombiano Miguel Angel López en Astana.

Movistar en cambio es una incógnita, con un Valverde demasiado veterano (38 años) y un Nairo Quintana que según el Director General, Eusebio Unzué, “no progresa y más parece que ha tenido una suerte de retroceso” (?!). Hay suficiente interés por Nairo (cuyo contrato expira en 2019) y equipos como el kasajo Astana tiene recursos y el dinero necesarios para convencerlo, si está descontento con el trato y la desconfianza en la escuadra española. Además tendría a su paisano Miguel Angel López para formar una temible dupla de escaladores y un tridente poderoso con Aru.

Ciclos cumplidos.

La edición 104 del Tour fue la despedida de dos veteranos del pelotón, permitió comprobar el declive de varios campeones e igualmente el ocaso de prospectos que nunca despuntaron, aunque siguen siendo fichas importantes para cualquier equipo.

Contador cumplió un buen Tour pero de nuevo las caídas dieron al traste con su opción. Cercano a los 35 años, le queda poco tiempo al mejor nivel. Su gran amigo y aliado fue Jarlinson Pantano.

Colgaron la cicla el veterano Haimar Zubeldía (4° en el Tour 2007), cinco veces Top-10 y reconvertido al final en uno de los más inteligentes y fieles gregarios del pelotón, luego de 18 temporadas (esta última con Trek-Segafredo), y el francés Thomas Voeckler (4° en 2011), ganador de cuatro etapas del Tour, campeón de montaña en 2012 y campeón de Francia de ruta en 2004 y 2010. El primero llegó a los 40 años pedaleando y el segundo hasta los 38.

Alejandro Valverde, que cumple 38 años en abril próximo y el campeón mundial contra-reloj Vasil Kiryienka (2015) que tendrá 37 en junio, son otros dos llamados a dejar las Grandes Vueltas. La caída de Valverde en la contra-reloj en Dusseldor y las fracturas sufridas lo tendrán alejado de la competición hasta el año próximo y su futuro se antoja incierto. Una razón poderosa para que Movistar trate de contratar a Landa, quien podría igualmente ir al Trek-Segafredo con Alberto Contador.

Contador tiene contrato hasta 2018 y podrá seguir un par de años, pero los mejores del bicampeón español del Tour ya pasaron, aunque su noveno puesto es destacable. En diciembre llega a los 35 años y a pesar de su calidad innegable y sus ataques en carrera, su fuerza no es la misma. Támpoco es ya de los punteros el excampeón mundial belga Philippe Gilbert, de 35 años.

El Tour permitió apreciar igualmente otro grupo de pedalistas que aunque importantes en el pelotón, no están llamados a grandes gestas, tales Pierre Rolland y Andrew Talasnky (compañeros de Urán en Cannondale), Bauke Mollema y Nicolas Roche, entre otros. Y quedaron pendientes de cumplir Richie Porte, Geraint Thomas, Jakob Fulgsang, Ion Izaguirre, Alejandro Valverde y Rafal Majka, quienes abandonaron por caídas.

Las revelaciones.

El primero de este capítulo es sin duda alguna el subcampeón Rigoberto Urán, a quien ningún especialista tenía en sus cuentas para el podio. Un Top-10 era una meta al alcance pero la presentación de “Rigo”, incluyendo una sensacional victoria de etapa, superó la imaginación y rescató del olvido al gran ciclista colombiano trás dos años en la penumbra. Rigoberto brilló con luz propia en el Tour y hay que seguir contando con el para las próximas temporadas porque a los 30 años, todavía tiene cuerda ganadora.

Warren Barguil fue el más combativo del Tour, campeón de montaña y es la promesa de Francia.

Warren Barguil, el campeón de la montaña, décimo en la general y elegido el más combativo, es tal vez la gran revelación del Tour y otro ciclista que, literalmente renació. Un accidente en 2016 y otro a principios de este año, habían interrumpido la progresión de este portento, que ha sido nutrido por Sunweb y está llamado a grandes logros junto a Tom Dumoulin. Campeón del Tour de l’Avenir 2012 (a los 20 años, igual que Quintana) incluyendo la camiseta de la montaña y de los puntos, Barguil es la esperanza francesa y es superior a Romain Bardet.

El ciclista ganó dos etapas y es un verdadero escalador, con el mismo biotipo de Chris Froome aunque más liviano (1,83ms y 60 kilos). Su progresión como profesional desde 2013 es evidente: Ganador de dos etapas de la Vuelta en 2013 y 8° en 2014, 14° en su debut en el Tour en 2015, 26° el año pasado pero después del accidente en que fue atropellado por un vehículo en España junto con cinco de sus compañeros, y en el Tour 2017 mostró su verdadero potencial. Apoyado por un equipo más completo, tiene tiempo para consagrarse.

Mikel Landa no es una revelación sino una confirmación. A los 27 años, el vasco ya muestra un podio en el Giro d’Italia 2013 (3°) y después de haber corrido el Giro este año (por una caída general de su equipo Sky quedó retrasado y perdió toda opción) fue cuarto en el Tour a pesar de haber sido el peón clave de Chris Froome en la montaña. Landa necesita espacio y en Sky no lo tiene. Es el mejor ciclista español, es escalador (campeón de montaña del Giro 2016) y rodador; un pedalista completo que es el relevo seguro de Contador y Valverde. Cuando le preguntaron porque iba mejor que Nairo si también hizo el doble Giro-Tour, su respuesta fue muy objetiva: “cada organismo reacciona diferente”. Landa no hizo a tope el Giro y no corrió la Vuelta a España en 2016.

Y otros dos ciclistas interesantes para el futuro los presentó el equipo holandés Lotto-Jumbo: el neozelandés George Bennett, que hasta el final de la segunda semana era 9° en el Tour y siempre estuvo adelante en las montañas del Jura y los Pirineos hasta que una gastroenteritis lo obligó a retirarse y el esloveno Primoz Roglic, ganador de la etapa en Serre-Chevalier y primero en el techo del Tour, el Galibier. Ambos tienen 27 años, pero mientras Bennet lleva seis como profesional y fue décimo en la Vuelta a España el año anterior, Roglic, antiguo campeón mundial de ski, apenas lleva dos años en el ciclismo.

Los colombianos.

El resultado del Tour 2017 para Colombia es sobresaliente y confirma la excelencia de nuestros pedalistas y el primer nivel mundial que hoy tiene el ciclismo del país. Es cierto que el “sueño amarillo” de ganar el Tour de France quedó postergado otro año, pero los siete magníficos ciclistas que largaron -lo mejor de la actual generación- terminaron la prueba en París, tres de elos en el Top-20 y se logró una victoria de etapa, cuatro segundos puestos y el premio a la combatividad en la etapa final de montaña con Darwin Atapuma.

Después de 21 días y más de 3.500 kms pedaleando, "los magníficos" llegaron sonrientes a París.

Con el subcampeonato, Urán extendió a cinco los podios consecutivos del ciclismo colombiano en las grandes vueltas en las dos últimas temporadas. Desde el Giro d’Italia 2016 (Esteban Chaves subcampeón), siempre ha habido un pedalista nacional entre los tres primeros; Nairo Quintana tercero en el Tour-2016, campeón de la Vuelta 2016 y subcampeón del Giro-2017, y Rigoberto subcampeón del Tour 2017. Un sexto podio en la Vuelta a España está al alcance y también un nuevo triunfo.

En cinco temporadas, desde 2013, los colombianos han figurado en 11 podios de las 14 Grandes Vueltas y han ganado 18 etapas en ellas. Aún más revelador: desde el 23 de agosto de 2015 en la Vuelta a España, un ciclista colombiano ha ganado etapa en las últimas seis Grandes y la cuenta puede aumentar a partir del próximo 19 de agosto. Colombia es segunda en la clasificación mundial de la UCI con cinco ciclistas en el Top-50 mundial (Nairo 4°, Rigoberto 11°, Esteban Chaves 22° y Fernando Gaviria 25° y Sergio Henao 35°). Además, en el ranking World Tour, Nairo es 9°, Urán 13°, Henao 16° y Gaviria 25°.

En la Vuelta a España a partir del 19 de agosto, Esteban Chaves, Darwin Atapuma, Carlos Betancur y Jarlinson Pantano, quienes corrieron el Tour, llegarán en mejor pico de preparación y podrán brillar, al igual que el equipo Pro-continental Manzana Postobón, con la nueva camada preparada por el profesor Luis Feranndo Saldarriaga, el forjador de los grandes del momento con excepción de Urán y Betancur, Winner Anacona y Miguel Angel López. Anacona y López también estarán en la largada de la Vuelta en Nimes, Francia.

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VACACIONES CICLISTICAS: Este blog no volverá a hablar de ciclismo hasta agosto, antes de la Vuelta a España. Es la hora de volver al trabajo de catador internacional de vinos, esta vez en Alemania, donde estaré participando como jurado en el Berliner Wein Trophy, el concurso más importante del mundo que sigue las normas de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Gracias a los fieles lectores por su apoyo en el blog, en mi twitter (@Rincodecata) y en Facebook.

GRACIAS RIGO! Cada vez más cerca

El colombiano Rigoberto Urán aseguró el sábado en la etapa contra-reloj en Marsella el subtítulo del Tour de Francia 2017 detrás del británico Chris Froome, coronando su más brillante presentación y el quinto podio consecutivo del ciclismo colombiano en las más importantes carreras por etapas del calendario mundial desde la temporada 2016.

Urán, quien llegó en su cuarta participación en el Tour como un “outsider” ó “dark horse” (gallo tapado), consiguió el podio más importante de su carrera profesional, cediendo apenas 25″ con Froome a pesar de un derrapaje en la última curva antes de la entrada a la meta en el velódromo del puerto francés. El susto, que le costó al menos 5″ al pedalista cuando golpeó las barreras de protección y tuvo que volver a fijar su pie izquierdo en el pedal, no cambió la clasificación final pero le hizo perder el 7° lugar en la etapa.

Froome finalizó tercero la contra-reloj detrás de los polacos Maciej Bodnar y Michal Kwiatkowski (escudero suyo en el equipo Sky), extendiendo su ventaja sobre Urán y el francés Romain Bardet, quien terminó exhausto a 1’57″ del ahora tetracampeón del Tour, y salvó por un segundo (1″) milagroso el tercer lugar en el podio en París este domingo, cuando se cumple la última jornada de trámite protocolario.

"Rigo" termina subcampeón del Tour a 54" de Froome. Es el ciclista colombiano que ha estado más cerca del "sueño amarillo".

Rigoberto Urán es el tercer ciclista colombiano en subir al podio del Tour. Finalizó a 54″ de Froome y es el primer subcampeón en las última diez ediciones que termina con una diferencia inferior al minuto con el campeón, después de Cadel Evans quien en 2008 perdió por 58″ con el español Carlos Sastre. En estricto sentido, Rigo cedió 76″ con Froome en las dos etapas contra-reloj, le recortó 22 en el transcurso del Tour y ganó la etapa reina del Tour en Chambery.

La dominación evidente del poderoso equipo Sky, cinco veces campeón individual del Tour -Bradley Wiggins y Froome- en los últimos seis años (siete desde su debut), le permite al ciclista nacido en Africa (Kenia) colocarse a una victoria del record que comparten los tres pentacampeones europeos, el belga Eddie Merckx, el francés Bernard Hinault y el español Miguel Indurain. Además, la escuadra británica triunfa por primera vez y apabulló a sus rivales tómandole una ventaja de 7’14″ al equipo francés AG2R-La Mondiale de Bardet y casi dos horas(!) a Trek, BMC, Orica-Scott y Movistar, campeón los dos años anteriores.

Aunque no consiguió este año ninguna victoria de etapa, lo que no acontecía desde 1990 cuando el estadounidense Greg LeMond alcanzó su tercera corona, Froome completó 14 días de líder y mañana igualará al español Alberto Contador con un total de 60 jornadas portando el “maillot jaune”, superado únicamente por Merckx (202), Hinault (125) e Indurain (93).

Desde que Rigoberto Urán ganó la "etapa reina" del Tour en Chambery, Froome no volvió a descuidarlo.

El portentoso ciclista demostró que es tal vez el mejor de este siglo y sólo le falta triunfar en las otras dos Grandes Vueltas por etapas, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, para redondear su reinado y ser equiparado a los más grandes de la historia. Froome completa ahora cuatro victorias en el Tour y ha sido tres veces subcampeón de la Vuelta. En cuatro semanas largará en Nimes (Francia) la edición 72 de la “Ronda Española” con la firma intención de conseguir su primer doblete, según el plan diseñado por su equipo Sky. Y ya se sabe como funciona la planificación británica.

El Gran Rigoberto, el hermano mayor

Dos temporadas relativamente lacustres después del subcampeonato del Giro d’Italia-2014 y el inevitable surgimiento de la “generación Saldarriaga” encabezada por Nairo Quintana y Esteban Chaves, habían dejado fuera del radar de los especialistas al pionero del nuevo ciclismo colombiano, el que inició solitario la aventura, y para pocos contaba en este Tour.

En mi nota de análisis antes de partir la prueba lo consideré para el Top-10 al tiempo que expresé públicamente mis dudas por el desgaste que podría haber sufrido Nairo Quintana luego de haber disputado consecutivamente las tres grandes vueltas del ciclismo (Tour-Vuelta-Giro) en menos de 11 meses. Urán superó con creces y muy emotivamente mis expectativas, mientras que Nairo confirmó mis temores.

No me considero un especialista del ciclismo pero desde antes de mi llegada a Europa en 1989 mantengo mi ojo avizor en este deporte que me acompaña desde mi infancia y conservo un intercambio intelectualmente muy productivo con dos de los mejores periodistas de este deporte en Colombia, a quienes conozco desde hace más de 35 años en mis comienzos profesionales: Pablo Arbélaez y Rafael Mendoza, los especialistas de los diarios nacionales El Colombiano y El Espectador, con  los cuales he estado vinculado. Con El Espectador mantengo mi relación de corresponsal desde los años 90 en Europa y antes del Tour publiqué un informe de dos artículos especiales sobre los dilemas modernos del Tour de France el dopaje legal en el ciclismo y el problema de las exenciones terapéuticas.

Jonathan Vaughters tiene una fé ciega en Rigoberto Urán que logró el mejor resultado de su equipo Cannondale-Drapac.

La historia de vida y la lucha silenciosa y callada de Rigoberto Urán, pero por encima de ella su generosidad y apoyo y consejo permanente a casi todos los nuevos ciclistas colombianos llegados a Europa después de 2010, es cautivante y un ejemplo de su carácter ejemplar, de un gran colombiano.

La llegada al equipo estadounidense Cannondale-Drapac no fue casual sino fruto de esa calidad humana de un hombre amable pero firme y entregado. Su gerente, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, lo ha explicado muy claramente: “Es la mejor figura de liderazgo con que he trabajado, incluyendo mis días como ciclista. Rigo es un líder con el ejemplo, nunca llega a una carrera con una libra de sobrepeso, está siempre 100% dedicado a su entrenamiento, su dieta, su enfoque. Siempre, y no sólo algunas veces, da lo mejor que puede. Esa entrega inspira a los chicos a elevar su nivel”.

Vaughters señaló que Rigo salió a ganar y no por el segundo puesto. Por ello “corrió al máximo, arriesgándolo todo, tomando cada curva cerrada y al límite, en busca de lo imposible” explicó a propósito del incidente final a 300 mts de la meta que logró controlar y evitar un desastre.

“Honestamente, ser segundo supera mis expectativas. Estaba seguro de su proceso y progresión antes del Tour y confiabamos mucho en Rigo. Tenemos mucha suerte de contar con él y además es una persona más interesada en un buen entorno que en el dinero”, señaló el gerente del equipo, que con un presupuesto cinco veces inferior al de Sky, consiguió con Urán el mejor resultado de su historial. Y hay que resaltar además que, excepto los experimentados Pierre Rolland, Simon Clark y Andrew Talansky (subcampeón del Tour de l’Avenir en 2010 detrás de Nairo Quintana), los otros cinco integrantes promedian los 25 años. El equipo fue el más joven en el Tour y terminó completo.

Ciclismo colombiano de primer nivel mundial

El resultado del Tour 2017 para Colombia es sobresaliente y confirma la excelencia de nuestros pedalistas y el primer nivel mundial que hoy tiene el ciclismo del país, aunque el “sueño amarillo” de ganar el Tour de France quede postergado otro año. Siete largaron el 1° de Julio en Dusseldorf a orillas del río Rhin y todos terminan en París junto al Sena, con tres de ellos en el Top-20: Urán (2°), Nairo Quintana (12°) y Carlos Betancur (18°). Sergio Henao termina 29, Darwin Atapuma 41, Jarlinson Pantano 46 y Esteban Chaves 63.

Los magníficos ciclistas colombianos. Todos largaron, todos llegaron a la meta. De izq. a der: Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Jarlinson Pantano, Darwin Atapuma, Esteban Chaves, Sergio Henao y Carlos Betancur.

Con el subcampeonato, Urán extendió a cinco los podios consecutivos del ciclismo colombiano en las grandes vueltas en las dos últimas temporadas. Desde el Giro d’Italia 2016 (Esteban Chaves fue subcampeón), siempre ha habido un pedalista nacional entre los tres primeros; Nairo Quintana tercero en el Tour-2016, campeón de la Vuelta-2016 y subcampeón del Giro-2017. Además Esteban Chaves fue tercero en la Vuelta que ganó Nairo y por segunda vez hubo dos colombianos al tiempo en el podio. Antes, en el Giro d’Italia-2014, Quintana y Urán coparon los dos primeros lugares.

El despegue del nuevo ciclismo colombiano y su éxito internacional lo podemos situar en la temporada 2012, cuando Rigoberto Urán fue el mejor joven en el Giro d’Italia, terminó 7° y fue el mejor del equipo Sky, mientras su compañero Sergio Luis Henao concluyó 9°, también en su debut con Sky. Ese año no hubo ciclistas colombianos en el Tour de France, pero Rigoberto Urán se colgó la medalla de plata en la prueba de ruta olímpica en Londres y le dañó la fiesta a los británicos.

Considerando temporadas completas, desde 2013, los ciclistas colombianos han conseguido figurar en 11 podios de las 14 Grandes Vueltas (GV) por etapas y han ganado 18 etapas en ellas. Aún más revelador: desde el 23 de agosto de 2015 en la Vuelta a España, un ciclista colombiano ha ganado etapa en las últimas seis GV y la cuenta puede aumentar a partir del próximo 19 de agosto.

Igualmente importante es que la sobresaliente presentación de Urán -estuvo en su mejor momento a 27″ del liderato- confirma la evolución sostenida y firme del ciclismo colombiano; por primera vez en la historia del Tour un “escarabajo” termina en el podio con una diferencia inferior al minuto frente al campeón.

Rigoberto Urán es el segundo colombiano subcampeón del Tour de France, también detrás de Chris Froome. En 2013 Nairo Quintana fue el primero.

El primero en subir al podio, Fabio Parra, tercero en 1988, perdió 9’58″ con el campeón Pedro “Perico” Delgado. 25 años después, en su debut en el Tour en 2013, Nairo Quintana fue subcampeón a 4’20″ de Chris Froome, quien lo venció nuevamente en 2015 por 1’12″ (subcampeón) y el año pasado por 4’21″ cuando Quintana terminó tercero.

La distancias se han recortado sustancialmente y se ha progresado mucho, pero las etapas contra-reloj continúan pasándole una factura muy pesada al ciclismo colombiano y al biotipo de los menudos y ágiles escaladores. Sin ser un escalador consumado de la explosividad de Quintana, Chaves, Betancur, Sergio Henao o del joven prospecto Miguel Angel López, Rigoberto Urán siempre ha sido el mejor de todos en el ejercicio individual contra-reloj, tal como lo demuestra su victoria en 2014 en el Giro d’Italia y su gran presentación en la etapa inicial del Tour 2015 en Utrecht, cuando superó a Froome por 10″.

De no haber mediado el cambio de bicicleta antes de la largada en Dusseldorf y los uniformes aerodinámicos de tecnología Vortex que permitió a los ciclistas de Sky una ganancia promedio de 20″, tal vez Rigo habría terminado más cerca. Pero la historia del Tour de France 2017 ya está escrita.

En cuatro de los últimos cinco Tour de France (y consecutivamente desde 2015), un ciclista colombiano ha estado en el podio y se han ganado tres etapas (dos de ellas por ciclistas formados por el profesor Luis Fernando Saldarriaga; Nairo y Jarlinson y en 2017 Rigoberto Urán). Además, Nairo Quintana consiguió dos veces la camiseta de los jóvenes (2013-2015), y el título de montaña (2013). Para el Tour de France, una invitación al equipo continental Manzana Postobón en 2018 es casi una obligación moral y el reconocimiento del extraordinario momento que vive el ciclismo colombiano.

La Vuelta a España desde el 19 de agosto, en la que la segunda “generación Saldarriaga” debuta en una Gran carrera de tres semanas, debe abrir esa puerta (25 años después de la última participación de Postobón-Ryalcao en 1992), si sus resultados son tangibles.

HORA DE REVELAR MI SECRETO:

Gracias Rigo.

Siempre confié en tus posibilidades para este Tour.

Y nunca me defraudaste.

Gracias por tantas emociones disfrutadas y hacernos soñar en amarillo. Felicitaciones por tu actuación excepcional en un Tour de France inolvidable.

Rigoberto. Sigues en la Corte de los grandes!

 

Rigoberto a 30″ del Premio Mayor

En “La puerta de Oriente”, en Marsella, a orillas del mar mediterráneo, se decide este sábado 22 de julio el Tour de France y el colombiano Rigoberto Urán, quien comenzó su vida como vendedor de lotería está a 30″ del Premio Mayor.

Igual que hace 28 años, una contra-reloj individual histórica sentencia la carrera. El británico Chris Froome, tricampeón y líder de la prueba, el francés Romain Bardet, subcampeón el año anterior y segundo a 23″, y el “gallo tapado”, el sorprendente colombiano Rigoberto Urán, separado por 29″ del maillot amarillo en el tercer lugar, son los candidatos a la victoria.

Los tres están destinados al podio el domingo en los Champs Elysées en París, pero la crono de 22,5 km trazada en las calles del puerto mediterráneo de Marsella puede cambiar las actuales posiciones, gracias a un corto pero empinado ascenso a la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Guardia (Notre Dame de la Garde) sobre 1,2 km, con una pendiente media del 9,5% y a cinco kilómetros de la meta.

En cuatro ocasiones en la última década del Tour, el portador de la camiseta amarilla ha ganado la contra reloj final y sólo en 2011, cuando el rodador australiano Cadel Evans remontó una diferencia de 57″ y venció al luxemburgués Andy Schleck en Grenoble, se revertió esa constante.

"Rigo" está a 30" de ganar el Tour y para ello debe realizar la contra-reloj de su vida.

Después de las victorias del estadounidense Greg LeMond en 1989 (por 8″) y Cadel Evans hace seis años, el Tour de Francia no se define en su crono final, y de nuevo puede cambiar de dueño. Esta vez las diferencias del líder Chris Froome no superan el medio minuto con sus rivales, mientras que en las dos ocasiones anteriores eran casi el doble: 53″ entre Laurent Fignon y LeMond en la largada entre Versalles y los Campos Elíseos y de 57″ entre Schleck y Evans.

Froome confía en su ventaja pero es consciente de que Rigoberto Urán puede dar una sorpresa y es su principal amenaza. “Entre mis rivales para la clasificación general es el más fuerte contra-relojista y está sólo a 29″. Rigo es el rival a temer en Marsella”, dijo el británico, que aspira a ser tetracampeón este sábado y quedar a las puertas de igualar a Eddie Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain, que con cinco títulos son los máximos triunfadores en la Grande Boucle.

El líder no contará con la ventaja del uniforme aerodinámico que le permitió ganar 20" en Dusseldorf.

Un hecho importante es que este sábado correrá con la camiseta amarilla de líder entregada por la dirección del Tour y no con el controvertido uniforme de tecnología aerodinámica Vortex, que según los expertos permitió a los ciclistas de Sky ganar entre 18 y 25″ en la contra reloj inicial en Dusseldorf sobre 14 kmt. Teóricamente, el líder dejaría entonces de ganar más de 30″ en Marsella. Y la batalla será de “sólo piernas”.

El viernes en la etapa más larga del Tour sobre 222,5 kms, Sky controló la carrera -como lo hizo a lo largo de las tres semanas- y no dejó posibilidades de que atacaran a su líder. La táctica permitió un descanso relativo a Froome y los rivales directos prefirieron reservar sus energías para la contra-reloj sin arriesgar un golpe táctico como el de Formigal en la Vuelta a España del año anterior cuando un ataque sorpresivo de Contador y Quintana logró aislar al campeón británico y su equipo, que allí perdió toda opción de triunfo sobre Quintana. Con más de 3.414 kms recorridos, el cansancio acumulado en las piernas pesa mucho.

La última apuesta

Jamás en la historia de 34 años de participaciones en el Tour de Francia un ciclista colombiano estuvo tan cerca del sueño amarillo y la gloria en París. Rigoberto Urán, quien fuera campeón nacional contra-reloj y ganó la crono del Giro d’Italia en 2014 sobre 41,9 kms, encarna la esperanza de Latinoamérica y enfrenta el día más importante de su larga y exitosa carrera profesional.

De nuevo una contra-reloj individual decide el Tour de France.

El líder del Tour, Chris Froome, parte como favorito y para Urán el triunfo final es difícil pero no imposible. Dadas sus condiciones y el excelente estado de forma mostrado a lo largo del Tour, “Rigo” puede alcanzar el segundo lugar e incluso descontarle tiempo a Froomey, quien jugará con los 29″ en su favor y el hecho de largar último, para controlar la amenaza. El hijo emérito de Urrao tendrá que realizar la contra-reloj de su vida y para derrotar al británico necesita 30″.

Su director en el equipo Cannondale-Drapac, Jonathan Vaughters es consciente de lo difícil del reto. “Hace unos años se podría decir que Froome podría tener un contratiempo técnico, pero ha hecho grandes mejoras en las curvas”, explicó el ex-ciclista estadounidense, quien fuera especialista contra-reloj, campeón estadounidense de la especialidad (1997) y ganador de la etapa en línea del Dauphiné Liberé hace 16 años.

La superioridad de Froome contra el reloj, sugiere que a pesar de los márgenes tan estrechos, su victoria está casi asegurada. Pero los milagros existen.

El arma de "Rigo", la Cannondale Super Slice Disc brake TT en fibra de carbono.

Las diferencias de la contra-reloj inicial en Dusseldorf hace 20 días bajo la lluvia no son tan significativas como parecen y este sábado bajo el sol de la tarde en Marsella (30° de temperatura, humedad del 65% y vientos de 16 km/hora), la etapa tiene otro precio; es el premio mayor del Tour. Froome le tomó 40″ a Romain Bardet y 51″ a Urán en el primer ejercicio individual contra el cronómetro sobre un trazado de 14 kms.

Pero Urán tuvo un contratiempo inesperado que afectó su presentación. Cinco minutos antes de la largada un comisario de la UCI dictaminó que el manubrio de su bicicleta especial no cumplía con el reglamento y negó la autorización dada dos horas antes por dos comisarios del Tour. “Rigo” tuvo que largar con la bicicleta de repuesto que no estaba bien adaptada a sus características y cedió tiempo.

Pero a lo largo de la carrera, de los Ases del Tour es el que más tiempo le descontó a Froome (22″) y el sábado, el colombiano y su equipo estarán bien preparados. Bardet redujo igualmente su diferencia inicial, en 17″. El Tour aún no ha terminado y quien haya tenido menor desgaste puede tener los arrestos necesarios para ganar la edición 104 de la más importante prueba ciclística del mundo.

La primera contra-reloj internacional de Chris Froome hace 10 años en Stuttgart terminó en la largada.

Un percance técnico, una caída, una curva mal tomada, cualquier detalle puede cambiar el decorado en el último momento. Y la historia tiene ejemplos.

Hace casi diez años, el 26 de octubre  de 2007 en su debut profesional en el campeonato mundial de ciclismo en Stuttgart (Alemania), Chris Froome, aún representando a Kenia (se nacionalizó británico posteriormente), se cayó espectacularmente en la primera curva trás largar la contra-reloj individual en la categoría Sub-23. Terminó 41 y fue el hazmerreír de la jornada. El ciclista británico de hoy es muy superior, pero Marsella, el Puerto de Oriente, en el mediterráneo, siempre ha sido una ciudad difícil y sorprendente.

 

 

“Rigo” asegura el podio en el Tour de France-2017

El colombiano Rigoberto Urán mantuvo sus posibilidades de disputarle el título del Tour de France al británico Chris Froome y prácticamente aseguró un lugar en el podio de la prueba, que lo convertirá el sábado en el tercer ciclista latinoamericano en conseguirlo. Aunque sus posibilidades de destronar al tricampeón son más limitadas luego de terminadas las etapas de montaña, contrario a lo que piensa la mayoría, el Tour no ha terminado.

Quedan por disputarse 245 kilómetros definitivos distribuídos en dos etapas de carácter totalmente opuesto; la más larga del Tour sobre 222,5 kms recorriendo la región turística de Provenza este viernes, y una definitiva contra-reloj individual el sábado sobre 22,5 en las calles de Marsella, el puerto más importante de Francia en el Mar Mediterráneo.

Como en cualquier deporte y en este caso la prueba ciclística por etapas más importante del mundo, todo concluye cuando se cruza la meta y Froome y Sky aún no pueden cantar victoria. Ni el ídolo local Romain Bardet, ni Rigoberto Urán -el gallo tapado con el que nadie contaba- han dicho su última palabra. Y no necesariamente tienen que esperar hasta el sábado para tratar de recuperar su desventaja de 23″ el primero y de 29″ el colombiano.

Bardet descontó 4" a Froome y Urán bajó al tercer puesto, de nuevo a 29". El Tour sigue apretado.

La alta montaña del Tour concluyó con la etapa 18 en la cumbre de Izoard, ganada por Warren Barguil -nuevo campeón- seguido del colombiano Darwin Atapuma. El francés repitió victoria de etapa y Atapuma ganó el premio al ciclista más combativo del día, fecha nacional de Colombia. Urán cedió 6″ frente a Romain Bardet (4 de bonificación por llegar tercero) y 2″ con Froome, quienes lo superaron en el embalaje final de los tres favoritos del podio en París.

La historia demuestra que muchas veces “en la puerta del horno se quema el pan”, y aunque hoy parezca muy difícil derrotar a Froome por su extraordinario nivel competitivo y el poderoso equipo que lo respalda, muchas contingencias entran en juego, en especial en la incierta etapa de este viernes, ideada como promoción de la Provenza y con final en Salon, el mismo sitio donde ganó la quinta etapa de la París-Niza en 2016 el joven kasajo Alexey Lutsenko, compañero de Fabio Aru en Astana.

La etapa de este viernes as apenas 24 kms más extensa y tiene un trazado similar en los últimos kilómetros, luego del último premio de montaña del Tour, el Col du Pointu de tercera categoría (5,9 km al 4,1%) y a 45 kms de la meta. Es cierto que se trata de una etapa más apta para largas fugas o final en embalaje y teóricamente de transición, pero hay demasiados intereses en juego que pueden cambiar esa dinámica, al igual que el cansancio de casi 3.000 kms de pedalazos acumulados en las piernas de los 169 ciclistas que continúan en carrera; el último de ellos el británico Luke Rowe del equipo Sky, distanciado 4h 33′ de su líder Chris Froome.

Aquejado por una bronquitis que lo mermó al final de los Pirineos, Fabio Arú perdió el cuarto lugar con Mikel Landa de Sky y quedó a 19″ del español. A su vez, el combativo irlandés Dan Martin está a 1’20″ de Landa en el sexto lugar, mientras que el veterano bicampeón español Alberto Contador es décimo en la tabla a sólo 12″ de Barguil y a 1.42″ del octavo, el surafricano Louis Meintjes.

Después de 3.000 kms, la etapa más larga del Tour es apta para la última encerrona de los aspirantes.

En el Tour cualquier segundo cuenta y hay equipos y ciclistas interesados en conseguir algunos de ellos, muy importantes antes de la contra-reloj del sábado. Ello puede generar una etapa muy rápida y desgastante en la que todo puede ocurrir, y en la que cinco equipos franceses, y Cannondale, Astana y Quick Step, no se van a limitar a rodar sabiendo que aún pueden acabar con el final feliz que quiere Sky.

Las palabras más sabias frente a la fatigante etapa de este viernes las pronunció Nairo Quintana, quien dijo que “Froome tiene bien encarrilado el Tour, pero hasta París todavía hay camino, quedan curvas y bajadas y puede pasar de todo; hay que tener cuidado”. Y a su turno, Romain Bardet afirmó que “nada está aún decidido”.

El espiritu de Formigal

Cualquier cosa puede ocurrir en una etapa del Tour de France y la jornada es ideal para alianzas y movimientos tácticos inesperados, además de caídas, pinchazos ó cortes irrecuperables en el pelotón, bajo el calor inclemente y los vientos.

Provenza es además de una hermosa región del sur francés, una tierra dura, árida y seca, propicia a los incendios forestales y azotada por el temible viento Mistral, con velocidad promedio de 50 km/hora y que en ocasiones supera los 90 kms horarios. Ese viento que permite tener un clima soleado y despejado de nubes con temperaturas que en el verano llegan a los 35°, es el que temen los ciclistas y puede trastornar la ajustada clasificación general.

Aunque mañana el Mistral no tendrá esa intensidad, el pronóstico metereológico es de vientos laterales y frontales de hasta 20 km/hora a partir de las 2:00pm, es decir, a mediados de la etapa y temperaturas de 30°, con lo cual habrá que estar atentos a posibles aceleraciones y abanicos para no perder la rueda o sufrir un desgaste gigantesco persiguiendo, que las piernas pagarán el sábado en la contra-reloj, también con vientos laterales a orillas del mediterráneo.

Contador y Quintana emboscaron a Froome y le sacaron más de 2' en Formigal. Se repetirá la historia?

Sky ya sabe lo que es perder una Gran Vuelta y que además no es invencible, por más fuerte que luzca Froome y sus gregarios.

El domingo 4 de septiembre en la Vuelta a España del año anterior en una etapa (la 15) de media montaña y trámite relativamente fácil por ser de sólo 118,5 kilómetros entre Sabiñánigo y Aramón Formigal en la provincia de Huesca, Alberto Contador atacó con dos compañeros y a él se unió Nairo Quintana acompañado de Rubén Fernández y el contra-relojista Jonathan Castroviejo, aprovechando una sección en descenso y con vientos de cola.

Froome quedó cortado y aislado de su equipo, mientras que adelante un grupo de 14 pedalistas encabezados por Quintana y Contador le tomaba ventaja. Ese día Froome perdió 2’37″ con Quintana y más de 2 con Contador. La etapa la ganó Gianluca Brambilla del Quick-Step, quien está en el Tour 2017. Aunque Quick Step sólo tiene seis corredores y le pesa el abandono de Marcel Kittel, el Cannondale-Drapac de Urán y el AG2R de Bardet están completos, mientras que el Trek Segafredo de Contador tiene ocho efectivos al igual que el Movistar de Quintana, en tanto que el Astana de Aru siete. Froome tiene siete gregarios y algunos de ellos van al límite, aunque igual ocurre con la mayoría de equipos.

Froome piensa en la contra-reloj, cree que el peligro ya pasó y que “la parte más dura del Tour quedó atrás”. Urán y su equipo Cannondale han sido parcos en declaraciones y no revelan sus cartas ni anuncian ataques, pero aún hay tiempo de sorpresas.El “espiritu de Formigal” es un ejemplo claro y reciente.

Algo más lejano, pero igualmente ilustrativo es el Gran Premio de Canadá de Fórmula Uno, en junio de 1991. El británico Nigel Mansell, piloto líder de la escudería Williams ganaba con más de 50″ de ventaja y en la última vuelta empezó a saludar victorioso al público en las tribunas del circuito Gilles Villeneuve en Montreal. Redujo tanto la velocidad que su auto se apagó. Ganó el tricampeón mundial brasileño Nelson Piquet y Mansell fue finalmente sexto, una vuelta detrás.  Ese día con mi gran amigo, el reconocido escritor mexicano Gerardo Cárdenas, hoy radicado en Chicago, no paramos de reirnos.

Es muy cierto que los británicos han escrito una buena parte de la historia. Y también que las carreras se ganan cuando se cruza la meta!.