El Tour 2019 habla francés antes de la gran montaña

Cumplidas 10 etapas y más de la mitad de su recorrido, el Tour llega por primera vez en cinco años a la alta montaña -su terreno históricamente decisivo- con un sorprendente líder francés, un colombiano en el podio provisional y otro en el Top-10.

Julian Alaphilippe, uno de los más promisorios y apreciados pedalistas galos -nacido en pleno centro de Francia- inicia en amarillo la conquista de la cadena montañosa de los Pirineos en la frontera sur del país, con una ventaja cómoda de 1.12” sobre el campeón Geraint Thomas, de 1.16” sobre el tercero, el prodigio colombiano de 22 años, Egan Bernal (revelación del año anterior y de esta temporada) y de 2.04” sobre el líder indiscutido de Movistar,  Nairo Quintana, octavo en la tabla.

Después de cinco años, un francés lidera el Tour.

A pesar de su gran presentación con una victoria de etapa y el liderato, los especialistas todavía no le conceden opción a Alaphilippe, pero la camiseta amarilla “da alas y energía suplementaria”. A los 27 años y en su tercer Tour, ha confirmado que es un ciclista a tener en cuenta para ganar pronto una gran vuelta. Si al terminar los Pirineos sigue líder, habrá que pensar a muy corto plazo.

Sin duda, el gran ganador en la primera parte del Tour es de nuevo el equipo británico Ineos. Aunque esta vez no ha asumido el liderato desde temprano como es habitual, ha colocado a sus dos líderes en el podio temporal y en posición ideal para el ataque después de que los gregarios impongan el ritmo de crucero en las montañas. En esa tarea de “demolición” serán de nuevo fundamentales después del descanso de este martes,  Michal Kwiatkowski, Wout Poels, Gianni Moscon, Jonathan Castroviejo y el capitán de la escuadra, Luke Rowe, dirigiendo la estrategia en carrera.

Las diferencias aún descontables y no definitivas, surgen de la contra-reloj por equipos en Bruselas, de la primera toma de contacto con la montaña, las bonificaciones, las caídas y el corte al final de la décima etapa que involucró a varios líderes y los obligará a replantear su estrategia durante el día de descanso.

Esos minutos son si embargo el indicador inicial para algunos favoritos damnificados de la primera parte del Tour, entre ellos los franceses Thibaut Pinot (11°)y Romain Bardet (15°), el colombiano Rigoberto Urán (13°), el danés Jakob Fuglsang (16°) y el australiano Richie Porte (20°), quienes tienen la difícil tarea de descontar más de 2.30” al líder Alaphilippe. Por su parte el español Mikel Landa (21°), deberá trabajar para Quintana y junto con Alejandro Valverde y Marc Soler, ser su gran apoyo en la montaña.

Entre Alaphilippe -líder sorpresivo pero hasta hoy sólido y sereno- y Richie Porte, hay 3.59” de diferencia. Entre ellos debería estar el Top-10 de la carrera, mientras que los siguientes clasificados (después del 20°) ya no cuentan para la victoria pero serán piezas claves en el apoyo a sus líderes tratando de recuperar tiempo y llegar a la tercera semana en los Alpes con una ventaja más reducida y una general más clara. Tampoco aplican para el podio en París pero si para triunfos de etapa y ataques en su terreno predilecto, los italianos Fabio Aru, a casi seis minutos,  y el campeón del Tour 2014, Vincenzo Nibali (a 14 minutos). Los dos equipos World Tour financiados por los árabes (UAE-Emirates y Bahrain-Merida) ya poco cuentan.

Ahora es el momento de evaluar fuerzas y el desgaste del intenso ritmo en carretera (superior a los 42 kms/hora), recuperar energías y preparar nuevas tácticas para el segundo tiempo de un Tour que se muestra inicialmente favorable al ciclismo colombiano y francés, dos países que desesperadamente buscan la esquiva victoria desde los años 80.

Terreno propicio

La semana de cinco etapas tiene 706 kilómetros de recorrido; de ellos 512 en altura que constituyen el 45% de toda la montaña del Tour! El banquete está servido y para las aspiraciones de los favoritos serán definitivas la contra-reloj individual sobre 27.5 kms el viernes 19 de julio en Pau, y la cima del Tourmalet al día siguiente.

Hace 36 años, el 11 de julio de 1983, el portentoso escarabajo José Patrocinio Jimenez (un veterano de 30 años), dominó la única etapa de alta montaña del Tour en los Pirineos y coronó primero el Tourmalet y el Col d’Aspin, las dos cimas principales de las cuatro de esa jornada.

El “viejo Patro” no pudo vencer  en Bagnéres de Luchon por su deficiencia en el descenso y el desgaste. Las fuerzas no le alcanzaron para alcanzar al novato escocés de 24 años, Robert Millar (convertido hoy en mujer, Philippa York, y comentarista) quien subió a su rueda. Sin embargo, ese día Patrocinio llegó cuarto a la meta y se enfundó la camiseta de líder de la montaña en la primera participación del equipo aficionado Pilas Varta-Café de Colombia.

Patrocinio es el único ciclista colombiano que ha coronado primero el Tourmalet, y este año –apenas por tercera vez- la histórica y larga cumbre a 2.115 ms en los Pirineos, es meta de etapa, la 14, el sábado 20 de julio. Puede empezar a definir y seleccionar el Tour y un escarabajo volver a liderar. Esa fecha es el día nacional de Colombia, una ocasión especial de victoria que ya consiguieron Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994, Felix Cárdenas en 2001 y Nairo Quintana en su debut en 2013. Hace dos años el nariñense Darwin Atapuma buscaba coronar su primera victoria en el Tour el día de la Independencia pero el francés Warren Barguil lo alcanzó a dos kilómetros de la meta en el Col d’Izoard en los Alpes. Será esta vez el día de Egan Bernal? O la tercera victoria de Nairo?.

Lo cierto es que la contra-reloj del viernes será igualmente fundamental, en especial para Nairo Quintana, quien puede fácilmente perder más de un minuto con Geraint Thomas y hasta 30” con Egan Bernal, el holandés Steven Kruijswijk (4°) y el sorprendente alemán Emanuel Buchmann (5°), al igual que con otros rivales. Su mejoría en este ejercicio es insuficiente y si en las cumbres de sábado y domingo no consigue acercarse a menos de un minuto del líder que tenga el Tour en la meta en Foix Prat d’Albis, las posibilidades de sueño amarillo serán mínimas. En el momento, los 52″ que lo separan de Thomas y los 48″ frente a Egan, son teóricamente recuperables.

Más favorable se presenta el panorama para Egan Bernal y Geraint Thomas, cuya poderosa escuadra Ineos, los llevará a las faldas del Tourmalet en posición de privilegio y los defenderá en las ondulaciones del jueves y el otro final en alto del domingo que puede marcar más diferencias.

Aunque Thomas ganó unos segundos en la exigente cima de La Planche des Belles Filles frente a Bernal, no es una cumbre larga y significativa como si lo serán los Pirineos y los Alpes a más de 2.000 metros. La realidad es que Bernal puede perder otros segundos en la contra-reloj (+/- 30”) pero es superior en la alta montaña, es co-líder y estará en igualdad de condiciones con Thomas en el momento de los ataques, cuando ambos tendrán que responder.  Ineos les ha dado carta libre para correr y sus piernas demostrarán quién es el más fuerte.

Un francés en plena forma

Los franceses están eufóricos con Julian Alaphilippe y el simpático y extravertido pedalista responde con tranquilidad que va “día a día” y sin preocuparse aún si llegar de amarillo a París es una posibilidad real. Julian vino al Tour consciente de que Enric Mas es la carta de su equipo belga Deceuninck-Quick Step para la general y que su misión era apoyarlo, brillar, ganar etapas y mejorar su presentación del año anterior cuando triunfó en dos de las seis fracciones de montaña y fue campeón de la categoría.

Debutando en el Tour, Enric Mas (24 años) ya es sexto en la tabla escoltando al líder de los jóvenes Egan Bernal (apenas a 30″) y confirmando que el subcampeonato de la Vuelta a España en septiembre anterior no fue sorpresivo y por qué el interés manifiesto de Movistar por llevarlo de líder en 2020. Junto al Ineos,  el equipo Deceuninck-Quick Step se muestra muy fuerte. Igual ocurre con el Bora Hansgrohe que tiene dos cartas entre los 12 primeros (Buchmann y Konrad). Ninguno se debe menospreciar.

Enric Mas es la nueva perla de Mallorca. Movistar lo quiere para líder en 2020.

Alaphilippe y Mas deberían ser una dupla muy importante en la montaña, similar a los Tandem Thomas-Bernal, Pinot-Gaudu o los hermanos Yates. El líder del Tour pasó primero en la cima del Tourmalet el año anterior (tal como en 2016 su compatriota Thibaut Pinot), y en 2019 cumple una temporada excepcional. Se entrenó y triunfó en Colombia en la carrera Oro y Paz, ganó la Milán-San Remo, la Strade Bianche y la Flecha Walona, en tanto que fue sexto en la Tirreno-Adriático. A su turno, el mallorquín Enric Mas,  fue 9° en la Vuelta a Catalunya y en la Vuelta a Suiza, donde concluyó su proceso de preparación y enfrentó a Egan Bernal.

Por su parte, Buchmann -el mejor ciclista alemán del momento- viene en progresión constante y a los 26 años disputa su cuarto Tour (Fue 15° en 2017). Tiene un biotipo ideal (1,81ms, 61 kg) y sus terceros puestos este año en la Vuelta al País Vasco y el Dauphiné Liberé, son una sobresaliente carta de presentación. Su aliado ideal es el austríaco Patrick Konrad (12°) quien viene de ser tercero en la Vuelta a Suiza. En su tercer año como equipo World Tour, Bora tiene ambiciones  serias y no solamente busca la camiseta verde de la regularidad con el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan, sino un podio en la general.

Nada se ha decidido aún en el Tour 2019 pero mucho se ha decantado en los primeros 10 días y 1.804 kms (52%) de la edición 106 de la carrera. El escenario es digno de un filme de suspenso en dos partes: esta semana los Pirineos, la próxima los definitivos Alpes, donde los escarabajos han sido figuras estelares.

En su debut en 2018, Egan Bernal fue poderoso en los Pirineos y Alpes. Este año es líder del equipo.

En los Pirineos se puede esperar un repunte de los franceses Pinot, Bardet, Barguil y Gaudu, al igual que de los colombianos Rigoberto Urán y Nairo Quintana, quien tiene la ventaja de un fuerte equipo Movistar que estará completamente dedicado a respaldarlo porque finalmente  ha quedado claro para su director Eusebio Unzué que el “águila de Cómbita” es la carta mayor y su único líder. A su vez, Adam Yates y Daniel Martin buscarán confirmar su Top-10 y demostrar que tienen la fortaleza y regularidad para pelear el podio. Yates tiene a su hermano Simon preparado con la misión exclusiva de respaldarlo en la montaña, mientras que Martin contará con Aru y el colombiano Sergio Luis Henao para esa labor.

Mientras tanto Rigoberto Urán podría ascender al Top-10 si continúa su curva de progresión pero el abandono de Tejay Van Garderen y la falta de gregarios de lujo (excepción del canadiense Michael Woods) no le favorecen. El equipo cometió un error táctico el lunes aunque otros líderes importantes también quedaron cortados y cedieron tiempo valioso. Education First tendrá que esforzarse al máximo para recuperar las opciones de Rigo pero lo cierto es que muchos necesitan con urgencia descontar tiempo.

A mi juicio la opción más clara esta semana es la de Egan Bernal, quien puede terminar el domingo cambiando la camiseta blanca del mejor joven por la amarilla de líder. Las circunstancias parecen favorecerlo aunque Alaphilippe tiene margen para mantenerse y aún no ha mostrado flaquezas. El tercer lugar en el podio de Egan es ya un logro inmenso. Muy pocos han llegado tan alto a los 22 años y en su segundo Tour de Francia. Chapeau!

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Favoritismo: Al cabo de las primeras diez etapas y más de medio Tour recorrido, las preferencias han cambiado sustancialmente en las casas de apuesta.  Hoy martes 16 de julio, antes de los Pirineos, las opciones para ganador son en su orden: Geraint Thomas (4/7), Egan Bernal (7/2), Nairo Quintana, Julian Alaphilippe y Thibaut Pinot (14/1), Steven Kruijswijk y Enric Mas (18/1). El sábado 6 de julio, antes de largarse, eran: Bernal (9/4), Thomas (5/2), Nairo (16/1), Julian Alaphilippe (150/1), Thibaut Pinot (18/1), Steven Kruijswijk (22/1) y Enric Mas (28/1). Quintana y Alaphilippe mejoraron su opción.

Tour de France 2019: Hora colombiana

Nunca antes en la historia del ciclismo profesional colombiano había habido una oportunidad tan clara de  conseguir la ansiada victoria en “La Grande Boucle”. El Tour-2019 tiene el diseño y las circunstancias ideales para que lo gane finalmente un escarabajo.

La amalgama de tres generaciones con los mejores pedalistas colombianos permite que por primera vez haya tres cartas serias con opción real de ganar la prueba más importante del ciclismo mundial, 45 ediciones tras el lejano debut de Martín Cochise Rodríguez en 1975.

El Tour-2019 espera el protagonismo de Egan Bernal. El colombiano está listo para vencer.

Ausentes los dos grandes favoritos, el tetracampeón británico Chris Froome y el holandés Tom Dumoulin –subcampeón el año anterior- el abanico de candidatos se ha extendido a un grupo heterogéneo de rodadores entre los que tres escarabajos líderes en sus respectivos equipos; Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Egan Bernal, figuran en la baraja.

Pero la falta de su figura emblemática Chris Froome, no significa que el equipo Ineos –como fue rebautizado hace dos meses el antiguo Sky por el cambio de patrocinador- haya pérdido su poderío. De hecho, con excepción del corredor accidentado, la escuadra es la misma que dominó el Tour 2018 con Geraint Thomas campeón y Froome tercero.

La edición 106 del Tour 2019 es una de las más abiertas y montañosas de la historia, de las más indescifrables y por ello impredecibles. Tal vez el ganador no sea tan sorpresivo e inesperado como el francés Laurent Fignon en 1983, el estadounidense Greg LeMond en 1989 o el galés Geraint Thomas el año anterior, pero ciertamente será un cumulo de factores físicos, climáticos y de carrera, incluyendo bonificaciones, cortes y caídas en las etapas llanas y descensos, además de la montaña y la contra-reloj individual de 27 kms el 19 de julio en los Pirineos (Pau), los que jugarán papel determinante en el desenlace el domingo 28 de julio tras 21 etapas y 3.460 kms por las carreteras de Bélgica y Francia.

Es el Tour más montañoso de este siglo. Igual que en 2014, tiene la intensidad de 10 etapas y media montaña antes del primer descanso. Las grandes cimas llegarán esta vez con los Pirineos en la segunda semana y los definitivos Alpes en la tercera. En total son siete etapas de alta montaña (cinco de ellas con final en ascenso), y el record de 30 cimas de segunda, primera y fuera de categoría, con el techo a 2.764 metros en el Col de l’Iseran el 26 de julio, a dos días del final. Pero además, la carrera tiene como novedad ocho bonificaciones en cumbres seleccionadas en las etapas de montaña para darle más emoción y dinámica a la lucha por la general, con un total de 64” como botín máximo; 8” al primero, 5” al segundo y 2” al tercero.

La mayoría de las cumbres que otorgan las bonificaciones están cerca del final, para incentivar los ataques, y los segundos ganados se sumarán a las bonificaciones normales de 10”, 6” y 4”, en la meta de las etapas. En este sentido, las cimas fuera de categoría del Galibier y el Col d’Iseran (las máximas del Tour) en las etapas 18 y 19 en los Alpes, serán claves para los favoritos al triunfo gracias a estas innovadoras bonificaciones.

En plena forma en 2018, el campeón comparte el liderato de Ineos con Bernal.

Además, la montaña por encima de 2.000ms, siempre favorable a las pretensiones de los colombianos, no es el único elemento. La temporada de verano en Europa con una ola de calor que ha superado los 40° en Francia, amenaza con extenderse a lo largo del mes, al igual que los altos niveles de polen en el ambiente y un nuevo e inesperado elemento; la plaga del gusano Caterpillar en los bosques de roble europeos que esparce toxinas y minúsculos vellos que son dispersados por los vientos y en el ser humano causan irritaciones de piel, de los ojos, gripa, toz, congestión y reacciones alérgicas que sólo se pueden combatir con cortisona. La alerta está activa en Alemania, Holanda, Luxemburgo, la región belga de Brabante, zonas de Francia, Asturias y la frontera Franco-española.

La deshidratación por el calor y el efecto clínico del polen y plagas en general afecta a todos los pedalistas, pero es sabido que varios son más sensibles y propensos a las alergias. Entre los favoritos, Nairo Quintana ya sufrió su efecto en el Tour 2016 que mermó considerablemente su rendimiento.

Tridente colombiano

Cuatro colombianos largaron en Bruselas el sábado 6 de julio (tres menos que el año anterior); Nairo Quintana (Movistar), Rigoberto Urán (Education First), Egan Bernal (Ineos) y Sergio Luis Henao (UEA). Los primeros tendrán el protagonismo de ser líderes, mientras que Henao (12° en 2016) será un gregario de lujo para Dan Martín y Fabio Aru en la escuadra de los Emiratos árabes.

Grandes ausentes son el sprinter Fernando Gaviria (UEA), primer líder y ganador de dos etapas en 2018, los escaladores Daniel Martinez (compañero de Urán), Winner Anacona (gregario de Nairo), Darwin Atapuma (Cofidis) y Jarlinson Pantano, quien se retiró prematuramente del ciclismo.

La gran diferencia con todas las participaciones anteriores del ciclismo colombiano en el Tour es el favoritismo de sus tres figuras y líderes, cada cual en un momento definitivo de su carrera profesional, y candidatos serios a la victoria o al podio; “Rigo” Urán, pionero y veterano de la nueva etapa exitosa; Nairo, figura consagrada en el Giro de Italia y la Vuelta a España, y Egan Bernal, la estrella en ascenso.

Tras dos años fuera del podio, Nairo sigue el "sueño amarillo".

Dos veces subcampeón (2013-2015), una vez tercero (2016) y décimo el año anterior, Nairo Quintana disputa a los 29 años y en plena madurez ciclística su sexto Tour, con la imperiosa necesidad de confirmar su progresión y conseguir el llamado “sueño amarillo”, única gran victoria que le falta. Después de ocho años en Movistar el “águila de Cómbita” ve peligrar su liderazgo en la escuadra española y la necesidad de cambiar y buscar nuevos aires (se habla del UEA con su entorno colombiano) es cada vez más imperiosa. Su ciclo telefónico se ha cumplido pero le falta el cierre con broche de oro.

El problema que tiene es la soledad y este año no tiene a su fiel escudero Winner Anacona. El director Eusebio Unzué, quiere apostar por un español para ganar el Tour y Mikel Landa, aunque llega con el desgaste de más de 3.500 kms del Giro d’Italia donde fue cuarto, ha sido proyectado a co-líder. Con qué meritos?. Landa no ha ganado ninguna carrera importante y hasta hoy es una promesa inconclusa. Como dijo sabiamente el ex-técnico Johan Bruynnel “primero, tendría que demostrar que puede ganar una gran vuelta. Quintana ya ganó el Giro de Italia y la Vuelta a España, y fue segundo en el Tour de Francia”.

Pero además, luego de la victoria de su compañero ecuatoriano Richard Carapaz en el Giro-2019, el corredor vasco está descontento y amenaza con cambiar de escuadra –por cuarta vez en seis años!-  con apenas un podio (3° en el Giro-2015) para mostrar. Esa permanente dualidad indescifrable del equipo español, es el enemigo interior de Quintana.

En cambio, “Rigo” disputa también su sexto Tour con un sólido equipo alrededor aunque con poco rodaje competitivo y la expectativa de llegar a su curva ideal en dos semanas. El antioqueño de 32 años es profesional desde 2007 y como bien lo dijo, su temporada (la decimotercera!) comenzó en Bruselas. Subcampeón en 2017 a sólo 54” de Froome, Urán tuvo que abandonar por caída el año anterior y sabe que esta es tal vez su última oportunidad de vencer una Gran Vuelta. Su profesionalismo intachable, su constancia, la inteligencia para saberse ubicar y leer la carrera, junto al firme respaldo del estadounidense Tejay Van Garderen (5° en 2012 y 2014 y recuperado de forma) y de los veteranos rodadores Michael Woods, Tanel Kangert y Simon Clarke, son garantía de que estará nuevamente disputando el podio.

El tercer As colombiano y gran favorito para llegar victorioso de amarillo a Paris es el joven portento Egan Bernal, “el nuevo Zipa”. A los 22 años y en su segundo Tour (fue 15° en 2018), es el ciclista al que todos los especialistas le auguran múltiples triunfos y años de gloria. Este año ante la ausencia de Froome y su innegable buen estado de forma confirmado con la victoria en la Paris-Niza y la Vuelta a Suiza, ha sido ascendido a co-lider de la escuadra británica Ineos. El ayer gregario de lujo del campeón Geraint Thomas y de Froome, es hoy el gran favorito para ganar según todas las casas de apuestas británicas.

Hagan sus apuestas señores! Por primera vez en la historia del Tour un colombiano es máximo favorito.

Egan es la estrella en progreso, el máximo representante de la tercera generación de ciclistas colombianos, la del relevo que se abre paso y probablemente uno de los más dotados del pelotón. Forjado en el ciclo-montañismo, su dominio de la bicicleta es de los mejores, es buen contra-relojista y en la montaña es uno de los más explosivos y fuertes. El Tour 2019 es perfecto para sus condiciones y la carretera definirá si él o Thomas (11 años mayor) será la cabeza de Ineos en la búsqueda de una séptima victoria de la escuadra británica dominadora desde 2012.

El galés campeón del Tour y el más veterano del poderoso equipo -lo integra desde su fundación en 2010- ha empezado con susto y luego del abandono por una caída en la Vuelta a Suiza (ganada por Bernal) volvió a besar el asfalto en la primera etapa en Bruselas, a menos de dos kilómetros de la meta. Una caída aparentemente sin consecuencias físicas pero que psicológicamente tiene efectos al igual que en la tabla general. Bernal ya está delante. Ineos sigue siendo la escuadra favorita y la que ordenará la carrera. Fue 2° en la contra-reloj por equipos el domingo pero en próximos días buscará asumir el mando (tal vez el jueves en la etapa con final en cumbre de La Planches des Belles Filles) y de nuevo será el enemigo a vencer.

Nueva y vieja guardia

Un aspecto fundamental e ilustrativo del Tour-2019 es el enfrentamiento deportivo de tres generaciones ciclísticas que coexisten en el pelotón: los consagrados, un grupo intermedio que busca confirmar su proceso y la llegada firme de una camada de jóvenes pedalistas que se abren paso rápidamente hacia la gloria.

La edición 106 del Tour que ha comenzado en Bruselas para rendir homenaje a Eddie “el caníbal” Merckx, el más grande ciclista de la historia y vencedor por primera vez hace 50 años de “la grande boucle”, es el trasfondo preciso para entender este cambio de guardia.

Los más grandes ciclistas de la historia, los pentacampeones del Tour, despegaron y empezaron su camino triunfal entre los 22 y 23 años; Eddie Merckx ganó el Giro (1968) a los 22 años y el Tour al siguiente, Bernard Hinault ganó la Vuelta a España y el Tour a los 23 (1978), igual que Jacques Anquetil (1957). Los tres ganaron el Tour en su debut, pero después de los 31 años, ninguno de ellos triunfó en una gran Vuelta. Cual una regla no escrita, entre el brote triunfal y el declive de un gran campeón, hay una ventana de 7-9 años. Las excepciones a esta premisa son Miguel Induráin, Chris Froome y Vincenzo Nibali, que iniciaron un poco más tarde su estela victoriosa.

Cambio de guarda en Ineos? A los 22 años, edad ideal, Egan Bernal es la figura en ascenso.

Otros campeones notables, ganadores del Tour como novatos, también se coronaron a los 22 años: Felice Gimondi, en su debut en 1965, a los 22 años y 289 días y el francés Laurent Fignon a los 22 años y 346 días en 1983, en el Tour que por primera vez abrió la puerta a un equipo amateur, la escuadra Pilas Varta-Café de Colombia que se destacó en las montañas con José Patrocinio Jiménez (subcampeón) y Edgar “condorito” Corredor y marcó el regreso –tras el pionero Cochise- casi permanente de los ciclistas colombianos al Tour. Desde ese año, a la cita sólo se faltó en 2010 y 2012.

En caso de triunfar Egan Bernal -nacido el 13 de enero de 1997- superaría a Gimondi por 93 días (22 años, 196 días) y sería el corredor más joven en ganar el Tour después de la segunda guerra mundial y el cuarto más precoz de la historia.

Pero Egan no es el único portento de 22 años. El escalador francés David Gaudu, ganador del Tour del Porvenir a los 19 años (2016), disputa igualmente su segundo Tour, es apenas 3 meses mayor que el colombiano y es la gran esperanza francesa para el futuro. Será el escudero principal de Thibaut Pinot en la escuadra Groupama-FDJ, pero si falla su líder en la montaña es el relevo inmediato. La situación en Ineos es similar, aunque Bernal parece ser realmente la carta A del equipo y su inicio de Tour es muy alentador.

La vieja guardia, la de los consagrados, mayores de 32 años y con más de 10 temporadas ciclísticas, está representada por los dos únicos campeones del Tour en carrera, el italiano Vincenzo Nibali (2014) y el galés Geraint Thomas (2018), y por una serie de figuras de primer nivel y líderes de escuadra que desde hace años buscan su consagración en el Tour. Entre ellos figuran el colombiano Rigoberto Urán (subcampeón 2017), Alejandro Valverde (3° en 2015), y los Top-10, Jakob  Fuglsang, Richie Porte, Steven Kruijswijk y Dan Martin.

Fin de ciclo?

Indudablemente que el ciclista más completo en el Tour-2019 es el italiano Vincenzo Nibali, único en carrera que ha ganado las tres grandes vueltas y contabiliza otros siete podios en pruebas de tres semanas. Pero a los 34 años, “el tiburón de Mesina” empieza a acusar el desgaste de 15 temporadas completas. Fue campeón del Tour en 2014, año en que Froome y Contador abandonaron y Quintana no lo disputó. Nibali es probablemente el corredor más completo del pelotón y aunque llega con el kilometraje del Giro d’Italia en sus piernas, si está bien ubicado antes de la tercera semana en los Alpes será garantía de batalla y espectáculo. La pregunta es Cuanto tanque de reserva tiene para las cimas definitivas. En 2016 que hizo ese doblete, no le alcanzó en el Tour.

Campeón en 2014, Nibali busca de nuevo el Tour. De su combatividad nadie duda, de sus reservas sí.

Profesional desde 2006, el campeón Geraint Thomas disputa a los 33 años su decimotercera temporada y su estado de forma es una incógnita porque en 2019 poco ha rodado y su preparación ha sido alterada por enfermedad y caídas. El galés ha sido un gregario de lujo de Froome y sólo brilló en el Tour pasado, aunque fue líder transitorio de la prueba en 2017 antes de abandonar por caída. Ahora, en su décima participación, figura como líder junto a Egan Bernal, pero el colombiano parece estar en ventaja con la experiencia del año pasado, la calidad confirmada con triunfos y su juventud y fortaleza.

El director de la escuadra David Brailsford, ha dicho claramente que Egan “tiene la edad física y mental, y está listo”. El colombiano considera que es aún jóven para pelear el título pero acepta que con un equipo tan dominante y compañeros que lo guían y dejan en posición al final de etapa para dar su máximo, es más fácil asumir ese liderazgo.

En Movistar, la capitanía del equipo la tiene Alejandro Valverde, máximo ejemplo moderno de longevidad ciclística, que a los 39 años y después de 16 temporadas, es el campeón mundial de ruta y campeón de España y disputa su Tour número 12. Gran corredor de clásicas, en las grandes vueltas la tercera semana es siempre su punto débil. Su papel será fundamental para el éxito del equipo como mediador entre el ego de los líderes Nairo y Landa, pero su respeto y fidelidad con Quintana pueden jugar en favor del colombiano a la hora definitiva.

El “bala” fue tercero en el Tour-2015, es un gran estratega en carrera y el hombre de confianza de Unzué. Aunque nadie imagina que tenga tanque para pelear el podio, a veces las oportunidades inéditas ocurren. Hasta ahora, el belga Firmin Lambot es el corredor de más edad en ganar el Tour de France (1919) hace un siglo!, a los 36 años y 130 días. Será Valverde la sorpresa mayúscula de este siglo?.

El más afable y veterano de los colombianos, "Rigo" es una carta seria para pelear la victoria.

Otros dos ciclistas que a los 34 años están llegando al final de su ciclo son el danés Jakob  Fuglsang y el australiano Richie Porte. Ambos coincidencialmente disputan su noveno Tour y presentan como mejor figuración un quinto puesto; en 2013 el líder del Astana y en 2016 el jefe de filas del Trek-Segafredo. Ciclistas rodadores pero irregulares, que se desempeñan bien en pruebas de ocho días como el Dauphiné Liberé y la Paris-Niza, pero a los que las grandes vueltas de tres semanas les pasa factura. Después de once temporadas y ningún podio, su favoritismo es inmerecido.

Dos años más jovenes pero igual de veteranos y con más de diez temporadas, Rigoberto Urán, el combativo irlandés Dan Martin (Top-10 en los tres últimos Tours) y el holandés Steven Kruijswijk (5° el año anterior), tienen más regularidad y opciones. El colombiano, subcampeón olímpico de ruta en 2012, del Giro en 2013 y 2014 y del Tour hace dos años, es el más completo de todos y es candidato serio a podio.

Martin, premio de la combatividad el año anterior, es un ciclista rodador que necesita consolidarse en el equipo UEA (Emiratos) en el que Fabio Aru debería ser su gran respaldo (aunque busca el liderazgo), mientras se especula que Nairo Quintana llegaría en 2020. Hace un mes fue 8° en el Dauphiné Liberé, delante de Quintana.

Ciclista en progresión y bien respaldado, el holandés Kruijswijk está llamado a ser protagonista y pelear el podio.

Un gallo tapado para el Tour-2019 es el holandés Steven Kruijswijk, líder del equipo Jumbo-Visma y 5° el año anterior. La escuadra se ha construido a su alrededor y lidera el comienzo del Tour con un conjunto de ciclistas rodadores, mezcla de juventud y veteranía, en el que el escalador neozelandés George Bennett y el debutante Wout Van Aert, serán importantes.

Sin el poderío de Ineos, pero con una capacidad rodadora similar, es uno de los equipos que puede manejar el Tour, al menos en los primeros 10 días. Si los franceses no ganan el Tour desde hace 35 ediciones (Bernard Hinault fue el último en 1985), los holandeses no lo consiguen desde Joe Zoetemelkt en 1980.

Generación intermedia

Si entre los treintañeros el ciclista más sólido es Nibali, su equivalente dentro de la generación de pedalistas entre los 26-29 años es sin discusión Nairo Quintana, Campeón del Giro (2014), de La Vuelta (2016) y dos veces subcampeón del Tour (2013 y 2015). La duda sobre el escalador colombiano, cuyos resultados parecen haberse estancado en los dos últimos años tras el subcampeonato del Giro-2017 y luego de disputar cuatro grandes vueltas seguidas, es si la curva de progresión llegó a su máximo.

Hay ciclistas con el biotipo para correr una sola gran vuelta anual, otros para disputar dos y muy contados (hoy día casi imposible) para disputar las tres con posibilidades reales de ganar. El Tour-2019, objetivo prioritario de Nairo, debería dar la médida de su potencial y los Pirineos y los Alpes, son el escenario para confirmarlo. Es el más importante ciclista colombiano de la historia, el podio está al alcance y la lucha por la victoria será ardua.

Bardet es uno de los más consistentes. Sólo corre el Tour y es la mejor carta francesa.

Un año menor que Quintana, el francés Romain Bardet es un ciclista consistente y escalador combativo que disputa su séptimo Tour (uno más que el colombiano). Siempre es candidato firme. El Tour es su carrera, la única gran vuelta que disputa anualmente y su palmarés como subcampeón en 2016 y cinco veces Top-10, es una carta muy seria. Su equipo AG2R-La Mondiale perdió mucho tiempo en la contra reloj, y está a 1.19” del primer clasificado de los favoritos (Kruijswijk), pero Bardet llegará al pico de su preparación en la segunda semana. Ojo con él.

Otro francés, Thibaut Pinot (29 años) también corre su séptimo Tour y parece estar en forma. Después de un sorpresivo podio (3° en 2016), el líder de la escuadra Groupama-FDJ  no ha vuelto a brillar. Ciclista explosivo sin la regularidad de Bardet, debería estar en la pelea. El Tour-2019 es su momento de la verdad. Ha iniciado bien son tres semanas.

Con la misma urgencia de confirmar figuran otros dos pedalistas de 29 años, el español Mikel Landa (4° en el Tour-2017) y el italiano Fabio Aru (5°) el mismo año. Con el desgaste del Giro d’Italia en que terminó cuarto, Landa tiene una tarea difícil frente a un ciclista más sólido como Quintana y es un elemento disociador en Movistar que busca contratar al promisorio mallorquín Enric Mas (Deceuninck-QuickStep), cinco años más joven y sorpresivo subcampeón de la Vuelta a España el año anterior.

En proceso de recuperación, Aru llega sin presión ni favoritismo. Si alcanza la forma, estará en la pelea.

Aru está recuperando su forma después de una cirugía de la arteria ilíaca y su experiencia puede darle dividendos. Campeón de la Vuelta a España en 2015, la progresión del italiano se frenó luego del Tour 2017. Disputa “la grande boucle” por tercera vez y con menos presión. El italiano venció hace dos años en la cima de La Planche des Belles Filles, meta de la sexta etapa y primera cumbre del Tour-2019. Puede sorprender y el Tour ser su resurrección.

Otros que pueden figurar en el Top-10 son los franceses de 27 años, campeones de la montaña en las dos últimas ediciones: Julian Alaphilippe (2018) y Warren Barguil (2017). Ganador de varias clásicas y de la montaña en el Dauphiné este año, Alaphilippe (Deceuninck-QuickStep) está en gran forma y buscará esta vez la general, mientras que Barguil (10° en 2017) cumple su quinto Tour. El campeón del Tour de l’Avenir 2012 (a los 20 años) tiene un desquite personal y puede volver al Top-10. Su problema es la falta de equipo para respaldarlo en la montaña.

El abanico de figuras lo cierra el británico Adam Yates (26 años), quien después de su sorpresivo 4° puesto en el Tour 2016 y mejor joven, no ha vuelto a brillar. En esta ocasión tendrá como gran apoyo en el equipo australiano Mitchelton-Scott a su hermano gemelo Simon, 7° en el Tour 2017 y también mejor joven.

Los Yates corren juntos su segundo Tour. La irregularidad de Adam inquieta, Simon está cansado del Giro.

Es la primera vez desde 2015 que ambos disputan el Tour, pero Simon tiene mucho kilometraje acumulado desde la Vuelta a España 2018 que ganó en septiembre, y su 8° puesto en el Giro d’Italia hace un mes. Adam cumplió una buena temporada primaveral entre marzo y abril (2° en la Tirreno-Adriático y la Vuelta a Catalunya, 4° en la Lieja-Bastoña-Lieja y 5° en el País Vasco) pero su irregularidad en las pruebas de tres semanas no es garantía de suceso.

Mis candidatos y sueños

El Tour-2019 tiene el diseño y las circunstancias ideales para que lo gane finalmente un pedalista colombiano y el ciclismo mundial siga hablando español en las grandes vueltas, después de la victoria del ecuatoriano Richard Carapaz en el Giro d’Italia. Si en 2018 el ciclismo habló inglés con Chris Froome (Giro), Geraint Thomas (Tour) y Adam Yates (Vuelta), en este año puede ser la lengua de Cervantes.

Hace seis años el director del Tour, Christian Prudhomme, afirmó que la victoria de un ciclista colombiano “es buena para el ciclismo, para la leyenda y para la historia”. Después de 45 años y 35 participaciones, ese momento parece estar muy cerca.

Cuando el Tour entra a Francia y luego de mi análisis y lectura, cierro este primer Blog previo (que me llevó más tiempo del pensado y se publica con retraso y disculpa) con mi orden y listado final de favoritismo. El año anterior la victoria de Geraint Thomas fue sorpresiva. Creo que en 2019 el campeón no debería ser tan inesperado.

Primera opción: Egan Bernal, Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Romain Bardet, Steven Kruijsjvert.

Segunda candidatura: Enric Mas, Thibaut Pinot, Vincenzo Nibali, Geraint Thomas.

Sorpresas: Dan Martin, Adam Yates, Mikel Landa, Jakob Fuglsang, Richie Porte.

Extraordinario: Fabio Aru, David Gaudu, Warren Barguil

Sobrehumano: Alejandro Valverde

Nirvana: Un podio totalmente colombiano! Si los juveniles Andrés Camilo Ardila (20), Einer Rubio (21) y Juan Diego Alba (21), consiguieron un histórico 1-2-3 dominando el Baby Giro en Italia hace menos de un mes, Por qué los profesionales no podrían repetir la dosis?

 

Miguel Aguirre; el colombiano Cru Classé de Burdeos

El enólogo colombo-francés Miguel Aguirre Leroy, es el Director del famoso Château La Tour Blanche, uno de los 11 Premier Cru Classé de Sauternes, el prestigioso vino licoroso de Reyes, celebraciones, compañero de postres, foie-gras, quesos fuertes y alta gastronomía.

Amante de la música salsa y gran bailarín, Miguel es hincha del club de fútbol América de Cali que fundó su abuelo el empresario vallecaucano Aníbal Aguirre Arias, conocido popularmente como el hombre de las tres A.

Dinámico profesor de enología, con origenes familiares en Cali y Francia, y crecido entre Colombia, España y Francia, Miguel es uno de los Directores más jovenes entre los prestigiosos vinos de élite y a los 38 años tiene un futuro brillante.

Junto a la antioqueña Bibiana González Rave-Pisoni (40 años) quien reside y trabaja en California, son los máximos representantes de la enología colombiana.

Ambos son contemporáneos, se graduaron con honores en la Universidad de Burdeos y sus profesores los consideran entre los mejores profesionales en la industria vinícola mundial.

Miguel divide hoy su tiempo entre la elaboración de uno de los Sauternes más cotizados del mundo, la formación de enólogos y su joven familia. Su vida guarda paralelos con la de este periodista y tenemos pasiones comunes, excepto en el fútbol porque siempre he sido fiel al Deportivo Cali, el otro equipo campeón de la segunda ciudad de Colombia.

A Miguel, lo encontré en Octubre anterior durante mi viaje anual a Burdeos para seguir la vendimia, un ejercicio profesional que sagradamente cumplo desde 2007 cuando fui intronizado en la Jurade de Saint Emilion, la cofradía vinícola más antigua de Francia.

Ambos nacimos en el exterior, tuvimos nuestra infancia en Cali, jugamos fútbol en el puesto de arquero, partimos de Colombia en 1989 (yo en mayo), llegamos a España y luego a Francia, hemos sido nómadas y finalmente nos asentamos en Europa, vinculados a sus vinos, en los que también compartimos gustos; por el Ródano y sus vibrantes Châteauneuf-du-Pape, y los grandes Burdeos con sus excelentes tintos, blancos y licorosos.

Château La Tour Blanche, es uno de los exclusivos 11 Premier Cru Classés de Sauternes, según la clasificación establecida en 1855 para la Exposición Universal celebrada en los Champs-Élysées en París, que es considerada la selección de los vinos más finos de Francia y aún hoy una referencia para la viticultura mundial.

Los vinos licorosos de Sauternes, se elaboran en un área delimitada de cinco comunas (Barsac, Sauternes, Preignac, Farges y Bommes) con las uvas blancas Semillon, Sauvignon Blanc y Muscadelle, que son afectadas por el hongo Botrytis cinerea, también llamado podredumbre noble. De allí su nombre de vinos “botritizados” que responde a que las uvas son parcialmente pasificadas, lo que tiene como resultado una alta concentración de azúcar y aromas distintivos de miel, frutos tropicales y cera de abejas.

El más famoso de los vinos de Sauternes, es el icónico Château d’Yquem, catalogado Premier Cru Supérieur y uno de los más costosos del mundo. Luego lo siguen en nivel de calidad once Premier Cru, entre los cuales La Tour Blanche, Suduiraut, Climens, Rieussec, Coutet y Guiraud, son los más apreciados por los expertos y los paladares del planeta.

En el histórico diario colombiano El Espectador, del cual soy corresponsal en Europa desde 1990, fue publicado un completo artículo sobre Miguel Aguirre y su vida en el mundo del vino. Los invito entonces a una buena lectura y a disfrutar un delicioso Sauternes…salud!

Vuelta a España 2018: Hora de la verdad

El próximo campeón de la Vuelta a España, que llegará coronado desde el sábado a Madrid, saldrá del actual Top-10 de la clasificación trás una semana infernal que comienza con la contra-reloj individual  y tiene tres etapas con final en alto -una en el País Vasco y dos en los Pirineos de Andorra- que sellarán la suerte y las ilusiones del pelotón.

Los lagos de Covadonga no le dieron la camiseta roja de líder a un ciclista colombiano y en su lugar confirmaron la fortaleza del británico Simon Yates, líder de la escuadra australiana Mitchelton-Scott. Detrás de ellos figura la poderosa dupla Movistar Alejandro Valverde-Nairo Quintana, y el líder de Astana, el joven y promisorio colombiano Miguel Angel López (3° en el Giro de Italia).

En ese órden y separados por sólo 43″ antes de los últimos 755 kms de carrera -la mitad de ellos en montaña- el podio no les debería escapar y dos colombianos están en primera línea por la victoria.

Nairo Quintana y "Superman" López, dos colombianos boyacenses por la Vuelta 2018.

Todavía con opciones a 1.29″ y agazapado a la espera de un buen resultado en la contra-reloj de este martes sobre 32 kms, el veterano holandés Steven Kruijswijk espera su oportunidad trás una temporada de primer nivel con un 5° puesto en el Tour de France, 6° en el Tour de Romandía y  8° en La Vuelta a Catalunya y la Vuelta a Suiza. A los 31 años es el “gallo tapado” pero el desgaste del Tour puede cobrarle el esfuerzo en esta última semana.

Sexto y demostrando que -junto a Mikel Landa, Pello Bilbao y Marc Soler- es una de las esperanzas para el renacer del ciclismo español, el mallorquín Enric Mas del equipo belga Quick Step, se muestra como un portento a los 23 años y puede incluso aspirar al podio. Está más fresco que todos los favoritos y ha corrido con gran inteligencia y prácticamente sin equipo que lo apoye en la montaña. Después de Rafa Nadal, ha nacido una nueva estrella en Baleares.

Esta semana es la definitiva, la de la hora de la verdad. Si la contra-reloj puede ajustar y marcar diferencias, la ruta que falta será más definitiva. En el ejercicio individual, es probable que “el bala” Valverde, Kruijswijk y Yates consigan unos segundos sobre la pareja de colombianos Nairo-López, en tanto que Rigoberto Urán (8°) que es el mejor especialista a cronometro de los colombianos en disputa, podría recortar algo de los 2.27″ que lo separan de Yates, al igual que el vencedor en Covadonga, el francés Thibaut Pinot, separado 2.10″ del líder.

Cimas de postín

La montaña de la Vuelta a España es superior en intensidad y pendiente que las de las otras dos grandes pruebas de tres semanas, el Giro d’Italia y el Tour de France. Es reconocido por los campeones que además, tras el esfuerzo del Tour o incluso del Giro, las cimas se hacen más duras e interminables, no sólo por la distancia sino por el fin de las energías al cierre de la temporada. Y aunque algunos creen que la Vuelta sirve de preparación para el Mundial de ciclismo de ruta en Innsbruck (Austria) a fin de Septiembre (dos semanas después de la Vuelta), en realidad puede tener un efecto contrario: agotar las piernas .

Y la montaña volverá a definir la Vuelta, primero en el País Vasco el miércoles y luego en los pirineos de Andorra, el viernes y sábado. Las dudas surgen sobre los dos primeros clasificados, Yates y Valverde. No hay que olvidar que el líder Simon Yates se desplomó a tres días del final del Giro d’Italia en la etapa histórica a Bardonecchia (Monte Jafferau) en que Chris Froome con un ataque a la antigua y a 100 kilómetros del final, le arrebató el liderato y selló su triplete Tour-Vuelta-Giro. Ese golpe psicológico pesa y en esta ocasión hay más rivales con opción de vencerlo y están más cerca. Simon tendrá la ayuda de su hermano gemelo Adam, quien se ha recuperado de un mal inicio de Vuelta por problemas de salud y del joven “grandulón” australiano Jack Haig (1,90ms y 23 años), quien tendrá que sacrificar su puesto 15° y darlo todo en favor de su líder.

La otra duda es Alejandro Valverde, que a los 38 años cumple una Vuelta notable; es segundo a 26″ de Yates y porta la camiseta combinada de los puntos, con buena ventaja sobre el tricampeón mundial Peter Sagan. Pero el veterano mostró flaqueza en las pendientes más duras y no es claro si resistirá al mismo ritmo las de la última semana. Movistar tendrá que defender el liderazgo de Nairo y antes que intentar un podio con ambos, debería utilizar a Valverde como la ficha clave del colombiano. El equipo español no gana una Vuelta desde hace dos años (2016 con Nairo) y no se puede dar el lujo de otro error como el del Tour 2015 y sacrificar la Vuelta por favorecer un adios por lo alto de Valverde.

Etapa de transición o de complot definitorio?

En las montañas del País Vasco, la Vuelta tiene el miércoles una etapa teóricamente de transición sobre 157 kms, con puertos montañosos de segunda y tercera categoría pero con una cima final de 3,9 kms con pendiente máxima del 11% que pueden ser de redención para unos y de calvario para otros, una etapa apta para ser “sorpresiva y definitiva” como lo fue Formigal en 2016. Ojo con ella

Y luego llegan las dos jornadas pirenaicas, bien conocidas de los ciclistas de Movistar y de Mitchelton-Scott y EF Education First-Drapac de Rigoberto Urán -tienen su sede europea en Girona- porque hacen parte de sus rutas de entrenamiento. Los finales el viernes en el larguísimo Coll de la Rabassa a 2.025 ms, y en el Coll de la Gallina al día siguiente luego de una dura, rápida y corta etapa de montaña de sólo 97 kilómetros, sentenciarán la Vuelta en el Santuario andorrano de Canòlich. Allí pagarán sus pecados los ciclistas que no supieron gerenciar su esfuerzo de la última semana.

Predecir no es una ciencia y acertar es un azar. Pero la Vuelta a España 2018 puede ser la revancha de Nairo Quintana, quien pareciera que está corriendo muy controlado para no hacer daño a las aspiraciones de Valverde y a la espera de esta tercera semana donde seguramente entregará todo su potencial en las montañas. Igualmente puede ser la llegada definitiva a la élite de Miguel Angel López o de Simon Yates si consiguen la victoria final. Los tres son escaladores natos, aunque los colombianos pueden ser ligeramente superiores al británico en su fortaleza ascendiendo y López es más joven y está más descansado que Quintana Muy probablemente uno de ellos se vestirá de rojo en Madrid el domingo.

Vuelta a España 2018: Semana de pasión

La Vuelta entra en la semana más importante de su recorrido y entre los cuatro campeones que disputan la edición 2018, Nairo Quintana, se muestra como el más sólido y se erige al iniciar la segunda parte de la ronda en el principal favorito, pero no el único.

Además, con tres colombianos líderes de equipo en el Top-10, Nairo 3° (Movistar), Miguel Angel “Superman” López, 7°(Astana) y Rigoberto Urán, 8°(Education First-Drapac), las opciones de un podio totalmente tricolor son altas, tal como lo señalé en Mi Rincón, el Blog previo a la carrera.

López, Nairo, Rigo, Cual de ellos se vestirá de rojo esta semana?

La semana que comienza este martes será definitiva para terminar de decantar el grupo de favoritos, entre los cuales ya no están el campeón 2010, Vincenzo Nibali y el australiano y eterno favorito Richie Porte, a quienes les pasó factura la falta de rodaje y poco tiempo de recuperación después de las caídas y fracturas que sufrieron en el Tour de France.

Cumplidas las dos primeras etapas de alta montaña -de una Vuelta con siete fracciones empinadas- queda un puñado de candidatos separados por menos de un minuto (el Top-10) y otros seis en el rango de 2’30” que pueden intentar recuperar. Después de ellos, pocos tienen opción.

Pero a diferencia de la Vuelta 2016 que ganó Nairo Quintana, esta edición es mucho más montañosa y en vez de tres etapas de alta montaña tiene siete y su contra-reloj individual es 4.3 kilómetros más corta, ligeramente más ondulada y después del descanso al comenzar la última semana de competencia el martes próximo.

La Vuelta-2018 la lidera el australiano Simon Yates por un segundo sobre el veterano Alejandro Valverde y 14” sobre Nairo Quintana. La ventaja de Yates, quien lideró el Giro d’Italia en mayo pero desfalleció al final, es realmente insignificante y la solidez del equipo Movistar de Valverde y Nairo, seguramente dará cuenta del australiano esta semana.

Las tres duras etapas de montaña encadenadas entre viernes y domingo –528 kms- serán definitivas y muy especialmente la de Lagos de Covadonga donde los grandes campeones han construido su victoria, entre ellos los colombianos Luis “Lucho” Herrera en 1987 y Nairo Quintana hace dos años. Ambos ganaron allí y asumieron en ese momento el liderato hasta Madrid. Se repetirá la historia?

Segundos preciosos

La Vuelta no muestra sorpresas mayores hasta el momento, excepto la presencia del joven rodador alemán (25 años) Emanuel Buchmann, del equipo Bora-Hansgrove en el 4° lugar de la general y a 2” de Quintana y el sexto lugar del francés Tony Gallopin a 24” de Yates. El veterano Jon Izaguirre, exgregario de Nairo y líder del Bahrein-Merida, es quinto a 17” del líder y a 3″ de Nairo, pero estaba previsto entre los candidatos y ello no necesariamente signifique que resistirá los ataques y el “ritmo colombiano” en las montañas.

La dupla colombiana, Superman López y “Rigo” Urán, están a 27” y a 32” del liderato, y a menos de 20” de Nairo. Y tras ellos, muy bien respaldados por un fuerte equipo de rodadores, están las dos cabezas de la escuadra holandesa Lotto NL-Jumbo, Steven Kruijswijk y George Bennett, que completan el Top-10, distanciados 43” y 48” respectivamente. Es interesante anotar que como equipos, los que se muestran más compactos son Movistar, Lotto NL y en menor medida Astana y Sky.

Otra sorpresa -por las flaquezas mostradas- es el campeón 2015, el italiano Fabio Aru, líder del UAE Emirates, que ha cedido 1’08” pero no se muestra fuerte, como tampoco los jefes de filas del Sky, el español David de la Cruz ( 1’26”), del Sunweb Wilco Kelderman (1.50”) y del Groupama-FDJ, el francés Thibaut Pinot a 2.33”, diferencia que se antoja difícil de recortar porque ha flaqueado en la montaña y las cuestas más duras aún no han llegado.

Pendientes de máximo nivel aptas sólo para los mejores.

Así las cosas, las cimas de Asturias podrán sentenciar la carrera, después de tres etapas intermedias propicias para escapadas y en las que los favoritos se cuidarán del desgaste.

La acción culminará en tres finales en alto. Primero el viernes con la violenta escalada final a La Camperona -con pendiente máxima del 25%!- y a continuación el sábado con la desconocida cima en Les Praeres Nava (corta -4kms- pero máxima pendiente del 17%) que se disputa por vez primera.

Y el domingo, la histórica etapa hasta los Lagos de Covadonga, podría tener de nuevo a un colombiano vestido de rojo como líder de la Vuelta. Cual de ellos será?

 

Vuelta a España 2018: Por la reconquista

Pocas veces el ciclismo colombiano ha tenido un momento tan estelar y una oportunidad tan clara de dominar una de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial. La Vuelta a España 2018 que larga este sábado en Málaga con una etapa individual a cronómetro de 8 kms, es esa ocasión.

Con tres de los mejores pedalistas colombianos –Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Miguel Angel López- en calidad de favoritos, líderes de equipo y plenitud de forma, y un cuarto de similar talante y a la espera de su oportunidad, Sergio Luis Henao, la edición 73 de la ronda española está diseñada para las características de los escarabajos que buscan un cierre de temporada en lo más alto del podio. Campeones en 1987 con Luis Herrera y en 2016 con Nairo Quintana, la Vuelta 2018 puede ser el año de “la reconquista”.

Dado el nivel de los participantes, el diseño montañoso del trazado, la fortaleza de los equipos y la reconocida calidad de los ciclistas colombianos inscritos, no es exagerado pensar incluso en la posibilidad de un podio totalmente colombiano, superando el 1-2 del Giro d’Italia 2014 cuando Nairo y Rigo ocuparon los dos primeros escalones, o el 1-3 de la Vuelta 2016 con Nairo y Esteban Chaves. Además, vencedor en 2016, Nairo Quintana cuenta con un sólido grupo de apoyo en Movistar que le permitirá compensar el cansancio acumulado tras su 10° puesto en el Tour de Francia en Julio.

Miguel Angel, Nairo y Rigoberto, tres colombianos para el podio de la Vuelta-2018.

Con seis etapas de alta Montaña, siete finales en alto y pendientes de todo tipo y nivel, el trazado de la Vuelta es apropiado para que brille Colombia y sus pedalistas “gerencien” la prueba. Ante la ausencia del campeón Chris Froome y un equipo Sky de nivel inferior, la Vuelta será más abierta y probablemente el equipo dominador será el Movistar local, necesitado de victorias y de volver al primer plano mundial. Con Nairo respaldado por su amigo Winner Anacona, Valverde, Amador y Carapaz, el equipo telefónico es el más fuerte.

Rigoberto Urán, llega recuperado tras su abandono por caída en el Tour, mientras Miguel Angel López está descansado y su carta de presentación es podio (3°) en el Giro d’Italia en Mayo y la victoria en dos etapas de montaña en la Vuelta-2017. Son jefes de filas de Education First-Drapac y de Astana; equipos sólidos y homogéneos para respaldarlos.

Las posibilidades de Sergio Luis Henao, co-líder de Sky junto al español David de la Cruz (7° en la Vuelta 2016), dependerán de la situación en carrera pero la vasta experiencia del colombiano, ganador de la Paris-Niza en 2017 y el más veterano en la escuadra inglesa que integra desde 2012, deberían darle la primacía.

Sin sus líderes Froome y Thomas y ante la incapacidad física de Egan Bernal (quien originalmente iba a liderar la escuadra), Sky ha optado por una mezcla de experiencia y juventud en la que para sus líderes serán claves el polaco Michal Kwiatkowski (con 67 días de carrera en sus piernas) y dos promisorios debutantes en vuelta de tres semanas: el inglés de 23 años Tao Geoghean Hart (5° en el Tour de California y gran amigo de Egan Bernal) y el ruso nacido en Italia y criado en Francia, Pavel Sivakov (21 años), campeón del Girobio en 2017 y de la montaña en el Tour de l’Avenir que ganó Egan.

Los otros

Fuera del Poker de ases nacionales, la Vuelta a España 2018 tendrá otras figuras disputando los honores: los excampeones Alejandro Valverde (2009), quien quiere despedirse victorioso del ciclismo, y los italianos Vincenzo Nibali (2010) y Fabio Aru (2015). Valverde fue 14° en el Tour y es la segunda y “eterna” carta de Movistar, mientras que Nibali abandonó la Grande Boucle por caída, en tanto que Aru descansó desde mayo después de disputar sin pena ni gloria el Giro.

Ganador del Giro, el Tour y la Vuelta (2010), Nibali es el principal rival de los colombianos.

El equipo Bahrein Merida de Nibali –quien llevará el dorsal No.1- es más fuerte que el UAE Emirates de Aru, aunque este tendrá de escudero al irlandés Daniel Martin, quien cumplió un excelente y combativo Tour (terminó 8°). Además de su veteranía y experiencia de la Vuelta (Campéón 2010 y subcampeón 2013 y 2017), Nibali es el único de los ciclistas en competencia que ha ganado las tres Grandes Vueltas (sólo siete lo han conseguido) y es un rival muy serio en todos los terrenos.

Hay que contar igualmente con el australiano Richie Porte que abandonó el Tour con fractura de clavícula y su estado de forma es incierto, y con los gemelos británicos Adan y Simon Yates que lideran juntos por vez primera la escuadra australiana Mitchelton-Scott y buscarán la revancha de sus desfallecimientos en el Giro (Simon) y en el Tour (Adam), donde llegaron entre los favoritos. El subcampeón del Giro 2016 y 3° en la Vuelta ese mismo año, el colombiano Esteban Chavez, no correrá porque se le descubrió Mononucleosis y está en proceso de recuperación.

Entre los llamados al protagonismo figuran además el tricampeón mundial de ruta Peter Sagan, que buscará repetir victorias de etapa y la camiseta de la regularidad que ganó en el Tour, y dos líderes que abandonaron el Giro 2018; el francés Thibaut Pinot de la escuadra FDJ y el surafricano Louis Meintjes del Dimension Data.

De igual nivel, pero con el desgaste del Tour de Francia en sus piernas, hay que considerar al holandés Steve Kruijswijk (5°) del LottoNL-Jumbo, el ruso Ilnur Zakarin (9°) del Katusha-Alpecin, y para triunfo de etapa el veterano holandés Bauke Mollema del Trek-Segrafredo (26° en el Tour). El primero tendrá el respaldo del promisorio neozelandés George Bennett (8° en el Giro) y Zakarin contará a su servicio con el rodador colombiano Jhonatan Restrepo quien ya disputó y terminó la Vuelta 2016.

Otros candidatos a brillar y victorias de etapa, de los que poco se habla pero su palmarés no debe desconocerse, son el holandés Wilco Kelderman, líder de Sunweb y 4° en la Vuelta el año pasado (no ha corrido ninguna vuelta grande en la temporada) y el veterano español Sergio Pardilla, jefe de filas del equipo continental Caja Rural, en el que debuta el séptimo colombiano de la Vuelta 2018, el barranquillero Nelson Soto, campeón panamericano de ruta en 2017.

Hasta hoy, la mejor actuación colectiva del ciclismo colombiano en la Vuelta a España es la de 1987, cuando compitieron dos escuadras nacionales -Café de Colombia y Ryalcao Postobón- y una veintena de pedalistas que ganaron la carrera (Luis Herrera), por equipos (Ryalcao Postobón), la montaña (Luis Herrera) y cuatro etapas (Herrera, Carlos Emiro Gutiérrez, Omar Hernández y Francisco Rodríguez). Pero además, hubo cuatro ciclistas en el Top-10 (1° Herrera, 5° Oscar de Jesús Vargas, 9° Henry Cárdenas y 10° Omar Hérnandez), mientras que otros cuatro figuraron entre los 20 primeros: Pedro Saúl Morales 13°, José Patrocinio Jiménez 16°, Martín Ramírez 18° y Argemiro Bohórquez 20°. Además, Nestor Mora fue 21° y Pablo Wilches 24°; diez  escarabajos entre los mejores de la Vuelta. Irrepetible!

Moraleja del Tour 2018: hora de gregarios y grandotes

El Tour de France recién terminado es uno de los más extraños de la historia por el triunfo inesperado del número dos del equipo Sky, Geraint Thomas, la deficiencia de su líder Chris Froome y la emergencia y protagonismo de un joven y promisorio colombiano, Egan Bernal, que defendió en las cumbres a sus líderes, salvó a Froomey de claudicar y le aseguró el tercer puesto del podio.

Decantada la edición 105 del Tour, aún persiste el sabor amargo del escándalo previo con la absolución de Froome por el caso de uso excesivo de Salbutamol, y los incidentes, rechiflas y manifestaciones de rechazo público a su participación y al dominador equipo británico, triunfador desde 2012 en seis de las últimas ediciones en las que ha consolidado un reinado imperial que a los organizadores no les gusta y al ciclismo tampoco. De cierta forma, la victoria de Thomas calmó los ánimos exacerbados por la presencia de Froome y redujo la controversia. Pero la polémica no termina.

Brindis de la victoria: Geraint Thomas, nuevo campeón del Tour y Chris Froome, tercero.

Como bien anotaron varios ex-pedalistas y comentaristas franceses, el problema del Tour y del ciclismo mundial “ya no es de dopaje sino de dinero”. Y en ese sentido, ningún equipo tiene los recursos de Sky, ni financieros, científicos y técnicos para doblegarlo…por ahora.

La historia muestra que todos los imperios caen y con las hegemonías deportivas ocurre igual. No todo son recursos sino que además cuentan la búsqueda de alternativas y variantes a los métodos de competencia, nuevas estrategias y creatividad. Todos conocen el método de Sky desde el año 2012 cuando triunfó por vez primera con Bradley Wiggins, escoltado por quien sigue siendo hoy su figura y líder, Chris Froome. Sus tácticas no han cambiado mucho pero ha reforzado su poderío y consolidado una armada casi indestructible que permite llegar a la parte final de las etapas con sus líderes descansados gracias al trabajo metódico de gregarios exhaustos y fieles.

Egan Bernal, quien llevó el dorsal No.2 y fue la revelación indiscutible del Tour junto al esloveno Primoz Roglic (4°) -era esquiador sobre nieve y practica el ciclismo apenas desde 2012- señaló con firmeza: “no entiendo por qué esperan hasta el final para atacarnos?”. Corresponde a los rivales encontrar el antídoto.

Es parcialmente cierto que este ciclismo moderno y científico está acabando con la pasión del deporte de las bielas. De ahí que el joven y dinámico nuevo presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), David Lappartient, se haya atrevido a proponer justo al terminar el Tour, el estudio de topes salariales y reducción del número de ciclistas por equipo -de 8 actuales a 6- para dar mayor oportunidad a otros equipos y limitar la aplastante dominación del Team Sky.

Desde 2012, Sky contabiliza seis victorias en siete participaciones en el Tour. Concluyente.

Reducir un 25% la nómina de los equipos en las Grandes Vueltas se antoja exagerado pero el máximo de siete que existe hoy para las clásicas y pruebas de prestigio como la París-Niza, la Tirreno-Adriático y otras Vueltas del calendario UCI, es una opción más viable.

La propuesta se asemeja a los intentos de establecer topes presupuestales a las escuderías de F1, discusión eterna sobre la cual aún no hay acuerdo. Hoy día domina Mercedes con Lewis Hamilton, pero cinco años atrás la escudería triunfadora era Red Bull con Sebastian Vettel y antes lo fueron Ferrari con Michael Schumacher, Williams y McLaren (hoy en desgracia) que como referencia, en la temporada 1988 ganó 15 de los 16 Grandes Premios del año con Ayrton Senna y Alain Prost.  Ahora, McLaren lleva 10 años sin coronar a uno de sus pilotos, Ferrari 14 y Williams 20!

El Rey de Gales

El nuevo campeón del Tour de Francia, el galés Geraint Thomas pasó de ser diez años gregario al primer lugar del podio, a los 32 años -uno menos que Froome- y en su madurez ciclística. Hace once años, en su primera participación había sido penúltimo.

Esta vez cumplió una carrera memorable y sin faltas, consolidó su triunfo en los Alpes con dos victorias de etapa y fue un merecido campeón. No estaba en los planes ese triunfo pero su misión cambió ante la debilidad manifiesta de Froome debido al desgaste físico acumulado después de haber disputado y ganado cuatro Grandes Vueltas seguidas. No me equivoqué cuando anticipé ese factor en mi Blog inicial del Tour: su organismo no resistió el esfuerzo aunque por la eliminación de rivales de calidad, logró el tercer puesto del podio.

Sin el australiano Richie Porte, el colombiano Rigoberto Urán y el italiano Vincenzo Nibali, el Tour perdió las batallas que se preveían en las montañas y su abandono por las heridas sufridas en caídas redujeron el ábanico de candidatos y guerreros. Además, cuando empezaba a recuperarse y había triunfado en la novedosa etapa 17, de 65 kms en los Pirineos, Nairo Quintana también fue víctima de una caída que lo mermó en el momento clave y lo descendió del 5° al décimo puesto general, en momentos en que aspiraba al podio.

Al otro día de ganar en el techo del Tour -Col de Portet- una caída privó a Nairo de la opción de podio.

En medio de ese pelotón restringido, donde no figuró tampoco el australiano Adam Yates, los ataques del sorprendente esloveno Primoz Roglic (4°) y del batallador irlandés Dan Martin (8°) -ambos ganadores de etapa- y del francés Romain Bardet (6°), fueron insuficientes para producir cambios serios en la tabla. Sólo el holandés Tom Dumoulin consiguió alterar el dominio de Sky. El subcampeonato del Tour conseguido casi sin el apoyo de gregarios, es un justo premio a su esfuerzo. Igual que Froome, había disputado el Giro d’Italia y consiguió su revancha al vencerlo.

El podio del Tour 2018, con el mayor promedio de estatura de los ciclistas galardonados después de 2012, comprobó otro factor que también anoté antes de largar la prueba: el biotipo de los escaladores (como los menudos colombianos) no es el ideal para ganar la Grande Boucle, hoy día dominada por excelsos rodadores y ex-ciclistas de pista. El promedio de estatura de Froome, Thomas y Dumoulin es de 1,85 ms, apenas inferior al 1,856 del podio 2012 con Wiggins (hasta hoy el ciclista más alto en ganar el Tour), Froome y Nibali. Además, igual que en el podio 2010 (Andy Schleck, Samuel Sánchez y Jurgen Van den Broeck), los tres mejores clasificados superan el 1,80ms de estatura.

Geraint Thomas se formó en la pista e igual que Bradley Wiggins, fue antes campeón olímpico y mundial (persecución); el mismo recorrido paralelo pista-ruta que cumplió el más completo ciclista colombiano, Martín Cochise Rodríguez. Su victoria no debe llamar a misterios ni cacerías de brujas porque es un ciclista completo que a pesar de llevar los mismos años que Froome en el Team Sky, había sido opacado por el brillo de su líder y su tarea de gregario obediente, primero de Wiggins -su gran compañero en la pista- y luego de Froome, su gran amigo desde Barloword.

Después de nueve años en Sky como gregario, Thomas alcanzó la gloria en su noveno Tour.

Cuando le llegó la oportunidad la aprovechó, ganó y lloró. Ahora el balance del equipo puede cambiar, porque el nuevo campeón del Tour es el primero realmente británico (Wiggins nació en Bélgica y Froome en Kenia) y es apreciado y respetado en el pelotón por su humildad y compañerismo. Froome, a pesar de haber logrado el Tour 2017, no gana etapa desde el 21 de julio de 2016 en la contra-reloj de montaña entre Megève y Morzine, es decir, hace dos años. Puede ser síntoma de declive, aunque no son obligatorios triunfos parciales. Y este año no vistió jamás la camiseta amarilla que Geraint Thomas llevó por 11 días y que en 2017 tuvo durante las primeras cuatro etapas del Tour. Sin contrato firmado aún para el año próximo, ahora el misterio está en si continuará en Sky o busca nuevos aires en otra escuadra que lo quiera como nuevo Campeón.

Fenomenal Egan Bernal

Faltan palabras para describir el excelente debut de Egan Bernal, la revelación del Tour y la confirmación de que no es una promesa de 21 años sino una realidad concreta que significa el relevo en el equipo Sky para continuar su dominio en el ciclismo mundial cuando empieza el declive de su líder Chris Froome -del que Egan fue su angel guardián- y Geraint Thomas, triunfador inesperado y probablemente por única vez.

De no haber mediado la caída de Bernal en la novena etapa sobre el pavé y los 16’09″ que cedió al final de ese tramo previo a las montañas de los Alpes y los Pirineos, “el nuevo Zipa” habría sido el campeón de los jóvenes y habría finalizado en el Top-10 de la tabla general, probablemente octavo por delante del referente colombiano Nairo Quintana. Pero los adoquines le pasaron dura factura al antiguo sub-campeón mundial juvenil de Bici-cross y literalmente “echaron por tierra” su objetivo inicial y a Sky repetir el título por equipos.

El puesto 15 en su primer Tour es un gran logro y la advertencia de que vendrán momentos triunfales. Como hecho curioso, esa era la mejor posición de Geraint Thomas en el Tour antes de su victoria este año.

Exceptuando la fatídica novena etapa, el nuevo portento del pelotón ciclístico mundial, hizo un Tour casi perfecto, con un magnífico desempeño en las etapas iniciales planas y en especial la contra-reloj por equipos donde sobresalió por su ritmo y fue el cuarto corredor de Sky en la meta, detrás de Froome, Thomas y Michal Kwiatkowski, todos consumados contra-relojistas. Su paso por los Alpes fue la confirmación del por qué Sky lo trajo al Tour (defendiendo y cuidando a sus líderes) y el desempeño en los Pirineos confirmó que el joven colombiano es la nueva sangre de Sky y su punta de lanza para la próxima década.

Primero fue el propio tetracampeón del Tour, Chris Froome, quien elogió al prodigio colombiano y dijo que a él le debe el podio y tiene un futuro brillante, pero cuando el director general del equipo británico, David Braislford, señaló que Egan Bernal es la piedra angular de su escuadra para los próximos años, quedó claro su destino y que la apuesta hacia el futuro de la poderosa escuadra es un nuevo hombre llegado de las montañas andinas con posibilidades reales de ser un dominador del ciclismo mundial y vencer en las tres Grandes Vueltas en varias ocasiones. Su biotipo de piernas largas, estatura media, peso corporal bajo con músculo, poca grasa y gran potencia, auguran un porvenir triunfal.

Recuerdo muy claramente las palabras de su joven compañero londinense, Tao Geoghegan Hart (23 años) -quien le sirvió de escudero para su victoria en el Tour de California y luego a Geraint Thomas en el Dauphiné Liberé- a la televisión británica: “Egan es un muchacho sencillo, con inmensas ganas de progresar, que aprende muy rápido, se ha adaptado fácil, es muy consagrado, un excelente ciclista con un enorme potencial, pero que tiene un único problema: que siempre lo llevan como gregario y termina siendo el líder!”.

Tao sabe de lo que habla. Considerado como la mayor promesa británica, es un excelente rodador, gran contrarrelojista, tiene experiencia de pista, fue parte del programa olímpico británico, es buen escalador y mide 1,83 ms. Junto a Egan, son el futuro de Sky. El inglés probablemente debutará en una Gran Vuelta de tres semanas en España, y ante la suspensión de Gianni Moscon, el accidente facial de Egan en la Clásica de San Sebastián y el cansancio de gran parte de la nómina, será esencial para las aspiraciones de quien sea el líder de Sky en “La Vuelta“.

Egan tiene ahora tiempo para recuperarse anímica y físicamente, incluyendo implantes dentales y cirugía máxilofacial y luego seguramente Sky lo planificará para el Giro d’Italia 2019, al que llegaría como uno de los favoritos. Aunque sorprende su madurez y los resultados, su carrera es un proceso gradual. El Tour 2020 le espera para coronarse a los 23 años y ser el primer ciclista colombiano y latinoamericano en ganar la prueba más importante del mundo.

Balance colombiano: triunfos y liderato

Colombia no estuvo en el podio del Tour por primera vez en cuatro años, pero consiguió tres victorias de etapa gracias a Fernando Gaviria (2) y Nairo Quintana, igualando el registro exitoso de 1985 con Luis Herrera (2 etapas) y Fabio Parra.

Por primera vez los ciclistas colombianos ganaron en el llano y las montañas del Tour.

En esta ocasión no se consiguió la camiseta de la montaña ni de los jovenes (Egan Bernal fue segundo), pero hubo protagonismo. Gaviria fue el primer líder del Tour y hasta antes de los Alpes era segundo en la disputa de la camiseta verde de la regularidad por puntos que consagró por sexta ocasión al eslovaco Peter Sagan. Ganó otra etapa y fue segundo al embalaje en otras dos, confirmando que es uno de los mejores sprinter del mundo.

A su vez, Quintana logró su segunda victoria, que le era esquiva desde el 20 de julio de 2013 en la estación de ski de Semnoz, hacía cinco años. Sin embargo, igual que en aquella ocasión, ya no era una amenaza para el líder y a pesar de un magistral y prolongado ataque desde la base del último puerto de montaña pirenaico, apenas consiguió descontar poco más de un minuto. La lección vuelve a ser clara: el Tour no se puede ganar en una sóla etapa de montaña.

Egan Bernal fue la revelación de la carrera y sorprendió a todos los entendidos que no esperaban incluso que resistiera tres semanas al ritmo del Tour y de Sky. Fue el “enemigo” de Nairo en la montaña y el encargado de responder y controlar con éxito sus ataques en los Alpes, en tanto que en los Pirineos realizó la tarea de demolición del lote y fue el “angel guardián” de Chris Froome.

En el plano y las montañas de los Alpes y Pirineos, Egan fue el tercer hombre, la clave del triunfo de Sky.

Por su parte, Rigoberto Urán, era el mejor ubicado hasta que el pavé le pasó factura y luego tuvo que abandonar. Su compañero en Education First-Drapac, el debutante Daniel Martínez, luchó en la montaña y cumplió una presentación decorosa, terminando quinto entre los jóvenes y 36 en la tabla general. Otro joven colombiano (22 años) para el futuro.

Entre tanto, Darwin Atapuma terminó su segundo Tour pero acusó el cansancio y el kilometraje de la temporada que dieron al traste con la expectativa del esquivo triunfo en una Gran Vuelta que persigue desde hace cinco años el buen ciclista nariñense. Trabajó para su líder Dan Martin (8°) y ahora espera definir su futuro en la escuadra de los Emiratos árabes (UAE).

El triunfalismo no es un buen consejero. Ganar el Tour de Francia depende de muchos factores y de que todas las fichas cuadren perfectamente. El ciclismo colombiano sigue estando cerca y continúa su protagonismo pero habrá que esperar otro poco.

Siempre son varios los llamados y uno el elegido. Esta vez, cuando la preparación había sido la adecuada, la suerte no acompañó a los líderes y favoritos. Sorpresivamente un gregario se coronó, lo cual no ocurría desde 2006 cuando venció el español Oscar Pereiro ante la descalificación por dopaje del estadounidense Floyd Landis.

El líder del equipo Caisse d’Epargne (hoy Movistar) era Alejandro Valverde pero abandonó y Pereiro, mejor colocado que el segundo hombre, David Arroyo, asumió el mando de la escuadra, en la que curiosamente tuvo como compañero al francés Nicolas Portal que es hoy director técnico del Team Sky y terminó 100°. Pero contrario a Thomas, Pereiro subió y bajó del podio como subcampeón. La descalificación de Landis fue posterior al podio en París.

El Tour 2019 tendrá probablemente los mismos protagonistas y si las lecciones se han aprendido, se puede esperar una batalla más intensa para destronar a Sky y su dominio avasallante. Es lo que espera el ciclismo y los espectadores, cansados de la hegemonía y del sopor que produce el miedo a atacar a la locomotora británica.

Detalle: Técnicamente el último gregario campeón del Tour fue el alemán del este, Jan Ullrich, quien en 1997 (23 años) llegó como segundo del danés Bjarne Riis (campeón 1996) y consiguió la victoria en la clasificación general y de los jóvenes. Pero la carrera de Ullrich -además cinco veces subcampeón del Tour y campeón de la Vuelta a España 1999- estuvo vinculada a la Operación Puerto y al dopaje con EPO, la hormona del crecimiento. Parte de sus triunfos fueron desconocidos y retirados luego por la Corte de Arbitraje del deporte y por la Unión Ciclista Internacional.