Tour-2018: Tan cerca y tan lejos para Nairo y Rigo

A pocas horas de iniciar sus etapas definitivas por las montañas y cumplido casi la mitad de su recorrido, el Tour de Francia 2018 se muestra abierto, con una ligera ventaja para el máximo favorito Chris Froome y oportunidades interesantes para los dos subcampeones colombianos en carrera: Nairo Quintana y Rigoberto Urán. Quedan 12 etapas hasta París.

Además de ellos, el italiano Vincenzo Nibali, el británico Adam Yates, el español Mikel Landa y el esloveno Primoz Roglic, mantienen su parte de favoritismo. Uno de los principales candidatos, el australiano Richie Porte se despidió de la carrera tras una caída en la caótica 9ª etapa sobre el pavé entre Arras y Roubaix, que como se esperaba dejó varios damnificados, caídas, raspaduras y dolores musculares. Porte, que coincidencialmente había también abandonado el año anterior en la novena etapa por una caída en la que se fracturó la clavícula, en este año no había llegado aún al pavé cuando volvió al piso.

El pavé ofreció el drama esperado en el Tour: polvo, caídas, golpes, pinchazos, abandonos...

El temible terreno adoquinado y el trazado por las rutas de la famosa Paris-Roubaix cobró sus víctimas, unas con caídas y raspones que pasarán factura en los próximos esfuerzos, y otros en tiempo precioso que tal vez sea difícil de recuperar. Pero desde antes se habían marcado diferencias en la contra-reloj por equipos y etapas nerviosas en que varios favoritos perdieron tiempo con respecto al tetracampeón Chris Froome; el referente.

Las nueve primeras etapas del Tour-2018 permitieron confirmar la calidad del tricampeón mundial de ruta, el eslovaco Peter Sagan, la realización como uno de los mejores sprinter del mundo del poderoso velocista colombiano Fernando Gaviria y del embalador holandés Dylan Groenewegen –triunfador el año pasado en Paris, en la última etapa en los Champs Elysées, cada uno con dos victorias al embalaje. Gaviria además hizo historia al convertirse en el primer líder del Tour y el segundo colombiano que porta la famosa camiseta amarilla.

Pero el segundo tiempo del Tour se inicia este martes en los Alpes franceses con tres etapas exigentes y definitivas para muchos (dos con final en alto); tres jornadas continuas con más de 440 kms de terreno montañoso y picos como el Col de la Colombiére el martes, la Rosiére el miércoles y la durísima etapa del jueves 19 de julio con el Col de la Madeleine, el Col de la Croix de Fer y final en el Alpe d’Huez, donde Luis Herrera consiguió en 1984 la primera victoria del ciclismo colombiano en la Grande Boucle. Hasta hoy, “Lucho” es el único ciclista colombiano que ha vencido en la famosa cima.

Nairo llega con la menor desventaja con Froome antes de la montaña.

Con las piernas cansadas, golpeadas y exigidas en las rápidas etapas planas y el pavé, el primer descanso para muchos favoritos puede ser salvador, pero las cimas que llegan tal vez su viacrucis. Y entre todos ellos, Chris Froome -aunque por primera vez no llega al descanso portando el maillot jaune de líder y en carrera no se ha mostrado omnipresente (incluso se ha caído y ha sufrido)- sigue siendo el principal candidato  y de nuevo aventaja a sus rivales.

Fromme agazapado

En la busqueda de la quinta e histórica victoria de Chris Froome en el Tour, su poderoso equipo Sky ha cambiado la estrategia, evitando el desgaste, manejando varias cartas y cuidando a su líder, cuyo estado físico a los 33 años y con tres Grandes Vueltas continuas en sus piernas, es una incógnita. De hecho, el primer pedalista del equipo en la tabla general es el fiel escudero de Froome, el galés Geraint Thomas, quien figura segundo a 43″ del líder belga Greg Van Avermaet, un ciclista rodador, especialista de las clásicas, que en la montaña cederá su ventaja y no cuenta para el podio final en París.

Thomas se ha mostrado consistente pero es un gregario de lujo -segunda carta de Sky- y sólo si Froome falla tendrá oportunidad, aunque no brilla en la alta montaña frente a los escaladores natos. Fue claro en la etapa de pavé que su equipo lo retrasó para llevar a su líder trás una caída en la que empezó a ceder terreno con el tren de Movistar, Valverde, Quintana y Landa, antes de que este último cayera, perdiera tiempo y la mitad de su equipo tuviera que trabajar fuerte para recortar la ventaja.

El dilema de Sky: Froome o Geraint Thomas?

Por el momento, Sky juega con dos cartas para distraer la competencia y aunque Froome no se ve tan sólido como Geraint Thomas, el equipo es claro en sus principios y no abandonará a su líder a no ser que ocurra una debacle del campeón. Froome es líder único y eso no se discute. Los demás, incluyendo el novato colombiano Egan Bernal (hasta la etapa de pavé estaba en excelente posición y figuraba como candidato a mejor joven y eventualmente un Top-10) estarán a su servicio en la montaña, donde Froome requiere de todos los apoyos necesarios dada la calidad de los rivales. Bernal perdió cualquier opción y cedió más de 16 minutos después de una caída en el pavé pero a los 21 años puede aspirar a una victoria de etapa si su equipo lo libera en los Alpes.

En términos reales, el británico es 8° en la tabla, a 59″ de su compañero Thomas y 52″ del joven y sorprendente luxemburgués Bob Jungels (de buenas actuaciones en el Giro d’Italia, 6° y 8° en 2016 y 2017). Más próximos están luego el veterano Valverde (a 11″), el polaco Rafal Majka (a 10″) y el irregular danés Jakob Fuglsang (a 9″). Pero esos no son los verdaderos rivales del británico.

Froome tiene el mismo tiempo que Adam Yates y Mikel Landa y de allí en adelante aventaja a su competencia seria: 1″ sobre el líder de los novatos, el danés Soren Andersen (23 años) y compañero de Tom Dumoulin; 6″ sobre Nibali, 15″ sobre Primoz Roglic, 16″ sobre Bauke Molema, 21″ sobre Dumoulin, 40″ sobre Romain Bardet, 45″ sobre Warren Barguil (campeón de montaña 2017) y un minuto sobre el ruso Ilnur Zakarin. Luego, Nairo y Rigo.

Nibali es el más experimentado del pelotón y en la montaña dará su primer paso.

De todos ellos, el único que hasta ahora no se ha caído, no ha pinchado, no ha tenido que exigirse persiguiendo, es el campeón en 2014, Vincenzo Nibali y su escuadra es igual de poderosa que Sky y está completa. El consistente escalador Domenico Pozzovivo, 20° a un minuto de Nibali, es una carta sólida para los ataques repetidos en la montaña, donde los favoritos iniciarán las escaramuzas y los primeros lances serán críticos para los más débiles.

Los Alpes: volverán a ser colombianos?

Nairo Quintana y Rigoberto Urán son las cartas colombianas antes de los Alpes y ambos llegan distanciados de Froome poco más de un minuto; son recuperables pero no les será fácil. Para Nairo, ubicado 21° a 1’08″ del líder de Sky, esta es la diferencia más corta al término de la primera semana del Tour desde que se enfrenta con Froome y ello le da tranquilidad porque tiene la madurez para atacarlo, llega descansado a su terreno y se ha preparado para el Tour como único objetivo. El “‘aguila de Cómbita” cumplió una excelente etapa sobre el pavé pero los segundos preciosos pérdidos por el doble pinchazo en la primera etapa y en la contra-reloj por equipos, son el lastre que ha tenido que arrrastrar.

En 2015, el Tour con el trazado más montañoso y favorable para Nairo, el escarabajo llegó a la primera semana de montaña en los Pirineos y después de una contra-reloj por equipos, con casi dos minutos de desventaja (1’59″) frente a Froome. Recortó, pero ese año, Nairo perdió el Tour por 1’12″ al final del Alpe d’Huez la última semana. En 2018 el trazado tiene primero los Alpes y los Pirineos la última semana, y de todos es conocido que las pendientes de los Alpes son más fuertes y exigentes. Y en la tercera semana, en los Pirineos, el cansancio será mayor.

El problema de Nairo será sin embargo la decisión táctica de Movistar que tiene tres líderes y los otros dos, españoles, están delante de él. El gerente de la escuadra Eusebio Unzué dijo que el líder se decidirá en carrera y Quintana, aunque distanciado 1’19″ de Valverde, es más poderoso y mejor candidato, en tanto que Landa, estará resentido tras las caídas. Además, el equipo perdió a un gregario importante, el veterano José Joaquín Rojas, quien abandonó el Tour y era cércano a Nairo. Cómo jugará sus cartas Movistar?

El pavé no fue amigo de "Rigo" como en 2015. Ahora tendrá que empezar a descontar en la montaña.

En los Alpes, los ciclistas colombianos han escrito sus mejores páginas victoriosas, desde Luis Herrera hasta Rigoberto Urán el año anterior en Chambéry. Nairo consiguió su primer y hasta ahora único triunfo en 2013 (cuando era un desconocido novato) en Semnoz, en la penúltima etapa que partió de Annecy, precisamente de donde larga este martes la segunda fase del Tour-2018, con 981.5 kmts hasta la medieval y amurallada Carcassonne, antesala de los Pirineos.

“Rigo”, sorprendente y sólido subcampeón el año anterior, tuvo su mal día en el pavé y dos caídas lo bajaron del 6° puesto general con 17″ de ventaja sobre Froome, al 22 con 1’11″ de desventaja, algo menos que la tenía en 2015 antes de iniciarse la segunda parte del Tour. Ese año, Rigoberto terminó 42 pero llegó al Tour con el desgaste en las piernas de la Vuelta a España y el Giro d’Italia y sin un equipo tan fuerte como ahora para respaldarlo.

El antioqueño es el ciclista colombiano más inteligente en carrera y con el apoyo de Daniel Martínez, Pierre Rolland y Simon Clarke, su liderazgo y su preparación específica para el Tour debería dar frutos. Además, sabe dosificar las fuerzas y establecer alianzas y en la montaña pueden ser muy necesarias para destronar a Froome. Sábado y domingo, las etapas de media montaña a Mende (con final en alto) y Carcassonne, serán igualmente interesantes para afirmar diferencias en un Tour en el que cada segundo, incluídas las bonificaciones de etapa y bono por embalaje, cuentan.

Gaviria y Sagan se disputan el título de mejor embalador del Tour y la camiseta verde de los puntos.

Por su parte, si sobrevive las montañas y el tiempo límite de clasificación, Fernando Gaviria, que aspira a vencer cuatro etapas (le quedan tres oportunidades) y disputa la camiseta verde de la regularidad con el pentacampeón Sagan, buscará una nueva victoria el viernes 20 de julio, día nacional de Colombia, en la corta etapa plana Bourg d’Oisans-Valence sobre 169.5kms. En Valence, el 11 de julio de 1996 -hace 22 años- triunfó en solitario después de un fulminante ataque en el último kilómetro el escalador colombiano José Jaime “el chepe” González integrando el equipo Kelme.

Y los colombianos tienen una motivación especial para ganar en el Tour el día de la independencia: Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994 en Val Thorens, Félix Cárdenas en 2001 en Ax les Thermes y Nairo Quintana en 2013 en Semnoz, son el ejemplo. El año anterior Darwin Atapuma estuvo a un kilómetro de esa gloria. De las 18 victorias colombianas de etapa en el Tour, la sexta parte ha sido un 20 de julio y con dos triunfos más esta semana, el país superaría a Estados Unidos y se ubicaría undécimo entre las naciones vencedoras.

Así las cosas, los próximos seis días deberán ser definitivos para las posibilidades de los dos subcampeones colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán de vencer a Chris Froome y ganar el Tour de Francia y cumplir el sueño amarillo. Junto a ellos, el velocista Fernando Gaviria quiere consagrarse como el mejor embalador del Tour-2018.

 

 

Tour-2018: Histórico! Fernando Gaviria primer líder

El velocista colombiano Fernando Gaviria comenzó este sábado 7 de julio a re-escribir la historia victoriosa del ciclismo colombiano en el Tour de Francia, al triunfar el día de su debut y asumir el liderazgo y la famosa camiseta amarilla de la prueba más importante del mundo, al igual que la blanca del mejor joven y la verde de la clasificación por puntos.

El portentoso sprinter, figura estelar del equipo belga Quick Step,  respondió al favoritismo de los especialistas y a los 23 años y luego de 201 kilómetros de carrera cubiertos a un infernal promedio de 45,7 km/hora bajo un sol atlántico de 32°, venció a los mejores embaladores del mundo, encabezados por el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan. “Estuve allí pero el mejor ciclista ganó hoy. Fernando estuvo al frente e hizo una gran carrera”, dijo el eslovaco.

Fenomenal!. Fernando Gaviria consiguió su "sueño amarillo" debutando en el Tour; único.

Gaviria se convirtió así en el segundo debutante que triunfa en la apertura de la Grande Boucle, hazaña que en la época moderna del Tour no se lograba desde 2004 cuando el suizo Fabian Cancellara -también a los 23 años- ganó el prólogo de 6.1 kms, una contra-reloj invividual en Lieja, Bélgica. La de hoy en cambio fue una etapa regular que se decidió en un embalaje entre los grandes; Gaviria, Sagan, el alemán Marcel Kittel y el noruego Alexander Kristoff. Unicamente faltaron a la cita el francés Arnaud Démare y el británico Mark Cavendish, retrasados luego de caídas en el pelotón durante los kilómetros finales.

“Es un sueño empezar ganando en el Tour. Mi equipo trabajó muy bien para ubicarme y en los últimos 200 metros me lancé con toda la potencia que tenía. La verdad que soñaba con esta camiseta”, explicó el jubiloso Gaviria, quien venció la que llamaba “maldición de la camiseta amarilla” porque sólo un ciclista colombiano la había portado anteriormente, Víctor Hugo Peña en 2003 cuando cruzó primero la meta en la 4° etapa, una contra-reloj por equipos que ganó su escuadra US Postal. Peña mantuvo la camiseta durante tres días gracias al permiso de su líder, el estadounidense Lance Amstrong, y aún se recuerda y dice con humor en el Tour, que Peña no sólo portaba el llamado Maillot Jaune, sino los botellines de líquido para sus compañeros.

Gaviria en cambio es el líder indiscutido de Quick Step en las etapas llanas (9 en total), sus compañeros están al servicio de preparar y lanzar sus poderosos embalajes y la consigna es ganar más etapas y conservar el liderato el máximo posible, quizás hasta Roubaix. Es uno de los mejores equipos del mundo, dominar la primera parte del Tour es un desafío al que no le temen y el trazado de las primeras jornadas es favorable, aunque los rivales de Gaviria son muy fuertes y tienen más experiencia. Pero la gran presentación del “misil” en el Giro d’Italia el año anterior -ganó cuatro etapas- permiten ser optimistas de que el triunfo de hoy no será el único.

Tal como escribí en el último segmento de mi Blog “El Tour de la verdad”, previo al comienzo de la prueba, por primera vez el ciclismo colombiano es “Total: en plano y montaña”. Con su victoria, Fernando Gaviria confirmó mi pronóstico y validó esta apreciación. Sólo se le escapó la  camiseta de la montaña, tan apreciada por un país conocido por sus excelentes escaladores, porque no se preocupó por ella.

Víctimas del caos

El sabor de la primera etapa del Tour para cuatro de los seis ciclistas colombianos fue agridulce, al igual que para algunos de los principales rivales y candidatos a la victoria que salieron damnificados de caídas en el pelotón durante los últimos 10 kilómetros, cuando el ritmo de crucero de los equipos interesados en la etapa; BORA-hansgrohe, Quick Step y Lotto Soudal.

Primer Tour, primera embalaje, primera victoria, primer liderato, primer Maillot Jeaune! Contundente!

Fue un final nervioso en el que perdieron tiempo el campeón Chris Froome, el australiano Richie Porte, los otros novatos colombianos (Egan Bernal y Daniel Martínez), Darwin Atapuma, el francés Pierre Latour que aspira a ganarle la camiseta de los jovenes a Egan, el australiano Adam Yates, el prometedor español Marc Soler (Movistar), y Nairo Quintana.

Pasaron la prueba Gaviria y Rigoberto Urán, siempre atento en la parte principal del pelotón. El grupo se partió en varias fracciones y apenas 62 pedalistas llegaron con el líder. La relativa estrechez de la ruta en los kilómetros finales, fue uno de los causantes de las caídas y los equipos más “golpeados” fueron Sky y Movistar, aunque el español colocó dos de sus ases delante. El novato Egan Bernal tuvo su primera caída y debió trabajar fuerte con Quintana para recuperar tiempo y tratar de conectar con el grupo de su líder. No lo logró y cedió el mismo tiempo el principal damnificado del día, Nairo Quintana.

Nairo rodaba en el grupo principal y pinchó las dos ruedas a 3,5 kilómetros de la meta. No tenía ningún compañero cerca para que lo auxiliara y con la demora en recuperar la bicicleta cedió tiempo valioso: por fortuna sólo 24″ con Froome, Porte y Yates, pero 1.15″ con sus co-líderes Mikel Landa y Alejandro Valverde, al igual que con Nibali, Urán, Bardet, Dumoulin, Roglic  Mollema, Fulgsang y Geraint Thomas, que no tuvieron problemas.

La diferencia de Froomey, RichiePorte y Adam Yates con el grupo de favoritos que salvó el día sin pérdidas es de 51″ y al momento la mejor carta de Sky es Geraint Thomas, su plan B.

Por su parte Darwin Atapuma perdió 51″ con el líder Gaviria, mientras que el tercer debutante colombiano, Daniel Martínez del equipo de Rigo, fue quien más tiempo cedió, 2.19″. Como señaló el campeón Froome al final de la etapa, los primeros días tienen muchos trucos pero “Lo importante es que no estoy herido ni lesionado”.

El Tour apenas ha comenzado y las distancias son teóricamente recuperables, aunque el caos de las caídas y cortes en el pelotón, obligarán a algunos a cambiar estrategias y evitar nuevos dramas. La etapa de mañana domingo es igualmente llana pero ligeramente más corta (183 km), apta para otra llegada masiva y otro embalaje de lujo, con un líder colombiano que defenderá con las uñas su primera camiseta amarilla e intentará repetir la dosis triunfal o conservar la diferencia de 4″ sobre Peter Sagan y demás velocistas. El juego de las bonificaciones será factor esencial para prolongar el “sueño amarillo”.

 

Tour de France 2018: “El Tour de la verdad”

El abucheo general y los silbidos espontáneos del público al tetracampeón Chris Froome y su equipo Sky en la presentación del Tour de Francia 2018, dieron la nota de lo que será la prueba. La cólera y el disgusto de los aficionados es fiel reflejo de la irritación y condena por el daño hecho a la imagen mundial del ciclismo y las dudas aún sin resolver.

Este Tour es el más contradictorio y perturbado de la historia. Comenzó su vía crucis el pasado 14 de diciembre cuando los serios y reconocidos diarios The Guardian (inglés) y Le Monde (francés) revelaron el resultado adverso de Froome con un nivel doble de la dosis de salbutamol autorizada en la etapa 18 de la Vuelta a España que había ganado en septiembre, y continuó en escritorios y la prensa durante siete meses de escándalo que no terminan.

Más de 30.000 gendarmes y personal de seguridad ha tenido que ser desplegados debido al ambiente hostil hacia Froome y Sky, incluyendo amenazas en las redes sociales y llamados a perturbar a sus ciclistas. En 2015 espectadores lanzaron un frasco con orines al ciclista británico acusándolo de tramposo y para la edición que comienza se han adoptado nuevas médidas de precaución. Una de ellas es en la llegada en alto del famoso Alpe d’Huez en la que se congregan más de a 50.000 turistas a lo largo de las rampas de ascenso, y que estará protegida por barreras metálicas desde los últimos 3.5 kilómetros.

La edición 105° de la Grande Boucle ha sido un parto prematuro que ha conseguido sobrevivir temporalmente después de un agotador proceso legal de desesperante incertidumbre que deshonra el ciclismo y concluyó con una dudosa y cuestionada exoneración de Froome el martes anterior, apenas cinco días antes de la largada este sábado en Noirmoutier-en-l’Île (Departamento de Vendée) y tras la decisión de los organizadores de negar la participación al ciclista británico.

Por encima del espíritu deportivo el Tour 2018 es el “Tour de la verdad”, el Tour que está obligado a redimir la credibilidad del ciclismo, de sus autoridades científicas y de un deportista cuya inocencia y triunfos se debaten en permanencia debido a las prácticas continuas en los límites de la legalidad de su polémico equipo Sky, en el ojo permanente del huracán desde hace 4 años por recurrir al abuso de las exenciones terapéuticas y al empleo de corticoides y del analgésico opioide Tramadol (acaba de ser prohibido en el ciclismo a partir de 2019) para sus figuras.

El recorrido es uno de los más completos de los últimos años y comienza con una lujosa baraja de candidatos -tal vez la más fuerte de la última década- que probablemente lo convertirán en una carrera cerrada y combativa a lo largo de su itinerario variado de 21 etapas, que incluye dos contra-reloj relativamente cortas (equipos e individual), una jornada de “pavé” y otra en terreno destapado, recorrido llano con fuertes vientos atlánticos de costado propicios para cortes en el pelotón desde el primer día, y la clásica media y alta montaña pero con apenas cuatro llegadas en alto.

El trazado es bastante similar al Tour 2014 que ganó Vincenzo Nibali y se presta a una batalla abierta contra Froome. Además tiene únicamente cuatro cimas por encima de 2.000ms, lo que reduce la ventaja de oxigenación que tienen los escarabajos andinos preparados en la altura y favorece el biotipo europeo.

A ello se une que las condiciones climáticas serán muy desgastantes porque el actual verano europeo es uno de los más húmedos que se recuerden y con temperaturas promedio superiores a los 30°, con una alta concentración de polen debido a una floración tardía; es decir que la deshidratación y las alergias que obligan al uso de los inhaladores de Salbutamol, estarán a la orden del día.

El Tour 2018 es además 211 kilómetros más corto –el equivalente de una etapa- que los dos últimos años (tiene un recorrido de 3.329 kms) y cruzará primero los Alpes y en la semana final los Pirineos, con sus cimas históricas l’Alpe d’Huez y Tourmalet, respectivamente, que los escarabajos colombianos sólo han cruzado de primeros en una ocasión y ello hace más de 30 años!.

En l’Alpe de Huez logró Luis “lucho” Herrera la primera victoria de etapa para Colombia en 1984. Otro gran escalador nacional, Nairo Quintana, lo enfrentará por tercera vez; fue cuarto en su debut en 2013 y segundo en la penúltima etapa en 2015 en la cual le descontó 1.20” a Froome, pero no le alcanzó para ganar el Tour más montañoso de la última década en el que fue subcampeón a 1.12” del británico. A su vez, el Tourmalet, que hace parte de la etapa reina y última de montaña el viernes 27 de julio, lo coronó primero José Patrocinio Jiménez en 1983, año en que fue subcampeón de montaña.

La dimensión desconocida

Chris Froome, quien viene de ganar el Giro d’Italia hace seis semanas, es el gran favorito en las apuestas (11/8). Buscará su quinto título (cuarto consecutivo), el doble Giro-Tour –logro que data de 1998 con Marco Pantani- y ganar en línea cuatro grandes vueltas (Tour-2017-Vuelta-2017, Giro y Tour-2018), hazaña que sólo ha conseguido el más grande ciclista de la historia, el pentacampeón belga Eddie Merckx entre 1972-73, pero en su plenitud ciclística, a los 28 años.

El británico parte con el desgaste del Giro que terminó hace cinco semanas y el de haber disputado y ganado en 11 meses las tres últimas Grandes Vueltas; es decir, más de 10.400 kilómetros, a los cuales se agregan otros 2.700 del Dauphiné Liberé 2017, la contra-reloj del campeonato mundial de ciclismo en Noruega, y la Ruta del Sol, el Tour de los Alpes y la Vuelta a Andalucía este año.

Froome estará respaldado por el grupo más fuerte ensamblado por Sky en sus once años en el ciclismo mundial: los rodadores y especialistas contra-reloj Geraint Thomas (su compañero permanente desde los inicios en el equipo Barloworld), Michal Kwiatkowski y Jonathan Castroviejo, los todoterreno Wout Poels (quien lo salvó en l’Alpe d’Huez en 2015), Luke Rowe (capitán de Sky en carretera) y el joven Gianni Moscon (su escudero en la Vuelta a España). Con ellos debuta la joven promesa colombiana Egan Bernal, a los 21 años y 170 días. En 2017 Sky fue campeón por equipos del Tour -primera vez- y destronó a Movistar.

Pero, tiene Chris, a los 33 años, la fortaleza mental, psicológica y física, además del rendimiento físiológico para ganar?.

Lo dudo. Nairo Quintana -cinco años más joven- “explotó” físicamente el año anterior luego de haber disputado sin parar Tour-2016 (3°), Vuelta-2016 (campeón) y Giro-2017 (2°). Con más de 14.500 kms en sus piernas, el “águila de Cómbita”, terminó 12°; muy honorable.

Para ser más preciso anoto un aspecto físico muy revelador: los cuatro pentacampeones del Tour de Francia, Jacques Anquetil, Eddy Mercx, Bernard Hinault y Miguel Indurain, alcanzaron su quinta corona antes de los 32 años y su plenitud ciclística fue a los 30. Induraín ganó a los 31 años y 6 días. Los otros antes. Y en el plano psicológico, ninguno de ellos fue tan controvertido y rechazado por el público como Froome. La presión este año es más alta que en 2015 y el nivel de amenazas y confrontación, alto e inusual.

Froome (33 años y 48 días) es un caso atípico gracias al ciclismo científico de Sky que con precisión dietética y de suplementos vitamínicos, tecnología de punta y un sólido equipo de respaldo a su líder, ha conseguido dominar el pelotón en los últimos años. Pero el británico despegó tarde, en el Tour-2012, en 2015 flaqueó y el año anterior mostró nuevas señales de debilidad a pesar de tener un fuerte equipo y un escudero de primer nivel, Mikel Landa, quien terminó 4° a 1” del podio.

No hay que olvidar que el campeón llegó a la penúltima etapa, la contra-reloj definitoria en Marsella, con una mínima ventaja de 23” sobre Romain Bardet y de 29” sobre Rigoberto Urán. Al final vencería al colombiano por 54” pero su dominio durante la prueba fue menos relevante. Este año las escuadras tienen un ciclista de menos y Sky llega con seis gregarios y una carta libre (Egan Bernal), pero el cansacio y desgaste acumulado de Froome son una incógnita. El camino no le será tán fácil.

Todos contra Chris 

En la baraja principal de candidatos a destronar a Froomey este año, sobresalen el italiano Vincenzo Nibali (campeón 2014), tres subcampeones, los colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán y el francés Romain Bardet, y con ellos el australiano Richie Porte y el holandés Tom Dumoulin, campeón del Giro-2017.

Mi lectura de la carrera y el análisis de la preparación y conformación de los equipos, me lleva a considerar al italiano Vincenzo Nibali, líder del equipo Bahrain-Merida, como el principal candidato al título. Hace más de tres meses le señalé a varios de mis colegas y amigos del ciclismo mi convicción de que el recorrido y su experiencia, al igual que su victoria en 2014, lo proyectan como el rival más firme. Parte 10/1 en las apuestas.

El “tiburón de Messina” es vencedor de cuatro Grandes Vueltas y ganó su único Tour en un trazado con sentido similar al del 2018: Plano-Pavé-Alpes-Pirineos y con una contra-reloj individual de 54 kmts (un 43% más larga que este año), lo contrario de la ruta que han disputado en cuatro ocasiones Nairo Quintana y Rigoberto Urán, Plano-Pirineos-Alpes. Sin embargo, ambos ya superaron con éxito y sin perder tiempo las trampas de esta superficie infernal en la difícil cuarta etapa del Tour-2015.

Nibali, en su madurez ciclística (33 años) y tras haber ganado las tres Grandes Vueltas (sólo 7 lo han conseguido), está respaldado por primera vez por un sólido y homogéneo equipo de rodadores y escaladores cimentado en su veterano y fiel escudero Franco Pelizzoti (40 años!), el australiano Heinrich Hausler, el escalador Domenico Pozzovivo y los hermanos Ion y Gorka Izaguirre que fueron gregarios de Quintana en Movistar. Después del subcampeonato en la Vuelta a España en septiembre pasado, Nibali no se exigió demasiado; ganó uno de los monumentos del ciclismo, el Giro de Lombardía en octubre y este año la clásica Milán-San Remo en marzo. Para el siciliano el Tour-2018 es probablemente la última oportunidad de crecer su record de Grandes Vueltas.

Los subcampeones colombianos Nairo Quintana (28 años) y Rigoberto Urán (31), son los más descansados y han realizado una preparación enfocada específicamente al Tour. Ninguno corrió la Vuelta o el Giro, ambos se prepararon en altura en Colombia para su quinto Tour y no se exigieron demasiado en sus presentaciones europeas. Nairo fue 3° en la Vuelta a Suiza hace tres semanas y ganó una etapa, mientras “Rigo” fue 10° en la Tirreno-Adriático en marzo y subcampeón con victoria de etapa en el Tour de Eslovenia, ganado por Primoz Roglic en junio. Nairo es tercero en las apuestas (7/1) y Urán está 13° (25/1); mejor considerado que el año pasado cuando partió 300/1 y yo estuve a punto de hacerme millonario! La preparación de ambos con poco kilometraje desde el Tour anterior y una pretemporada con esfuerzos de rodaje en pruebas de una semana (Colombia Oro y Paz, Vuelta a Catalunya, Tirreno-Adriático, País Vasco, Vuelta a Suiza y Tour de Eslovenia), parece haber sido ideal. Pero el entorno de grupo es diferente.

En el ciclismo moderno, un equipo poderoso define sus objetivos y líderes antes de la carrera y planifica su estrategia, preparación y reconocimiento de etapas, con base a principios muy específicos. Contrario a la lógica, Movistar llega al Tour con un tridente de líderes con la consigna de que la carrera decidirá a cual respaldar.

Creo que es un grave error que limita las posibilidades de su mejor pedalista y hasta ahora líder, Nairo Quintana, aunque amplíe las opciones. Un equipo serio corre para un líder y tiene un plan B, pero no parte con tres cabezas. Me temo que esa ambivalencia y los compromisos comerciales de la escuadra española -proyectar una marca y un ciclista ibérico- van a respaldar a su nueva contratación, Mikel Landa, de la misma edad que Quintana (28 años). El veterano Alejandro Valverde, es un experimentado corredor que podrá ser el capitán en carrera pero que a los 38 años no está ya para ser líder ni ganar el Tour. Me sigo preguntando, A qué juega el señor Eusebio Unzué, gerente de Movistar?.

Nairo está sólo y tendrá que afirmar pronto su liderazgo (un esfuerzo con costo extra) y sacar a relucir su clase y potencia en la montaña. Unzué dice que al final de la primera parte del Tour (9 etapas) “veremos en qué forma se encuentran todos. Aunque los tres corredores son lo suficientemente inteligentes para ser honestos y ver cuál de ellos está en la mejor forma cuando llegue el gran momento”. Pero para aumentar los escollos al “sueño amarillo” de Nairo, no tiene por primera vez ningún gregario de confianza colombiano, ni Winner Anacona, Carlos Betancur o su hermano Dayer. Si en 2015 se perdió por 1.12” gracias al error táctico de Movistar de frenarlo para remolcar a Valverde en la etapa de l’Alpe d’Huez y garantizarle el podio al español, en este 2018 el equipo corre el riesgo de repetir su fracaso.

Caso contrario es el de Rigoberto Urán, quien el año anterior logró el subtítulo corriendo con gran inteligencia y sin contar con una escuadra fuerte para respaldarlo en la montaña. Ahora su equipo Education First-Drapac se muestra más compacto con los veteranos rodadores Pierre Rolland (8° en el Dauphiné en junio) y Simon Clark y el joven escalador colombiano Daniel Martínez, quien a pesar de tener sólo 22 años está en el circuito profesional UCI desde 2015, ha disputado dos Giros d’Italia y en mayo pasado fue 3° en el Tour de California que ganó Egan Bernal.

Martínez será clave para Urán en la montaña y con una escuadra comprometida con el “cacique de Urrao”, se puede esperar de nuevo el podio. El carismático “Rigo”, a los 31 años y en su plenitud profesional tras haber sido subcampeón olímpico de ruta en Londres 2012, dos veces subcampeón del Giro (2013, 2014) y subcampeón del Tour en 2017, tiene mucha sed de victoria y la pelea de otros líderes puede jugar en su favor para coronar en Paris su vida ejemplar de sacrificio y generosidad ejemplar.

Otro subcampéon que llega fresco y bien respaldado es la esperanza francesa Romain Bardet, quien a los 27 años y luego de seis Tours con dos podios, está obligado a confirmar que es un ganador de Gran Vuelta y no promesa. Fue segundo en el Dauphiné en junio, es el local, conoce perfectamente el terreno y tendrá la posibilidad de alianzas con las otras escuadras francesas en caso de estar adelante. Es un factor muy importante a tener en cuenta porque gracias a la arrogancia de Sky y las dudas en la exoneración de Froome, la oposición a una quinta victoria del británico aglutinará muchos intereses franceses. Bardet figura 16/1 en las apuestas, similar al campeón del Giro-2017, el holandés Tom Dumoulin.

La desventaja de Dumoulin, también de 27 años, es la falta de un equipo fuerte, el desgaste acumulado del Giro este año y su pobre record en la Grande Boucle con dos abandonos en sus últimas presentaciones en 2015 y 2016.

Segunda línea de ataque

El australiano Richie Porte, antiguo gregario de Froome y hoy líder del equipo suizo-estadounidense BMC que desaparecerá al final de este año, es para muchos el rival más peligroso del británico y figura segundo en las apuestas (9/2). Porte cree que no hay un favorito claro y el Tour será propicio para múltiples batallas.

Pero a mi juicio, es otro veterano de 33 años con la incertidumbre sobre su futuro y su palmarés, que muestra apenas un 5° puesto en el Tour 2016, no son una carta de presentación completa. Es cierto que el año anterior cuando figuraba bien en la clasificación general abandonó tras una violenta caída y también que este año ha tenido una pretemporada sólida con un 3° lugar en el Tour de Romandía en abril y el triunfo en la Vuelta a Suiza en junio. Sin embargo, su equipo de gregarios encabezado por el irregular Tejay Van Garderen y el italiano Damiano Caruso (11° en 2017 y 2° en la Tirreno-Adriático y 5° en el Dauphiné este año), parece insuficiente.

La falta de escuderos de primer nivel es también el problema de otros candidatos como el joven británico (25 años) de Mitchelton-Scott, Adam Yates, quien fue 4° en 2016 y este año 2° en el Dauphiné Liberé, y del combativo irlandés Dan Martin (6° el año pasado) que si contará con el respaldo del escalador colombiano Darwin Atapuma en la escuadra de los Emiratos árabes, UAE.

El ruso Ilnur Zakarin, líder de Katusha-Alpecin, quien el año pasado fue 5° en el Giro y 3° en la Vuelta a España, es otro candidato a tener en cuenta para el podio, aunque su equipo concentrará buena parte del esfuerzo en las victorias de etapa con el sprinter Marcel Kittel, quien llegó de la escuadra belga Quick-Step donde ahora el líder de los embalajes es otro debutante colombiano, Fernando Gaviria.

Uno de los “gallos tapados” del Tour es el cada vez más convincente esloveno Primoz Roglic (16/1 en las apuestas), quien en su debut el año anterior ganó una etapa de montaña y en este ha cumplido una pretemporada de lujo triunfando en la Vuelta al País Vasco, el Tour de Romandía y el Tour de Eslovenia donde venció a Rigoberto Urán. Primoz, campeón mundial de esquí reconvertido en ciclista, es sorprendente y sus opciones con el equipo LottoNL-Jumbo dependerán del estado de forma del holandés Steven Kruijswijk (4° en el Giro-2016) para respaldarlo. Un Top-10 es posible.

En este segundo grupo de aspirantes he dejado para el final al vasco Mikel Landa (Movistar) y al galés Geraint Thomas (Sky) porque son el “plan B” de sus equipos, aunque Landa podría ser promovido en vista de la política del equipo español de tener varias cartas y decidir su jefe en la carretera, lo cual puede fomentar la división interna. El promisorio Landa ha dicho claramente que dejó Sky porque no quiere ser segundo de nadie y a los 28 años –los mismos que Quintana- tiene la ambición de confirmar su liderazgo. Sin embargo, el vasco fue honesto y señaló que “Nairo tiene más experiencia en el Tour y eso le puede dar más confianza y posibilidades de ganar de las que tengo yo”. Parte como cuarto candidato en las apuestas (10/1 como Nibali) y en la pretemporada fue 6° en la Tirreno-Adriático y 2° en el País Vasco detrás de Roglic.

Mientras tanto, Geraint Thomas, el escudero principal de Froome, tiene el mismo favoritismo que Primoz Roglic pero es el escudero principal de Froome y a los 32 años su ciclo en Sky –su único equipo- desde el debut en 2007 se está agotando. En el Tour-2017 fue líder temporal los primeros cinco días antes de devolver el mando y este año consiguió su mayor victoria -aparte de las medallas olímpicas en pista- en el Dauphiné, por delante de Adam Yates, Bardet y Daniel Martin. Pero su oportunidad en Sky dependerá del desempeño de su líder y de una decisión crítica para el futuro del equipo: Si flaquea, quien es el sucesor de Froome?

El “Misterio” Bernal

Contrario a la lógica, la escuadra más poderosa del ciclismo integró por primera vez en su alineación para el Tour más importante de su historia a un novato inexperto en Grandes Vueltas para defender a su General en el intento de conseguir una quinta corona en la carrera más prestigiosa del mundo: Egan Bernal.

La inclusión del portento colombiano -considerado por todos los especialistas como la figura del futuro y el relevo en Sky- era medianamente entendible en caso de que Froome hubiera sido suspendido por la muestra adversa de Salbutamol y la escuadra británica hubiera tenido que reorganizar su estrategia alrededor de Geraint Thomas.

El galés dijo que “Egan es simplemente otro gran ciclista para tener en el equipo. Hay tres Grandes Vueltas en el año, por lo que potencialmente seis pueden tener como meta ir como líder o co-líder”. De hecho, originalmente Bernal, quien cumple su tercera temporada profesional y está en su primer año con Sky, estaba designado para debutar en la Vuelta a España el 25 de agosto como co-líder de Thomas.

Pero los papeles cambiaron intempestivamente y a pesar de la exoneración de Froome, Sky adelantó su debut y además le dio el dorsal #2 en su nómina. Por qué?.

Hay que reconocer que Sky es maestro de la planificación en el ciclismo de élite y que no da un paso tan definitivo sin un objetivo mayor. Por ello, no tiene sentido decir que a Bernal se le lleva para que “tenga rodaje en una Gran Vuelta y porque será un gran activo para el equipo en las etapas de montaña”. Yo no llevo a quien despunta como la mayor promesa del ciclismo mundial, que nunca ha disputado una prueba de alto nivel de más de 7 días, a ser gregario en la más importante del mundo.

La realidad es que el despertar victorioso de Egan Bernal en Sky, como campeón de la carrera Colombia Oro y Paz y campeón de Colombia contra-reloj (febrero), 2° en la Vuelta a Catalunya (marzo) hasta la última etapa en que tuvo que abandonar por una caída en la que no tuvo culpa y en la que se fracturó la clavícula, asombra. Su regreso un mes después con el subcampeonato del Tour de Romandía en abril, y su victoria en el Tour de California en mayo, aceleraron las expectativas y Sky cambió el libreto.

Su agente Giuseppe Acquadro confirmó que la decisión se tomó después del Tour de California porque si debutaba en la Vuelta, “estaría bajo más presión que en el Tour porque más personas lo mirarían y tendría más responsabilidades de liderazgo. Ir al Tour de Francia a la sombra de Chris Froome le permitirá salir del centro de atención, trabajar y aprender, lo cual es bueno para el futuro y no estará tan presionado”.

Esa apreciación la confirmó el veterano en Sky, Geraint Thomas, al señalar que “no se sabe que va a pasar la primera semana en el Tour y es difícil adivinar cuáles serán las tácticas. Pienso que por ser su primer Tour, Egan se tomaría las cosas con calma, trataría de no meterse en problemas. Sería lo más fácil posible, tal como ha hecho Wout Poels en el pasado: perder un poco de tiempo aquí y allá y no preocuparse por la clasificación general. Es decir, superar lo mejor posible la primera parte y estar en la mejor forma en las montañas altas, donde será de gran beneficio para nosotros”, explicó el galés.

Sky Plan B vs Sky Plan C

A pocas horas de largar el Tour 2018, Egan Bernal, ha dicho que tiene mucho respeto por su líder Chris Froome, que está involucrado totalmente con el equipo y que quiere ayudarlo. “Creo que es uno de los mejores del mundo, así que al comienzo de este Tour solo pienso en ayudarlo”, dijo el nuevo Zipa, un pedalista formado en el ciclo montañismo, que fue subcampeón mundial juvenil en 2014 en Noruega y medalla de bronce al año siguiente en mayores en Vallnord (Andorra) cuando era el No.1 del mundo en esa difícil especialidad.

Desde antes de pasar al ciclismo de ruta en 2016 Bernal ya era un fenómeno y había desarrollado una potencia inusual en sus piernas, como me explicó mi colega Pablo Arbélaez, uno de los expertos en ciclismo más respetados en Colombia y amigo desde nuestros inicios en el periodismo.

“Me sorprendió que siendo aún juvenil como ciclo-montañista, distanciaba muy fácil desde la primera vuelta a sus rivales. Lo ví en Zipaquirá y era muy fuerte para su edad, capaz de mantener esfuerzos continuos y prolongados por muchos minutos. Nunca había visto tanta potencia”, dice Pablo, quien ha visto miles de pruebas y ciclistas y cubrió muchos años el Tour de Francia y otras Grandes Vueltas en Europa.

Gianni Salvio, quien contrató a los 19 años a Egan Bernal para el equipo continental italiano Androni Giocattoli, ha dicho que “un Egan Bernal aparece cada veinte años” y ello se está confirmando pues en sus dos primeros años formativos ganó el Tour de Bihor y el Tour de Sibiu en Rumania, el Tour de Saboya en Francia y el año pasado, a los 20 años, el Tour de l’Avenir, a la misma edad que lo conquistó en 2010 Nairo Quintana.

Después de semejantes actuaciones y de pruebas de esfuerzo que demostraron que Bernal consigue desarrollar niveles de potencia similares –y en ocasiones superiores- a los de Chris Froome, Sky compró el contrato y tiene hoy un diamante en bruto que está puliendo para que brille por la próxima década.

El equipo británico llega al Tour con Plan A (Froome), Plan B (Geraint Thomas) y Plan C (Egan Bernal) y si su líder natural falla, las circunstancias de carrera -igual que en Movistar- determinarán el relevo y la estrategia. Por ello después de su victoria en el Tour de California, Sky llevó a Egan a reconocer durante cinco días los adoquines, incluyendo la ruta de la temible 9ª etapa de 154 kms de pavé entre Arras y Roubaix, antes del primer descanso. El colombiano no ha competido aún en esas etapas pero no les teme.

De hecho, parte de su preparación específica en altura en Colombia durante el mes de junio “la cumplió con recorridos entre Zipaquirá, Villa de Leyva y rutas destapadas y empedradas, con un entrenador del equipo que lo acompañó en permanencia. Sky ha evaluado suficientemente a Egan, conoce su potencial y por ello confía en sus condiciones para el Tour”, me explicó Pablo Arbélaez.

Así las cosas, la única incógnita, igual que le ocurre a Froome (y ambos lo reconocen), es el rendimiento durante la prueba de tres semanas; el líder por el umbral desconocido de cansancio y el novato porque no hay referencia alguna de su rendimiento durante tres semanas continuas. Pero Sky no va a forzar a Egan Bernal, lo va a cuidar, lo va a arropar en las peligrosas etapas llanas y los ritmos infernales del pelotón para que llegue lo más descansado posible a la montaña y lo hará con menos kilometraje que la mayoría de los miembros de su propio equipo. Al mismo tiempo, su táctica corriente podrá cambiar y no asumirá pronto -como es costumbre- el liderato y la responsabilidad de manejar el pelotón como estrategia para reducir el desgaste.

De manera que si Egan Bernal cumple por encima de las expectativas y al terminar la primera fase en Roubaix está bien ubicado en la general, será una alternativa muy peligrosa y una carta válida para tener en cuenta –tanto por Sky como por los equipos rivales-, sobre todo en un Tour que se presenta muy abierto y con demasiadas incógnitas.

En su debut en el Tour en 2013, Nairo Quintana llegó como gregario de Alejandro Valverde y debido al desfallecimiento del líder de Movistar, fue promovido y respaldado en carrera para asumir el mando del equipo, y fue subcampeón, campeón de montaña y ganó su primera y hasta ahora única etapa, el 20 de julio. Recuerdo que me sorprendió en junio que nadie en la prensa especializada francesa lo había considerado. En ese momento tenía 23 años y fue además campeón de los jóvenes, pero a diferencia de Egan Bernal, contaba con la experiencia de haber disputado su primera carrera de tres semanas, la Vuelta a España en 2012, donde demostró su explosividad como escalador.

A propósito, el escalador francés Warren Barguil (gran sorpresa y campeón de montaña del Tour-2017) ha dicho que Egan Bernal será la revelación del Tour. El novato larga con un favoritismo en las casas de apuestas de 40/1 a ganador y de 11/10 como el mejor de los jóvenes.

Hasta hoy, la historia registra que el corredor más joven en ganar el Tour de Francia fue el belga Romain Maes en su segunda participación en 1935, a los 21 años y 344 días. Y el novato que lo consiguió tiene una relación especial con Colombia; el italiano Felice Gimondi, campeón del Tour a los 22 años y 289 días, el 14 de Julio de 1965 (día nacional de Francia), apenas un mes después de haber terminado tercero en el Giro d’Italia.

El embalador Fernando Gaviria buscará ser el líder del Tour en la primera etapa.

Igual que Egan Bernal, Gimondi, quien llevó en 1973 a su equipo Bianchi Campagnolo al ciclista más completo que ha surgido en Colombia hasta hoy, Martín Emilio Cochise Rodríguez, fue un portento en sus inicios, es uno de los siete que ganó las tres Grandes Vueltas y fue además Campeón Mundial de ruta. Un antecedente de buen augurio.

Colombia Total: en plano y montaña

El ciclismo moderno de alto ritmo en el llano y la montaña, estructurado como un trabajo de equipo, no le ha permitido a los ciclistas colombianos conseguir las diferencias necesarias para ganar el Tour. Pero cada vez se está más cerca y 4 podios y 3 subcampeonatos en cinco años -el último el año anterior a 54” del título con Rigoberto Urán- son un avance notable que se extiende además a todos los terrenos.

Sin embargo, debido a su biotipo distinto al de ciclistas rodadores y especialistas a cronómetro, hoy es aún más necesario para los escaladores y sus técnicos trabajar las tácticas para compensar pérdidas controlables; es decir, neutralizar las debilidades ganando mayor tiempo en la montaña y reduciendo diferencias en las etapas a cronómetro donde los “escarabajos” pierden en promedio 3-4″ por km, y esos minutos siempre han sido definitivos para el campeón Froome. Rigoberto Urán (1,73 ms de estatura y 61 kilos) es el que mejor se desempeña, pero Nairo, que morfológicamente es menudo y liviano (1,67 ms y 58 kilos) aún tiene que mejorar mucho.

Ya no se busca prioritariamente el título de montaña y victorias de etapa (tres desde 2013 con Nairo Quintana, Jarlinson Pantano y Rigoberto Urán), sino que hay una lucha seria y firme por la única Gran Vuelta que se le ha escapado a los ciclistas colombianos desde 1975. En este Tour-2018 las diferencias deberían ser menores, los ataques más continuos y en ellos las piernas de seis ciclistas nacionales -tres veteranos y tres debutantes- tendrán nuevamente papel protagónico para cambiar la historia, y desde el inicio.

Fernando Gaviria (23 años), sprinter estelar del equipo belga Quick Step, aspira a ganar varios embalajes y podría hacer historia y vestirse de amarillo desde el comienzo el sábado y conservar la camiseta por varios días con el respaldo de su escuadra. Es un velocista temido y curtido, que fue líder del Giro el año pasado, ganó 4 etapas y triunfó en la clasificación por puntos. Ha dicho que ya es hora de que un colombiano vuelva a conseguir la emblemática camiseta de líder que en 2003 mantuvo por tres días Víctor Hugo Peña luego de pasar primero en la 4ª etapa, una contra reloj por equipos ganada por la escuadra US Postal de Lance Amstrong.

En su debut en el Tour, el antioqueño enfrentará a los mejores embaladores del circuito, encabezados por el triple campeón mundial de ruta y quíntuple campeón de los puntos del Tour (2012-16), el eslovaco Peter Sagan, quien llega con ansias de revancha y por la camiseta verde, luego de que fue descalificado el año anterior por un cierre a Mark Cavendish, quien abandonó luego la prueba. Sagan encabeza las apuestas para victoria de etapa 1/5, mientras que Gaviria es el segundo favorito 4/9.

El veterano Cavendish busca a los 33 años romper el record de victorias de etapa del belga Eddy Merckx (35). El velocista británico, oriundo de la Isla de Man, es profesional desde 2005 y ha ganado en 30 ocasiones, las últimas cuatro de ellas en el Tour-2016. Aunque su declive ha comenzado, su ambición no.

Además habrá que tener en cuenta a los alemanes Marcel Kittel y Andre Greippel, al noruego Alexander Kristoff y al francés Arnaud Démare, entre otras figuras de esta pléyade de lujo que ofrecerá espectaculares embalajes antes de llegar a los Alpes. En total, los sprinters tendrán 9 etapas para lucirse, los escaladores seis.

La montaña, terreno predilecto de los “escarabajos”, permitirá brillar a los otros cinco representantes: Nairo, “Rigo”, Darwin Atapuma, a quien se le escapó el triunfo el 20 de julio el año anterior en el último kilómetro de la etapa 18, y los debutantes Daniel Martínez y Egan Bernal. Los tres últimos son gregarios y pueden tener más libertad para buscar una victoria que los pretendientes al título.

Y para aumentar las posibilidades colombianas, la contra reloj individidual sobre 31 kms de la penúltima etapa el sábado 28 de julio entre Saint-Pée-sur-Nivelle y Espelette, no es plano sino de repechos, con una escalada de 900 metros al Col de Pinodieta (10,2% de pendiente), a tres kms de la meta. Es una etapa más apta para un ciclista potente y completo, con condiciones de escalador, al estilo de Rigo o Egan.

La realidad es que sin ser triunfalistas y con una mirada objetiva, los ciclistas colombianos van a ganar más etapas que nunca en el Tour de Francia –tanto en el plano como en la montaña- y superar aquel glorioso 1985 en que Luis Herrera (2) y Fabio Parra ganaron tres fracciones montañosas con un histórico 1-2 el 10 de julio en Lans-en-Vercors, cuando Parra triunfó en una monstruosa etapa en los Alpes sobre 269 kms después de 8 horas y 25 minutos de pedaleo! Inolvidable e irrepetible porque hoy las etapas de montaña del Tour apenas sobrepasan los 200 kms.

Después de semejante esfuerzo, la organización había incluido al día siguiente una contra reloj de 31 kms en Villars de Lans. En el Tour 2018 se repite la historia y tras la etapa reina de montaña del viernes 27 de julio en los pirineos, entre Lourdes y Laruns sobre 200 kilómetros y con cuatro cimas de primer nivel, que incluyen el Col d’Aspin, el Tourmalet y el Col d’Aubisque, está la contra reloj individual.

Y para aportar más emoción y novedad, el organizador del Tour, Amaury Sports (ASO), incluyó una inédita etapa de alta montaña de apenas 65 kms el miércoles 25 de julio desde Bagneres-de-Luchon hasta el Col de Portet (segundo día en los Pirineos) que se largará según las diferencias de los ciclistas en la clasificación general!

En conclusión, el Tour 2018 es diverso y atípico, tanto deportiva como técnicamente. Tiene condiciones y factores favorables que permiten soñar con cautela en conseguir la camiseta amarilla, ganar etapas y más. Pero nuestros seis ciclistas deben superar antes las primeras nueve etapas y más de 1,567 kilómetros -el 47% del recorrido- después de las cuales la suerte de algunos de los favoritos se podrá haber definido.

 

 

De Seaman a Gareth: la hidalgía del vencedor

Cuando la nobleza y gallardía afloran naturalmente se engrandece el espíritu humano y cuando gracias a ellas se reconforta al vencido, genera momentos sublimes que nos emocionan profundamente y merecen un espacio especial y permanente en nuestra memoria colectiva.

Reza un antiguo proverbio chino que una imagen vale más que mil palabras y la noche de este miércoles 4 de julio, varias de ellas, unas actuales y otras de hace dos décadas, me confirmaron su fuerza y vigencia en el fútbol.

Copa Mundo Rusia-2018, Spartak Stadium (Moscú), Julio 3.

Me confirmaron el señorío y caballerosidad de Gareth Southgate, el técnico de la selección inglesa de fútbol, y me recordaron que las victorias de Inglaterra sobre Colombia en dos mundiales de fútbol separados por 20 años, tienen también un vínculo con el altruismo y la distinción.

En medio de la celebración de los jugadores ingleses después de vencer en la tanda de penaltis a Colombia, Gareth Southgate, se acercó a consolar junto con el técnico José Pekerman al mediocampista colombiano Mateus Uribe, quien erró el cuarto disparo.

Copa Mundo Francia-1998, Estadio de Lens, Junio 26.

Allí, en mitad de la cancha en Moscú, el técnico inglés, conocedor en carne propia del dolor profundo del derrotado, abrazó a Uribe para reconfortarlo. En la noche del 26 de junio de 1996, hace 22 años, en la segunda semifinal de la Eurocopa en el mítico estadio londinense de Wembley, Southgate, también mediocampista, falló el sexto y definitivo penalti contra Alemania, que a la postre saldría campeona.

Eurocopa 1996, Estadio de Wembley (Londres), Junio 26.

En ese instante de soledad y dolor, su técnico Terry Venables fue a consolarlo, igual que hizo Pekerman con Uribe. Pero también llegaron el capitán de Alemania Jurgen Klinsmann y el delantero Oliver Bierhoff, al igual que sus compañeros, entre ellos el portero David Seaman, quien lo abrazó y lo acompañó a salir del campo.

Copa Mundo Rusia-2018, Moscú, Julio 3.

Ese recuerdo persiguió a Southgate toda su vida como jugador hasta 2006 y luego como técnico de Inglaterra desde hace apenas dos años cuando se propuso “exorcisar ese demonio”. También tenía en su memoria como jugador el dolor de Colombia en el Mundial de Francia 98, porque estuvo en el banco de aquel partido hace dos décadas. De allí ese abrazo expontáneo y generoso el martes a Mateus Uribe y luego al capitán de Colombia Radamel Falcao; gestos que reflejan su talante y calidad humana.

Igualmente revelador es el momento en que el defensor inglés Jordan Henderson, quien marró su penalti contra Colombia (el tercero detenido por el portero Ospina), pasa a saludar a un desconsolado James Rodríguez –no jugó contra Inglaterra por estar lesionado- llorando solitario en medio del desértico y lúgubre banco de Colombia.

Copa Mundo Rusia-2018, Spartak Stadium (Moscú), Julio 3.

Esas imagenes me devolvieron a la tarde del 26 de junio de 1998 en Lens (Francia) cuando por primera vez se enfrentaron en una Copa Mundo Colombia y los inventores del fútbol. Ese día, en el encuentro definitivo de la fase de grupos, Inglaterra encabezada por David Beckham, David Owen, Gary Neville y Alan Shearer, nos venció 2-0 y dominó a un equipo de figuras encabezadas por un veterano Carlos “el pibe” Valderrama, Freddy Rincón, Mauricio Serna y Harold Lozano.

El marcador hubiera podido ser más abultado pero esa tarde nuestro portero Farid Mondragón atajó todo tipo de disparos y fue el héroe que salvó a Colombia de una humillante derrota. Al terminar el encuentro, desconsolado, se arrodilló a llorar al frente de su portería.

De nuevo surgió esa gallardía de los creadores del fútbol que engrandece el deporte y el espiritu. Primero fue el joven debutante delantero de 18 años, Michael Owen, quien se acercó a abrazarlo y consolarlo (Foto No.2). Mientras tanto, en un gesto solidario que aún me hace erizar la piel de emoción y agradecimiento, el guardameta inglés David Seaman atravezó el campo hasta llegar donde Farid para levantarlo y reconfortarlo.

Copa Mundo-Francia-1998, Lens, Junio 26.

Y allí, en medio de ese abrazo universal del fútbol entre el vencedor y el vencido, unidos en ese instante único de profunda solidaridad y silencio compartido, Mondragón derramó sus últimas lágrimas en el hombro derecho de Seaman antes de salir ovacionado de la gramilla del estadio de Lens.

Entre Southgate, Seaman, Mondragón, Owen, Mateus Uribe, Falcao, Henderson, James, hay un nexo extraño e invisible con Inglaterra difícil de explicar con palabras.

Hablan mejor las imagenes.

Son momentos maravillosos e inolvidables de enorme significado e impacto, son expresión de respeto y sentimientos profundos;  instantes fugaces e inspiradores reconfortando al vencido que merecen elogio y aplauso: la imagen de un vencedor con clase.

El record: En Brasil 2014, Farid Mondragón volvió a ser ovacionado; el 24 de junio cuando ingresó a la cancha del estadio Arena Pantanal en Cuiaba, para jugar su tercer mundial (16 años después de Francia) y los últimos minutos del partido de fase de grupos entre Colombia y Japón. Tenía 43 años y 3 días, y se convirtió en ese momento en el futbolista de más edad en jugar en una Copa Mundo. En Rusia 2018 lo destronó de ese record el egipcio El-Hadary, también portero, que el 25 de junio, a los 45 años y 161 días jugó el último encuentro de su selección contra Arabia Saudita.

 

El horror de ser inglés y tener que definir por penaltis

La frase popular grabada desde el 4 de julio de 1990 en el inconsciente colectivo de los ingleses, explica el profundo significado de la victoria de su selección en la Copa Mundo de fútbol, el martes en Moscú contra Colombia.

Inglaterra y en particular Londres, celebraron como nunca porque era mucho tiempo de espera para llegar a cuartos de final, desde el mundial 2006. Tanto para los ingleses como para los colombianos el partido y la definición por penaltis fue una verdadera montaña rusa de emociones y sufrimiento, un encuentro transcurrido entre la alegría y la pesadilla.

Lo más revelador es que hoy miércoles Inglaterra, despertó aliviada y optimista, después de haber exorcisado su mayor demonio, la tanda de penaltis; la maldición que cargaba y no había podido superar en el Mundial. Uno aprecia ese desahogo en la sonrisa de la gente común en la calle, en los avisos de “Thanks” (Gracias) a la selección en las ventanas y tiendas, en los titulares de todos los diarios y en la conversación del día.

Y los ingleses deben estar agradecidos de que les rompimos la maldición!

Es que en los últimos 28 años habían caído eliminados por penaltis seis veces, y tres de ellas en los mundiales; por Alemania en las semifinales en Italia-90, por Argentina en cuartos de final en Francia-98 (donde le ganaron 2-0 a Colombia en fase de grupos), y de nuevo en cuartos de final con Portugal en Alemania-2006. Además habían perdido en tres Copas de Europa y sólo en una habían triunfado por penalties, en la de 1996 contra España. Pero cuatro días después en la semifinal contra Alemania en el histórico estadio de Wembley, Gareth Southgate, hoy técnico del seleccionado, falló su disparo.

La larga y ruidosa celebración de los ingleses es comparable con aquella que se vivió en Colombia cuando la victoria increíble 5-0 contra Argentina en Buenos Aires en las eliminatorias para el Mundial USA-1994. Ese 5 de Septiembre de 1993 se desbordó la alegría al vencer por fin a la selección que había sido nuestro fantasma permanente y que en julio le había ganado en Quito la Copa América por definición de tiros penaltis. Una generación completa de colombianos tiene grabado el recuerdo de ese maravilloso triunfo futbolístico contra Argentina. Y hasta la gran actuación del seleccionado en el Mundial Brasil-2014 cuando alcanzó los cuartos de final, era nuestro logro histórico.

Paralelamente, una generación completa de ingleses vivía con el recuerdo trágico de la eliminación por penaltis. Solo dos de los jugadores de esta joven selección habían nacido y visto en televisión la eliminación en Italia-90 cuando empezó la maldición: el delantero James Vardy, que tiene 31 años y entró en el segundo tiempo contra Colombia, y el defensor Gary Cahill, de 32, quien estuvo en la banca. Para un equipo con el menor promedio de edad del mundial (26 años), la presión psicológica era inmensa.

Nadie en esta nación que inventó el fútbol -pero no inventó los penaltis- quería esa lotería. El penalti lo inventó en 1890 el irlandés William McCrum, miembro de la Federación de su país, se aprobó en 1891 y sólo fue incorporado a los mundiales en la Copa de 1930 en Uruguay. Históricamente los ingleses no la van con los irlandeses.

A su turno, la definicion de partidos por tanda de penaltis la inventó el árbitro alemán Karl Wald (* los ingleses menos la van con los alemanes) y la introdujo la FIFA en torneos internacionales desde 1970. En los mundiales se necesitó por primera vez para desempatar un encuentro en la semifinal en España-1982, entre Alemania Federal y Francia. Alemania pasó a la final que luego perdería con Italia.

Adios al maleficio

Por ello hoy en Inglaterra todos hablan del “Milagro de Moscú”, de la victoria histórica, del fin de la maldición y de la “Mano de Jord”, con referencia a la mano izquierda del joven portero Jordan Pickford (24 años) deteniéndole a Carlos Bacca el quinto disparo de Colombia.

El nuevo héroe de Inglaterra es titular en el modesto equipo Everton en Liverpool, apenas debutó con la selección en noviembre pasado y cumplió contra Colombia su séptimo partido. Pero entrena en promedio 600 atajadas por semana, fue la revelación en la temporada de la Liga Premier y el técnico Southgate lo escogió y defendió contra las críticas por encima del histórico Joe Hart, a quien dejó fuera. La historia le dió la razón.

Inglaterra se había preparado desde marzo y estudiado y trabajado los disparos desde el punto penal, con manejo psicológico y científico, y también había analizado a los posibles pateadores de sus rivales. Habían estudiado a Falcao, a James, a Cuadrado y…a Bacca.

Cuando Eric Dier convirtió el quinto penal con el que Inglaterra venció a Colombia, los ingleses se enloquecieron y la celebración se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Más que vencer a Colombia, se había derrotado la maldición y todos los diarios así lo consignan.

Debo advertir que está lectura sociológica y muy personal sobre el eco de la victoria inglesa, nace de mi doble nacionalidad colombo-británica y de vivir hace 18 años en este país europeo que me ha acogido.

Como colombiano e hincha vencido y con la ilusión destrozada, reconozco que Inglaterra fue superior en fútbol pero gracias al milagroso gol de Yerry Mina en el tiempo de descuento (nuestro héroe y gran goleador en el mundial) y a los siguientes minutos de inspiración en la prórroga, estuvimos muy cerca del sueño y nuestros jugadores lucharon hasta el final. Perdimos en la lotería de los penales en la que como hecho curioso David Ospina acertó el costado de todos los que le patearon los ingleses, detuvo uno que nos puso a soñar y arañó otros tres. Fallaron los pateadores y en un mundial es imperdonable.

Como escocés de corazón (otra nación británica), puedo entender y respetar que centenares de ingleses (*que tampoco la van con los escoceses) hayan amanecido durmiendo en el asfalto y algunos también en los hospitales por exceso de licor. Pero me tranquiliza comprobar que a pesar de la confluencia de alegría y alcohol, los inventores del fútbol y del fenómeno del “hooliganismo” y las barras bravas en los años 70, los festejos no causaron el número inverosímil de muertes inexplicables en aquella noche victoriosa en Colombia después del 5-0 contra Argentina. Además de patear bien los penaltis, esta es otra lección para aprender.

El fútbol es vida y la vida es alegría y sueños y también algunas veces pesadilla. Pero por encima de todo el fútbol es un deporte y una fiesta y nunca debe ser muerte. Los invito a que, terminada la pesadilla y superada la resaca, sigamos disfrutando la fiesta del mundial.

* Sabían ustedes que la primera tanda de penales en una Copa América fue en 1993, y Colombia venció 5 a 3 a Uruguay?

Bordeaux 2015: añada inquietante en Médoc

La primera aproximación a la calidad de los vinos de Burdeos de la muy cotizada añada 2015 es positiva pero reveladora de la diversidad en las diferentes apelaciones de la ribera derecha en Médoc y en algunos casos de riesgos excesivos adoptados por productores ilusionados con una cosecha considerada al nivel de las grandiosas 2000, 2005, 2009 y 2010, que marcaron un antes y un después en los grandes vinos franceses.

La presentación en Londres de la selección oficial de los vinos Cru Bourgeois de Médoc, ante los más importantes importadores, críticos y expertos mundiales del sector, permitió una valoración inicial de los vinos luego de terminada su crianza y finalmente en botella desde hace más de tres meses, que anticipa una diversidad inesperada con vinos que serán excelentes para guarda, otros de consumo rápido y una parte en un limbo extraño generado por el uso excesivo de madera nueva y de tostados altos que produjo vinos astringentes, duros y algo rústicos.

Los Cru Bourgeois constituyen el segundo nivel de calidad de los vinos de Burdeos, el eslabón entre los afamados y exclusivos Cru Classés (que harán su presentación a mediados de Octubre) y los vinos más genéricos de menor rango.

Mi primera impresión de la añada no anticipa la homogeneidad y elegancia general del 2010, la fuerza de los 2009 en Médoc, ni el carácter firme y directo del 2005, añadas que para mi son las mejores de este siglo hasta hoy y que deleitan cada vez que abro una botella. En cierto sentido guarda semejanza con la excelente pero diversa añada 2000, igualmente elogiada en su momento pero de resultado dispar después de 15 años en botella.

La nueva selección anual de los Cru Bourgeois (añada 2015) -la octava desde la constitución de la Alianza de productores de Médoc para elevar el nivel de calidad- eligió 271 etiquetas (siete menos que en 2014) provenientes de siete de las ocho Denominaciones de Origen, las cuales constituyen algo más del 30% de la producción vinícola en Médoc; 32 millones de botellas que se comercializarán a partir de Octubre en todo el mundo.

En el clásico edificio de la Academia Británica (British Academy) en Londres, tuvimos la oportunidad de catar junto con Jancis Robinson, Oz Clarke, Charles Metcalfe (fundador del concurso International Wine Challenge), Steven Spurrier (creador de los Decanter World Wine Awards) y Neal Martin (sucesor de Robert Parker), una muestra muy representativa de la selección realizada en cata ciega por expertos franceses; 189 vinos de los 271 que obtuvieron la certificación para la añada 2015.

Calidad y diversidad

Después de haber seguido en Burdeos la cosecha 2015 tenía mucha expectativa sobre su resultado final y coincidimos en criterios sobre la muestra que despiertan inquietud. Una gran añada la define la homogeneidad, profundidad y elegancia de los vinos, y ese carácter no se aplica a todas las denominaciones y diría que a la mitad de la muestra. Pienso, al igual que Neal Martin y Oz Clarke, que algunos productores se “excitaron” demasiado y “amaderaron” más de la cuenta los vinos, con un resultado que no fue el más adecuado.

Por su nivel de excelencia, los Cru Classés serán la médida más clara de la añada, y para ello tocará esperar algunas semanas. Mientras tanto, esta primera aproximación permite anticipar que los vinos de las cotizadas denominaciones Margaux, Pauillac, y de las interiores de menor prestigio como Moulis y Listrac son los más logrados, en tanto que los de Médoc, Haut Médoc y Saint Estèphe, aparecen como los más irregulares, muy probablemente en relación con la diversidad de sus suelos y de parcelas.

Un Pauillac de excepción

Otro hecho interesante es la calidad y elegancia sobresaliente de vinos con “toque femenino”; los elaborados y vinificados por enólogas y por propietarias, que seducen inmediatamente por la armonía y tersura de sus taninos, en contraposición a vinos más corpulentos en los que la madera nueva domina y obligará a esperar al menos cinco años de evolución para confirmar su balance definitivo.

Aclarando que cada vino tiene su propio ritmo de desarrollo en botella y que en las grandes añadas la buena guarda y el tiempo es la medida final de calidad, es claro que en Médoc los vinos de las denominaciones Margaux y Pauillac, serán los estandartes de la añada 2015 y junto a los consistentes Saint Julien, los homogéneos Pessac Leognan y los vibrantes Pomerol y Saint Emilion de la ribera derecha, se llevarán las palmas.

Margaux, Pauillac y Saint Julien (que no tiene Cru Bourgeois pero cuenta con 10 Crus Classés), son generalmente las denominaciones más apreciadas y distinguidas en Médoc y la muestra catada en Londres confirman esa constante.

Elegancia, complejidad y “toque femenino”

Entre los ocho vinos de Margaux presentados destaco el complejo y seductor Château Mongravey de Karin y Regis Bernaleau y el elegante Paveil de Luze, la última añada de mi amigo el Barón Frédéric de Luze (ex-presidente de la Alliance des Crus Bourgeois de Médoc) quien en 2009 apadrinó mi entronización en la selecta cofradía de los Comendadores de Burdeos y falleció en julio del año anterior. Diferentes en su estilo y porcentaje de Cabernet Sauvignon y Merlot, ambos sobresalen por su armonía; el primero gozará de una guarda larga y el segundo se degustará más pronto.

Elegancia seductora en los Margaux

La denominación Pauillac, considerada la excelencia de los vinos de Médoc, ofrece un excelente ejemplo en Château Fonbadet, la propiedad familiar de Pascale Peyronie, ubicada entre los terrenos de los afamados Mouton Rothschild, Latour, Lynch Bages y Pichon Longueville. Con la asesoría del gran enólogo de los Cru Classés, Eric Boissenot, Fonbadet se destaca por la frescura de su Cabernet Sauvignon con notas especiadas, tostados suaves, notas torrefactas, elegancia y una gran persistencia en boca, que lo elevan a un vino de primer nivel.

Dos denominaciones de origen situadas en la parte interior de Médoc, Moulis y Listrac, tambien sobresalen por su calidad homogénea y el predominio de  un excelente Merlot que armoniza perfectamente con los Cabernet (Sauvignon y Franc) y un Petit Verdot que en 2015 consiguió un punto perfecto de madurez y aporta complejidad y firmeza.

Entre la docena de Moulis Cru Bourgeois, sobresalen dos con “toque femenino” que año trás año mejoran su nivel de excelencia y confirman la sabiduría vinícola de sus propietarias; Branas Grand Poujeaux de Carmen Onclin y La Garricq de la dinámica Martine Cazeneauve, dueña tambien de los châteaux Paloumey en Haut-Médoc y La Bessane en Margaux.

Calidad con "toque femenino" en Moulis.

El primero ofrece un registro de fruta roja, especias y notas mentoladas con una complejidad y persistencia muy bien armonizadas con un 80% de barrica nueva que nunca marca el vino y anticipa una guarda prolongada. Ambos vinos incluyen Petit Verdot en su mezcla, pero mientras en Branas el 5% aporta a su complejidad, en La Garricq, el 20% de esta difícil uva en el conjunto crea un vino exótico, firme y fresco que seduce por su registro inusual y vibrante.

En Listrac, una denominación de origen con menos prestigio pero homogénea y siempre valor seguro, la calidad de los vinos 2015 es interesante y tendrá una buena evolución. Sobresalen por su armonía y frescura el Château Lestage de la familia Chanfreau (propietaria de otros tres châteaux) y el complejo Château Saransot-Dupré de la familia Raymond, elaborado por su enólogo Yves Raymond con mayoría de Merlot (56%) en perfecta sintonía con los Cabernets, Petit Verdoy y Carmenere, que ofrecen un vino afrutado con suaves notas de café y una gran longitud en boca.

Vinos serios y amables en Listrac

Las dudas surgen en la calidad heterogénea de los vinos de Haut-Médoc y Médoc, que constituyen la gran mayoría de los Cru Bourgeois; el 75% de la selección oficial y de la muestra. La diversidad de terrenos, vinificación y enfoque enológico, confirman la calidad constante de un buen porcentaje de châteaux pero el uso excesivo de madera en algunos genera inquietud y dificultan la selección. Sin embargo, de los más elaborados y consistentes destaco cuatro vinos de la extensa muestra.

Selectos en la diversidad

Igual inquietud me despiertan los vinos de Saint Estéphe, la denominación de origen más al norte de Burdeos, de terrenos más fríos y cercanos al mar, que en 2015 muestran una irregularidad extraña. Tradicionalmente son vinos tánicos que se expresan tardíamente y habrá que esperar su desarrollo. Sin embargo, por su estructura y complejidad, tres châteaux sobresalen y confirman sus bien ganadas notas de nobleza: Château L’Argilus du Roi, Château Le Crock y Château Tour de Pez.

El primero es la propiedad familiar del veterano enólogo José Bueno (ex-Mouton Rothschild y director del Château Clauzet) con gran balance y persistencia, en tanto que Le Crock, vinificado por Isabelle Davin (enóloga del Château Leoville Poyferré, 2° Cru Classé de Saint Julien), ofrece un registro moderno y vibrante con notas de fruta roja cocida, café arabiga y ahumados de grafito que una guarda larga convertirá en otro gran vino de las excelentes propiedades de Didier Cuvelier en Burdeos.

El triunvirato lo completa el siempre ortodoxo y balanceado Château Tour de Pez. Es importante anotar que el predominio de Merlot en los ensamblajes y el aporte del Petit Verdot (5 al 8%) favorecen la complejidad y frescura en los tres vinos en la añada.

En resumen, la añada 2015 se anticipa de muy alta calidad pero igualmente diversa y necesitará de un tiempo prudencial de guarda para apreciar su favorable evolución. Como siempre, el tiempo de madurez y armonización en botella será el juez final de una cosecha a la que se le augura un sitio entre las mejores de Burdeos en lo que va del siglo.

Garantía oficial de calidad:

Los vinos Cru Bourgeois de Médoc son pioneros en la certificación y defensa de la calidad, gracias a su revisión y selección anual y al sello de garantía que comporta una etiqueta de seguridad con holograma, logo y código QR que dirigen al comprador hasta la propiedad y ofrecen un respaldo y protección oficial contra eventuales falsificaciones. 

Vuela “Superman” López y se afirma Froome en la Vuelta

En la alta montaña de la Vuelta a España 2017, Miguel Angel López, la nueva perla del ciclismo colombiano, brilló con clase de campeón, ganó dos etapas, dominó las cumbres, asumió el liderato de su equipo, ascendió al sexto lugar de la clasificación, demostró que es el mejor escalador y fue la figura de la segunda semana de la ronda española.

Con sólo 23 años, el campeón de la Vuelta a Suiza 2016, confirmó las expectativas puestas en él por la escuadra kasaja Astana y demostró que es el relevo inmediato de sus consagrados compatriotas Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Esteban Chaves.

Dominando las cumbres españolas, Miguel Angel López confirmó que es parte de la élite mundial.

Situado a apenas 43″ del podio, el joven de Pesca (Boyacá) -uno de aquellos tantos pueblos olvidados de Colombia- es el verdadero Rey de las cumbres, aunque la camiseta la porte temporalmente  el italiano Davide Vilella (102° en la general a 2 horas 40 minutos!),  gracias a la táctica de acumular puntos en las cimas de segunda y tercera categoría. Pero quedan cuatro etapas de montaña -dos de media y dos de alta- en la última y definitiva semana, para que López -actualmente segundo- intente ganar esa camiseta que el ciclismo colombiano aprecia tanto y que no se logra en una Gran Vuelta desde Julian Arredondo en el Giro d’Italia 2014 .

Mientras el británico Chris Froome respaldado por su fuerte equipo Sky consiguió en la semana mantener a raya a sus rivales, la clasificación general se ha decantado hasta el punto crítico en que destronar al líder hoy se antoja casi imposible. Al cierre de las primeras nueve etapas antes del primer descanso, el líder tenía una ventaja de 36″ sobre el segundo Esteban Chaves, de 1.05″ a Nicolas Roche (3°), 1.17″ a Vincenzo Nibali (4°), de 2.15″ a Ilnur Zakarin (10°), 2.31″ a Wilko Kelderman (11°) y 4.09″ a Miguel Angel López (16°).

Una semana después se constata que los descuentos de tiempo son insignificantes y ahora Nibali es segundo a 1.01″, Zakarin tercero a 2.08″ y Kelderman cuarto a 2.11″. Quien realmente le descontó tiempo a Froome en la montaña fue “Superman” López que está ahora a 2.51″, y a quien el líder ya considera un rival de peligro si acerca más en la tabla. Tal como lo anticipé,  Nicolas Roche y David de la Cruz ya no cuentan y de los favoritos, quienes realmente perdieron distancia (dos minutos) son Esteban Chaves y Fabio Aru.

La etapa contra-reloj individual llana del martes en Logroño sobre 40.2 kilómetros entre los viñedos y bodegas vinícolas de Navarra, le favorece al líder al igual que el descanso. Históricamente Froome siempre ha aprovechado bien esa pausa en las Grandes Vueltas para recuperar fuerzas y aumentar al día siguiente la ventaja sobre sus rivales, y no hay indicativo de que vaya a flaquear en otro de sus terrenos favoritos.

Lucha de segundos

La expectativa es ahora por los otros dos lugares del podio, con Vicenzo Nibali segundo y el sorprendente ruso Zakarin, tercero a poco más de dos minutos. Nibali ha hecho una carrera inteligente y cuidadosa pero no tiene equipo suficiente para afectar la marcha de Sky defendiendo a Froome, que ahora cuenta en el décimo lugar con el gigante holandés Wout Poels, su escudero de lujo en l’Alpe d’Huez del Tour de France 2015 cuando Nairo Quintana estuvo cerca de vencerlo. Ese día Froome perdió 1.20″ con Nairo, la diferencia máxima que ha cedido el británico en una etapa de montaña en el Tour.

Poels es rodador y escalador y ganó el año anterior la Vuelta a la Comunidad Valenciana y la Clásica Lieja-Bastón-Lieja. Este año Sky lo preparó para apoyar a Froome en la Vuelta y cumple a cabalidad su papel con el español Mikel Nieve (15°) y el italiano Gianni Moscon.

Chris Froome parece invencible en la Vuelta 2017 trás 13 días de líder. Le queda una semana hasta Madrid.

Entre los rivales de Froome, el experimentado Nibali es, junto a Zakarin (campeón contra reloj de Rusia), el holandés Wilco Kelderman (4°) y Alberto Contador, los mejores en el ejercicio individual contra el cronómetro. El italiano y Contador son los mejores descendiendo, y la tercera semana tiene cuatro etapas de montaña, dos de ellas propicias para “emboscadas” y ataques imprevisibles, aunque también con finales cortos en ascenso, aquellos que tanto gustan a Froome para acelerar en el último kilómetro y ganar segundos y bonificaciones.

La táctica de ataque que utiliza Contador es una de las pocas opciones de descontarle tiempo a Froome, como ocurrió el año anterior en la famosa etapa Sabinanigo-Formigal cuando en una escaramuza aislaron al británico y con Quintana y Chaves le sacaron más de dos minutos. Pero si Froome inicia el miércoles los cinco días finales con una ventaja ampliada en la contra-reloj, con otro minuto extra tendrá la Vuelta en el bolsillo. La lucha es por segundos. Ilnur Zakarin, que estuvo dos años suspendido por dopaje con el esteroide anabólico Metandienona (2009-2011), tiene apenas 3″ de avance sobre el holandés Kelderman (4°), 21″ a Esteban Chaves (5°), 43″ a López, 1.16″ a Fabio Aru (7°), 1.18″ al sorprendente canadiense Michael Woods y 1.51″ al tricampeón Alberto Contador (9°) quien fue otro de los protagonistas de la semana.

El podio para Esteban Chaves y Miguel Angel López es un objetivo plausible, y de los dos, “Superman” se muestra más sólido a pesar de ser su primera Vuelta de tres semanas y llegar a la Vuelta con sólo 18 días de competencia debido a la larga recuperación de una fractura en la tibia de su pierna derecha. Sin embargo, parece haber encontrado un excelente ritmo y en la segunda semana dominó la alta montaña ganando dos etapas, en el Observatorio de Calar Alto y en el Alto Hoya de la Mora en la Sierra Nevada (la etapa reina), cuatro días después. Además, fue segundo el sábado en la Sierra de La Pandera.

López es 6° en la general, el mejor de los jóvenes, segundo en la clasificación combinada (portará la camiseta blanca desde el martes), segundo en la de montaña y cuarto en la de puntos, mientras que su escuadra Astana es líder por equipos. El joven ciclista está en plena eclosión pero Astana tendrá que decidir si sostiene a Fabio Aru (con el desgaste del Tour en las piernas) o definitivamente “Superman” es su As para intentar ganar la Vuelta. Todo dependerá del nivel de Aru, campeón en 2015.

Seis días para Madrid

Esteban Chaves ha recurrido a su experiencia y se mantiene en la disputa del podio pero el tiempo cedido lo aleja de la victoria final aunque su equipo puede ayudar bastante en la última semana y acercarlo de nuevo. Tal vez la insuficiente recuperación de la tendinitis en la rodilla izquierda ha sido el factor negativo y el ciclista ha reconocido que aún le fastidia. Pero el pedalista bogotano seguirá intentando la victoria en la Vuelta que es la carrera que hasta ahora mejor se ha adaptado a sus condiciones y en la que fue líder y 5° en 2015 (con dos triunfos de etapa) y 3° el año anterior detrás de Quintana y Froome.

En términos de desgaste y recorrido, hay que considerar que Chaves corrió en Julio el Tour de France como entrenamiento, mientras que Nibali, Kelderman y Zakarin disputaron el Giro d’Italia y luego descansaron más de dos meses. Los tres, junto a Miguel Angel López y Wout Poels, son los que tienen menos rodaje y los más frescos para la última semana.

El Angliru ha sentenciado la Vuelta a España en varias ocasiones. El sábado será de nuevo juez.

La presentación de los ciclistas colombianos en la edición 72 de la Vuelta a España es positiva, con dos victorias de etapa, dos ciclistas en el Top-10 y Darwin Atapuma 20° (en su mejor presentación), protagonismo permanente de sus principales líderes y del debutante equipo Continental Manzana Postobón, que se mantiene completo en su primera Vuelta grande de tres semanas y figura 15 en la tabla, entre 22 participantes.

En su primera participación Jarlinson Pantano figura 36° en su papel de gregario de Alberto Contador, en tanto que el juvenil de Manzana Postobón, Hernán Aguirre (el ciclista más joven de la Vuelta con 21 años) es 43°, no lejos del polaco Rafal Majka y del  excampeón mundial Rui Costa y delante del luxemburgués Bob Jungels, quien fue 8° en el Giro d’Italia.

Pero además, Aldemar Reyes se sitúa 48° y Bernardo Suaza 54°, entre los 169 ciclistas que permanecen en competencia. El intenso ritmo y el calor han sido los factores perjudiciales para la escuadra pero en la tercera semana con perfil montañoso seguramente volverán a figurar e intentarán una sorpresa de etapa. Les favorece que no cuentan para los líderes y eso les dará mayor libertad a la hora de una fuga. De hecho, siete de sus nueve ciclistas figuran entre los primeros 93 de la tabla.

Los seis días que restan de la Vuelta 2017 serán de gran movimiento porque las diferencias permiten a varios candidatos al título ser optimistas, mientras que el líder Froome seguirá vestido de rojo  jugando su papel habitual de defenderse, esperar los ataques y responder cuando sea necesario. La corta e intensa penúltima etapa, relativamente similar en ritmo y dificultad a la ganada por López el domingo en la Sierra Nevada, definirá el campeón.

La carrera termina el domingo en Madrid, y cualquier flaqueza, error táctico o caída (Froome ya se fue al piso dos veces), pueden cambiar el panorama, pero mientras no se logre aislar al líder de sus gregarios, será muy difícil vencerlo y tomarle ventaja. Queda el 23,3% de la Vuelta; 774,5kms para destronar a Froome, de ellos 616,7 de recorrido montañoso y la cima mítica del alto de l’Angliru, el sábado, que será el juez de los favoritos. Esperemos.