Vuelta 2020 con Vinos de España: Llegamos a la meta. GRACIAS!

Nunca imaginé que fuera capaz de “pedalear” 9.751 kilómetros continuos en 10 semanas y conservar la pasión, la pluma y la energía mental y física escribiendo sobre el Tour de France, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, y a lo largo de 60 etapas informar, educar y divertir presentando a través de 58 vinos diferentes, debidamente catados y explicados, una imagen cultural de Europa con uno de sus productos más preciados e importantes: el vino.

Lo que inició como una idea suelta y atrevida el domingo 23 de agosto almorzando con mi esposa Elizabeth, mi “ángel guardián” en esta hermosa aventura de la vida, concluyó en la madrugada del lunes 9 de noviembre con la publicación del último vino de la Vuelta a España y el cierre de la temporada ciclística más atípica de la historia. Y en la tarde, tuve el honor de ser entrevistado para España en el prestigioso programa radial “La Ventana”, de la Cadena SER, en la emisión nacional que dirige el líder de audiencia Carles Francino; un diálogo muy ameno en el que participó el experto en ciclismo Iñigo Markínez.

Entrevista a Juan Carlos @Rincondecata en La Ventana_Cadena SER-Noviembre 9-2020 Vinos y ciclismo

Ahora es momento de agradecimientos y mi descanso antes de nuevos retos.

Luego de una semana gris y lluviosa salió el sol en Londres. Refrescó mi cansancio al terminar la temporada.

El desafío que inició el sábado 29 de agosto con un Champagne francés especial luego de tres meses de incertidumbre por los efectos en la vida humana y su cotidianidad de la pandemia del coronavirus (Covid-19), terminó felizmente en Madrid con un Cave de prestigio. Ambos vinos y los otros 56 a lo largo de las Grandes Vueltas del ciclismo en Francia, Italia y España -los tres países emblema del vino en el mundo- son una historia de lucha, supervivencia y determinación frente a la adversidad y de la voluntad inquebrantable del ser humano para superar los contratiempos de la naturaleza. Cada año los viticultores enfrentan ese reto único y vital de vendimiar y convertir su cosecha en el mejor vino posible. Paralelamente, cada año el ciclismo, el deporte más sufrido y exigente del mundo, cumple su temporada y miles de ciclistas pedalean en la bicicleta para que su “cosecha” sea la mejor y lograr consagrarse.

El año 2020 quedará en los anales como el más atípico, difícil, incierto, sufrido, fatídico y funesto en lo que va del siglo 21. Pero la determinación del hombre es superior a los contratiempos, y el ciclismo también sobrevivió al Covid-19. Sus tres grandes carreras se aglutinaron en un período inusual de 10 semanas, se disputaron casi a puerta cerrada, con un mínimo de espectadores, mascarillas de protección, distanciamiento social, estrictos protocolos de seguridad médica y test permanentes. Varios ciclistas y equipos completos (en el Giro d’Italia) debieron retirarse, los trayectos originales tuvieron que ser modificados y la dinámica alterada. A pesar de ello, entre Niza en la Costa Azul francesa y el histórico Paseo de La Castellana en Madrid, el ciclismo perduró y le ganó la partida al coronavirus, contra viento y marea, contra todos los obstáculos y la climatología irregular.

En términos enológicos, el ciclismo en la temporada 2020 inició en la época del envero (veraison) de la vid y concluyó en tiempo de cosecha. Hay motivos de sobra para celebrar!.

Mis números son mejores que los de Chris Froome!

Mi Rincón, el blog de @Rincondecata, cumplió con la temporada y la cierra con la alegría del deber cumplido y haber convertido en realidad una locura periodístico-ciclista inédita, la de unir dos de mis pasiones, vinos y ciclismo, visitar algunas de las regiones vinícolas más importantes de Europa (incluyendo desvíos a Eslovenia y Portugal), presentar sus vinos, armonizarlos con la nueva realidad culinaria, la de la cocina creativa en casa en tiempos de pandemia sin restaurantes. El vino es un placer que no requiere obligatoriamente la mejor mesa del hotel, el restorán o el mesón popular. Todos podemos ser Chef y dar rienda suelta a nuestra creatividad.

Para cumplir la aventura mi cava personal fue proveedor inicial y protagonista, pero no cubría todas las Denominaciones de Origen y uvas. Muchas personas, bodegas productoras y entidades que cumplen la hermosa tarea de promocionar la sana cultura del vino fueron invaluables en su aporte y a ellas agradezco su respaldo, sus ideas y sus consejos. Soy de mente abierta: de ellos aprendí aún más y a ellos también se debe el éxito del proyecto.

Son muchos los que que participaron, y a riesgo de omitir a algunos -por lo cual pido excusas anticipadas- creo justo agradecerles su participación y apoyo permanente.

En primer lugar a mi esposa Elizabeth Angela, quien a lo largo de estas 10 semanas sorteó con inmenso amor y fortaleza mi estrés, mis repetidas amanecidas (como en mis viejos tiempos en Radio Caracol y la BBC), mi cansancio acumulado y momentos de desfallecimiento (las “pájaras” como dicen en España los entendidos en ciclismo). Se que no fue fácil para ella mantener la calma por el intenso ritmo al que me obligó el proyecto y sus lógicos temores luego de mi operación de corazón el año anterior para instalarme cuatro bypass. Pero mi motor funcionó perfecto gracias a la disciplina y buena preparación física y mental. Eso si, reconozco que llevó dos meses sin practicar mi hora diaria en la bicicleta estática! Desde este jueves empiezo a preparar mi temporada 2021.

Mi "ángel guardián", esposa, chef, fotógrafa y cómplice de la aventura Vinos y Ciclismo 2020.

La creatividad culinaria de Elizabeth para acompañar los vinos catados y presentados es digna de tres estrellas Michelin. Sus ideas y recetas fueron fundamentales para mantener mi ritmo endiablado de escritura y remplazarme en la cocina que es normalmente mi dominio en casa y otro de mis espacios de expresión vital.

A mis amigos periodistas del vino y del ciclismo, Pablo Arbeláez, Matt Rendell, Charles Metcalfe (director y fundador del concurso International Wine Challenge), Jane Anson (Decanter en Burdeos), Simone Cassina (Wine Exponent), Emanuelle Pelluci (Escritor del vino), los Master of Wine británicos Sarah Jane Evans, Tim Atkin y Richard Bamfield, Andrés Rosberg (presidente de la Asociación Internacional de Sumilleres) y Luis Paadín (Presidente de la Asociación de Sumilleres de Galicia) y su hijo Alejandro, y Fernando Gurucharri y Miguel Berzosa (presidente y gerente de la Unión Española de Catadores), que desde un comienzo respaldaron la idea.

A los enólogos Paco Casas (Altos del Terral), Pascal Fricard (Château Grand Ormeau), Philippe Bardet (Viñedos Bardet), Pablo Ossorio, Ludivine Griveau, Caroline Frey (Château Corton C), Miguel Aguirre (Château La Tour Blanche), Marie-Laure Lurton (Château de Villegeorge), Christine Lurton-Bazin de Caix (Viñedos Lurton), Uroš Bolčina, Ana Martín Onzain, Antonio Flores (Grupo González Byass), Antonio Giraldo y Mario de la Fuente (director de la Plataforma Tecnológica del Vino), que contribuyó con sus contactos e ideas.

Jenny alegró siempre mi desayuno.

Por sus excelentes y sinceros consejos, informaciones y aportes para hacer más didácticos y completos los textos, merecen igualmente reconocimiento mi querido hermano escritor Manuel José Rincón Domínguez, Iván Palomino (director de cine), Rocío Prieto (Komodo La Revista) y William Giraldo (Revista Corrientes) que publicaron todos mis Blogs en sus portales digitales, José María “Chema” Patiño y Fernando Bayo (productores del programa Hoy por Hoy de la Cadena SER en España), el periodista Iván Mejía Álvarez, el catador esloveno David Bratoz, el sumiller colombiano José Rafael Arango y Marianne Rodríguez de Foods & Wines from Spain.

Las siguientes bodegas se vincularon generosamente al proyecto y aportaron sus vinos con los cuales fue posible llegar a la meta y presentar el amplio panorama de regiones, Denominaciones de Origen y variedades de uvas que fueron presentadas a lo largo de las tres Grandes Vueltas del ciclismo mundial.

Para el Giro d’Italia: Angelo y Gaia Gaja (Gaja), Jarno Trulli (ex-piloto de Fórmula Uno y propietario de Podere Castorani), Dante Cecchini (Principe Pallavicini), y Anna Manfredi y Francesco Bellochio (Viñedos Marina Coppi).

En la Vuelta a España:  Jon Zubeldía (Astobiza), Cristina Gutiérrez y Francisco Balda (Viña Ijalba), Luis Peique (Bodegas Peique), César Cubillos (Bodega 100 Cepas), Francisco Corpas (Bodega La Rioja Alta S.A.), Pilar y Francisco Martín (Bodegas Prado Rey), Valenti Llagostera (Mas Doix), Marina García y Vicky González-Gordon (Grupo González Byass), Fernando González y Ana Pérez (Adega Algueira), María Garrido (Bodega Martín Codax), Estrella Terol Abellán (Bodegas San Isidro), María Sancho (Bodegas Borsao), Christoph Kamuller (Bodegas Familia Torres) y Marta Raventós y Gloria Collell (Grupo Freixenet).

En desarrollo del proyecto Vinos y Ciclismo 2020 de @Rincondecata, el autor del Blog “Mi Rincón” tuvo el privilegio de ser entrevistado en varios medios; por Adriana Giraldo y Andrés López (del programa A Vivir que son dos días de Caracol Radio), Rodrigo Beltrán (Bells Medios en su canal YouTube), Laura Cueto (Vuelta a España), Gustavo Gómez (director del programa Hoy por Hoy de Caracol Radio) y su productor Jairo Velasco, y Carles Francino (director del programa La Ventana de la Cadena SER) y su productora Marta Estévez, cuya amable invitación y diálogo cordial el lunes luego de concluida la Vuelta a España 2020, comparto aquí con ustedes.

A todos ellos y a ustedes los lectores fieles, muchas gracias!. Hasta el 2021 cuando regrese el ciclismo, el vino seguirá siendo protagonista y hay sorpresas preparadas para descorchar, compartir y disfrutar juntos. Salud!

* Le aseguro que de este maridaje insólito de ciclismo y vinos, resulta un gran placer armónico. Si no lo hizo antes, le invito a escuchar ahora la entrevista con Carles Francino (17 minutos), con una buena copa de vino en su mano.

Entrevista a Juan Carlos @Rincondecata en La Ventana_Cadena SER-Noviembre 9-2020 Vinos y ciclismo

Vuelta 2020 con Vinos de España: Freixenet Reserva Real (DO Cava)

El esloveno Primoz Roglic se convirtió en el primer ciclista del este de Europa en coronarse bicampeón de una gran carrera de tres semanas del calendario mundial, al revalidar su título de la Vuelta a España con 24″ de ventaja sobre el ecuatoriano Richard Carapaz y de 1:15″ sobre la revelación de la prueba, el inglés Hugh Carthy.

Roglic respondió al favoritismo inicial y ganó cuatro etapas y 48″ en bonificaciones que fueron claves para su triunfo en Madrid. Carapaz no venció en ninguna fracción pero cumplió con el favoritismo, fue combativo y atacó hasta el final, lo cual no hizo el campeón. Era 3° entre los opcionados al momento de largarse la Vuelta en Irún (País Vasco), el 20 de octubre. En cambio el tercer hombre del podio, Carthy, no figuraba en los pronósticos de los entendidos y estaba 250/1, el mismo favoritismo que el austríaco Felix Grossschartner quien terminó en un destacado 9° lugar y fue otra de las revelaciones.

Los favoritos que no cumplieron debidamente fueron el holandés Tom Dumoulin y el francés Thibaud Pinot, que abandonaron, el ruso Aleksandr Vlasov, quien era quinto en las apuestas y terminó 11°, y el bicampeón británico Chris Froome que figuraba (16/1) y concluyó la edición 75 de La Vuelta en un oscuro puesto 98 a 3 horas y media del campeón. Fue un amargo final de la relación privilegiada que durante 11 años tuvo el múltiple campeón y una de las grandes figuras mundiales del ciclismo con la escuadra británica Sky, reconvertida hoy en Ineos-Grenadiers.

La temporada ciclista 2020, alterada notablemente por el coronavirus, concluyó en Madrid prácticamente “salvada de la tormenta” porque además de los cambios iniciales en La Vuelta, hubo necesidad de modificar sobre la marcha el recorrido, anular secciones de trayecto y Premios de Montaña esenciales. La última fracción con final en el Paseo de La Castellana la ganó el alemán Pascal Ackermann sobre el irlandés Sam Bennett, quien precisamente había sido descalificado en la novena etapa y el triunfo otorgado al alemán.

La Vuelta 2020 con Vinos de España ha seleccionado por ello uno de celebración, un cava de alcurnia de la famosa bodega Freixenet, el más importante productor de vino espumoso del mundo. Es un invitado especial para celebrar la determinación del deporte y de los ciclistas que hicieron posible no solo la Vuelta a España, sino la temporada 2020: entonces, Salud con un cava de lujo de la bodega, la Cuvée de Prestigio, Freixenet Reserva Real!.

El cava es el vino espumoso tradicional de España y “embajador” mundial del país, de sus vinos y de la región catalana del Penedés, donde se elabora el 95% del que se consume en el mundo. La denominación de origen (DO) permite que el cava sea blanco o rosado pero solo los elaborados con el método tradicional que provoca una segunda fermentación (el utilizado en la región de Champagne, en Francia, llamado “champenoise”) pueden etiquetarse como “cava”.

Es importante aclarar que el vino espumoso catalán, aquel espumante económico que se sirven en bares o restaurantes en los pueblos y que se conoce como achampañado, se elaboró por primera vez en 1851 y era muy popular. La industria del cava es posterior y se debe a Josep Raventós, quien en la década de 1860 viajaba por Europa promocionando los vinos tranquilos de su bodega Codorniu y luego de sus visitas a Champagne decidió elaborar un vino español con el mismo método tradicional. El primero lo creó en 1872, en su bodega de Sant Sadurní d’Anoia, después de que los viñedos del Penedés y del norte de Europa habían sido devastados por la plaga de la filoxera y las cepas que en su mayoría eran de uvas tintas fueron reemplazadas por blancas. Casualmente, a 14 kilómetros al suroeste, en Vilafranca del Penedés, se había fundado en 1870 la bodega Torres, que también alcanzaría luego dimensión mundial.

Las uvas empleadas tradicionalmente en la elaboración del cava son las blancas autóctonas Macabeo (Viura), Parellada, Xarel·lo y Malvasía (Subirat), aunque está autorizado desde 1986 el uso de Chardonnay, y para los rosados las variedades tintas, Monastrell, Garnacha, Trepat y Pinot Noir desde 1998, y para los cava blancos se permite desde 2007. El poblado de Sant Sadurní d’Anoia es considerado la capital del cava porque alberga la mayoría de productores de renombre, entre ellos los dos principales; Codorniu y Freixenet. Pero hay otras bodegas importantes en Vilafranca del Penedés y el cava se produce también en Aragón, Castilla y León, Extremadura, La Rioja, el País Vasco, Navarra y Valencia.

Diez años después de iniciar Codorniu la producción del vino espumoso, en 1861 se inició la historia de Casa Sala (hoy Freixenet) cuando Francesc Sala Ferrés empezó a elaborar y exportar vino a Estados Unidos. Medio siglo más tarde (1911) su heredera Dolores Sala Vivé se casó con el empresario Pedro Ferrer y cambiaron la visión del negocio; pasaron de elaborar vinos tranquilos a producir cava según el método tradicional.

El Cava de mi próxima cata.

Freixenet nace en 1914 y el nombre es un apodo. Se decidió en el momento de bautizar el vino espumoso porque a Pedro Ferrer lo llamaban coloquialmente “el Freixenet” en vista de que había crecido junto a un viñedo llamado La Freixeneda (fresneda en catalán, que significa lugar de árboles de fresno). Más de un siglo después, Freixenet es el apodo y el cava más famoso del mundo. En su evolución ha creado productos emblemáticos y otros nombres exitosos con los cuales ha cimentado su liderazgo mundial en el sector del cava, con exportaciones a 104 países. El año pasado vendió más de 94 millones de botellas en el mundo -Cava, Prosecco y vinos tranquilos- y luego de su asociación en 2019 con el grupo alemán Henkell (líder mundial de vinos espumantes con una producción anual de 158 millones de botellas), son responsables del 9.7% del mercado mundial, según cifras actualizadas.

Hay que destacar igualmente que el nombre cava se adoptó definitivamente en 1970 cuando los enólogos españoles oficializaron el término para distinguir el producto del Champagne francés pero hasta el ingreso de España a la Unión Europea en 1986 se seguía comercializando como “champán español”, una situación similar a la que ocurría con los vinos espumosos chilenos en Latinoamérica. La legislación de la Unión Europea le otorgó al Champagne un estatuto geográfico protegido e igual ocurre con el Prosecco y el Cava (Vino espumoso producido en una región especifica) aunque coloquialmente se le llame aún champán o xampany (catalán).

Uno de los mejores cava del panorama de vinos espumosos español es el Reserva Real, un cava Brut de larga crianza (mínimo 30 meses) que es una auténtico deleite de frescura, un cava complejo de burbujas finas y una nariz que recuerda la pera ácida, el pan brioche, notas de miel y piña seca. Es la primera vez que la pruebo y la verdad me sorprendió por su elegancia e increíble frescura en boca. Es un corte tradicional de Macabeo, Parellada y Xarel·lo (su proporción es fórmula secreta de la casa).

Su delicada acidez es cautivante y con una dosis de apenas 4 gramos de azúcar por litro y una graduación de 11.5%Vol, es un compañero perfecto como aperitivo, celebración o para acompañar la cena, que fue nuestro caso. Junto a los cítricos le encontré algunas notas de tostado de dulce (caramelo quemado), frutos secos (piña y melocotón), y tonos de mango semi-maduro acompañados de manzana y menta. Es muy refrescante y con la charcutería, aceitunas y la tabla de quesos, armonizó perfectamente. Mi análisis le premia como un cava de 94 puntos.

Hay otros dos puntos que cautivan al comprador. La elegante botella y su etiqueta que le aportan un estatus de “cava ícono” y su composición y crianza que le dan una gran complejidad y armonía. Como los buenos Champagne, tiene un buen porcentaje de vinos de reserva de distintas añadas, envejecimiento en cava con tapón de corcho y el dominio de los frutos y los aromas tostados y de larga crianza, sobre las levaduras y notas de trigo tradicionales en cavas jóvenes. Junto a su frescura y acidez, la filosofía de cava gastronómica es un sello que le garantiza éxito inmediato.

Quedó apenas un tercio de botella para mi justo descanso final en la terraza este lunes, luego de terminada la Vuelta 2020 con Vinos de España y haber sobrevivido una última semana inolvidablemente intensa gracias al magnífico e inestimable apoyo de mi esposa Elizabeth, chef y cómplice permanente de está aventura vinícola-ciclista 2020 que inició el 29 de agosto en Niza con el Tour de Francia con Vinos de Francia, saludó a París y siguió hasta Palermo para el Giro d’Italia con Vini d’Italia que terminó en Milán mientras la Vuelta a España ya estaba en ruta hacia Madrid. Viva el ciclismo, y que viva el vino!, Salud!

* Sitio web oficial de la bodega Freixenet: www.freixenet.com/es/

LOS CAVAS FREIXENET EN FECHAS: Hoy el grupo vinícola familiar Freixenet continúa su crecimiento. Empezó a exportar en 1930 a Estados Unidos y hoy es el noveno grupo del mundo y vende fuera de España el 80% de su producción, principalmente a Alemania, Gran Bretaña y EE.UU, sus principales mercados. En total elabora 200 millones de botellas anuales y además de Cava y Prosecco, produce vinos en cincos países y 16 regiones del mundo, incluyendo EE.UU (California), Argentina (Mendoza), México (Queretaro) y Australia (Coonawara). En España tiene viñedos en Catalunya, Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rías Baixas. Al frente de la empresa está la quinta generación de la familia, en cabeza de José Luis Bonet Ferrer. 

En cava sus etiquetas emblemáticas son Carta Nevada, presentada en 1941 en la atractiva botella esmerilada clara, Cordón Negro que luego de su lanzamiento en 1974 en la botella negra esmerilada es hoy el cava más vendido en el mundo, y Reserva Real, el cava más distinguido, de larga crianza y estructura, presentado en 1987 con ocasión de la visita de los Reyes de España a la bodega. Freixenet elabora más de una veintena de Cavas, de diferentes tipos y para cada gusto y paladar, desde secos, brut nature y reserva, hasta semisecos y dulces. Una gama a descubrir gradualmente con emoción y por encima del Covid-19, agradecer y celebrar con alegría la vida.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Grans Muralles 2010 (DO Conca de Barberà)

* En apenas 150 años, cinco generaciones de la familia Torres, convirtieron una pequeña bodega familiar de Vilafranca del Penedés en un ícono mundial de prestigio con vinos y brandy de calidad que se exportan a más de 150 países y la han convertido en la marca de vinos europeos más admirada del mundo. Ha sido un camino de constancia, determinación, esfuerzo e investigación permanente, gracias a una filosofía visionaria e innovadora en la que la relación histórica con Latinoamérica y el espíritu comercial han sido importantes durante siglo y medio. Desde el pionero y visionario Jaime Torres Vendrell, quien muy joven emigró a Cuba, hizo fortuna como comerciante y empresario y regresó a Cataluña para fundar en 1870 con su hermano Miguel, el hombre de la viña, la que es hoy una de las bodegas españolas más famosas.

La exitosa saga familiar inició exportando los hasta ese momento poco conocidos vinos del Penedés, a Cuba, Puerto Rico, Argentina y el continente. Luego en 1907 registró la marca Coronas, comenzó en 1928 las destilaciones de brandy, se levantó de los escombros y la destrucción de la Guerra Civil  en la que bodega fue bombardeada, y siguió exportando a Cuba, Venezuela, México, Estados Unidos y Canadá. Con espíritu anticipatorio abrió desde 1941 delegaciones comerciales e inició un camino de expansión que no se detiene y que la tercera generación, Miguel Torres Carbó y luego su hijo Miguel Torres Riera, llevaron al primer plano mundial. Hoy está al frente la quinta generación.

Miguel Torres Riera, fue el primer enólogo de la familia. Estudiaba química en Barcelona y se fue a Dijon, el corazón de los vinos de Borgoña -considerados los más elegantes del mundo- donde se graduó en 1962. A su regreso inició la revolución que consolidó a Torres como productor y exportador de grandes vinos y un actor dinámico en la renovación de la viticultura de España y también de Chile cuando fue la primera bodega que se aventuró a instalarse allí, en 1979 en Curicó. Yo dejé la química un año antes y volví de Cali en julio de 1978 para estudiar periodismo en Bogotá.

De esos años data mi primer contacto con los brandis y vinos de Miguel Torres, padre e hijo, entre los cuales los históricos Sangre de Toro (creado en 1954), Viña Sol, Coronas y Gran Coronas, deleitaron mi paladar de adolescente en Colombia con la guía de mi padre químico, Juan Antonio. Aún conservo bien protegida en mi cava de Bogotá una última botella de aquella época, un Sangre de Toro 1973 (con sello semi-lacrado) que es una incógnita a descorchar pronto y descubrir si soportó la larga travesía. A su lado esperan mi regreso Cordillera y Manso de Velasco, dos vinos bandera de la casa, el primero de viñas antiguas de Cariñena y el último un Cabernet Sauvignon que siempre figura entre los mejores de Chile, los cuales llevé desde la bodega en 2007 cuando la visitamos durante mi participación como catador en los concursos Mundial de Bruxelles-Chile y Carmenere al Mundo.

Sangre de Toro fue elaborado por Torres con una mezcla de las mejores uvas de Garnacha y Cariñena del Penedés, y consiguió éxito internacional desde su lanzamiento en 1954. Es un vino tan simbólico que el gran poeta chileno y Premio Nóbel de literatura 1971, Pablo Neruda, le dedicó un soneto en 1965 en una de las fiestas que organizaba en su residencia en Valparaíso, y cuya versión original fue descubierta apenas en julio pasado en Chile.

El poema se conocía porque está incluido en el libro “Comiendo en Hungría”, de 1969, en que se relata el encuentro en un restaurante de Budapest con su amigo y Premio Nobel de ese año, el poeta guatemalteco Miguel Angel Asturias. El Egri Bikavér (Sangre de Toro) es el vino histórico y más famoso de Hungría, producido desde 1552 en Eger, en la región nordeste, con una mezcla de tres a 10 uvas, entre las cuales las más importantes son Kéfrankos, Kadarka, Kékmedoc, Zweigelt, Blauburger (Pinot Noir), Cabernet Sauvignon y Merlot. La leyenda dice que al vino local se le había mezclado sangre de toro para que los soldados tuvieran fuerza y resistieran el ataque de los turcos liderados por Suleimán el Magnífico.

Además de valorizar la importancia de las uvas autóctonas españolas y de rescatar variedades pre-filoxéricas que se consideraban perdidas, Miguel Torres Riera amplió el horizonte de Torres al plantar variedades internacionales en el Penedés (Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Syrah, Chardonnay y Riesling) y crear marcas premiadas mundialmente, entre las cuales Mas La Plana (el antiguo Gran Coronas), Milmanda (blanco), Reserva Real y Grans Muralles, son su póker de ases. Igualmente expandió la propiedad de viñedos a Chile, Estados Unidos y China. Elegido en 2002 el Hombre del Año de la prestigiosa revista vinícola británica Decanter, el talento enológico y comercial de Miguel Torres, se ha transmitido hoy a la quinta generación, en cabeza de su hijo Miguel, Director Técnico desde 2011, y a su hermana Mireia, quien maneja la bodega Jean León -precursora del Cabernet Sauvignon en Catalunya- que fue legada a la familia Torres, y es responsable de la producción del vino espumante Vardon Kennett Esplendor.

A ambos los conocí en Londres durante los encuentros anuales de vinos mediterráneos, en 2012 y 2016, después de asumir la dirección. Mientras Miguel es el hombre de la viña, Mireia está al frente de los proyectos de innovación para enfrentar el cambio climático, un mejor control sanitario de las viñas (más de 1.300 hectáreas plantadas en Cataluña, Toro, Rioja, Estados Unidos, China y Chile), y la recuperación de variedades. Tienen muchos rasgos comunes de su padre, entre ellos, sinceridad, cordialidad y respuestas directas.

El proyecto y sueño hace 30 años del presidente de la bodega, Miguel Torres Riera, para recuperar las variedades ancestrales catalanas es hoy una realidad tangible y además bebible. Hasta ahora se han rescatado 50, de las cuales varias tienen gran potencial enológico y hacen parte de los vinos de Torres en el mercado o próximas a salir: Querol y Garró (en el vino Grans Muralles), Pirene, Gonfaus, Moneu y la blanca Forcada.

De esta variedad existen apenas 2.8 hectáreas plantadas, aunque es posible que exista entre algunos cultivadores locales. La producción tendrá que ser necesariamente muy limitada. El vino varietal tuve oportunidad de probarlo hace dos años en Londres y me encantó y emocionó.

Le escribí en su momento a Miguel Torres, diciéndole que consideraba que era una de las variedades más promisorias por su elegancia, frescura, complejidad aromática y persistencia, con la cual habían elaborado un vino de estilo “bourgiñón” que podría ser una exclusividad al estilo del Montrachet. Me transportó a suelos minerales y volcánicos y a una uva para vinos finos destinados a la alta gastronomía. Además, Forcada significa regalo de Dios”, y algo de verdad podría haber porque es una uva única salvada del olvido. Está plantada en el Alto Penedés y según Mireia Torres, tiene gran capacidad para envejecer. Fue mi impresión con la añada 2016 catada en 2018, con una acidez elevada, mucha frescura y notas cítricas y florales, pero con trasfondo mineral de oxido ferroso, como los terrenos de los grandes Pomerol. Me gustó tanto que guardé de recuerdo la botella esperando su salida al mercado.

La mayor riqueza de la bodega Torres es probablemente su dinamismo imparable, la originalidad de estilos y variedad de su vinos conservando siempre un nivel muy alto de calidad, ofrecer precios equilibrados, mantener la creatividad e invertir en innovación. Como enólogo formado en la escuela francesa, Miguel Torres explicaba hace unos años que la empresa “está experimentando hoy más que nunca y ello es increíblemente emocionante”.

De su proyecto favorito de recuperación de variedades autóctonas, nació en 1996 su Gran Vino de Pago, de viñedo único, con esa filosofía; Grans Muralles en la Denominación de Origen Conca de Barberà. “Es un vino que está muy cerca de mi corazón”, dijo una vez.

La bodega está celebrando 150 años en 2020 y nos ofrece el vino protagonista de la etapa reina de la Vuelta 2020 con Vinos de España: Grans Muralles 2010, la botella 6.317 de una producción limitada a 7.099.

El esloveno Primoz Roglic, resistió el ataque de Richard Carapaz en el ascenso final al Alto de la Covatilla, y gracias a los 48″ de bonificaciones conseguidos durante las 16 etapas anteriores de la Vuelta a España 2020, logró mantener el liderato y refrendar su título por apenas 24″ de ventaja sobre su rival ecuatoriano.

Roglic, vencedor en cuatro etapas de la prueba, sufrió en los últimos tres kilómetros de la jornada y fue incapaz de responder al ataque de Carapaz, quien como un excelente vino Gran Cru de Altura (nació en Tulcán, provincia del Carchi, a 2.980 metros sobre el nivel del mar), entregó todo su poderío para destronarlo. Luchando sólo y sin gregarios, el campeón del Giro 2019 demostró que es uno de los mejores ciclistas del mundo, pero que sin equipo de respaldo es difícil triunfar.

Roglic llegó al ascenso final con tres escuderos -uno de los cuales esperaba adelante por si desfallecía (como en efecto ocurrió)- mientrassRichard estaba desprotegido y gracias a su coraje, determinación y condiciones innatas de escalador, consiguió vencer la resistencia del campeón, al que en la parte final ayudó el equipo Movistar que poco tenía que ganar. A Carapaz, que dejó Movistar para integrarse al equipo británico Ineos-Grenadiers desde 2020, no le alcanzaron los segundos descontados.

Los 40″ ganados por Roglic por sus victorias más el segundo lugar en la etapa del viernes, resultaron ser la clave de su éxito. Nunca a lo largo de la Ronda despegó a Carapaz, nunca lo distanció en carrera, pero ganó la batalla de las bonificaciones y con ellas la Vuelta a España 2020. El podio lo completó el sorprendente Hugh Carthy, el ciclista más alto del pelotón, el inglés de Pamplona (vive en la capital de Navarra desde hace 5 años).

La etapa fue para el francés David Gaudu, quien consiguió su segunda victoria (había ganado el 31 de octubre en La Farrapona) y avanzó al 8° lugar de la general. Otro que se benefició del día fue el veterano español David de la Cruz que avanzó al séptimo puesto, 10″ delante de Gaudu. En cambio el veterano Alejandro Valverde descendió al 10° lugar, aunque a los 40 años de edad, es una gesta digna de elogio.

En la jornada 17, la Vuelta a España selló su suerte. La etapa de este domingo es un trayecto protocolario a Madrid sobre 124 kilómetros entre el Hipódromo de la Zarzuela y el centro de la capital española. Después del kilómetros 81, los ciclistas ingresarán al Paseo de la Castellana en el que recorrerán en cinco ocasiones un circuito que dará final, probablemente con un sprint general de los velocistas, a la edición 75. Se cierra el telón de la temporada ciclística internacional, alterada y recortada debido al coronavirus.

Para la etapa definitiva de la Vuelta, que mejor que un vino excepcional e igualmente definitivo. Grans Muralles es un vino ícono, una botella especial que no es para todos los días y tiene una triple cualidad rara en el mundo vitivinícola: es un Vino de Pago (de parcela seleccionada), de nivel Grand Cru y elaborado con cinco uvas autóctonas, que nace de suelos pedregosos de pizarra (licorella) y cascajo.

En el caso de nuestra botella, de la excelente añada 2010, considerada una de las mejores cosechas de este siglo en los tres principales países productores de Europa que realizan las tres grandes pruebas anuales del ciclismo mundial (Tour de France, Giro d’Italia y Vuelta a España), las uvas empleadas son Garnacha, Monastrell, Cariñena y variedades rescatadas, Querol y Garró. Es un vino pionero de Torres que incorpora dos variedades recuperadas, y de allí el afecto de su creador; es un hijo de 24 años.

Las dos primeras uvas las vimos en nuestras etapas previas de jueves y viernes de esta semana en la Vuelta 2020 con Vinos de España. Cariñena es una de las uvas esenciales en los vinos del Priorato y otras DO en Catalunya, mientras Querol y Garró tienen su propia historia, fueron las primeras rescatadas. Querol  lleva el nombre del pueblo donde se encontró, en el límite del Penedés -de donde también procede la Moneu- y está plantada en la finca Muralles, de la DO Conca de Barberà. Según Mireia, es una uva curiosa, “de las pocas conocidas que son femeninas, con bayas extremadamente pequeñas, que dan vinos con mucha fruta, buena evolución y taninos suaves y redondos”.

La última añada de Grans Muralles en el mercado es la 2016, la vigésima, y en septiembre anterior el vino fue elegido uno de los 50 mejores del Mundo por la revista Decanter en su concurso anual. Este año no fui catador pero en ocasiones anteriores y como miembro del panel de vinos de España, tuve contacto con él y según mis apuntes, nunca bajó de 94 puntos. Pero es muy diferente catarlo joven que en un buen punto de evolución, y valorarlo igualmente maridado con un plato preparado para la ocasión.

Nuestra botella de la cosecha 2010 es un vino casi perfecto; 96 puntos en mi escala de valoración que corresponde a Excepcional o “Tre bicchieri”, medalla de Oro en cualquier Concurso Mundial y 19/20 en la nueva escala de la revista Decanter.

El vino está en un momento perfecto de progresión en la botella, posiblemente un poco antes de su pico de evolución y es realmente encantador. Lo decanté durante una hora y 20 minutos, los últimos 20 en la copa. Por decisión organoléptica escogí el decantador de balón ancho que utilizo para los vinos de Merlot o de variedades menos tánicas y más frutales. Pienso que fue la elección correcta.

Es un vino denso y graso con excelente lágrima y un color granate oscuro con tonos violáceos en el cristal pero brillos caoba en la copa, con una nariz exótica e intensa de fruta pasa, guayaba, membrillo y ciruela, con notas suaves de torrefacto y tabaco. En boca es un verdadero deleite con un equilibrio fantástico, taninos sedosos, fresco y mentolado, y una combinación de fruto paso, albaricoque deshidratado y una humedad muy delicada en boca que envuelve el paladar. De esa elegancia y redondez evoluciona a tonos de cueros, notas de clavo y cedro, finas hierbas y mineral calizo con toques de turba (carbón vegetal). Notable la suavidad de los taninos, la elegancia y el equilibrio general.

Como ejercicio personal y después de una seria discusión con una reconocida Master of Wine cuya obsesión es el grado alcohólico de los vinos, trato al máximo de no enterarme de este parámetro sino después de catar el vino. Ello no es siempre posible pero es mi método para concentrarme en el equilibrio general y la complejidad del vino. Además, de todos es sabido que hay uvas propensas a generar grados alcohólicos superiores a 14%Vol y que en el siglo 21 y en pleno calentamiento global, no podemos esperar encontrar vinos Grand Cru con graduaciones de 12.5-13%Vol como hace 30 años. Dicho esto, Grans Muralles tiene 15%Vol según dice su etiqueta. No los expresa en ningún momento. Su armonía y equilibrio es tal, que mi esposa Elizabeth, sensible como muchas mujeres al alcohol, me dijo que nunca había tenido ocasión de probar un vino tan balanceado y jamás habría imaginado esa cifra que a algunos podría intimidar.

No hay lugar al temor. Un vino de esta calidad, estructura y alcurnia, está destinado a acompañar una buena comida o cena y su balance destacará aún más. En nuestra mesa fueron perniles de pollo (libres de cuero), cocinados en salsa de coco con perejil y nuez moscada, acompañados de un arroz mediterráneo. Maridaje perfecto e inolvidable. Gracias Miguel Torres por haber concebido y creado este Grand Cru Catalán.

Para expresar la emoción general que tuve con este vino ícono Grans Muralles, debo hacer un nuevo ensamblaje, entre el maestro Neruda y una expresión coloquial del español moderno:

Confieso que he flipado!

* Sitio oficial de la bodega Familia Torres: www.torres.es

GRANS MURALLES: La finca de Grans Muralles, está situada entre el Castillo de Milmanda y el Monasterio de Poblet, sobre un terruño pedregoso de pizarra en las que han sido plantadas las variedades autóctonas recuperadas. Es un proceso complejo que apenas da fruto después de más de 15 años de selección y un trabajo de saneamiento y reproducción in vitro, reproducción en invernadero, adaptación al campo, micro-vinificaciones para determinar su potencial, conocimiento, decisión enológica y finalmente su registro oficial.

El nombre del vino, Grans Muralles, corresponde a la presencia de una muralla larga que divide el viñedo, construida en el siglo 16 para proteger el monasterio de Poblet de las guerras y los mercenarios, y que más de 400 años después, todavía se conserva en excelente estado. 

Vuelta 2020 con Vinos de España: Garnacha (DO Campo de Borja)

El danés Magnus Cort Nielsen ganó la decimosexta etapa de la Vuelta a España y le dio a su equipo estadounidense Education First el tercer triunfo parcial en la prueba, que a dos días de su final muestra sólido al líder y campeón vigente, Primoz Roglic.

El campeón esloveno fue segundo y con la bonificación conseguida aumentó a 45″ su ventaja sobre el ecuatoriano Richard Carapaz y a 53″ sobre el estadounidense Hugh Carthy, sus principales rivales para la penúltima y definitiva etapa de alta montaña este sábado, con final en el Alto de la Covatilla, en el Centro Turístico y estación de esquí de la Sierra de Béjar, en el sistema montañoso central de la provincia de Salamanca en la Comunidad autónoma de Castilla y León. Excepto el segundo puesto de Roglic en la etapa, la fracción entre Salamanca y Ciudad Rodrigo, cercana a la frontera con Portugal, fue nerviosa pero no produjo cambios en la tabla general.

Roglic ha estado activo en todos los terrenos y larga favorito. Después de cuatro victorias y once días como líder, su ventaja es igual al tiempo ganado en bonificaciones (48″). Carapaz no ha vencido aún y en bonificaciones sólo obtuvo 16″, mientras que Carthy ganó la etapa 12 en el difícil Alto de L’Angliru y consiguió 10″ extras. Los 178 kilómetros de este sábado con seis premios de montaña, serán los definitivos porque el domingo la etapa es protocolaria para llegar a Madrid. Hace apenas 50 días, el sábado 19 de septiembre, Primoz Roglic perdió el Tour de France en la penúltima etapa frente a su joven compatriota y revelación de la carrera, Tadej Pogacar. Se repetirá la historia?

Historia clara es la de la exitosa cooperativa Bodegas Borsao y sus mundialmente apreciados vinos de Garnacha en la Denominación de Origen (DO) Campo de Borja. Entre ellos, Garnacha Selección 2019, su vino joven, fresco y vibrante, es el más vendido; 800.000 botellas anuales. Es el invitado a la Vuelta 2020 con Vinos de España.

La Garnacha (Grenache en francés, Garnatxa en catalán) es la séptima variedad de uva más plantada en el mundo (163.000 hectáreas) y la quinta entre las uvas tintas después de Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo y Syrah, de acuerdo a las estadísticas oficiales de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). El 87% del total plantado está en Francia y España, donde es la segunda uva tinta más cultivada después de la omnipresente Tempranillo; 94.000 hectáreas, de las cuales 50.000 en Castilla y 16.000 en Aragón (su tierra nativa), donde domina y se usa para producir vinos varietales.

Según pruebas ampelográficas, la uva es original española y nació hacia el año 1.145 al norte del país, en la región de Aragón, de donde se propagó al mundo gracias a que se plantó en los territorios del antiguo reino aragonés, en Rosellón (sur de Francia) y el mediterráneo, como la isla de Cerdeña, donde se la llama Cannonau. En Europa la Garnacha se ha cultivado desde hace cientos de años a ambos lados de los Pirineos; en España en los territorios de Aragón, Navarra y Catalunya, y en Francia en Rosellón, Languedoc y el Ródano, donde es la uva matriz y en promedio el 80% de los grandes Châteauneuf-du-Pape.

La uva es vigoroza, produce altos rendimientos y es resistente al calor y la sequía. Dada su maduración tardía necesita condiciones cálidas y secas como las que se encuentran en España y el mediterráneo. Los racimos son grandes y producen un vino con contenido relativamente alcohólico y altos niveles de azúcar, lo cual llevó a su uso extensivo en vinos fortificados como los vinos dulce naturales de Rosellón y de Banyuls en Francia, o su empleo como base para los fortificados australianos.

Curiosamente, su recorrido va muy de la mano con la uva Monastrell que presentamos ayer, y es muy empleada como núcleo en vinos de corte como es el caso en Francia, el Priorato (un 40% de las plantaciones junto con la Cariñena) y Australia, donde llegó a mediados del siglo 18 y era la variedad más plantada hasta 1960 cuando la superó la Shiraz. En ese país es la base de los vinos GSM, acrónimo de la mezcla Grenache, Shiraz, Mourvedre/Monastrell. En California fue introducida en el siglo 19 en el céntrico Valle de San Joaquín y en Monterrey, al sur de San Francisco, para mezclar vinos dulces y dar color a otros pálidos (como se hacía igualmente en Australia). Luego, en el siglo 20 se plantó en el estado de Washington, cuando despegó la industria vitivinícola en el norte estadounidense.

Tarde fresca con Garnacha joven y frutal para acompañar el falafel mediterráneo.

Está íntimamente asociada a los vinos de Rioja como parte de su mezcla. En la zona fue plantada ampliamente a principios del siglo 20 cuando se renovaron los viñedos luego de la plaga de la filoxera, pero principalmente en las áreas cálidas de Rioja Baja, en la parte oriental. Al mezclarse con Tempranillo y Garnacha -”coupage” tradicional- le proporciona fruta y cuerpo a los vinos, lo que ha llevado a varios productores modernos ha aumentar su proporción en los Riojas jóvenes y en los rosados muy pálidos. Otra región donde también se utiliza la Garnacha es Navarra, en donde es la variedad de uva tinta dominante con más del 53% del viñedo de la región plantado.

La uva es importante en el norte de España, en Aragón -donde se emplea mayoritariamente para vinos varietales- y en Rioja, Navarra, Somontano, La Mancha, las zonas montañosas al suroeste de Madrid (Méntrida y Cebreros), y en varias de las regiones vinícolas de Cataluña, como Priorat, Costers del Segre, Montsant, Empordà, Penedès, Tarragona y Terra Alta.

Durante los años de transición democrática en España 70′s-80, la Garnacha no era bien apreciada, pero en Aragón se había conservado y adaptado tan bien que los productores locales le apostaron a la elaboración de vinos varietales de calidad; fueron los pioneros, en las regiones de Calatayud, Cariñena y Campo de Borja, donde está ubicada Bodegas Borsao. Como ejemplo, en la Denominacion Calatayud el 91% de la producción es Garnacha, tiene los viñedos a mayor altitud y es la única que define legalmente “viñas viejas” con un mínimo de 35 años. A su vez la DO Cariñena es la de mayor superficie con viñedos viejos de Garnacha, mientras en Campo de Borja las vides tienen en promedio más de 30 años.

Bodegas Borsao: Capitán Pionero

La cooperativa de Borja y yo nacimos al tiempo!…en 1958. Tenemos la misma edad y compartimos más. La bodega nació en el corazón de la Garnacha de Aragón, y yo en Philadelphia, el corazón de la libertad y la democracia estadounidense, la ciudad del amor fraternal y de la tolerancia religiosa.

Nos conocimos más tarde, casi medio siglo después, en Londres, durante la presentación en 2004 en el Royal Opera House de varias bodegas españolas y sus vinos que buscaban importador en Gran Bretaña. Yo era el experto en vinos del servicio en español de la BBC y recuerdo claramente a Peique y sus mencías, los Rioja de la bodega familiar Ramírez de la Piscina, Cyan y sus vinos de Toro, y las Granachas de la ahora llamada Bodegas Borsao que presentó su vino estrella Tres Picos. Después he seguido su progreso permanente, las nuevas líneas de sus vinos y el dinamismo en el nuevo siglo, luego de la nueva etapa legal como Sociedad desde 2001.

Expliqué en las dos etapas anteriores de la Vuelta 2020 con Vinos de España dedicadas a las uvas Albariño y Monastrell, la importancia de las bodegas cooperativas como elemento dinamizador de las regiones vinícolas y el beneficio que aporta a los productores locales y pequeños viticultores. Siempre he valorado el trabajo y los vinos de las cooperativas desde mis primeros pasos vinícolas; además de ser mi primer contacto con vinos importantes, cuatro me indicaron el camino: la Unión de Productores de Saint Emilion, el Cellier des Princes en Chateauneuf du Pape y la Cave de Tain l’Hermitage (Ródano), y las Bodegas Yuntero, es decir, la Cooperativa Jesús del Perdón de La Mancha, en Manzanares. Sus vinos llegaban a Colombia en los años 70 y 80, y guardé el recuerdo de su relación favorable. Luego, en 2011, asesoré el proyecto de importación “La Bonne Cave” de vinos franceses calidad/precio, y las tres fueron parte de los vinos que seleccionamos con el gerente Juan José Manzano y que se importaron por varios años hasta que los nuevos impuestos del gobierno anularon los beneficios del libre comercio con la Unión Europea.

Se sabe que los monjes del Monasterio de Veruela plantaron los primeros viñedos en Aragón en 1.145 y desarrollaron el cultivo y la elaboración de vinos, que las primeras bodegas privadas se fundaron en el siglo 19, y que debido a la crisis económica de la posguerra en los años 50, los agricultores se asociaron para fundar cooperativas.

La cooperativa de Borja y la marca Borsao, nacen en 1958, la Denominación de Origen Campo de Borja surge en 1980, las primeras botellas de la bodega se comercializan en 1981, las exportaciones inician en 1991 y en 2001 se unen con las cooperativas de Pozuelo y Tabenca y se forma la sociedad Bodegas Borsao. Está integrada por 375 viticultores que son propietarios de 2.400 hectáreas; el 35% del total de la DO Campo de Borja y casi la mitad de la Garnacha sembrada!. De ellas, 1.500 hectáreas son de Garnacha autóctona y 900 de Garnacha de monte (viñas de 35 años) plantadas en las laderas de la Sierra del Moncayo, en sistema de vaso y sin riego. Hoy elabora 10 millones de botellas anuales y exportan a más de 50 países. 

La bodega está situada en Borja, al noroeste de Zaragoza, y es la fuerza dinámica de la Denominación de Origen Campo de Borja con cultivos de Garnacha (60%), Syrah (17%), Tempranillo y Cabernet Sauvignon (18% entre ambos) y además Merlot, Cariñena y Macabeo (Viura), ubicados en terrazas y en diferentes suelos entre 350 y 800 metros de altitud. Así, adaptados a cada terreno (arcilla roja, arena y canto rodado, caliza y piedras), los vinos tienen identidad propia y van desde frescos y afrutados para consumo rápido como el delicioso y vibrante Selección 2019 (70% Garnacha, más Tempranillo y Syrah) hasta los complejos como Tres Picos que cataremos posteriormente (100% Garnacha de viñas viejas en altura con 5 meses de crianza en barrica nueva de roble francés) y los vinos de corte Berola, Cabriola y el Crianza Selección, con más de 10 meses de envejecimiento en roble francés y americano. Y la constante es una imbatible relación calidad/precio.

El tinto selección 2019, fresco, dinámico, directo, con muy buena fruta (cereza, mora) y notas de pimienta, aromas silvestres, suave mineralidad y persistencia correcta, es un excelente compañero de tapas, embutidos, arroces, carnes blancas y rojas grasas, barbacoa, carnes al grill; un vino todoterreno de €4,90 en el mercado europeo. Increíble!. “Se producen anualmente 800 mil botellas, en envase con corcho o tapa rosca, dependiendo del mercado y la percepción de la clientela. Es el vino Borsao más vendido en América Latina y Estados Unidos”, me explicó María Sancho, responsable de comunicaciones. A propósito, debido al coronavirus, la bodega reforzó su estrategia de venta directa en internet para el mercado español.

Lo que no cambió fue su filosofía de cosechar en el momento correcto. La vendimia de la Garnacha terminó ayer viernes porque las últimas viñas, las de altura, se cosechan en cinco días. “Los cosecheros se toman su tiempo porque deben respetar los parámetros de calidad de la uva y además la cosecha manual es siempre más compleja en laderas”, me confirma María. Además me dice que los enólogos están muy contentos con la calidad de la uva y se anticipa una cosecha de muy buena calidad, con lo cual, aunque queramos olvidar el año 2020 por sus efectos perturbadores en nuestras vidas, debemos estar preparados para comprar vinos de la añada 2020 y desterrar el Covid y sus efectos depresivos. El Tinto Selección es una apuesta segura, uno de los 100 mejores vinos Garnacha de España y a un precio ridículo y seductor. Salud

* Sitio web de Bodegas Borsao S.A.: www.bodegasborsao.com

LA VUELTA EN BORSAO:  La intención inicial de la Vuelta 2020 con Vinos de España era presentar el vino de Garnacha Borsao Tres Picos en la sexta etapa que originalmente terminaría en la cima del Tourmalet en los pirineos franceses y que contemplaba precisamente Tres cimas durante la jornada. Debido a las restricciones sanitarias en Francia el trazado se modificó y el cronograma inicial tuve igualmente que alterarlo. Entonces presenté el Tinto Selección, un vino más fresco y tranquilo, en una etapa de transición y relativamente tranquila. Pero antes de ello, la Vuelta a España pasó este año durante la cuarta etapa frente a Bodegas Borsao en su recorrido por Aragón.

Les comparto la filmación hecha por la bodega de ese momento ciclístico-vinícola que está en su página de Instagram para que se emocionen con  los vinos y el ciclismo:

https://bit.ly/3eDGZ2u

Vuelta 2020 con Vinos de España: Monastrell (DOP Jumilla)

El debutante flamenco de 22 años, Jasper Philipsen, triunfó en la etapa más larga de la Vuelta a España sobre 230.8 kilómetros -los últimos 30 estuvieron acompañados de una climatología casi invernal- y sorprendió a los favoritos del pelotón en los últimos metros de la meta en Puebla de Sanabria.

Es la tercera victoria belga en la Vuelta y la segunda consecutiva, bajo un clima similar al del “país de la cerveza”; gris, húmedo, lluvioso y frío. Viví siete años formadores y enriquecedores de mi vida en Bruselas, la capital belga, y siempre pensé que lo único que le faltaba para ser mi arquetipo era un clima mediterráneo. Por ello mis colegas españoles, con contadas excepciones, permanecían poco y se escapaban al sol con frecuencia

En la etapa 15 el sol apareció poco y las difíciles condiciones climáticas obligaron a los favoritos a guardar energías para las jornadas finales. Fue un día de transición que no produjo cambios sustanciales en la tabla a la espera de 340 kilómetros definitivos entre viernes y sábado; los primeros 162 este viernes en una etapa nerviosa de media montaña que podría alterar posiciones.

Tan difícil como el clima de la etapa, es cultivar la uva del día en la Vuelta 2020 con Vinos de España: la Monastrell, también conocida como Mourvedre en Francia y Mataró en Catalunya y Australia. Es una uva de mucho color, grano pequeño y piel gruesa, que se adapta bien a diferentes tipos de suelos pero necesita condiciones climáticas particulares. Además, generalmente tiende a producir vinos tánicos y de alto grado alcohólico. 

La Monastrell se cultiva en varias regiones del mundo pero siempre en zonas cálidas o templadas. Madura tarde y por poco tiempo, lo cual influye en los estilos y el tipo de vino que se produce con ella, sea varietal o de mezcla. En España está plantada en las Denominaciones de Origen (DO) Alicante, Yecla, Bullas, Jumilla y las Islas Baleares, en Francia en el Ródano, Languedoc-Rousillon y Provenza, en EE.UU en los Estados de California y Washington y en Australia en la zona Meridional y el sureste (Hunter Valley), cerca de Sidney.

Excepción de España donde es característico encontrar vinos varietales, en los otros países es empleada como uva de corte. En Australia hace parte de la mezcla de vino llamada GSM (Garnacha, Shiraz y Mourvedre), en Languedoc-Rousillon aporta color, fruta y estructura a vinos Cru de alcurnia, igual que complementa en el Ródano los Gigondas y Châteauneuf-du-Pape. En esta famosa Denominación de Origen, la cuvée Hommage à Jacques Perrin, la más exclusiva y valiosa del renombrado Château de Beaucastel, emplea entre 70 y 80% de Mourvedre (monastrell).

Monastrell es la uva dominante de los viñedos de la zona costera sureste de España, entre la Comunidad Autónoma de Valencia y la región de Murcia (23.000 hectáreas entre ambas), pero está igualmente plantada en Castilla La Mancha (15.350ha) y minoritariamente en Cataluña (120ha) y en Baleares (155ha). Como varietal, probablemente la mejor expresión de la uva se da en Jumilla (Murcia), donde los vinos son famosos y están localizadas algunas de las más importantes bodegas que producen hasta Grandes Reserva o tipo Cru.

Hace 12 años, en la valoración de la añada de los vinos de Jumilla y luego en la cena de gala en la famosa Hostería Palacete Rural La Seda, tuvimos ocasión de probar todos los tipos de vino, incluyendo El Nido, un moderno Cru de Monastrell y Cabernet Sauvignon, tánico y fuerte en alcohol. Fue lanzado en 2002, se vende a €140-150/ botella y puso de nuevo la región de Jumilla en el mapa vinícola.

Antes en 2004 en Londres había realizado para el importador de vinos españoles Bill Rolfe, una cata vertical con 10 Grandes Reservas de España provenientes de 10 regiones diferentes, todos de la importante añada 1994 (10 años después). El Gran Reserva de Jumilla, Castillo San Simón, se defendió frente al Rioja de Castillo de Ygay y el Ribera del Duero. No fue el mejor, había evolucionado rápido, dominaba un sabor dulce de fruta pasa y se sentía el grado alcohólico. En general, esa es la impresión de los vinos de Jumilla.

El mayor productor de vinos de la Denominación de Origen Jumilla es la histórica Bodega cooperativa San Isidro (BSI), fundada en 1934, que elabora 7 millones de botellas anuales. Comparada con otras cooperativas en Francia, Italia y España, por su dimensión se puede considerar una bodega mediana. Como referente, la producción total anual de Martín Códax, que presentamos ayer, es de 600.000 botellas, menos del 10% de BSI. Pero las bodegas cooperativas son esenciales para dinamizar las regiones vinícolas, promover sus vinos y favorecer la asociación local en busca de la calidad. En Francia, La Chablisienne, fundada en 1923, tiene 1.250 hectáreas y elabora el 25% de los vinos de Chablis; 8.5 millones de botellas que se exportan a 72 países.

Su equivalente en la DOP Jumilla es BSI, que es propietaria de más de 1.400 hectáreas de viñas con edad promedio de 35 años, plantadas en el sistema tradicional de vaso, pero de ellas hay 200ha de viñedos en pie franco (que no fueron injertados), algunos centenarios, pre-filoxéricos y en los mejores Pagos (parcelas) de la zona de producción. La bodega compra además uva a 400 cultivadores y paga a cada uno €300 euros anuales para cuidar y mantener en el mejor estado las vides de Monastrell y no cambiar a otras variedades más productivas.

Maridaje perfecto, un elegante y complejo vino mediterráneo con arroz marinero londinense.

El enólogo consultor Pablo Ossorio, es consciente del compromiso de ”salvaguarda del patrimonio que supone este tipo de viñedo, cultivando la mayor extensión del mundo de esta Monastrell pura. De estas viñas muy viejas, nuestros viticultores seleccionan durante la vendimia, a mano, uno a uno, los racimos de los que nace la gama Gémina, la máxima expresión de la variedad Monastrell”, dice. Se trata de identificar las mejores parcelas de los socios de la cooperativa y con sus vides producir vinos exclusivos, Premium, de ediciones limitadas. Provienen de las cepas pre-filoxéricas que hunden sus raíces en los suelos calizos y de roca, en busca del agua vital.

Gémina, el nombre que dieron los romanos a Jumilla, es la gran apuesta de la bodega, vinos de parcela, con rendimientos inferiores a un kilo por planta para obtener la intensidad, concentración, estructura y elegancia máxima de la Monastrell, antes de su crianza en barricas de roble francés y americano. Gémina es para la uva Monastrell y la bodega BSI, un embajador de los vinos y de la Denominación Jumilla en el mercado mundial. Según las características de la añada, se busca producir entre 1.800 y 2.000 botellas.

En los últimos años mi contacto con Jumilla no ha sido tan frecuente como quisiera y la región y sus vinos ha evolucionado notablemente.  Quería un buen vino de Monastrell para la Vuelta a España ciclista y entonces pedí consejo a mi amigo ciclista aficionado, Mario de la Fuente, director de la Plataforma Tecnológica del Vino. Mario, junto con la Unión Española de Catadores, respaldó desde la germinación de la idea el proyecto de la Vuelta 2020 con Vinos de España. Su recomendación fue la línea Gémina.

El primer vino de parcela que produjo BSI fue Gémina Finca La Cabra, embotellado en marzo de 2018, proveniente de vides del paraje “Dos Hermanas”, a 650 metros de altitud ”. Son 7 hectáreas de vides de pie franco de más de 30 años, plantadas sobre suelo calizo, arenoso y con depósito de materiales de origen marino, poco profundos y permeables. Se produjeron 1.200 botellas con graduación alcohólica del 15%.

Nuestro vino es de la misma gama Premium Origen, de Monastrell pre-filoxérico proveniente de otro paraje; la Finca El Volcán, a 707 metros de altura en la falda del Volcán de Cancarix, en la Sierra de las Cabras. Son 20ha de viñedo de pie franco sobre suelo volcánico con plantas de más de 130 años con bajo rendimiento que producen uvas pequeñas. El vino 2017, fue “delicioso”, dijo mi esposa Elizabeth.

A mi también me encantó. Después de catar y disfrutar esta maravillosa botella, la 1199 de 1.623, puedo decir que esta noche he descubierto el alma de la Monastrell y Jumilla. Realmente un vino sensacional. Lo decanté durante dos horas antes de la cata para que oxigenara mucho y mi valoración es generosa, 96 puntos, sin dudar. Es un vino de una frescura y elegancia fenomenal, de color granate oscuro y muy buena densidad, de nariz marcada por la fruta negra macerada (ciruelas e higos pasos), olor a ceniza y piedra mojada, torrefacto suave de café arabica y cacao.

En boca el vino conquista inmediatamente gracias a la elegancia y delicadeza de la fruta confitada (ciruelas, agraz), notas balsámicas de menta y eucalipto, pimienta blanca y una deliciosa y larga mineralidad de casi un minuto en boca que primero inunda el paladar, seca suavemente la lengua (tal vez queriendo limpiarla) y regresa más elegante como si los aromas volcánicos se convirtieran en cuarzo o mármol. Su equilibrio entre fruta y mineral, entre tanino amable y carácter frutal dominador, me cautivaron. Hacía mucho tiempo no probaba un vino con graduación 14.5%Vol tan delicado, equilibrado y vibrante. Fue como encontrar un amigo joven, dinámico y energético pero con la serenidad y sabiduría de un hombre mayor que fue bien cuidado y educado.

Un vino realmente notable, que demuestra que las cooperativas modernas no producen únicamente cantidad sino también calidad. La reconocida bodega cooperativa la Cave de Tain l’Hermitage (1933), en el Ródano, tiene un Gran Vino Hermitage, salido de dos parcelas muy antiguas de Syrah ubicadas en la Colina de Hermitage, al lado de La Chapelle de Jaboulet. Se trata de Epsilon. En igual sentido, el Monastrell de la Finca El Volcán, es un Gran Vino de Pago, proveniente de un terreno único, unas vides mágicas y nobles y un excelente trabajo de vinificación para refrendar la máxima que señala que un Gran Vino nace en el viñedo.

Pensé en una paella para acompañar este vino mediterráneo y armónico pero no tengo arroz bomba, entones terminamos cocinando un arroz marinero londinense con frutos de mar, romero y verduras picadas (calabacín, zanahoria y apio) y sofreídas antes de integrarlas. Nada muy complejo pero ciertamente suave en intensidad comparado con el vino. Armonizaron. No hay dominio sino equilibrio y el vino es tan persistente que horas después de haberlo catado, calificado y disfrutado con la cena, lo siento cercano. Por €30  botella, es una ganga, una erupción aromática inolvidable!.

* Sitio web de las Bodegas San Isidro: www.bsi.es/

BSI: El catálogo de vinos de Bodegas BSI es amplio, con marcas reconocibles para el consumidor de la DOP Jumilla, desde vinos frescos y sin misterios como la gama Celia, pasando por otros de larga trayectoria en el mercado como Sabatacha, los varietales de vendimia nocturna Numun o la gama Gémina Premium Origen en la que se trata de expresar el alma de la uva Monastrell con los vinos más complejos y emocionantes. Además, la bodega produce muchos otros vinos para el sector de la alimentación, con marcas exclusivas (Castillo del Picacho), y el vino ecológico Cinglano, para grandes cadenas de distribución. Se producen vinos a partir de las uvas Monastrell, Syrah, Petit Verdot, Merloy y Tempranillo. También es el defensor de una rareza: el Lácrima Christi, un vino dulce natural 100% Monastrell.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Albariño (DO Rías Baixas)

El belga Tim Wellens ganó en Ourense, en la cuenca hidrográfica de Rías Baixas, la decimocuarta etapa de la Vuelta a España 2020 y consiguió su segunda victoria en la carrera, en la que no hubo cambios entre los principales favoritos.

La etapa fue de transición y un grupo de seis escapados, entre los cuales el español Marc Soler fue el más beneficiado, consiguió en la meta una ventaja de más de tres minutos sobre el pelotón. Soler, quien el sábado anterior era sexto en la general, recuperó tiempo y avanzó hasta el puesto 15, a 14:30″ del líder Primoz Roglic.

Este jueves los ciclistas dejan Galicia y llegarán a Castilla y León, después de disputar entre Mos y Puebla de Sanabria, la etapa más larga de la prueba sobre 230,8 kilómetros; una jornada apta para otra fuga aprovechando su relieve de media montaña.

Los vinos de Rías Baixas son mundialmente famosos gracias a los blancos elaborados con la uva Albariño (Alvarinho en Portugal), que es el emblema y embajador de la región. En la D.O Rías Baixas, la mayoría de los viñedos están ubicados cerca del mar, en terrenos bajos y poco profundos que no superan los 300 metros de altitud, y también en las riberas del río Miño (Minho) al que desemboca el Sil proveniente de Ribeira Sacra.

La Albariño es una uva pequeña de maduración temprana, dulce y glicérica, con alto nivel de azúcar y acidez que aportan sabores cítricos y frescura a los vinos. Es cultivada tradicionalmente en parrales, en Galicia y el noroeste de Portugal, en las regiones de Monção y Melgaço, donde se le conoce como Alvarinho  y a veces como Cainho Branco. Dependiendo de la región y Denominación de Origen, puede usarse para mezcla o para elaborar vinos varietales. Mientras en Rías Baixas se producen varietales con un grado alcohólico internacional (12-13%), en la región de Vinho Verde (Portugal), se cultivan en pérgolas más altas que fomentan una producción abundante y produce vinos ligeros que no superan el 8,5% de alcohol potencial.

Se cree que fue llevada al norte de la península ibérica en el siglo 12 por los monjes de Cluny (Borgoña) aunque estudios señalan que puede ser un clon de la uva Riesling de Alsacia o de la Petit Manseng. No debe confundirse con la uva Alvarinho Lilás, cultivada en la isla portuguesa de Madeira.

En España, la uva es protagonista en Galicia (5.760 hectáreas), aunque también se encuentra plantada minoritariamente en Catalunya, Cantabria, Castilla La Mancha y León. Además de Rías Baixas donde es básicamente varietal, se cultiva en las DO Ribeiro y Valdeorras, mezclada con Godello, Loureiro y Treixadura.

Su aparición en el mercado internacional es reciente (1990) y por sus aromas cítricos y frutales (piña, melocotón) con notas suaves minerales provenientes de suelos graníticos, ha conquistado los paladares en Europa del norte y Estados Unidos.

Su dimensión mundial es creciente, con cultivos en el norte de la costa oeste de Estados Unidos (California, Oregón y el estado de Washington), y también Australia y Uruguay, en la zona de Maldonado, donde la bodega Bouza, fundada por un emigrante gallego fue la pionera y luego la siguieron Garzón y Colinas de Uruguay. En mis viajes vinícolas he probado el excelente Albariño de Bouza que descubrí primero en la feria internacional de vinos de Londres en 2003 y luego en septiembre de 2006 en el restaurante familiar de la bodega durante un viaje con el Concours Mondial de Bruxelles que realizó el certamen regional en Uruguay. También conozco el Albariño californiano de la bodega boutique Monte Verde en el Valle de Santa Clara (Morgan Hill), de propiedad de Todd y Alexia Johnson (de origen español), quienes a principios del milenio la plantaron junto con Tempranillo y Cabernet Sauvignon.

Mi contacto ha sido permanente con el Albariño de Galicia desde mi llegada a Londres en 2001 cuando el vino ya estaba de moda en restaurantes y hoteles, e iniciaba su camino internacional exitoso. De hecho, el primer concurso mundial Albariños al Mundo que organiza anualmente la Unión Española de Catadores, se realizó en Londres en 2012 con participación de vinos de las regiones de Rías Baixas y Vinho Verde de Portugal, y fui uno de sus jurados junto con los Masters of Wine Sarah Jane Evans, Tim Atkin y Peter McCombie.

Albariño es uno de los vinos blancos españoles que más aprecio. He visitado Galicia y la región en varias ocasiones y catado además los vinos de la DO Ribeiro. Siempre hacen parte de los vinos catados en los eventos internacionales en que participo, y en 2018 tuve el honor de ser uno de los presidentes de Jurado del séptimo concurso Albariños al Mundo en Londres, junto a los Masters of Wine Andrew Howard y Emma Dawson. El concurso es itinerante y se realiza en importantes ciudades europeas donde el Albariño es uno de los vinos blancos principales.

Galicia, su gente y sus vinos, han sido generosos conmigo. En octubre de 2015 la Xunta de Galicia (el gobierno autónomo) y el experto mundial en vinos de Galicia, Luis Paadín, iniciaron en Londres el Tour mundial de la alta gastronomía gallega, el Galician Gourmet Extravaganza; una presentación de dos días de lo mejor de la gastronomía, los exquisitos productos gallegos y sus vinos. Uno de los eventos fue la cata ciega de los mejores vinos de sus cinco Denominaciones de Origen, y tuve la fortuna de ganar el Premio de Excelencia “Catador Galicia Extravaganza”.

El símbolo del galardón es una obra del artista José Gude que representa al “Trasno”, un duende nocturno de la mitología gallega al que le gusta hacer travesuras y pequeñas maldades, actuando siempre a la luz de la luna. Más importante aún, la figura simboliza la honestidad, el carisma y la determinación del gallego, que no importa de dónde viene, sino adónde va. Desde aquel día me acompaña permanentemente en mi estudio, como un amigo protector de mi trabajo y de mis noches, varias de ellas en blanco escribiendo en el computador.

Otro gallego que me acompaña con frecuencia es el Albariño de Martín Códax, el vino blanco que ha hecho famosa a Galicia entre los consumidores internacionales, un “vino de Autor” que se vende en 50 países del mundo y es el producto insignia de esta joven bodega fundada en 1986 con el nombre del trovador gallego más importante, cuyos poemas y canciones medievales al amor y a el mar, son los más antiguos en la lengua gallego-portuguesa que han llegado hasta nuestros días.

Martín Códax se ha desarrollado apoyando a la comunidad gallega. Nació como cooperativa reuniendo a 50 viticultores locales, desde la primera cosecha los vinos fueron bien recibidos, se expandió para buscar tanto el mercado español como el internacional. Para tener suministro de uva Albariño de primera calidad, adquirió entonces viñedos propios y firmó acuerdos de aprovisionamiento a largo plazo con bodegas familiares cuyas uvas cumplen los altos estándares de calidad. Actualmente, Martín Códax gestiona más de 1.400 pequeñas parcelas de viñedos de 550 familias en Rías Baixas, alrededor del municipio de Cambados y para mantener la calidad dedica una parte de su presupuesto a investigación e innovación. Es un ejemplo exitoso del trabajo cooperativo bien enfocado.

El vino de la etapa 14 fue de la cosecha 2019, la última que está en el mercado. Un vino fresco y vibrante, con notas cítricas de de grosella, mango verde y piña, una trama muy refrescante con un toque mineral (caliza), sutilmente salino al final y excelente persistencia. Con apenas de 12.5%Vol, este es un vino fresco con carácter aperitivo que no tiene crianza en barrica pero al que yo llamaría polifuncional porque lo armonicé con una de las exquisiteces que me encantan y que necesitaba para mi cansado cerebro en esta Vuelta 2020 con Vinos de España: un salmón ahumado rostizado con miel.

Es un sabor fuerte pero igualmente salino, y lo acompañamos con camarones (gambas) sofreídas en mantequilla con una salsa de espinacas, ajo, tomate y cebolla shallot. Y un arroz salvaje mixto. Fue perfecto, no hubo dominancia del salmón y hubo gran persistencia del vino (más de 30″).

La fuerza del vino está probablemente en los viñedos viejos de donde procede, de la subzona del Valle del Salnés, cercanos al mar y además, es posible que hayan algunas vides pre-filoxéricas entre los viticultores que contribuyen a este emblema de la bodega. Es la marca mundial de Martín Códax, el inicio de una aventura victoriosa.

Para el momento y el placer, es un vino excelente. No le doy puntaje, pero excelente en mi escala de valoración significa más de 90 puntos. Los invito a disfrutarlo sin esquemas ni parámetros. Es un vino que armonizará bien con pescados, mariscos, carnes blancas, quesos frescos, arroces y muchos otras creaciones porque es un vino sincero con alma gallega.

* Sitio web de la bodega Martín Códax: www.martincodax.com

ALMA GALLEGA: El gallego es un hombre amable, generoso, sincero y trabajador. Por ello son siempre queridos y bien recibidos en cualquier parte del mundo. Muchos se instalaron en América Latina e hicieron fortuna y nueva vida. De allí que en varios países a los españoles se les llame “gallegos”, como en Ecuador, Venezuela y el sur de Colombia, donde encontré los primeros durante mi infancia en Cali. Son gente tranquila, inquieta, que sabe vivir y gusta de la buena comida.

Luis Paadín, el experto mundial en vinos de Galicia, es un amigo especial de muchos años y con su hijo Alejandro desarrollan una invaluable tarea de comunicación y promoción, a todo nivel y muy especialmente la Guía anual de Vinos, Destilados y bodegas de Galicia. A su vez, el gobierno autónomo (la Xunta), apoya y participa de las manifestaciones que representan el saber gallego en distintos niveles.

El Tour Galician Gourmet Extravaganza, es uno de tantos, y además de catar vinos descubrí excelentes productos con Indicación Protegida, de delicatessen, quesos fantásticos y orujos, aguardientes y alcoholes de primer nivel, incluyendo el magnífico Gin Premium Vánagandr, elaborado al estilo London Dry por el biólogo Enrique Peña, con las técnicas de las destilerías escocesas de Whisky; superior a muchos británicos de alcurnia, uno de las mejores que he probado, y tengo buena experiencia con Gin de muchas partes del mundo.

Y el Trasno que recibí hace cinco años domina mis afectos junto a mi entrañable Tazmanian Devil (Taz). Ambos tienen rasgos de mi espiritu.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Merenzao (D.O.Ribeira Sacra)

El esloveno Primoz Roglic logró su cuarta victoria en la Vuelta España 2020 en la única etapa contra-reloj de la carrera, recuperó el liderato y consiguió una diferencia sobre su escolta, el ecuatoriano Richard Carapaz, de 39″, la más amplia hasta ahora, a cinco días del final de la prueba en Madrid.

Roglic fue el mejor en la decimotercera jornada sobre un trazado de 33,7 kilómetros y consolidó su posición de favorito a repetir el título del año anterior. Desde 2005 cuando el controvertido español Roberto Heras consiguió el triple en la Vuelta (2003-04.-05), ningún pedalista ha repetido triunfo. Heras fue descalificado por dopaje con EPO pero mantuvo sus victorias luego de ganar la apelación.

La clasificación general no tuvo cambios sustanciales en el Top-10 pero las diferencias aumentaron y el podio prácticamente quedó definido. Roglic amplió la ventaja sobre el inglés Hugh Carthy (3°) a 47″ y el veterano irlandés Dan Martin mantuvo el cuarto lugar, aunque de 35″ que tenía antes de etapa quedó ahora a 1:43″ del campeón defensor y las posibilidades de reversar la situación son remotas. El único movimiento fue la llegada del español David de la Cruz al décimo lugar, en intercambio de posiciones con su compatriota David de la Cruz, que descendió al puesto 13.

Quedan 854 kilómetros y cinco etapas hasta Madrid, pero sólo 730 de ellos cuentan para definir el título, en la cima del Alto de La Covatilla el sábado. Las próximas tres etapas de media montaña son aptas para escapadas y posibles ataques contra el sólido equipo holandés Jumbo-Visma del líder Roglic, eventualmente de la escuadra española Movistar para situar en el podio a Enric Mas (5°). El márgen de 39 de Roglic sobre Carapaz, campeón del Giro d’Italia el año anterior, es importante pero no definitivo. Contarán mucho las bonificaciones y la diferencia de 8″ entre Carapaz y Carthy, plantea una batalla adicional.

Viticultura heroica en las pendientes del cañón del río Sil en Ribeira Sacra.

La Vuelta sigue en Galicia y la etapa 14 de este miércoles se desarrollará sobre 204,7kms de ondulaciones que desgastan piernas, en el territorio vinícola de las Denominaciones de Origen Ribeira Sacra (Lugo) y Rías Baixas (Ourense). En homenaje a estas dos importantes regiones, la Vuelta 2020 con Vinos de España les presenta hoy un vino único y especial, ejemplo de la difícil y extraordinaria viticultura heroica de Ribeira Sacra, en las laderas del cañón del río Sil sobre terrenos rocosos de cuarzo, esquisto, pizarra y granito sedimentario (gneis), donde las vides “sobreviven” en terrazas construidas por los romanos.

El invitado de hoy es la uva Merenzao y el vino elaborado por la bodega familiar Algueira, de Fernando González y su esposa Ana Pérez Somoza, dos apasionados soñadores en la vigencia de las uvas autóctonas que crecen en las pendientes pronunciadas y casi imposibles de cultivar, cuyo fruto sólo es alcanzable gracias al tesón y sacrificio de idealistas.

Ribeira Sacra (ribera sagrada) es un paraje mágico, sobrecogedor, donde los viticultores desafían los límites de lo imposible para producir vinos de alcurnia y estirpe inimitable como tuve ocasión de comprobar en octubre hace dos años recorriendo las principales zonas de producción y realizando el crucero del río Sil para entender la magnificencia de estos viñedos excepcionales, comparables sólo a los de Liguria en Italia, las terrazas de Lavaux en Suiza o los viñedos en terraplenes en el Valle del Duero en Portugal, de donde surgen los famosos vinos de Porto.

Merenzao es una uva de piel oscura originaria de Jura (noreste de Francia) donde se la conoce como Trousseau y se sigue cultivando para mezclar y dar color a la Poulsard; hay 175 hectáreas plantadas pero ha perdido terreno frente a variedades internacionales más populares como Pinot Noir y Chardonnay.

Se cree que hace unos tres siglos se desplazó hasta los viñedos del noroeste de España y varias partes de Portugal, incluyendo la isla de Madeira. También está plantada minoritariamente en Australia (llamada Gros Cabernet), Argentina y en California (EE.UU). Tiene otros nombres; Bastardo en Portugal, María Ordoña en Galicia y Verdejo Negro en otras zonas de España. La uva se usa principalmente para combinar; en Portugal se cultiva en la isla de Madeira para producir los vinos raros de Madeira Bastardo, y minoritariamente en los de Oporto y en los de las regiones de Dão y Bairrada, en el centro del país.

Vino oscuro, frutal y mineral, especiado y complejo, largo en boca...un deleite.

En Galicia estaba casi extinta y se cultiva en muy pequeña cantidad en tres Denominaciones de Origen (DO) españolas: Valdeorras, Monterrei y Ribeira Sacra, donde es la preferida. En total hay apenas plantadas 21 hectáreas!. Generalmente se mezcla con Mencía gracias a sus profundos aromas a frutos del bosque, alto nivel de azúcar natural y buena concentración de taninos que brindan excelente potencial de envejecimiento. A pesar de su escasez y cultivo difícil, en Ribeira Sacra unas pocas bodegas están elaborando vinos varietales de Merenzao; una de ellas es Adega Algueira, la pionera de los varietales en la región.

La fuerza dinámica de la bodega ubicada en Lugo, de donde parte la etapa 14 este miércoles, es Fernando González, un típico gallego, amable y conversador, apasionado del terruño y la tradición, que lleva 40 años amando y descubriendo la zona y sobre todo, valorando las uvas que crecen entre las rocas en las laderas y pendientes de hasta un 85% en el cañón del río, en 84 parcelas históricas que ha identificado, cuidado y renovado con esmero y paciencia, y entre las cuales se destacan Amandi para la Mencía y Merenzao, Cortezada para las uvas blancas, Carballocovo (5 hectáreas) y Abeleda (6 ha) para las otras variedades tintas. En total son 25 hectáreas; tres de ellas de Merenzao pero no todas en producción.

Los “bancales” (terrazas) sólo se pueden trabajar a mano y hay que repararlos en permanencia. Es una labor de años. “Los Romanos fueron los primeros en hacer vino y construyeron nuestras terrazas a mano. Con los años, nuestros viñedos necesitan mucho mantenimiento, no solo la planta sino también las terrazas debido a las tormentas y fuertes lluvias”, me explica. Renovar una pequeña parcela puede tomar hasta 7 años debido a la pendiente de las montañas y a lo angosto del terreno. En menos de 30 años, Fernando reconstruyó los viñedos y plantó nuevas vides. Todo a mano.

La Adega (bodega) empezó en 1980 con Fernando y su esposa Ana -a cargo de la administración y la parte comercial- con unos pocos viñedos, una pequeña bodega y mucha ilusión, y en 1998 crearon la marca Algueira (el apodo de la familia) y construyeron las nuevas instalaciones para enfrentar un nuevo desafió, conquistar los paladares con vinos auténticos y de la mejor calidad que reflejaran este “terroir” mágico, único y excepcional. Ese mismo año conocí a mi esposa Elizabeth y empecé mi propio desafío, también mágico y privilegiado de ser felices juntos.

“Con los años, nuestros viñedos necesitan mucho mantenimiento, no solo la planta sino también las terrazas debido a las tormentas y fuertes lluvias. Es un trabajo de mucho sacrificio porque aquí las viñas viven al límite, sobreviven. Las plantas están entre la vida y la muerte, no tienen un suelo fácil pero si un terreno estupendo y un microclima privilegiado”, me explica Fernando con pasión.

Tiene sembrada una amplia gama de uvas; Godello, Treixadura, Albariño y Loureiro como variedades blancas y Mencía, Caiño, Sousón, Garnacha, Brancellao y Merenzao en las tintas. “Desde el inicio la filosofía fue recuperar esas uvas autóctonas que se estaban perdiendo. Fue mi apuesta personal, fuera de las modas. Quería priorizar la calidad y además tener una diferenciación clara con vinos genuinos, protagonistas del suelo y de la región. Y Merenzao fue la primer uva que planté”, me dice.

La viticultura de montaña es caprichosa y como las laderas ondulan con orientaciones y pendientes distintas siguiendo el curso del río Sil, es posible encontrar en el mismo punto dos laderas enfrentadas pero con diferente orientación, es decir, dos temperaturas diferentes, dos climas diferentes. Ese conocimiento del terreno le permite a Fernando aprovechar las diferentes orientaciones y la composición del suelo, para elaborar diferentes vinos cada uno con un perfil único y auténtico. Hoy elabora 18 vinos diferentes, entre blancos y tintos, en calidades jóvenes y crianzas, rosado e incluso uno dulce.

Descubrí su vino de Merenzao en el viaje de conocimiento de los viñedos gallegos que organizó Luis Paadín y la Xunta de Galicia (septiembre de 2018) para los periodistas de la Federación Internacional de Periodistas del Vino (Fijev). Me encantó y la botella que descorché hoy, de la cosecha 2015 fue un deleite. Su nombre Risco, engloba el significado del origen, los riscos (peñascos, acantilados, roca) y la fuerza de las viñas de 30 años que ya están adaptadas y plenamente productivas. Pero no es fácil su cultivo.

Paraje surrealista, pendientes imposibles...Viticultura heroica!

Antonio me explica que “Merenzao es una uva delicada, frágil, de piel fina, que madura temprano y es dulce. No sólo debe defenderse del viento, el exceso de sol, las heladas, el granizo o la humedad, sino también de los pájaros, los zorros y los jabalíes que llegan a comerla. Como es la primera, nos toca estar muy pendientes. Pero es una buena señal, los jabalíes tienen excelente olfato y los animales sólo comen los buenos frutos. Esa “selección natural” es una garantía de la calidad de nuestra uva”, me comenta con seriedad. Y tiene razón. Los animales no van a comprar la fruta en el mercado, la pican en los viñedos!.

En los últimos años la bodega de Fernando y Ana ha crecido y sus vinos premiados internacionalmente en varias ocasiones. Además, ha contribuido a la proyección destacada de la viticultura heroica de Ribeira Sacra y a aumentar el turismo en este enclave seductor y energizante. Adega Algueira ofrece diferentes actividades; catas en la bodega, cruceros en barco a lo largo de los viñedos ribereños y comida tradicional gallega en su restaurante, que espero visitar el año próximo cuando se supere la pandemia del coronavirus y la vida tenga un cauce menos sinuoso que el del río Sil.

Para acercarme a ese momento cociné un arroz salvaje mixto con pollo, aceitunas negras, arvejas y y setas (champiñones) Boletus de la tierra de Castilla. La armonía fue correcta aunque el vino merece por su fragancia, tanino maduro y mineralidad, un plato más fuerte como pato o perdiz, embutidos ahumados o quesos grasos semi añejos. Es elegante, equilibrado y seductor en boca, con notas de fruta madura (ciruela, cereza) y hierbas del bosque, con graduación alcohólica moderada (13%Vol) que pasa 13 meses en barrica de roble francés. Como hecho interesante no se realiza despabilado de la uva sino que los racimos se trituran enteros en barricas de 600 litros antes de los procesos de fermentación y pienso que esto es parte de su carácter y fuerza. Es un vino con carácter y de guarda (le daría otros cinco años más) al que valoré con Excelencia (94 puntos en mi escala) y que corresponde a 17/20 o 95 puntos en la escala de la revista Decanter.

A propósito, el Merenzao de la cosecha 2014 fue catado en octubre de 2017 por un panel de la revista encabezado por mi amigo y experto mundial Oz Clarke que lo eligió como uno de los vinos más emocionantes (“exciting”) del año 2017. Está en venta la añada 2017 y hay que apurarse a comprarla porque se producen apenas entre 4.000 y 5.000 botellas anuales. Agrego finalmente que también me sorprendió gratamente la pureza y sobriedad de la etiqueta -y de todas las de la gama- que contrastan con lo rudo y difícil del terreno en que “sobreviven” sus uvas.

* Sitio oficial de la bodega Algueira: www.adegaalgueira.com