Vuelta a España 2018: Hora de la verdad

El próximo campeón de la Vuelta a España, que llegará coronado desde el sábado a Madrid, saldrá del actual Top-10 de la clasificación trás una semana infernal que comienza con la contra-reloj individual  y tiene tres etapas con final en alto -una en el País Vasco y dos en los Pirineos de Andorra- que sellarán la suerte y las ilusiones del pelotón.

Los lagos de Covadonga no le dieron la camiseta roja de líder a un ciclista colombiano y en su lugar confirmaron la fortaleza del británico Simon Yates, líder de la escuadra australiana Mitchelton-Scott. Detrás de ellos figura la poderosa dupla Movistar Alejandro Valverde-Nairo Quintana, y el líder de Astana, el joven y promisorio colombiano Miguel Angel López (3° en el Giro de Italia).

En ese órden y separados por sólo 43″ antes de los últimos 755 kms de carrera -la mitad de ellos en montaña- el podio no les debería escapar y dos colombianos están en primera línea por la victoria.

Nairo Quintana y "Superman" López, dos colombianos boyacenses por la Vuelta 2018.

Todavía con opciones a 1.29″ y agazapado a la espera de un buen resultado en la contra-reloj de este martes sobre 32 kms, el veterano holandés Steven Kruijswijk espera su oportunidad trás una temporada de primer nivel con un 5° puesto en el Tour de France, 6° en el Tour de Romandía y  8° en La Vuelta a Catalunya y la Vuelta a Suiza. A los 31 años es el “gallo tapado” pero el desgaste del Tour puede cobrarle el esfuerzo en esta última semana.

Sexto y demostrando que -junto a Mikel Landa, Pello Bilbao y Marc Soler- es una de las esperanzas para el renacer del ciclismo español, el mallorquín Enric Mas del equipo belga Quick Step, se muestra como un portento a los 23 años y puede incluso aspirar al podio. Está más fresco que todos los favoritos y ha corrido con gran inteligencia y prácticamente sin equipo que lo apoye en la montaña. Después de Rafa Nadal, ha nacido una nueva estrella en Baleares.

Esta semana es la definitiva, la de la hora de la verdad. Si la contra-reloj puede ajustar y marcar diferencias, la ruta que falta será más definitiva. En el ejercicio individual, es probable que “el bala” Valverde, Kruijswijk y Yates consigan unos segundos sobre la pareja de colombianos Nairo-López, en tanto que Rigoberto Urán (8°) que es el mejor especialista a cronometro de los colombianos en disputa, podría recortar algo de los 2.27″ que lo separan de Yates, al igual que el vencedor en Covadonga, el francés Thibaut Pinot, separado 2.10″ del líder.

Cimas de postín

La montaña de la Vuelta a España es superior en intensidad y pendiente que las de las otras dos grandes pruebas de tres semanas, el Giro d’Italia y el Tour de France. Es reconocido por los campeones que además, tras el esfuerzo del Tour o incluso del Giro, las cimas se hacen más duras e interminables, no sólo por la distancia sino por el fin de las energías al cierre de la temporada. Y aunque algunos creen que la Vuelta sirve de preparación para el Mundial de ciclismo de ruta en Innsbruck (Austria) a fin de Septiembre (dos semanas después de la Vuelta), en realidad puede tener un efecto contrario: agotar las piernas .

Y la montaña volverá a definir la Vuelta, primero en el País Vasco el miércoles y luego en los pirineos de Andorra, el viernes y sábado. Las dudas surgen sobre los dos primeros clasificados, Yates y Valverde. No hay que olvidar que el líder Simon Yates se desplomó a tres días del final del Giro d’Italia en la etapa histórica a Bardonecchia (Monte Jafferau) en que Chris Froome con un ataque a la antigua y a 100 kilómetros del final, le arrebató el liderato y selló su triplete Tour-Vuelta-Giro. Ese golpe psicológico pesa y en esta ocasión hay más rivales con opción de vencerlo y están más cerca. Simon tendrá la ayuda de su hermano gemelo Adam, quien se ha recuperado de un mal inicio de Vuelta por problemas de salud y del joven “grandulón” australiano Jack Haig (1,90ms y 23 años), quien tendrá que sacrificar su puesto 15° y darlo todo en favor de su líder.

La otra duda es Alejandro Valverde, que a los 38 años cumple una Vuelta notable; es segundo a 26″ de Yates y porta la camiseta combinada de los puntos, con buena ventaja sobre el tricampeón mundial Peter Sagan. Pero el veterano mostró flaqueza en las pendientes más duras y no es claro si resistirá al mismo ritmo las de la última semana. Movistar tendrá que defender el liderazgo de Nairo y antes que intentar un podio con ambos, debería utilizar a Valverde como la ficha clave del colombiano. El equipo español no gana una Vuelta desde hace dos años (2016 con Nairo) y no se puede dar el lujo de otro error como el del Tour 2015 y sacrificar la Vuelta por favorecer un adios por lo alto de Valverde.

Etapa de transición o de complot definitorio?

En las montañas del País Vasco, la Vuelta tiene el miércoles una etapa teóricamente de transición sobre 157 kms, con puertos montañosos de segunda y tercera categoría pero con una cima final de 3,9 kms con pendiente máxima del 11% que pueden ser de redención para unos y de calvario para otros, una etapa apta para ser “sorpresiva y definitiva” como lo fue Formigal en 2016. Ojo con ella

Y luego llegan las dos jornadas pirenaicas, bien conocidas de los ciclistas de Movistar y de Mitchelton-Scott y EF Education First-Drapac de Rigoberto Urán -tienen su sede europea en Girona- porque hacen parte de sus rutas de entrenamiento. Los finales el viernes en el larguísimo Coll de la Rabassa a 2.025 ms, y en el Coll de la Gallina al día siguiente luego de una dura, rápida y corta etapa de montaña de sólo 97 kilómetros, sentenciarán la Vuelta en el Santuario andorrano de Canòlich. Allí pagarán sus pecados los ciclistas que no supieron gerenciar su esfuerzo de la última semana.

Predecir no es una ciencia y acertar es un azar. Pero la Vuelta a España 2018 puede ser la revancha de Nairo Quintana, quien pareciera que está corriendo muy controlado para no hacer daño a las aspiraciones de Valverde y a la espera de esta tercera semana donde seguramente entregará todo su potencial en las montañas. Igualmente puede ser la llegada definitiva a la élite de Miguel Angel López o de Simon Yates si consiguen la victoria final. Los tres son escaladores natos, aunque los colombianos pueden ser ligeramente superiores al británico en su fortaleza ascendiendo y López es más joven y está más descansado que Quintana Muy probablemente uno de ellos se vestirá de rojo en Madrid el domingo.

Vuelta a España 2018: Semana de pasión

La Vuelta entra en la semana más importante de su recorrido y entre los cuatro campeones que disputan la edición 2018, Nairo Quintana, se muestra como el más sólido y se erige al iniciar la segunda parte de la ronda en el principal favorito, pero no el único.

Además, con tres colombianos líderes de equipo en el Top-10, Nairo 3° (Movistar), Miguel Angel “Superman” López, 7°(Astana) y Rigoberto Urán, 8°(Education First-Drapac), las opciones de un podio totalmente tricolor son altas, tal como lo señalé en Mi Rincón, el Blog previo a la carrera.

López, Nairo, Rigo, Cual de ellos se vestirá de rojo esta semana?

La semana que comienza este martes será definitiva para terminar de decantar el grupo de favoritos, entre los cuales ya no están el campeón 2010, Vincenzo Nibali y el australiano y eterno favorito Richie Porte, a quienes les pasó factura la falta de rodaje y poco tiempo de recuperación después de las caídas y fracturas que sufrieron en el Tour de France.

Cumplidas las dos primeras etapas de alta montaña -de una Vuelta con siete fracciones empinadas- queda un puñado de candidatos separados por menos de un minuto (el Top-10) y otros seis en el rango de 2’30” que pueden intentar recuperar. Después de ellos, pocos tienen opción.

Pero a diferencia de la Vuelta 2016 que ganó Nairo Quintana, esta edición es mucho más montañosa y en vez de tres etapas de alta montaña tiene siete y su contra-reloj individual es 4.3 kilómetros más corta, ligeramente más ondulada y después del descanso al comenzar la última semana de competencia el martes próximo.

La Vuelta-2018 la lidera el australiano Simon Yates por un segundo sobre el veterano Alejandro Valverde y 14” sobre Nairo Quintana. La ventaja de Yates, quien lideró el Giro d’Italia en mayo pero desfalleció al final, es realmente insignificante y la solidez del equipo Movistar de Valverde y Nairo, seguramente dará cuenta del australiano esta semana.

Las tres duras etapas de montaña encadenadas entre viernes y domingo –528 kms- serán definitivas y muy especialmente la de Lagos de Covadonga donde los grandes campeones han construido su victoria, entre ellos los colombianos Luis “Lucho” Herrera en 1987 y Nairo Quintana hace dos años. Ambos ganaron allí y asumieron en ese momento el liderato hasta Madrid. Se repetirá la historia?

Segundos preciosos

La Vuelta no muestra sorpresas mayores hasta el momento, excepto la presencia del joven rodador alemán (25 años) Emanuel Buchmann, del equipo Bora-Hansgrove en el 4° lugar de la general y a 2” de Quintana y el sexto lugar del francés Tony Gallopin a 24” de Yates. El veterano Jon Izaguirre, exgregario de Nairo y líder del Bahrein-Merida, es quinto a 17” del líder y a 3″ de Nairo, pero estaba previsto entre los candidatos y ello no necesariamente signifique que resistirá los ataques y el “ritmo colombiano” en las montañas.

La dupla colombiana, Superman López y “Rigo” Urán, están a 27” y a 32” del liderato, y a menos de 20” de Nairo. Y tras ellos, muy bien respaldados por un fuerte equipo de rodadores, están las dos cabezas de la escuadra holandesa Lotto NL-Jumbo, Steven Kruijswijk y George Bennett, que completan el Top-10, distanciados 43” y 48” respectivamente. Es interesante anotar que como equipos, los que se muestran más compactos son Movistar, Lotto NL y en menor medida Astana y Sky.

Otra sorpresa -por las flaquezas mostradas- es el campeón 2015, el italiano Fabio Aru, líder del UAE Emirates, que ha cedido 1’08” pero no se muestra fuerte, como tampoco los jefes de filas del Sky, el español David de la Cruz ( 1’26”), del Sunweb Wilco Kelderman (1.50”) y del Groupama-FDJ, el francés Thibaut Pinot a 2.33”, diferencia que se antoja difícil de recortar porque ha flaqueado en la montaña y las cuestas más duras aún no han llegado.

Pendientes de máximo nivel aptas sólo para los mejores.

Así las cosas, las cimas de Asturias podrán sentenciar la carrera, después de tres etapas intermedias propicias para escapadas y en las que los favoritos se cuidarán del desgaste.

La acción culminará en tres finales en alto. Primero el viernes con la violenta escalada final a La Camperona -con pendiente máxima del 25%!- y a continuación el sábado con la desconocida cima en Les Praeres Nava (corta -4kms- pero máxima pendiente del 17%) que se disputa por vez primera.

Y el domingo, la histórica etapa hasta los Lagos de Covadonga, podría tener de nuevo a un colombiano vestido de rojo como líder de la Vuelta. Cual de ellos será?

 

Vuelta a España 2018: Por la reconquista

Pocas veces el ciclismo colombiano ha tenido un momento tan estelar y una oportunidad tan clara de dominar una de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial. La Vuelta a España 2018 que larga este sábado en Málaga con una etapa individual a cronómetro de 8 kms, es esa ocasión.

Con tres de los mejores pedalistas colombianos –Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Miguel Angel López- en calidad de favoritos, líderes de equipo y plenitud de forma, y un cuarto de similar talante y a la espera de su oportunidad, Sergio Luis Henao, la edición 73 de la ronda española está diseñada para las características de los escarabajos que buscan un cierre de temporada en lo más alto del podio. Campeones en 1987 con Luis Herrera y en 2016 con Nairo Quintana, la Vuelta 2018 puede ser el año de “la reconquista”.

Dado el nivel de los participantes, el diseño montañoso del trazado, la fortaleza de los equipos y la reconocida calidad de los ciclistas colombianos inscritos, no es exagerado pensar incluso en la posibilidad de un podio totalmente colombiano, superando el 1-2 del Giro d’Italia 2014 cuando Nairo y Rigo ocuparon los dos primeros escalones, o el 1-3 de la Vuelta 2016 con Nairo y Esteban Chaves. Además, vencedor en 2016, Nairo Quintana cuenta con un sólido grupo de apoyo en Movistar que le permitirá compensar el cansancio acumulado tras su 10° puesto en el Tour de Francia en Julio.

Miguel Angel, Nairo y Rigoberto, tres colombianos para el podio de la Vuelta-2018.

Con seis etapas de alta Montaña, siete finales en alto y pendientes de todo tipo y nivel, el trazado de la Vuelta es apropiado para que brille Colombia y sus pedalistas “gerencien” la prueba. Ante la ausencia del campeón Chris Froome y un equipo Sky de nivel inferior, la Vuelta será más abierta y probablemente el equipo dominador será el Movistar local, necesitado de victorias y de volver al primer plano mundial. Con Nairo respaldado por su amigo Winner Anacona, Valverde, Amador y Carapaz, el equipo telefónico es el más fuerte.

Rigoberto Urán, llega recuperado tras su abandono por caída en el Tour, mientras Miguel Angel López está descansado y su carta de presentación es podio (3°) en el Giro d’Italia en Mayo y la victoria en dos etapas de montaña en la Vuelta-2017. Son jefes de filas de Education First-Drapac y de Astana; equipos sólidos y homogéneos para respaldarlos.

Las posibilidades de Sergio Luis Henao, co-líder de Sky junto al español David de la Cruz (7° en la Vuelta 2016), dependerán de la situación en carrera pero la vasta experiencia del colombiano, ganador de la Paris-Niza en 2017 y el más veterano en la escuadra inglesa que integra desde 2012, deberían darle la primacía.

Sin sus líderes Froome y Thomas y ante la incapacidad física de Egan Bernal (quien originalmente iba a liderar la escuadra), Sky ha optado por una mezcla de experiencia y juventud en la que para sus líderes serán claves el polaco Michal Kwiatkowski (con 67 días de carrera en sus piernas) y dos promisorios debutantes en vuelta de tres semanas: el inglés de 23 años Tao Geoghean Hart (5° en el Tour de California y gran amigo de Egan Bernal) y el ruso nacido en Italia y criado en Francia, Pavel Sivakov (21 años), campeón del Girobio en 2017 y de la montaña en el Tour de l’Avenir que ganó Egan.

Los otros

Fuera del Poker de ases nacionales, la Vuelta a España 2018 tendrá otras figuras disputando los honores: los excampeones Alejandro Valverde (2009), quien quiere despedirse victorioso del ciclismo, y los italianos Vincenzo Nibali (2010) y Fabio Aru (2015). Valverde fue 14° en el Tour y es la segunda y “eterna” carta de Movistar, mientras que Nibali abandonó la Grande Boucle por caída, en tanto que Aru descansó desde mayo después de disputar sin pena ni gloria el Giro.

Ganador del Giro, el Tour y la Vuelta (2010), Nibali es el principal rival de los colombianos.

El equipo Bahrein Merida de Nibali –quien llevará el dorsal No.1- es más fuerte que el UAE Emirates de Aru, aunque este tendrá de escudero al irlandés Daniel Martin, quien cumplió un excelente y combativo Tour (terminó 8°). Además de su veteranía y experiencia de la Vuelta (Campéón 2010 y subcampeón 2013 y 2017), Nibali es el único de los ciclistas en competencia que ha ganado las tres Grandes Vueltas (sólo siete lo han conseguido) y es un rival muy serio en todos los terrenos.

Hay que contar igualmente con el australiano Richie Porte que abandonó el Tour con fractura de clavícula y su estado de forma es incierto, y con los gemelos británicos Adan y Simon Yates que lideran juntos por vez primera la escuadra australiana Mitchelton-Scott y buscarán la revancha de sus desfallecimientos en el Giro (Simon) y en el Tour (Adam), donde llegaron entre los favoritos. El subcampeón del Giro 2016 y 3° en la Vuelta ese mismo año, el colombiano Esteban Chavez, no correrá porque se le descubrió Mononucleosis y está en proceso de recuperación.

Entre los llamados al protagonismo figuran además el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan, que buscará repetir victorias de etapa y la camiseta de la regularidad que ganó en el Tour, y dos líderes que abandonaron el Giro 2018; el francés Thibaut Pinot de la escuadra FDJ y el surafricano Louis Meintjes del Dimension Data.

De igual nivel, pero con el desgaste del Tour de Francia en sus piernas, hay que considerar al holandés Steve Kruijswijk (5°) del LottoNL-Jumbo, el ruso Ilnur Zakarin (9°) del Katusha-Alpecin, y para triunfo de etapa el veterano holandés Bauke Mollema del Trek-Segrafredo (26° en el Tour). El primero tendrá el respaldo del promisorio neozelandés George Bennett (8° en el Giro) y Zakarin contará a su servicio con el rodador colombiano Jhonatan Restrepo quien ya disputó y terminó la Vuelta 2016.

Otros candidatos a brillar y victorias de etapa, de los que poco se habla pero su palmarés no debe desconocerse, son el holandés Wilco Kelderman, líder de Sunweb y 4° en la Vuelta el año pasado (no ha corrido ninguna vuelta grande en la temporada) y el veterano español Sergio Pardilla, jefe de filas del equipo continental Caja Rural, en el que debuta el séptimo colombiano de la Vuelta 2018, el barranquillero Nelson Soto, campeón panamericano de ruta en 2017.

Hasta hoy, la mejor actuación colectiva del ciclismo colombiano en la Vuelta a España es la de 1987, cuando compitieron dos escuadras nacionales -Café de Colombia y Ryalcao Postobón- y una veintena de pedalistas que ganaron la carrera (Luis Herrera), por equipos (Ryalcao Postobón), la montaña (Luis Herrera) y cuatro etapas (Herrera, Carlos Emiro Gutiérrez, Omar Hernández y Francisco Rodríguez). Pero además, hubo cuatro ciclistas en el Top-10 (1° Herrera, 5° Oscar de Jesús Vargas, 9° Henry Cárdenas y 10° Omar Hérnandez), mientras que otros cuatro figuraron entre los 20 primeros: Pedro Saúl Morales 13°, José Patrocinio Jiménez 16°, Martín Ramírez 18° y Argemiro Bohórquez 20°. Además, Nestor Mora fue 21° y Pablo Wilches 24°; diez  escarabajos entre los mejores de la Vuelta. Irrepetible!

Moraleja del Tour 2018: hora de gregarios y grandotes

El Tour de France recién terminado es uno de los más extraños de la historia por el triunfo inesperado del número dos del equipo Sky, Geraint Thomas, la deficiencia de su líder Chris Froome y la emergencia y protagonismo de un joven y promisorio colombiano, Egan Bernal, que defendió en las cumbres a sus líderes, salvó a Froomey de claudicar y le aseguró el tercer puesto del podio.

Decantada la edición 105 del Tour, aún persiste el sabor amargo del escándalo previo con la absolución de Froome por el caso de uso excesivo de Salbutamol, y los incidentes, rechiflas y manifestaciones de rechazo público a su participación y al dominador equipo británico, triunfador desde 2012 en seis de las últimas ediciones en las que ha consolidado un reinado imperial que a los organizadores no les gusta y al ciclismo tampoco. De cierta forma, la victoria de Thomas calmó los ánimos exacerbados por la presencia de Froome y redujo la controversia. Pero la polémica no termina.

Brindis de la victoria: Geraint Thomas, nuevo campeón del Tour y Chris Froome, tercero.

Como bien anotaron varios ex-pedalistas y comentaristas franceses, el problema del Tour y del ciclismo mundial “ya no es de dopaje sino de dinero”. Y en ese sentido, ningún equipo tiene los recursos de Sky, ni financieros, científicos y técnicos para doblegarlo…por ahora.

La historia muestra que todos los imperios caen y con las hegemonías deportivas ocurre igual. No todo son recursos sino que además cuentan la búsqueda de alternativas y variantes a los métodos de competencia, nuevas estrategias y creatividad. Todos conocen el método de Sky desde el año 2012 cuando triunfó por vez primera con Bradley Wiggins, escoltado por quien sigue siendo hoy su figura y líder, Chris Froome. Sus tácticas no han cambiado mucho pero ha reforzado su poderío y consolidado una armada casi indestructible que permite llegar a la parte final de las etapas con sus líderes descansados gracias al trabajo metódico de gregarios exhaustos y fieles.

Egan Bernal, quien llevó el dorsal No.2 y fue la revelación indiscutible del Tour junto al esloveno Primoz Roglic (4°) -era esquiador sobre nieve y practica el ciclismo apenas desde 2012- señaló con firmeza: “no entiendo por qué esperan hasta el final para atacarnos?”. Corresponde a los rivales encontrar el antídoto.

Es parcialmente cierto que este ciclismo moderno y científico está acabando con la pasión del deporte de las bielas. De ahí que el joven y dinámico nuevo presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), David Lappartient, se haya atrevido a proponer justo al terminar el Tour, el estudio de topes salariales y reducción del número de ciclistas por equipo -de 8 actuales a 6- para dar mayor oportunidad a otros equipos y limitar la aplastante dominación del Team Sky.

Desde 2012, Sky contabiliza seis victorias en siete participaciones en el Tour. Concluyente.

Reducir un 25% la nómina de los equipos en las Grandes Vueltas se antoja exagerado pero el máximo de siete que existe hoy para las clásicas y pruebas de prestigio como la París-Niza, la Tirreno-Adriático y otras Vueltas del calendario UCI, es una opción más viable.

La propuesta se asemeja a los intentos de establecer topes presupuestales a las escuderías de F1, discusión eterna sobre la cual aún no hay acuerdo. Hoy día domina Mercedes con Lewis Hamilton, pero cinco años atrás la escudería triunfadora era Red Bull con Sebastian Vettel y antes lo fueron Ferrari con Michael Schumacher, Williams y McLaren (hoy en desgracia) que como referencia, en la temporada 1988 ganó 15 de los 16 Grandes Premios del año con Ayrton Senna y Alain Prost.  Ahora, McLaren lleva 10 años sin coronar a uno de sus pilotos, Ferrari 14 y Williams 20!

El Rey de Gales

El nuevo campeón del Tour de Francia, el galés Geraint Thomas pasó de ser diez años gregario al primer lugar del podio, a los 32 años -uno menos que Froome- y en su madurez ciclística. Hace once años, en su primera participación había sido penúltimo.

Esta vez cumplió una carrera memorable y sin faltas, consolidó su triunfo en los Alpes con dos victorias de etapa y fue un merecido campeón. No estaba en los planes ese triunfo pero su misión cambió ante la debilidad manifiesta de Froome debido al desgaste físico acumulado después de haber disputado y ganado cuatro Grandes Vueltas seguidas. No me equivoqué cuando anticipé ese factor en mi Blog inicial del Tour: su organismo no resistió el esfuerzo aunque por la eliminación de rivales de calidad, logró el tercer puesto del podio.

Sin el australiano Richie Porte, el colombiano Rigoberto Urán y el italiano Vincenzo Nibali, el Tour perdió las batallas que se preveían en las montañas y su abandono por las heridas sufridas en caídas redujeron el ábanico de candidatos y guerreros. Además, cuando empezaba a recuperarse y había triunfado en la novedosa etapa 17, de 65 kms en los Pirineos, Nairo Quintana también fue víctima de una caída que lo mermó en el momento clave y lo descendió del 5° al décimo puesto general, en momentos en que aspiraba al podio.

Al otro día de ganar en el techo del Tour -Col de Portet- una caída privó a Nairo de la opción de podio.

En medio de ese pelotón restringido, donde no figuró tampoco el australiano Adam Yates, los ataques del sorprendente esloveno Primoz Roglic (4°) y del batallador irlandés Dan Martin (8°) -ambos ganadores de etapa- y del francés Romain Bardet (6°), fueron insuficientes para producir cambios serios en la tabla. Sólo el holandés Tom Dumoulin consiguió alterar el dominio de Sky. El subcampeonato del Tour conseguido casi sin el apoyo de gregarios, es un justo premio a su esfuerzo. Igual que Froome, había disputado el Giro d’Italia y consiguió su revancha al vencerlo.

El podio del Tour 2018, con el mayor promedio de estatura de los ciclistas galardonados después de 2012, comprobó otro factor que también anoté antes de largar la prueba: el biotipo de los escaladores (como los menudos colombianos) no es el ideal para ganar la Grande Boucle, hoy día dominada por excelsos rodadores y ex-ciclistas de pista. El promedio de estatura de Froome, Thomas y Dumoulin es de 1,85 ms, apenas inferior al 1,856 del podio 2012 con Wiggins (hasta hoy el ciclista más alto en ganar el Tour), Froome y Nibali. Además, igual que en el podio 2010 (Andy Schleck, Samuel Sánchez y Jurgen Van den Broeck), los tres mejores clasificados superan el 1,80ms de estatura.

Geraint Thomas se formó en la pista e igual que Bradley Wiggins, fue antes campeón olímpico y mundial (persecución); el mismo recorrido paralelo pista-ruta que cumplió el más completo ciclista colombiano, Martín Cochise Rodríguez. Su victoria no debe llamar a misterios ni cacerías de brujas porque es un ciclista completo que a pesar de llevar los mismos años que Froome en el Team Sky, había sido opacado por el brillo de su líder y su tarea de gregario obediente, primero de Wiggins -su gran compañero en la pista- y luego de Froome, su gran amigo desde Barloword.

Después de nueve años en Sky como gregario, Thomas alcanzó la gloria en su noveno Tour.

Cuando le llegó la oportunidad la aprovechó, ganó y lloró. Ahora el balance del equipo puede cambiar, porque el nuevo campeón del Tour es el primero realmente británico (Wiggins nació en Bélgica y Froome en Kenia) y es apreciado y respetado en el pelotón por su humildad y compañerismo. Froome, a pesar de haber logrado el Tour 2017, no gana etapa desde el 21 de julio de 2016 en la contra-reloj de montaña entre Megève y Morzine, es decir, hace dos años. Puede ser síntoma de declive, aunque no son obligatorios triunfos parciales. Y este año no vistió jamás la camiseta amarilla que Geraint Thomas llevó por 11 días y que en 2017 tuvo durante las primeras cuatro etapas del Tour. Sin contrato firmado aún para el año próximo, ahora el misterio está en si continuará en Sky o busca nuevos aires en otra escuadra que lo quiera como nuevo Campeón.

Fenomenal Egan Bernal

Faltan palabras para describir el excelente debut de Egan Bernal, la revelación del Tour y la confirmación de que no es una promesa de 21 años sino una realidad concreta que significa el relevo en el equipo Sky para continuar su dominio en el ciclismo mundial cuando empieza el declive de su líder Chris Froome -del que Egan fue su angel guardián- y Geraint Thomas, triunfador inesperado y probablemente por única vez.

De no haber mediado la caída de Bernal en la novena etapa sobre el pavé y los 16’09″ que cedió al final de ese tramo previo a las montañas de los Alpes y los Pirineos, “el nuevo Zipa” habría sido el campeón de los jóvenes y habría finalizado en el Top-10 de la tabla general, probablemente octavo por delante del referente colombiano Nairo Quintana. Pero los adoquines le pasaron dura factura al antiguo sub-campeón mundial juvenil de Bici-cross y literalmente “echaron por tierra” su objetivo inicial y a Sky repetir el título por equipos.

El puesto 15 en su primer Tour es un gran logro y la advertencia de que vendrán momentos triunfales. Como hecho curioso, esa era la mejor posición de Geraint Thomas en el Tour antes de su victoria este año.

Exceptuando la fatídica novena etapa, el nuevo portento del pelotón ciclístico mundial, hizo un Tour casi perfecto, con un magnífico desempeño en las etapas iniciales planas y en especial la contra-reloj por equipos donde sobresalió por su ritmo y fue el cuarto corredor de Sky en la meta, detrás de Froome, Thomas y Michal Kwiatkowski, todos consumados contra-relojistas. Su paso por los Alpes fue la confirmación del por qué Sky lo trajo al Tour (defendiendo y cuidando a sus líderes) y el desempeño en los Pirineos confirmó que el joven colombiano es la nueva sangre de Sky y su punta de lanza para la próxima década.

Primero fue el propio tetracampeón del Tour, Chris Froome, quien elogió al prodigio colombiano y dijo que a él le debe el podio y tiene un futuro brillante, pero cuando el director general del equipo británico, David Braislford, señaló que Egan Bernal es la piedra angular de su escuadra para los próximos años, quedó claro su destino y que la apuesta hacia el futuro de la poderosa escuadra es un nuevo hombre llegado de las montañas andinas con posibilidades reales de ser un dominador del ciclismo mundial y vencer en las tres Grandes Vueltas en varias ocasiones. Su biotipo de piernas largas, estatura media, peso corporal bajo con músculo, poca grasa y gran potencia, auguran un porvenir triunfal.

Recuerdo muy claramente las palabras de su joven compañero londinense, Tao Geoghegan Hart (23 años) -quien le sirvió de escudero para su victoria en el Tour de California y luego a Geraint Thomas en el Dauphiné Liberé- a la televisión británica: “Egan es un muchacho sencillo, con inmensas ganas de progresar, que aprende muy rápido, se ha adaptado fácil, es muy consagrado, un excelente ciclista con un enorme potencial, pero que tiene un único problema: que siempre lo llevan como gregario y termina siendo el líder!”.

Tao sabe de lo que habla. Considerado como la mayor promesa británica, es un excelente rodador, gran contrarrelojista, tiene experiencia de pista, fue parte del programa olímpico británico, es buen escalador y mide 1,83 ms. Junto a Egan, son el futuro de Sky. El inglés probablemente debutará en una Gran Vuelta de tres semanas en España, y ante la suspensión de Gianni Moscon, el accidente facial de Egan en la Clásica de San Sebastián y el cansancio de gran parte de la nómina, será esencial para las aspiraciones de quien sea el líder de Sky en “La Vuelta“.

Egan tiene ahora tiempo para recuperarse anímica y físicamente, incluyendo implantes dentales y cirugía máxilofacial y luego seguramente Sky lo planificará para el Giro d’Italia 2019, al que llegaría como uno de los favoritos. Aunque sorprende su madurez y los resultados, su carrera es un proceso gradual. El Tour 2020 le espera para coronarse a los 23 años y ser el primer ciclista colombiano y latinoamericano en ganar la prueba más importante del mundo.

Balance colombiano: triunfos y liderato

Colombia no estuvo en el podio del Tour por primera vez en cuatro años, pero consiguió tres victorias de etapa gracias a Fernando Gaviria (2) y Nairo Quintana, igualando el registro exitoso de 1985 con Luis Herrera (2 etapas) y Fabio Parra.

Por primera vez los ciclistas colombianos ganaron en el llano y las montañas del Tour.

En esta ocasión no se consiguió la camiseta de la montaña ni de los jovenes (Egan Bernal fue segundo), pero hubo protagonismo. Gaviria fue el primer líder del Tour y hasta antes de los Alpes era segundo en la disputa de la camiseta verde de la regularidad por puntos que consagró por sexta ocasión al eslovaco Peter Sagan. Ganó otra etapa y fue segundo al embalaje en otras dos, confirmando que es uno de los mejores sprinter del mundo.

A su vez, Quintana logró su segunda victoria, que le era esquiva desde el 20 de julio de 2013 en la estación de ski de Semnoz, hacía cinco años. Sin embargo, igual que en aquella ocasión, ya no era una amenaza para el líder y a pesar de un magistral y prolongado ataque desde la base del último puerto de montaña pirenaico, apenas consiguió descontar poco más de un minuto. La lección vuelve a ser clara: el Tour no se puede ganar en una sóla etapa de montaña.

Egan Bernal fue la revelación de la carrera y sorprendió a todos los entendidos que no esperaban incluso que resistiera tres semanas al ritmo del Tour y de Sky. Fue el “enemigo” de Nairo en la montaña y el encargado de responder y controlar con éxito sus ataques en los Alpes, en tanto que en los Pirineos realizó la tarea de demolición del lote y fue el “angel guardián” de Chris Froome.

En el plano y las montañas de los Alpes y Pirineos, Egan fue el tercer hombre, la clave del triunfo de Sky.

Por su parte, Rigoberto Urán, era el mejor ubicado hasta que el pavé le pasó factura y luego tuvo que abandonar. Su compañero en Education First-Drapac, el debutante Daniel Martínez, luchó en la montaña y cumplió una presentación decorosa, terminando quinto entre los jóvenes y 36 en la tabla general. Otro joven colombiano (22 años) para el futuro.

Entre tanto, Darwin Atapuma terminó su segundo Tour pero acusó el cansancio y el kilometraje de la temporada que dieron al traste con la expectativa del esquivo triunfo en una Gran Vuelta que persigue desde hace cinco años el buen ciclista nariñense. Trabajó para su líder Dan Martin (8°) y ahora espera definir su futuro en la escuadra de los Emiratos árabes (UAE).

El triunfalismo no es un buen consejero. Ganar el Tour de Francia depende de muchos factores y de que todas las fichas cuadren perfectamente. El ciclismo colombiano sigue estando cerca y continúa su protagonismo pero habrá que esperar otro poco.

Siempre son varios los llamados y uno el elegido. Esta vez, cuando la preparación había sido la adecuada, la suerte no acompañó a los líderes y favoritos. Sorpresivamente un gregario se coronó, lo cual no ocurría desde 2006 cuando venció el español Oscar Pereiro ante la descalificación por dopaje del estadounidense Floyd Landis.

El líder del equipo Caisse d’Epargne (hoy Movistar) era Alejandro Valverde pero abandonó y Pereiro, mejor colocado que el segundo hombre, David Arroyo, asumió el mando de la escuadra, en la que curiosamente tuvo como compañero al francés Nicolas Portal que es hoy director técnico del Team Sky y terminó 100°. Pero contrario a Thomas, Pereiro subió y bajó del podio como subcampeón. La descalificación de Landis fue posterior al podio en París.

El Tour 2019 tendrá probablemente los mismos protagonistas y si las lecciones se han aprendido, se puede esperar una batalla más intensa para destronar a Sky y su dominio avasallante. Es lo que espera el ciclismo y los espectadores, cansados de la hegemonía y del sopor que produce el miedo a atacar a la locomotora británica.

Detalle: Técnicamente el último gregario campeón del Tour fue el alemán del este, Jan Ullrich, quien en 1997 (23 años) llegó como segundo del danés Bjarne Riis (campeón 1996) y consiguió la victoria en la clasificación general y de los jóvenes. Pero la carrera de Ullrich -además cinco veces subcampeón del Tour y campeón de la Vuelta a España 1999- estuvo vinculada a la Operación Puerto y al dopaje con EPO, la hormona del crecimiento. Parte de sus triunfos fueron desconocidos y retirados luego por la Corte de Arbitraje del deporte y por la Unión Ciclista Internacional.

 

 

Tour 2018: abucheo y dominio de Sky, aplausos a Sagan

A seis días de concluir el Tour de Francia 2018, la intensidad del rechazo de los aficionados franceses contra el equipo Sky ha crecido paralelo al dominio avasallador en los Alpes de la escuadra del tetracampeón Chris Froome y del líder provisional de la prueba, su lugarteniente Geraint Thomas, cuando faltan 801.5 kms -24% del recorrido- para llegar a París el próximo domingo 29 de julio.

Pareciera que se disputaran dos carreras simultáneas; una centrada en las intrigas por el liderazgo interno en el Team Sky y la otra en la carretera y los comentarios sobre un Tour contaminado por la sospecha y la hostilidad de los espectadores, incluyendo pancartas, abucheos y acciones de hecho como empujones y el lanzamiento de líquidos contra Froomey y sus corredores, que representa un nuevo punto bajo en la popularidad y credibilidad de la carrera y una caída en la audiencia de la transmisión de televisión.

A los cuestionamientos previos a Sky por la autorización a última hora de la participación de Froome, se agrega la expulsión del Tour del italiano Gianni Moscon, por haber lanzado un puñetazo al ciclista francés Elie Gesbert del equipo continentalo Fortuneo-Samsic, en el inicio (primer kilómetro) de la etapa 15 entre Millau y Carcassonne, donde se cumple este lunes el último descanso de la carrera. Los comisarios excluyeron al corredor de Sky por un “acto de violencia entre los ciclistas” y su acción fue considerada “una agresión particularmente seria”.

Es el tercer incidente de este tipo del pedalista italiano, quien el año anterior fue expulsado del Tour de Romandia por lenguaje racista contra el ciclista francés de raza negra Kevin Reza, integrante en ese momento de la escuadra Groupama-FDJ y hoy en el equipo continental Vital Concept. Sky suspendió seis semanas al ciclista y advirtió que si reincidía lo expulsaría del equipo. Moscon fue el principal gregario de Chris Froome para ganar la Vuelta a España en septiembre anterior y en el Tour cumplía un papel similar. La dirección del equipo aceptó y respaldó la decisión de los comisarios. Pero el daño está hecho.

Sky pierde una ficha importante, el lugarteniente de Froome en la Vuelta-2017.

Ciertamente que el resentimiento del público francés contra el Team Sky ha ido en aumento desde los últimos tres años luego de las investigaciones deportivas y legales por el abuso de las exenciones terapéuticas y el empleo de corticoides y del analgésico Tramadol que acaba de ser prohibido a partir de 2019 por la Unión Ciclista Internacional (UCI).  Antes de largar el Tour 2018, se estima que un 55% de los franceses consideraban la participación de Froome “anormal”, incluso después de que la UCI la autorizara, a sólo días de la partida y tras ocho meses de batalla legal y titulares permanentes en la prensa mundial que dañaron la imagen del ciclismo creíble.

Equipos dominadores han existido a lo largo de la historia moderna del Tour: Kas (Eddy Merckx) y Renault (Bernard Hinault) y desde la llegada de los colombianos en 1983, La Vie Claire (Hinault y Greg LeMond), Banesto (Indurain) y el U.S.Postal, tristemente célebre por el dopaje organizado y liderado por Lance Armstrong. El dominio abrumador de la escuadra estadounidense, que luego quedó al descubierto, es el referente negativo que enfrenta hoy la nueva autoridad del pelotón, el equipo británico Sky.

Triunfador cinco veces en los últimos seis años, al equipo no se la ha comprobado ningún caso de dopaje, aunque algunos de sus métodos son cuestionados y rayan en los límites de la legalidad. Pero en términos de recursos, organización, logística, métodos y corredores, es el dominador y sus rivales han sido incapaces de romper esa “maquinaria omnipresente” que dicta el comportamiento del pelotón, impone ritmos devastadores para anular y eliminar a sus principales rivales en la montaña, y funciona con el único objetivo de la victoria final para su líder Chris Froome.

Hasta ahora, la escuadra comanda el Tour con un 1-2 (Thomas-Froome) que recuerda el primer año victorioso de Sky en 2012 con Bradley Wiggins y el subcampeón y su estrella naciente Chris Froome. Aunque el resultado de la carrera aún está en la balanza y se debe definir en cinco días, entre el martes y el sábado, la perspectiva y la percepción de otro éxito de Sky hoy es cada vez más fuerte y  la antipatía más clara y vociferante.

Verde victorioso vs Misterio amarillo

El gran triunfador del Tour de Francia 2018 por su coraje, victorias, compañerismo y carisma, hasta ahora es indudablemente el eslovaco Peter Sagan, tricampeón mundial de ruta, líder de la camiseta verde de la regularidad -puntos- y vencedor de tres etapas al embalaje. A los 28 años -apenas 9 días mayor que Nairo Quintana- Sagan está en camino de conseguir por sexta vez la camiseta de puntos y superar al alemán Erik Zabel, ganador de 12 etapas y vencedor consecutivo de la camiseta verde entre 1996 y 2001.

El eslovaco Peter Sagan con tres victorias y la camiseta verde, es la sonrisa fresca del Tour 2018.

Pero Zabel es otra mancha del dopaje en el Tour que reconoció haber recurrido sistemáticamente a él durante su paso por el equipo Deutsche Telekom, “desde el EPO, hasta otras substancias prohibidas, cortisona e incluso el dopaje sanguíneo”. Sagan es en cambio ejemplo del ciclismo limpio. Aplaudido por el público y apreciado y respetado en el pelotón, con 11 victorias y dos etapas planas esta semana -jueves con llegada en Pau y el domingo la entrada final a París- puede aumentar la cuenta sin mayor oposición luego del abandono en los Alpes del colombiano Fernando Gaviria -primer líder- y del holandés Dylan Groenewegen, ambos doble ganadores de etapa.

Pero además fueron eliminados en la segunda semana por llegar fuera de tiempo el veterano británico Mark Cavendish (ganador de 30 etapas) y los alemanes Marcel Kittel y André Greipel, con lo cual los únicos sprinters que podrían intentar frenarlo son el noruego Alexander Kristoff, el francés Arnaud Demare y el alemán John Degenkolb, que ganó la novena etapa sobre el pavé. Sagan aspira a terminar el Tour con cinco victorias, las mismas que Kittel el año anterior.

Mientras el verde se consolida, el misterio rodea el liderazgo por cinco días de Thomas con ventaja de 1.39″ sobre su jefe Froome y 1.50″ sobre el holandés Tom Dumoulin. Para muchos es simplemente una “cortina de humo” de Sky para mantener el perfil bajo de Froome previo a las decisivas etapas de montaña en los Pirineos, donde debería asumir el comando y la camiseta amarilla hasta París. De hecho, Geraint Thomas ha dicho que el principal favorito es Froome y afirma que respaldará a su líder para ese triunfo. Lo contrario sería una traición a su compañero desde 2010 en Sky y previamente en Barloworld, donde corrió con ellos el colombiano Juan Mauricio Soler.

Froome aspira a completar su quinta victoria en el Tour y su cuarto triunfo consecutivo en una Gran Vuelta (Tour-2017, Vuelta-2017, Giro-2018 y Tour-2018), hazaña conseguida únicamente por el belga Eddy “el caníbal” Merckx, el mejor ciclista de la historia. Entre 1972 y 1973 venció en el Giro-72, el Tour-72, la Vuelta-73 y el Giro-73. Merckx, ganador del Tour consecutivamente en 1969-70-71 y 72, no disputó la Grande Boucle en 1973 para evitar el descontento y el enojo de los fanáticos franceses cansados de su dominio y en parte para complacer a su patrocinador Molteni. El antecedente de rechazo francés no es nuevo y cualquier parecido con el momento actual de Froome es también un reflejo del pasado.

Dilema o cortina de humo? Thomas lidera y Froome espera el momento de asumir el Tour.

El líder del Tour, Geraint Thomas ha dicho que en Sky “obviamente preferiríamos que todos nos quisieran” pero no cree que hayan hecho nada para merecer el rechazo y cree que la situación es tal vez “un reflejo de la forma en que nos perciben los medios franceses”.

Para muchos extraña que un excelso ciclista de pista, doble campeón olímpico y mundial de persecución por equipos y también campeón mundial individual (como lo fue Martín Cochise Rodríguez), haya sido el dominador y vencedor en las dos etapas con final en alto en los Alpes; el miércoles en la estación de ski de La Rosière y al día siguiente en el Alpe d’Huez, aumentando su ventaja sobre los rivales y primera vez que un líder del Tour triunfa en la mítica cima portando la camiseta amarilla. Pero la explicación técnica es el fuerte ritmo en el ascenso que impuso la maquinaria de gregarios de Sky y muy especialmente el novato colombiano Egan Bernal (grata revelación en el Tour y futuro líder de Sky) para desgastar a los rivales y llevar a sus líderes a las faldas de la meta con el menor esfuerzo y donde la pendiente era menor, lo cual favoreció el ataque final de Thomas.

Pero no hay que llamarse a engaños con el liderato en Sky. Aunque Thomas esté sin contrato para la temporada 2019 y haya anunciado su deseo de salir de Sky, no está apuntando a la victoria final ni actuará contra las ordenes de equipo; es el plan B. Una situación similar vivió Chris Froome en 2012 con su líder Wiggins y aceptó, como el mismo lo ha dicho, “el segundo lugar más doloroso en el Tour”. Thomas, ganador de la Paris-Niza en 2016 y del Dauphiné Liberé este año, seguirá la misma ley y tratará de completar el segundo 1-2 de Sky en el Tour, si no tiene un desfallecimiento en los Pirineos. Igual le puede ocurrir a Froome, quien no parece estar en plenitud de forma en los finales pero siempre queda la duda de si se trata de cansancio acumulado o de una táctica de preservar fuerzas para la tercera semana en que usualmente baja su rendimiento o de una artimaña para confundir a los rivales y mantener el perfil bajo.

Los decapitados

La segunda semana y los Alpes cobraron nuevas víctimas entre los favoritos previos, la principal de ellas el italiano Vincenzo Nibali, campeón en 2014, quien fue víctima colateral de un incidente con un espectador en los kilómetros finales del ascenso al Alpe d’Huez y cuando marchaba en el grupo de los lideres.

Nibali, campeón en 2014 era cuarto en el Tour cuando tuvo que abandonar.

El manubrio de su bicicleta se enredó con la correa de la cámara fotográfica de un aficionado al borde de la carretera, a 4 kms del final, y el ciclista cayó al piso. Se levantó y con pundonor llegó hasta la cima, perdiendo apenas 15″ con Geraint Thomas. Pero en la caída se fracturó una vértebra y después de la valoración médica tuvo que abandonar en la noche del jueves. El objetivo ahora es recuperarse plenamente para concentrarse en la Vuelta a España que comienza en poco más de un mes, el 25 de agosto.

El miércoles en la mañana y luego de sufrir fuertes dolores que le impedían pedalear con normalidad, había abandonado una de las dos cartas colombianas, Rigoberto Urán, subcampeón del Tour el año anterior. “Rigo”no pudo recuperarse de las caídas que sufrió en la dramática novena etapa sobre el pavé, y su equipo determinó retirarlo. Nuevo objetivo, la Vuelta a España.

También hay que incluir entre los damnificados a los grandes sprinters, encabezados por los triunfadores Fernando Gaviria y Dylan Groenewegen, el británico Mark Cavendish y los alemanes Marcel Kittel y André Greipel; una nomina estelar de velocistas que no pudieron con las montañas alpinas.

Primer líder del Tour-2018 y dos triunfos de etapa, un gran balance para un debutante.

Sin abandonar pero fuera de posibilidades para un Top-10, quedaron el británico Adam Yates, líder de Mitchelton-Scott, el holandés Bauke Mollema, líder del Trek Segafredo, el polaco Rafal Majka del Bora-Hansgrohe y el campeón de la montaña en 2017, el francés Warrem Barguil, jefe de filas de Fortuneo-Samsic. A todos ellos, los Alpes les pasaron una factura muy costosa para un líder de equipo con ambiciones de ganar el Tour; ninguno está dentro de los 20 primeros y a lo sumo pueden aspirar a victoria de etapa y Barguil a repetir la camiseta de campeón de montaña (es segundo detrás de su compatriota Julian Alaphilippe).

A estos descabezados se agregan otros que perdieron tiempo valioso y ahora navegan a casi 10 minutos del líder: el veterano español Alejandro Valverde (11°), el luxemburgués Bob Jungels (12°) y el ruso Ilnur Zakarin (13°).  Ubicados a más de 2.30″ del combativo irlandés Dan Martin en el 10° lugar, no les será fácil remontar.

En ese sentido, el Top-10 del Tour parece consolidado, aunque aún pueden ocurrir cambios y eventualmente dramáticos.

Sobrevivientes de los Andes

La actuación de los ciclistas colombianos es correcta dentro de las posibilidades e imponderables de un Tour manejado por un sólido equipo Sky y los sobresaltos de la prueba.

Fernando Gaviria cumplió en su debut en el Tour, al ganar la etapa inicial, portar el liderato y consiguiendo además un segundo triunfo. Pero los Alpes fueron demasiado y como me temía en el anterior análisis al término del pavé y la primera parte del Tour, no sobrevivió.

Víctima del pavé, al gran Rigo no le alcanzó su valor para continuar. El desquite vendrá.

Rigoberto Urán demostró el coraje y pundonor de los Catíos y el heredero del Cacique Toné intentó seguir a pesar de las heridas y los golpes en el pavé. Raza de campeón y vendrán tiempos mejores para el hombre de Urrao.

Nairo Quintana, comenzó la semana a una diferencia de 1.51″ con Thomas y 1.08″ con Froome. Hoy está 8° en la general pero a  4.23″ del líder del Tour, a 2.44″ de Froome y a 2.33″ de Tom Dumoulin, quienes ocupan el podio provisional. No parece fácil para el “águila de Cómbita” regresar al podio en vista de las dificultades que mostró para seguir el ritmo de Sky y el tiempo cedido. El boyacense prefirió regularse y conservar energía para la tercera semana, en la que tradicionalmente llega a su pico de forma.

Sin embargo atribuyó su falta de potencia al intenso calor y ello es una muestra de impreparación porque  su equipo es español y de todos es conocido que el verano europeo es fuerte en julio y hay ejemplos serios como el sol canicular de 2003 cuando el termómetro llegó a más de 40° y hubo muertes por deshidratación en varios países mediterráneos (Francia, España, Portugal, Italia, Grecia, entre otros). El calor es parte del verano y en esta semana está anunciado que llegará a los 33° y probablemente más en Francia y Europa, con lo cual tendrá que hidratarse al máximo, evitar desfallecimientos y sacar fuerzas ocultas para buscar recortar diferencias y aspirar a algo mejor que su posición actual. Es la semana del todo o nada y el reto es superior al del 2015 cuando estaba más cerca que hoy.

La explicación de Nairo me plantea sin embargo una reflexión muy simple y clara. Un proceso de preparación no es simplemente llegar en un pico de forma a la carrera y pleno de glóbulos rojos cargados en las montañas de los Andes, sino que debe incluir el tratar de replicar las condiciones climáticas y los escenarios posibles de la carrera. En sentido, Chris Froome estuvo entrenando en enero y febrero en Suráfrica a pleno calor del verano en el hemisferio sur, reproduciendo condiciones que podría encontrar en el Tour. Eso es preparación; configurar los escenarios y estar alerta para enfrentarlos. No es lo mismo el sol y el calor de los Andes que el de los Alpes y Pirineos.

En ese sentido, el profesionalismo de Froome y de Sky no deja nada al azar y ejecuta planes preconcebidos o surgidos a último momento pero organizados con logística perfecta para que triunfen. La etapa 19 del Giro d’Italia entre Venaria Reale y el Monte Jaffereau en que atacó a 100 kms de la meta, consiguió el liderato y destruyó a la oposición, no fue fruto del azar. Froome conocía previamente la ruta y la cima del Colle delle Finestre, Sky preparó el ritmo frenético de sus gregarios para demoler al líder Adam Yates y a sus rivales desde los primeros ascensos, distribuyó a 50 auxiliares de líquidos y gels vitamínicas cada 2 kms a lo largo de la ruta desde Finestre (cuando atacó en solitario y quedó sin apoyo), mantuvo en solitario un ritmo constante que le permitió descontar en Sestrière y hasta la línea de Jafferau la desventaja de 2.54″ con Dumoulin y ganar otros 40″ suficientes para asumir el control del Giro a solo dos días del final.

Y ahora qué?

Que sorpresa tendrá preparada Sky en los Pirineos?. Serán capaces sus rivales de vencer el dominio del equipo británico, ahora reducido a 5 gregarios y dos líderes?, Es Tom Dumoulin, vencido en el Giro por Froome, el As guardado para romper la hegemonía?

Surgen múltiples preguntas a pocas horas de atacar las montañas pirenaicas, aquellas que hace 2.236 cruzó el genio militar cartaginés, Aníbal Barca con 38 elefantes con los cuales partió desde el puerto español de Cartagena, atravezó luego los Alpes, avanzó sobre Roma y tuvo de rodillas al imperio más grande de la antiguedad. La suerte de los romanos al capturar a un emisario del ejército de Anibal quien portaba los planes de ataque le impidió coronar la mayor victoria militar de la historia.

Serán los Pirineos la redención de Nairo Quintana?. Veredicto el viernes.

Y en mayo de 1819, hace casi 200 años , Simón Bolívar inició un osado movimiento estratégico desde los llanos orientales, el cruce de los Andes y del páramo de Pisba que culminó con las batallas del Pantano de Vargas y del puente de Boyacá y la libertad de la Nueva Granada.

La misión de Nairo Quintana, si quiere ganar el Tour de Francia, debería tener la audacia e insolencia de Aníbal y de Bolívar para vencer al Team Sky en el terreno de los escarabajos, el arrojo de Luis Herrera en el Tour de 1985 para vencer y dominar a Bernard Hinault en las montañas y un poco de suerte y colaboración y entrega de Mikel Landa y otros interesados en cambiar el libreto del imperio británico.

El joven escalador Daniel Martínez, del equipo Education First-Drapac de Rigoberto Urán  es 4° en la clasificación de los novatos, se mostró en los Alpes y puede ser una carta favorable para Movistar y Quintana y Landa (con ventaja de 41″ sobre Nairo). Igualmente Darwin Atapuma, quien trabajará para el irlandés Daniel Martin -uno de los pocos que ha atacado a Sky- aunque tiene el desgaste acumulado del Giro, pero el nariñense creció con Nairo en el equipo Colombia es pasión y busca desde hace cuatro años su primera victoria en una Gran Vuelta. El año pasado fue el más combativo en la etapa 18 que perdió a un kilómetro de la meta.

El novato Daniel Martínez podría ser un aliado para Quintana en los Pirineos.

Pero es hora de buscar alianzas y estas no se conseguirán con Dumoulin, ni con el sorprendente esloveno Primoz Roglic -ganador de una etapa de montaña el anterior- que es 4° en la general y un serio aspirante al podio, bien respaldado por el holandés Steven Kruijswijk (7°).  Támpoco se puede pensar en trabajar con el francés Romain Bardet, quinto con 1.02″ de ventaja sobre Nairo y 21″ sobre Landa. A Bardet sólo le quedan 4 gregarios para respaldarlo, entre ellos el escalador Pierre Latour, líder de la camiseta blanca de los jovenes con 6.16″ de ventaja sobre Egan Bernal, a quien Sky quiere coronar como mejor debutante pero que tendrá que concentrar su esfuerzo en respaldar a sus líderes como bien se destacó en los Alpes.

Egan cumple con gran mérito su primera Gran Vuelta de 3 semanas y aunque su resistencia es aún una incógnita se ha mostrado como el más fuerte de los gregarios de Thomas y Froome (siempre a su lado) y es el tercer hombre de Sky en el puesto 22 de la general. Un Top-20 es factible y de no mediar la caída en el pavé estaría entre los diez mejores.

Grilla de partida

La frontera montañosa compartida entre Francia y España, los Pirineos, serán desde este martes el juez final del Tour de Francia 2018.

Serán tres días de cumbres, incluyendo el techo del Tour a 2.215 mts de altura en el Col de Portet el miércoles y un total de 483,5 kilómetros de montaña; 51 más que en los Alpes!. La última semana de la carrera será entonces una prueba mortal para muchos y la esperanza para otros que intentarán hasta el sábado en la contrareloj de 31 kms hacia Espelette -sobre terreno ondulado y una trampa a tres kilómetros de la meta con pendiente de 10,2%- cerrar la edición 105 con los máximos hon0res.

Teóricamente todo está preparado para un nuevo paseo victorioso de Sky en París, pero hasta que no concluya el último ciclista el sábado en Espelette (población famosa por producir una de las pimientas más fuertes del mundo), no se habrá bajado el telón.

Tom Dumoulin, que se mostró fuerte, atacó en los Alpes y por momentos puso en dificultad a Thomas y Froome, es posiblemente el actor que más preocupa a David Braislford y a Nicolás Portal, las cabezas pensantes de la escuadra británica. Y junto al espigado holandés, el esloveno Primoz Roglic también puede contribuir a un revolcón de última hora.

Es difícil que “en la puerta del horno se le queme el pan” al Team Sky, pero la incógnita de Geraint Thomas y Froome empezará a dilucidarse el martes en la larga etapa de 218 kilómetros a Bagnères-de-Luchon que ingresa en su parte final en España pero no tiene puertos de alta exigencia y no debería ser muy explosiva a la espera del experimento del Tour para el espectáculo; la corta etapa de 65 kilómetros el miércoles a todo gas rumbo al Col de Portet, una cima de 16 kms fuera de categoría con pendiente media del 8,7% en la que la potencia de los escarabajos tendría que hacer diferencias.

Si los Alpes permitieron el lucimiento de un rodador como Geraint Thomas, los Pirineos tendrían que hacer brillar a los escaladores natos como Nairo Quintana, Mikel Landa y Romain Bardet, máxime cuando los primeros 20 clasificados en el Tour largarán la etapa siguiendo la modalidad de una grilla de Fórmula Uno; por tiempos de diferencia entre cada uno de los pedalistas. Con la meta puesta en los rivales y el ejercicio solitario al estilo contrarreloj, pero de persecución individual en montaña, el festival ciclístico será de máximo nivel!

Las piernas descansarán el jueves, para enfrentar el viernes 200 kilómetros que incluyen los Cols d’Aspin, el Tourmalet y el Aubisque, todas ellas cimas de máximo respeto. Y las energías restantes quedarán para el sábado.

Los registros muestran que Geraint Thomas fue 15° en los Tours 2015 y 2016, a 31.39″ y 28.31″, respectivamente de Froome. Tambien que Froome cedió tiempo en la tercera semana y que Nairo descontó en ella en 2015 y fue subcampeón y que en 2016, a pesar de los efectos del polen que mermaron su rendimiento fue tercero. Además, que Tom Dumoulin no terminó el Tour en 2015 y 2016 y que su mejor clasificación es 33° en 2014.

La realidad es que aparte de Froome, los retadores más consistentes en el Tour en los últimos cinco años han sido Nairo Quintana y Romain Bardet y ese factor de conocimiento mutuo puede jugar en su favor, aparte de que ambos llegan a la semana definitiva sin el cansancio y el desgaste del Giro d’Italia. Si la pelea es definitivamente contra Froome, las opciones parecen más ajustadas que lo que las diferencias hacen pensar. Y el Tour que comenzó abierto ha cerrado su abanico y decantado los invitados al banquete. Ahora, a disfrutar de un servicio “cordon blue” gracias a Team Sky, Sunweb, LottoNL-Jumbo, AG2R-La Mondiale y Movistar.

La historia muestra que no hay ciclos eternos y que todos los imperios algún día caen. El sábado sabremos si nace un nuevo ciclo o la dominación continúa.

Tour-2018: Tan cerca y tan lejos para Nairo y Rigo

A pocas horas de iniciar sus etapas definitivas por las montañas y cumplido casi la mitad de su recorrido, el Tour de Francia 2018 se muestra abierto, con una ligera ventaja para el máximo favorito Chris Froome y oportunidades interesantes para los dos subcampeones colombianos en carrera: Nairo Quintana y Rigoberto Urán. Quedan 12 etapas hasta París.

Además de ellos, el italiano Vincenzo Nibali, el británico Adam Yates, el español Mikel Landa y el esloveno Primoz Roglic, mantienen su parte de favoritismo. Uno de los principales candidatos, el australiano Richie Porte se despidió de la carrera tras una caída en la caótica 9ª etapa sobre el pavé entre Arras y Roubaix, que como se esperaba dejó varios damnificados, caídas, raspaduras y dolores musculares. Porte, que coincidencialmente había también abandonado el año anterior en la novena etapa por una caída en la que se fracturó la clavícula, en este año no había llegado aún al pavé cuando volvió al piso.

El pavé ofreció el drama esperado en el Tour: polvo, caídas, golpes, pinchazos, abandonos...

El temible terreno adoquinado y el trazado por las rutas de la famosa Paris-Roubaix cobró sus víctimas, unas con caídas y raspones que pasarán factura en los próximos esfuerzos, y otros en tiempo precioso que tal vez sea difícil de recuperar. Pero desde antes se habían marcado diferencias en la contra-reloj por equipos y etapas nerviosas en que varios favoritos perdieron tiempo con respecto al tetracampeón Chris Froome; el referente.

Las nueve primeras etapas del Tour-2018 permitieron confirmar la calidad del tricampeón mundial de ruta, el eslovaco Peter Sagan, la realización como uno de los mejores sprinter del mundo del poderoso velocista colombiano Fernando Gaviria y del embalador holandés Dylan Groenewegen –triunfador el año pasado en Paris, en la última etapa en los Champs Elysées, cada uno con dos victorias al embalaje. Gaviria además hizo historia al convertirse en el primer líder del Tour y el segundo colombiano que porta la famosa camiseta amarilla.

Pero el segundo tiempo del Tour se inicia este martes en los Alpes franceses con tres etapas exigentes y definitivas para muchos (dos con final en alto); tres jornadas continuas con más de 440 kms de terreno montañoso y picos como el Col de la Colombiére el martes, la Rosiére el miércoles y la durísima etapa del jueves 19 de julio con el Col de la Madeleine, el Col de la Croix de Fer y final en el Alpe d’Huez, donde Luis Herrera consiguió en 1984 la primera victoria del ciclismo colombiano en la Grande Boucle. Hasta hoy, “Lucho” es el único ciclista colombiano que ha vencido en la famosa cima.

Nairo llega con la menor desventaja con Froome antes de la montaña.

Con las piernas cansadas, golpeadas y exigidas en las rápidas etapas planas y el pavé, el primer descanso para muchos favoritos puede ser salvador, pero las cimas que llegan tal vez su viacrucis. Y entre todos ellos, Chris Froome -aunque por primera vez no llega al descanso portando el maillot jaune de líder y en carrera no se ha mostrado omnipresente (incluso se ha caído y ha sufrido)- sigue siendo el principal candidato  y de nuevo aventaja a sus rivales.

Fromme agazapado

En la busqueda de la quinta e histórica victoria de Chris Froome en el Tour, su poderoso equipo Sky ha cambiado la estrategia, evitando el desgaste, manejando varias cartas y cuidando a su líder, cuyo estado físico a los 33 años y con tres Grandes Vueltas continuas en sus piernas, es una incógnita. De hecho, el primer pedalista del equipo en la tabla general es el fiel escudero de Froome, el galés Geraint Thomas, quien figura segundo a 43″ del líder belga Greg Van Avermaet, un ciclista rodador, especialista de las clásicas, que en la montaña cederá su ventaja y no cuenta para el podio final en París.

Thomas se ha mostrado consistente pero es un gregario de lujo -segunda carta de Sky- y sólo si Froome falla tendrá oportunidad, aunque no brilla en la alta montaña frente a los escaladores natos. Fue claro en la etapa de pavé que su equipo lo retrasó para llevar a su líder trás una caída en la que empezó a ceder terreno con el tren de Movistar, Valverde, Quintana y Landa, antes de que este último cayera, perdiera tiempo y la mitad de su equipo tuviera que trabajar fuerte para recortar la ventaja.

El dilema de Sky: Froome o Geraint Thomas?

Por el momento, Sky juega con dos cartas para distraer la competencia y aunque Froome no se ve tan sólido como Geraint Thomas, el equipo es claro en sus principios y no abandonará a su líder a no ser que ocurra una debacle del campeón. Froome es líder único y eso no se discute. Los demás, incluyendo el novato colombiano Egan Bernal (hasta la etapa de pavé estaba en excelente posición y figuraba como candidato a mejor joven y eventualmente un Top-10) estarán a su servicio en la montaña, donde Froome requiere de todos los apoyos necesarios dada la calidad de los rivales. Bernal perdió cualquier opción y cedió más de 16 minutos después de una caída en el pavé pero a los 21 años puede aspirar a una victoria de etapa si su equipo lo libera en los Alpes.

En términos reales, el británico es 8° en la tabla, a 59″ de su compañero Thomas y 52″ del joven y sorprendente luxemburgués Bob Jungels (de buenas actuaciones en el Giro d’Italia, 6° y 8° en 2016 y 2017). Más próximos están luego el veterano Valverde (a 11″), el polaco Rafal Majka (a 10″) y el irregular danés Jakob Fuglsang (a 9″). Pero esos no son los verdaderos rivales del británico.

Froome tiene el mismo tiempo que Adam Yates y Mikel Landa y de allí en adelante aventaja a su competencia seria: 1″ sobre el líder de los novatos, el danés Soren Andersen (23 años) y compañero de Tom Dumoulin; 6″ sobre Nibali, 15″ sobre Primoz Roglic, 16″ sobre Bauke Molema, 21″ sobre Dumoulin, 40″ sobre Romain Bardet, 45″ sobre Warren Barguil (campeón de montaña 2017) y un minuto sobre el ruso Ilnur Zakarin. Luego, Nairo y Rigo.

Nibali es el más experimentado del pelotón y en la montaña dará su primer paso.

De todos ellos, el único que hasta ahora no se ha caído, no ha pinchado, no ha tenido que exigirse persiguiendo, es el campeón en 2014, Vincenzo Nibali y su escuadra es igual de poderosa que Sky y está completa. El consistente escalador Domenico Pozzovivo, 20° a un minuto de Nibali, es una carta sólida para los ataques repetidos en la montaña, donde los favoritos iniciarán las escaramuzas y los primeros lances serán críticos para los más débiles.

Los Alpes: volverán a ser colombianos?

Nairo Quintana y Rigoberto Urán son las cartas colombianas antes de los Alpes y ambos llegan distanciados de Froome poco más de un minuto; son recuperables pero no les será fácil. Para Nairo, ubicado 21° a 1’08″ del líder de Sky, esta es la diferencia más corta al término de la primera semana del Tour desde que se enfrenta con Froome y ello le da tranquilidad porque tiene la madurez para atacarlo, llega descansado a su terreno y se ha preparado para el Tour como único objetivo. El “‘aguila de Cómbita” cumplió una excelente etapa sobre el pavé pero los segundos preciosos pérdidos por el doble pinchazo en la primera etapa y en la contra-reloj por equipos, son el lastre que ha tenido que arrrastrar.

En 2015, el Tour con el trazado más montañoso y favorable para Nairo, el escarabajo llegó a la primera semana de montaña en los Pirineos y después de una contra-reloj por equipos, con casi dos minutos de desventaja (1’59″) frente a Froome. Recortó, pero ese año, Nairo perdió el Tour por 1’12″ al final del Alpe d’Huez la última semana. En 2018 el trazado tiene primero los Alpes y los Pirineos la última semana, y de todos es conocido que las pendientes de los Alpes son más fuertes y exigentes. Y en la tercera semana, en los Pirineos, el cansancio será mayor.

El problema de Nairo será sin embargo la decisión táctica de Movistar que tiene tres líderes y los otros dos, españoles, están delante de él. El gerente de la escuadra Eusebio Unzué dijo que el líder se decidirá en carrera y Quintana, aunque distanciado 1’19″ de Valverde, es más poderoso y mejor candidato, en tanto que Landa, estará resentido tras las caídas. Además, el equipo perdió a un gregario importante, el veterano José Joaquín Rojas, quien abandonó el Tour y era cércano a Nairo. Cómo jugará sus cartas Movistar?

El pavé no fue amigo de "Rigo" como en 2015. Ahora tendrá que empezar a descontar en la montaña.

En los Alpes, los ciclistas colombianos han escrito sus mejores páginas victoriosas, desde Luis Herrera hasta Rigoberto Urán el año anterior en Chambéry. Nairo consiguió su primer y hasta ahora único triunfo en 2013 (cuando era un desconocido novato) en Semnoz, en la penúltima etapa que partió de Annecy, precisamente de donde larga este martes la segunda fase del Tour-2018, con 981.5 kmts hasta la medieval y amurallada Carcassonne, antesala de los Pirineos.

“Rigo”, sorprendente y sólido subcampeón el año anterior, tuvo su mal día en el pavé y dos caídas lo bajaron del 6° puesto general con 17″ de ventaja sobre Froome, al 22 con 1’11″ de desventaja, algo menos que la tenía en 2015 antes de iniciarse la segunda parte del Tour. Ese año, Rigoberto terminó 42 pero llegó al Tour con el desgaste en las piernas de la Vuelta a España y el Giro d’Italia y sin un equipo tan fuerte como ahora para respaldarlo.

El antioqueño es el ciclista colombiano más inteligente en carrera y con el apoyo de Daniel Martínez, Pierre Rolland y Simon Clarke, su liderazgo y su preparación específica para el Tour debería dar frutos. Además, sabe dosificar las fuerzas y establecer alianzas y en la montaña pueden ser muy necesarias para destronar a Froome. Sábado y domingo, las etapas de media montaña a Mende (con final en alto) y Carcassonne, serán igualmente interesantes para afirmar diferencias en un Tour en el que cada segundo, incluídas las bonificaciones de etapa y bono por embalaje, cuentan.

Gaviria y Sagan se disputan el título de mejor embalador del Tour y la camiseta verde de los puntos.

Por su parte, si sobrevive las montañas y el tiempo límite de clasificación, Fernando Gaviria, que aspira a vencer cuatro etapas (le quedan tres oportunidades) y disputa la camiseta verde de la regularidad con el pentacampeón Sagan, buscará una nueva victoria el viernes 20 de julio, día nacional de Colombia, en la corta etapa plana Bourg d’Oisans-Valence sobre 169.5kms. En Valence, el 11 de julio de 1996 -hace 22 años- triunfó en solitario después de un fulminante ataque en el último kilómetro el escalador colombiano José Jaime “el chepe” González integrando el equipo Kelme.

Y los colombianos tienen una motivación especial para ganar en el Tour el día de la independencia: Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994 en Val Thorens, Félix Cárdenas en 2001 en Ax les Thermes y Nairo Quintana en 2013 en Semnoz, son el ejemplo. El año anterior Darwin Atapuma estuvo a un kilómetro de esa gloria. De las 18 victorias colombianas de etapa en el Tour, la sexta parte ha sido un 20 de julio y con dos triunfos más esta semana, el país superaría a Estados Unidos y se ubicaría undécimo entre las naciones vencedoras.

Así las cosas, los próximos seis días deberán ser definitivos para las posibilidades de los dos subcampeones colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán de vencer a Chris Froome y ganar el Tour de Francia y cumplir el sueño amarillo. Junto a ellos, el velocista Fernando Gaviria quiere consagrarse como el mejor embalador del Tour-2018.

 

 

Tour-2018: Histórico! Fernando Gaviria primer líder

El velocista colombiano Fernando Gaviria comenzó este sábado 7 de julio a re-escribir la historia victoriosa del ciclismo colombiano en el Tour de Francia, al triunfar el día de su debut y asumir el liderazgo y la famosa camiseta amarilla de la prueba más importante del mundo, al igual que la blanca del mejor joven y la verde de la clasificación por puntos.

El portentoso sprinter, figura estelar del equipo belga Quick Step,  respondió al favoritismo de los especialistas y a los 23 años y luego de 201 kilómetros de carrera cubiertos a un infernal promedio de 45,7 km/hora bajo un sol atlántico de 32°, venció a los mejores embaladores del mundo, encabezados por el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan. “Estuve allí pero el mejor ciclista ganó hoy. Fernando estuvo al frente e hizo una gran carrera”, dijo el eslovaco.

Fenomenal!. Fernando Gaviria consiguió su "sueño amarillo" debutando en el Tour; único.

Gaviria se convirtió así en el segundo debutante que triunfa en la apertura de la Grande Boucle, hazaña que en la época moderna del Tour no se lograba desde 2004 cuando el suizo Fabian Cancellara -también a los 23 años- ganó el prólogo de 6.1 kms, una contra-reloj invividual en Lieja, Bélgica. La de hoy en cambio fue una etapa regular que se decidió en un embalaje entre los grandes; Gaviria, Sagan, el alemán Marcel Kittel y el noruego Alexander Kristoff. Unicamente faltaron a la cita el francés Arnaud Démare y el británico Mark Cavendish, retrasados luego de caídas en el pelotón durante los kilómetros finales.

“Es un sueño empezar ganando en el Tour. Mi equipo trabajó muy bien para ubicarme y en los últimos 200 metros me lancé con toda la potencia que tenía. La verdad que soñaba con esta camiseta”, explicó el jubiloso Gaviria, quien venció la que llamaba “maldición de la camiseta amarilla” porque sólo un ciclista colombiano la había portado anteriormente, Víctor Hugo Peña en 2003 cuando cruzó primero la meta en la 4° etapa, una contra-reloj por equipos que ganó su escuadra US Postal. Peña mantuvo la camiseta durante tres días gracias al permiso de su líder, el estadounidense Lance Amstrong, y aún se recuerda y dice con humor en el Tour, que Peña no sólo portaba el llamado Maillot Jaune, sino los botellines de líquido para sus compañeros.

Gaviria en cambio es el líder indiscutido de Quick Step en las etapas llanas (9 en total), sus compañeros están al servicio de preparar y lanzar sus poderosos embalajes y la consigna es ganar más etapas y conservar el liderato el máximo posible, quizás hasta Roubaix. Es uno de los mejores equipos del mundo, dominar la primera parte del Tour es un desafío al que no le temen y el trazado de las primeras jornadas es favorable, aunque los rivales de Gaviria son muy fuertes y tienen más experiencia. Pero la gran presentación del “misil” en el Giro d’Italia el año anterior -ganó cuatro etapas- permiten ser optimistas de que el triunfo de hoy no será el único.

Tal como escribí en el último segmento de mi Blog “El Tour de la verdad”, previo al comienzo de la prueba, por primera vez el ciclismo colombiano es “Total: en plano y montaña”. Con su victoria, Fernando Gaviria confirmó mi pronóstico y validó esta apreciación. Sólo se le escapó la  camiseta de la montaña, tan apreciada por un país conocido por sus excelentes escaladores, porque no se preocupó por ella.

Víctimas del caos

El sabor de la primera etapa del Tour para cuatro de los seis ciclistas colombianos fue agridulce, al igual que para algunos de los principales rivales y candidatos a la victoria que salieron damnificados de caídas en el pelotón durante los últimos 10 kilómetros, cuando el ritmo de crucero de los equipos interesados en la etapa; BORA-hansgrohe, Quick Step y Lotto Soudal.

Primer Tour, primera embalaje, primera victoria, primer liderato, primer Maillot Jeaune! Contundente!

Fue un final nervioso en el que perdieron tiempo el campeón Chris Froome, el australiano Richie Porte, los otros novatos colombianos (Egan Bernal y Daniel Martínez), Darwin Atapuma, el francés Pierre Latour que aspira a ganarle la camiseta de los jovenes a Egan, el australiano Adam Yates, el prometedor español Marc Soler (Movistar), y Nairo Quintana.

Pasaron la prueba Gaviria y Rigoberto Urán, siempre atento en la parte principal del pelotón. El grupo se partió en varias fracciones y apenas 62 pedalistas llegaron con el líder. La relativa estrechez de la ruta en los kilómetros finales, fue uno de los causantes de las caídas y los equipos más “golpeados” fueron Sky y Movistar, aunque el español colocó dos de sus ases delante. El novato Egan Bernal tuvo su primera caída y debió trabajar fuerte con Quintana para recuperar tiempo y tratar de conectar con el grupo de su líder. No lo logró y cedió el mismo tiempo el principal damnificado del día, Nairo Quintana.

Nairo rodaba en el grupo principal y pinchó las dos ruedas a 3,5 kilómetros de la meta. No tenía ningún compañero cerca para que lo auxiliara y con la demora en recuperar la bicicleta cedió tiempo valioso: por fortuna sólo 24″ con Froome, Porte y Yates, pero 1.15″ con sus co-líderes Mikel Landa y Alejandro Valverde, al igual que con Nibali, Urán, Bardet, Dumoulin, Roglic  Mollema, Fulgsang y Geraint Thomas, que no tuvieron problemas.

La diferencia de Froomey, RichiePorte y Adam Yates con el grupo de favoritos que salvó el día sin pérdidas es de 51″ y al momento la mejor carta de Sky es Geraint Thomas, su plan B.

Por su parte Darwin Atapuma perdió 51″ con el líder Gaviria, mientras que el tercer debutante colombiano, Daniel Martínez del equipo de Rigo, fue quien más tiempo cedió, 2.19″. Como señaló el campeón Froome al final de la etapa, los primeros días tienen muchos trucos pero “Lo importante es que no estoy herido ni lesionado”.

El Tour apenas ha comenzado y las distancias son teóricamente recuperables, aunque el caos de las caídas y cortes en el pelotón, obligarán a algunos a cambiar estrategias y evitar nuevos dramas. La etapa de mañana domingo es igualmente llana pero ligeramente más corta (183 km), apta para otra llegada masiva y otro embalaje de lujo, con un líder colombiano que defenderá con las uñas su primera camiseta amarilla e intentará repetir la dosis triunfal o conservar la diferencia de 4″ sobre Peter Sagan y demás velocistas. El juego de las bonificaciones será factor esencial para prolongar el “sueño amarillo”.